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      <title>Redacción 1 - Unidades</title>
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      <language>es</language>
      <copyright>Copyright 2010</copyright>
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         <title>Definición del hipertexto y su historia como concepto – George P. LANDOW*</title>
         <description><![CDATA[<blockquote>*Landow, George. 1995. Hipertexto. La convergencia de la teoría crítica contemporánea y la tecnología. Paidós, Barcelona. Págs. 14-17.</blockquote>
 

En S/Z, Roland Barthes describe un ideal de textualidad que coincide exactamente con lo que se conoce como hipertexto electrónico, un texto compuesto de bloques de palabras (o de imágenes) electrónicamente unidos en múltiples trayectos, cadenas o recorridos en una etxtualidad abierta, eternamente inacabada y descrita con términos como nexo, nodo, red, trama y trayecto. 

Dice Barthes: “En este texto ideal, abundan las redes (réseaux) que actúan entre sí sin que ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una galaxia de significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero sí diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de principal; los códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la vista; son indeterminables…; los sistemas de significados pueden imponerse a ese texto absolutamente plural, pero su número nunca está limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje” (cursiva en el original).

Como Barthes, Michel Foucault concibe el texto en forma de redes y nexos. En Arqueología del saber, afirma que “las fronteras de un libro nunca están claramente definidas”, que se encuentra “atrapado en un sistema de referencias a otros libros, otros textos, otras frases: es un nodo dentro de una red… una red de referencias”. Como todos los estructuralistas y posestructuralistas, Barthes y Foucault describen el texto, el mundo de la literatura, y las relaciones de poder y categoría que implican, en términos que también pueden aplicarse al campo del hipertexto informático.

Hipertexto, expresión acuñada por Theodor H. Nelson en los años sesenta, se refiere a un tipo de texto electrónico, una tecnología informática radicalmente nueva y, al mismo tiempo, un modo de edición. 

Como él mismo lo explica: “Con “hipertexto”, me refiero a una escritura no secuencial, a un texto que bifurca, que permite que el lector elija y que se lea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noción popular, se trata de una serie de bloques conectados entre sí por nexos, que forman diferentes itinerarios para el usuario”.

El hipertexto, término que seguiremos utilizando a lo largo de esta obra, implica un texto compuesto de fragmentos de textos – lo que Barthes denomina lexias- y los nexos electrónicos que los conectan entre sí.

La expresión hipermedia simplemente extiende la noción de texto hipertextual al incluir información visual, sonora, animación y otras formas de información. Puesto que el hipertexto, al poder conectar un pasaje de discurso verbal a imágenes, mapas, diagramas y sonido tan fácilmente como a otro fragmento verbal, expande la noción de texto más allá de lo meramente verbal, no haré la distinción entre hipertexto e hipermedia. 

Con hipertexto, pues, me referiré a un medio informático que relaciona información tanto verbal como no verbal. Los nexos electrónicos unen lexias tanto “externas” a una obra, por ejemplo un comentario de ésta por otro autor, o textos paralelos y comparativos, como internas y así crean un texto que el lector experimenta como no lineal o, mejor dicho, como multilineal o multisecuencial. Si bien los hábitos de lectura convencionales siguen válidos dentro de cada lexia, una vez que se dejan atrás los oscuros límites de cualquier unidad de texto, entran en vigor nuevas reglas y experiencias.

El típico artículo académico de humanísticas o de ciencias ilustra perfectamente las nociones subyacentes de hipertexto como texto que se lee secuencialmente. [ …] 

El hipertexto difumina las fronteras entre lector y escritor y con ello presenta otra calidad del texto ideal de Barthes. A la luz de los cambios actuales en informática, la distinción de Barthes entre texto de lector y texto de escritor coincide con la distinción entre los textos basados en la tecnología de la imprenta y el hipertexto, ya que este último alcanza 

El objetivo de la obra literaria (o de la literatura como obra), que consiste en hacer del lector, no un consumidor sino un productor del texto. Nuestra literatura se caracteriza por el despiadado divorcio que la institución literaria mantiene entre el productor del texto y su usuario, entre el propietario y el cliente. El lector se encuentra sumergido en una especie de ociosidad, es intransitivo, e incluso serio: en vez de funcionar por sí mismo, en lugar de acceder a la magia del significante, a los placeres de la escritura, se lo deja sólo con la pobre libertad de aceptar o rechazar el texto: leer no es más que un referéndum. Frente al texto de escritor, se encuentra a su contrario, su homólogo negativo y reactivo: lo que puede ser leído pero no escrito: el texto de lector. Cualquier texto de lector puede considerarse texto clásico. (S/Z, 4).


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         <pubDate>Wed, 21 Jul 2010 19:05:10 -0300</pubDate>
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         <title>Enlaces*</title>
         <description><![CDATA[<strong>Por María Elena SÁNCHEZ</strong>

<strong>1.- Clasificaciones de enlaces según algunos autores: Orihuela, Cantalapiedra, Codina y Salaverría.

2.- Enlaces semantizados. Vinculación con la sindicación. </strong>


<strong>1.- Clasificaciones de enlaces según algunos autores: Orihuela, Cantalapiedra, Codina y Salaverría.</strong>

Muy claramente lo define Ramón Salaverría: "El enlace hipertextual – también denominado “hipervínculo” en la teoría del hipertexto, o siguiendo la terminología inglesa, simplemente “link”- es el elemento clave de la redacción para Internet. Gracias a los enlaces es posible conectar y organizar en estructuras multiformes distintos contenidos multimedia y trazar entre ellos múltiples itinerarios de lectura"(2006). El autor, más tarde, realiza la división entre enlaces internos y externos. 

Por su parte, Lluis Codina, en su conocido artículo <a href=" http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad6-7/codina.htm">H de Hypertext, o la teoría de los hipertextos revisitada,</a> (1998) comienza a trabajar sobre el tema estableciendo nueve criterios de clasificación de los enlaces. Luego, en el capítulo “Hiperdocumentos: Composición, Estructura y Evaluación” del Manual de Redacción Cibereriodística, (2003), los sintetiza en seis criterios fundamentales. 

Siguiendo, según lo explicita, la línea de Codina, María José Cantalapiedra establece una clasificación que considera <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/cdi/redacmd/2009/01/una_propuesta_de_clasificacion.html#more">seis puntos</a> de vista para el estudio de los enlaces. 

En cambio, José Luis Orihuela constituye siete aspectos para la construcción de su <a href=" http://docs.google.com/View?docid=dhkcb625_39pknkghd">tipología</a>.

Es nuestra intención realizar, en la instancia presencial, un comentario exhaustivo sobre cada una de estas clasificaciones que, seguramente, despertarán adhesiones y discrepancias.


<strong>2.- Enlaces semantizados. </strong> 

La decisión de realizar un enlace es todo un tema. Por supuesto que lo más importante se relaciona con los contenidos: el enlace, tanto el externo como el interno, debe tener relación conceptual con lo que estamos enunciando en nuestro propio texto. Pero, además, el texto enlazado deberá tener una jerarquía sobre el tema abordado como para que ese enlace sea relevante.

Por otra parte, se tendrá en cuenta realizar enlaces a lugares ajenos, no sólo vinculados con nuestro propio espacio. Esta idea supone la apertura a una polémica con respecto a lo que ocurre en los periódicos digitales ya que, en su mayoría, evitan el uso del enlace externo. Este aspecto, seguramente será motivo de discusión grupal en la clase presencial.

Más allá de la necesidad de realizar enlaces en nuestros textos para ampliar y expandir las conceptualizaciones, el uso de los mismos tiene otro objetivo que radica en el posicionamiento que tendrá la página de acuerdo a la importancia de los enlaces utilizados. Por lo tanto, la correcta redacción de las expresiones que se convertirán en claves para el enlazado ayudará a una articulación eficaz para el posicionamiento dentro de la web semántica.

En relación con la incorporación de enlaces en un texto, se abre, también, la discusión sobre el uso de los enunciados referidos. En <a href=" http://www.webtaller.com/maletin/articulos/libertad_de_enlace_derecho_de_cita.php">Libertad de enlace, derecho de cita </a>encontramos algunos mitos al respecto.

Eva Domínguez, también, hace mención al uso del enlace como cita en <a href=" http://www.lavanguardia.es/lv24h/20061114/51292398695.html">El enlace tiene ciencia</a>.




<blockquote>BIBLIOGRAFIA 

Canavilhas, Joao. 2007. <a href=" http://www.scribd.com/doc/16867478/Joao-Canavilhas-Webnoticia-espanhol">Webnoticias: propuesta de modelo periodístico para la www</a>. Universidade da Beira Interior. Labcom.

Cantalapiedra, María José. <a href=" http://www.hipertext.net/web/pag233.htm">Enlazar información</a>

Codina, Lluís. <a href=" http://www.ucm.es/info/multidoc/multidoc/revista/cuad6-7/codina.htm">H de Hypertext, o la teoría de los hipertextos revisitada</a>

Díaz Noci, Javier y Salaverría Aleaga, Ramón. 2003. Manual de Redacción Ciberperiodística, Editorial Ariel, Barcelona.

Orihuela, José Luis. <a href=" http://docs.google.com/View?docid=dhkcb625_39pknkghd">Tipología y Formatos de Enlaces de Hipertexto</a>, MMLab, Universidad de Navarra

Piscitelli, Alejandro. 2005. Internet, la imprenta del Siglo XXI, Gedisa Editorial, Barcelona

Salaverría, Ramón. 2006, Redacción periodística en Internet, Eunsa, Navarra. .</blockquote>

* Texto redactado en 2009 para Redacción para Medios Digitales de la <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/posgrado/especializaciones/cdi/">Especialización en Comunicación Digital Interactiva. </a>]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/07/enlaces.php</link>
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         <pubDate>Wed, 21 Jul 2010 16:21:13 -0300</pubDate>
      </item>
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         <title>Los espacios hipertextuales: la arquitectura de la información - Carlos SCOLARI</title>
         <description>En un libro de clara impronta semiótica publicado en 1999 Gianfranco Bettetini, Nicoletta Vittadini y Barbara Gasparini (“Gli spazi dell’ipertesto”, Milán) se proponen interpretar al hipertexto “en clave espacial”, o sea entendiéndolo como un “lugar donde se estructura y vuelve visible un significado, predisponiéndose para su encuentro con el lector” (Bettetini et al, 1999:X). Los autores consideran al hipertexto “una tipología textual subyacente a todas las realizaciones tecnológicas que permiten la interconexión de nudos multimediales para permitir un recorrido reticular al lector” (1999:XI). 


En otras palabras, el hipertexto –un “macrotexto compuesto por microtextos”, se caracterizaría por:

- organización modular y reticular del contenido
- presencia de diferentes tipologías de links que conectan los módulos textuales
- ausencia de una dirección de lectura única y obligatoria
- interactividad en la lectura 

Esta definición de /hipertexto/ es amplia e incluye, más allá del género al cual pertenecen, tanto a las producciones off-line (cd-rom) como a Internet.

Desde esta perspectiva de análisis los autores distinguen tres espacios hipertextuales:

- Espacio lógico: hace referencia a la organización reticular de los contenidos, donde el sentido total es superior a la suma de todas las partes. Este espacio –que asume un valor principalmente semántico- se vincula a lo que en ámbito digital se denomina “arquitectura de la información”.

- Espacio visible: se refiere a la presentación de los contenidos, o sea al modo según el cual el espacio lógico se hace visible al lector. Este espacio –que asume un valor principalmente sintáctico- puede ser vinculado a lo normalmente denominamos “interfaz gráfica”.

- Espacio actuado: el hipertexto contiene en su interior una serie de dispositivos que organizan y anticipan los movimientos del lector. Como el autor de una novela, el diseñador modela los espacios virtuales y tiempos de la interacción para que el usuario/lector reconstruya el sentido de su producto. Según los autores “leer el hipertexto significa también conocer el espacio adonde se encuentran los contenidos” (1999:XX). Este último espacio –que asume un valor principalmente pragmático- se relaciona con el llamado “interaction design”.

En este trabajo –dedicado a la arquitectura de la información- profundizaremos el análisis del espacio lógico.

El espacio lógico
Detrás de cualquier texto, debajo de su superficie, se esconde una estructura conceptual. Cuando el periodista escribe una noticia coloca lo más importante al principio y a continuación el resto de los detalles en orden decreciente de importancia. De esta manera queda claramente establecida una estructura jerárquica (al principio lo importante, al final lo menos importante) que también hace su aporte a la construcción del sentido global del texto.

El espacio lógico se funda en esta organización topológica de los contenidos, la cual genera una jerarquización de los mismos operando con algunas categorías como centro/periferia, lejano/cercano, etc. Si bien algunos investigadores, marcados por el pensamiento deconstruccionista, insisten en la ausencia de estructura del hipertexto (George Landow), otros teóricos más cercanos al espíritu estructuralista –como el estadounidense David Bolter o el italiano Ruggero Eugeni- encuentran en la red de relaciones intertextuales “la responsabilidad de la capacidad del significante del hipertexto” (1999:54). Ellos reconocen que las relaciones entre los elementos de una construcción intertextual también contribuyen en la construcción del sentido del texto.

Ahora bien, si detrás del hipertexto existe una estructura topológica de sus contenidos, esto significa que detrás de esta organización se encuentra un “proyecto textual”, una “intención comunicativa” que se expresa “en el orden posicional recíproco de los elementos” (1999:59) que la componen. Desde esta perspectiva los autores, sin pretender agotar otras posibles organizaciones de contenidos, han identificado tres estructuras hipertextuales:

- Paralela: los contenidos, a partir de un menú o home-page, se dividen en ambientes separados, todos ellos en el mismo plano jerárquico. Estos “capítulos” no poseen conexiones transversales, sólo se puede entrar y salir de ellos pasando por el menú o home-page. En este modelo la jerarquización y la interconexión son mínimas.

- Galaxia: los contenidos se organizan en secciones y sub-secciones, con algunas conexiones transversales. En este modelo los contenidos están fuertemente jerarquizados y parcialmente interconectados.

- Reticular: los contenidos se organizan de manera multipolar, sin alguna jerarquía y donde una red de links permite navegar libremente entre todos los textos que componen la red. En este modelo la jerarquización es mínima y la interconexión elevada.

A modo de conclusión, podemos decir que el espacio lógico es el lugar donde se definen las relaciones espaciales, el orden posicional y las jerarquías existentes entre los elementos que componen el hipertexto. El espacio lógico, en síntesis, es el “lugar de efectiva no-linealidad del texto, el espacio que contiene la estructura reticular (…) y, por lo tanto, el nivel donde se inscribe la lógica de organización de los contenidos del hipertexto” (1999:145). 

Arquitecturas de la Información

En su clásico “Information Architecture for the WWW” (1998) Lou Rosenfeld y Peter Morville describen tres tipos de “organization structures” en Internet:

- Jerárquica: la base de “casi todas las buenas arquitecturas de la información es la jerarquía. 

En este mundo hipertextual de redes, esta frase puede parecer blasfema, pero es la verdad” (Rosenfeld-Morville, 1998:37). El orden jerárquico está presente en nuestra vida cotidiana, por ejemplo lo encontramos en las clasificaciones de las ciencias o en los organigramas empresariales: por ese motivo los usuarios de la web “entienden” y se encuentran a gusto en los sitios realizados siguiendo este tipo de estructura. Rosenfeld y Morville aconsejan comenzar la construcción de una arquitectura de la información a partir de este modelo. Tanto las formas “galaxia” como la “paralela” analizadas por Bettetini, Vittadini y Gasparini se pueden incluir dentro de las estructuras jerárquicas.

- Data-base: un data-base es una colección de datos organizados por categorías (por ejemplo nombre y apellido, dirección, teléfono, e-mail, etc.). La base de datos permite buscar rápidamente cualquier información y organizarla dentro de ciertos límites impuestos por el software. Los límites de esta forma de organización de la información en la web está dada por la rigidez de los datos, los cuales deben siempre ajustarse a las categorías indicadas en el data-base. 

Según Rosenfeld y Morville las bases de datos “se aplican a sub-sitios o colecciones de informaciones estructuradas, homogéneas, dentro de un sitio mayor” (1998:41).
- Hipertexto: similar al modelo “reticular” analizado por Bettetini, Vittadini y Gasparini. A pesar de su gran flexibilidad, las estructuras reticulares –donde no existen jerarquías, y todo está potencialmente conectado con todo- presentan no pocos problemas de navegación al usuario. 

A diferencia del modelo jerárquico, el usuario difícilmente llega a construirse un modelo mental de la estructura, por lo puede llegar a perderse fácilmente dentro de la red de textos. Por estos motivos Rosenfeld y Morville sostienen que no conviene comenzar el diseño de una arquitectura de la información a partir de este modelo: lo mejor es crear una estructura jerárquica básica y en una segunda fase construir los links transversales necesarios.

Como podemos ver, a pesar de tantos discursos que ensalzaban la hipertextualidad algunos info-arquitectos no tardaron en evidenciar los límites de las estructuras reticulares, las cuales no poseen ningún tipo de jerarquía ni orden de contenidos. La organización jerárquica se presenta, de esta manera, como la base a partir de la cual comenzar a construir estructuras más complejas. El uso de este tipo de organización implica afrontar una serie de cuestiones que detallaremos brevemente a continuación.

Por una parte, las categorías jerárquicas deben ser mutuamente excluyentes: las berenjenas entran en la categoría “verduras” y las milanesas en “carnes”, pero las milanesas de soja … adónde deben ser incluidas? A veces podemos permitirnos el lujo de colocar un mismo elemento en dos categorías diferentes, pero si esta práctica se extiende la clasificación pierde todo su sentido. Recordemos que “organizar la información es un hecho subjetivo, porque las relaciones que la gobiernan dependen del contexto, del conocimiento y de la experiencia” (Fleming, 2000:61).

Otro elemento crítico está dado por la “profundidad” de la jerarquía. Una estructura “ancha” (“broad”) presentará muchas opciones (secciones) en el primer nivel y pocos contenidos dentro de ellas; una estructura “profunda” (“deep”), ofrecerá pocas secciones en el primer nivel pero se extenderá en numerosas ramificaciones (sub-secciones) en los niveles inferiores. Considerando los límites cognitivos de la memoria humana, los especialistas aconsejan no construir estructuras demasiados anchas (por ejemplo con más de diez secciones). Respecto a la “deepness”, una estructura demasiado profunda puede complicar la navegación: el usuario, después de cliquear varias veces para “bucear” en la estructura de un hipertexto, puede sentirse frustrado y abandonar la búsqueda (y el sitio).

Finalmente, desde el punto de vista del re-design resulta menos problemático agregar elementos en la parte inferior de la estructura jerárquica que en el primer nivel; en este segundo caso a menudo se debe remodelar la interfaz gráfica para dar cabida a las nuevas secciones, sin contar con la confusión mental que se crea en el usuario acostumbrado a un cierto tipo de estructura. 


Espacios hipertextuales

La creciente complejidad y los diferentes objetivos de comunicación planteados por los sujetos que participan en la red digital han llevado a que se desarrollasen diferentes estructuras de información. Joel Sklar, en su libro “Principles of Web Design” (2000), ha identificado diferentes formas de organización la información en Internet:

- Estructura lineal: la organización es lineal y el recorrido de lectura único y predefinido. El usuario puede sólo avanzar o retroceder como si se tratase de un libro. Este tipo de estructura es ideal para recorridos de tipo “narrativo” (contar una historia, describir un proceso, etc.).

- Estructura paralela: la información se divide en diferentes secciones que permiten recorridos lineales en su interior. Pueden existir algunas conexiones transversales. Esta estructura es muy empleada en cursos de formación.

- Estructura reticular: todas las páginas están interconectadas entre sí. Para evitar que el usuario “se pierda” en el laberinto hipertextual conviene indicar en cada página la ubicación exacta de la misma. Es ideal para webs que quieren favorecer la exploración por parte del usuario.

- Estructura jerárquica: como ya hemos indicado, es la estructura más difundida. El usuario puede tener un panorama general de los contenidos y saber con cierta precisión adónde se encuentra. La navegación dentro de cada sección es lineal.

- Estructura tipo cluster: similar a la estructura jerárquica, pero las páginas se reagrupan en “islas” específicas. La navegación dentro de estas secciones es libre.

- Estructura tipo catálogo: estructura similar al data-base de Rosenfeld y Morville. El usuario navega libremente, elige y compara productos. Cuando decide comprarlo, entra en un “túnel” (estructura lineal) para efectuar el pago. Estructura clásica de las webs dedicadas al e-commerce.

A modo de síntesis, podemos decir que existen diferentes formas de organizar y analizar la información dentro de un ambiente hipertextual. La mayor parte de los investigadores, más allá de la profundidad de su enfoque o del contexto teórico, tienden a oponer las formas reticulares (hipertextuales) a las formas jerárquicas (arborescentes). Como acabamos de ver, construir una web totalmente reticular y fácil de navegar es una empresa difícil (Diderot y d’Alembert reflexionaron profundamente sobre este tema hace dos siglos y medio…), por lo que la gran mayoría prefiere partir de un modelo arborescente para después agregar eventualmente los links transversales.

Esto significa que el hipertexto es una utopía inalcanzable? Todo lo contrario. Basta “salir” de cualquier sitio organizado jerárquicamente para encontrarnos con el verdadero laberinto de informaciones, un territorio caótico que crece día a día, ideal para perderse y que nos invita a seguir explorando: la World Wide Web.

Carlos Scolari

Biblio

Bettetini, G. - Vittadini N.- Gasparini B. &quot;GLI SPAZI DELL’IPERTESTO &quot;, Bompiani, Milán, 1999
Rosenfeld, L. - Morville, P. “INFORMATION ARCHITECTURE FOR THE WWW”, O’Reilly, Sebastopol (CA-USA), 1998
Fleming, J. “WEB NAVIGATION”, O’Reilly, Sebastopol (CA-USA), 1998
Sklar, J. “PRINCIPLES OF WEB DESIGN”, Course Technology, USA, 2000

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         <pubDate>Wed, 21 Jul 2010 16:18:34 -0300</pubDate>
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         <title>¿Qué es un Hipertexto? - Carlos SCOLARI</title>
         <description>“El hipertexto es quizás la única metáfora que vale para todas las esferas de la realidad donde están en juego las significaciones.&quot;
Pierre Lévy 

En la segunda mitad de los años &apos;80 el hipertexto entró en los colleges y universidades no sólo como instrumento para la producción de materiales de soporte a la educación sino también como argumento de discusión teórica. Muchos descubrieron en estos programas un formidable instrumento educativo; otros relevaron interesantes conexiones entre la tecnología hipertextual y las más recientes teorías hermenéuticas y literarias. 


Durante este período -últimos años de la década de los ‘80 y principios de los ‘90- se escribieron centenares de papers sobre la digitalización de la escritura; la masa de textos sobre los hipertextos alcanzó una cifra que superó holgadamente el más completo catálogo de los hipertextos entonces disponibles en el mercado (Esta hiperinflación de textos sobre los hipertextos nos recuerda uno de los corolarios de la célebre Ley de Murphy: &quot;cuantos más libros se publican sobre un tema, menos se conoce de él”).

Entre tantos artículos y libros las definiciones no escaseaban. Sin embargo, no existía todavía al interno de la comunidad científica un acuerdo generalizado que permitiera responder con una cierta seguridad teórica a la pregunta &quot;Qué es un hipertexto?&quot;. En la mayor parte de los casos el hipertexto se definía a través de la negación del -no menos confuso- concepto de &quot;texto&quot;. Resulta evidente que un campo de interpretaciones tan extenso podía ser aplicado a infinidad de sistemas y productos muy diferentes entre sí. 

En otras palabras, el hipertexto podía ser muchas cosas a la vez: desde una novela interactiva como Afternoon de Michael Joyce hasta un floppy-disk interactivo dedicado al Antiguo Egipto, pasando por un sistema colectivo de producción (groupware), un videojuego de aventuras ambientado dentro de un castillo con laberintos, un kiosco informativo para turistas o una red de ordenadores interconectados a nivel mundial.

El hipertexto, en estos primeros años, aparecía como la solución definitiva a todos los problemas de la educación y del tratamiento de la información. Algunos investigadores llegaron incluso a pensar que el hipertexto podía servir para reducir el odiado colesterol ... Norman Meyrowitz, uno de los primeros responsables del proyecto Intermedia en la Brown University, se presentó a la HYPERTEXT CONFERENCE de Pittsburgh (1989) con una polémica e irónica ponencia titulada &quot;EL HIPERTEXTO, REDUCE TAMBIÉN EL COLESTEROL?&quot;. Según el autor el panorama era por entonces de total confusión: todos hablaban de hipertexto, hipermedia, multimedialidad e interactividad pero nadie sabía realmente a qué cosa se refería. A fin de cuentas, se preguntaba Meyrowitz, qué es el hipertexto? “Para algunos de nosotros es un programa gráfico tipo HyperCard. Para otros es un &apos;gestor de tramas&apos; como More o Acta. Para otros es el conjunto de ilustraciones multimediales que se presentan al consejo de administración y que contienen un montón de $ que bailan y cosas por el estilo ... Otros piensan que el hipertexto sea fundamentalmente un instrumento para enseñar a escribir. Hay algunos que piensan que el hipertexto es un instrumento de consultación, un modo de meter on-line enciclopedias y diccionarios ... Otros están excitados por el posible uso del hipertexto en la ficción interactiva, un nuevo medio para crear nuevos tipos de novelas ... Mi hipótesis es que el hipertexto es todo esto, y tantas otras cosas. En el fondo -concluye Meyerowitz- todos pensamos y creemos que el hipertexto es una visión, que algún día existirá una infraestructura nacional e internacional en grado de soportar una red -y una comunidad de conocimientos- capaz de conectar una miríada de informaciones de todo tipo y para una enorme variedad de públicos. Cuando hablamos del hipertexto y del hipermedia en términos de nuestros sueños y pasiones, estamos hablando de tener la información en modo natural en la punta de nuestros dedos. Puede ser que &apos;hipertexto&apos; sea un término demasiado estrecho ...&quot; (1992:203).
Poco a poco el terreno semántico se fue estabilizando. En 1990 Ted Nelson afirma que el hipertexto “es el término genérico; hay varios motivos para excluir otros conceptos posibles como &apos;texto con ramificaciones&apos;, &apos;texto con estructura gráfica&apos;, &apos;texto complejo&apos; o &apos;texto arborescente&apos;... La mejor definición de hipertexto, que cubre una gran variedad de tipos, es &apos;estructura que no se puede imprimir en modo apropiado&apos;. Esta definición no es ni muy específica ni profunda, pero es aquella más apta....&quot; (1992:181). La mejor manera para definir al hipertexto -sostiene por su parte Jakob Nielsen- es “compararlo con el texto tradicional ... El hipertexto no es secuencial; no hay un orden que determine la secuencia de lectura del texto” (1990:1). 

Para el profesor de literatura inglesa de la Brown University y reconocido teórico de la hipertextualidad George Landow el hipertexto denota “un medio de información que conecta informaciones verbales y no verbales&quot; (1996). Según Landow –unos de los teóricos más cercanos al enfoque deconstruccionista- el hipertexto &quot;cambia radicalmente las experiencias a las que se refieren los términos /leer/, /escribir/ y /texto/.&quot; Inspirado por las teorías de Barthes, Foucault y Derrida, Landow va tejiendo una trama de reenvíos entre estos autores y el mundo hipertextual. 

Según Landow el hipertexto fragmenta, atomiza al texto de dos modos. Por un lado, en relación con las partes que lo componen: “elimina la linealidad de la imprenta, liberando a cada párrafo de una colocación dentro de un orden secuencial y amenazando con transformar al texto en un caos.” Por otro, en relación a sus diferentes lecturas y versiones: “el hipertexto destruye la idea de un texto unitario y estable”. Esta pérdida de autonomía y unidad por parte del texto conlleva una reconfiguración de los roles tradicionales del autor y del lector. El hipertexto &quot;implica un lector más activo, un lector que no sólo elige sus recorridos de lectura, sino que también tiene la oportunidad de leer como si fuera autor&quot;. Para el profesor de literatura inglesa de la Brown University y reconocido teórico de la hipertextualidad George Landow el hipertexto denota “un medio de información que conecta informaciones verbales y no verbales&quot; (1996). Según Landow –unos de los teóricos más cercanos al enfoque deconstruccionista- el hipertexto &quot;cambia radicalmente las experiencias a las que se refieren los términos /leer/, /escribir/ y /texto/.&quot; Inspirado por las teorías de Barthes, Foucault y Derrida, Landow va tejiendo una trama de reenvíos entre estos autores y el mundo hipertextual. 

Según Landow el hipertexto fragmenta, atomiza al texto de dos modos. Por un lado, en relación con las partes que lo componen: “elimina la linealidad de la imprenta, liberando a cada párrafo de una colocación dentro de un orden secuencial y amenazando con transformar al texto en un caos.” Por otro, en relación a sus diferentes lecturas y versiones: “el hipertexto destruye la idea de un texto unitario y estable”. Esta pérdida de autonomía y unidad por parte del texto conlleva una reconfiguración de los roles tradicionales del autor y del lector. El hipertexto &quot;implica un lector más activo, un lector que no sólo elige sus recorridos de lectura, sino que también tiene la oportunidad de leer como si fuera autor&quot;A modo de conclusión Landow sostiene que “debemos abandonar los sistemas conceptuales basados en las ideas de centro, margen, jerarquía y linealidad, y sostituirlas por las ideas de multilinealidad, nudo, conexión y red. Casi todas las partes en causa ven en esta mutación de paradigma, que señala una revolución en el pensamiento humano, una reacción de la escritura electrónica en relación al libro impreso y a sus ventajas y desventajas. Esta reacción tiene implicaciones profundas para la literatura, la instrucción y la política”

En Europa las definiciones también abundan. El español Antonio De las Heras geometriza: &quot;el texto es la forma de organizar la información en dos dimensiones. Con sistemas de escritura muy variados el hombre ha conseguido distribuir linealmente la información en una superficie. 

Entonces, si un texto es la organización de la información en una superficie, en un espacio de tres dimensiones sería un hipertexto&quot; (1991:84). Desde el frente francés Pierre Lévy aporta su propia idea del texto digital: “técnicamente un hipertexto es un conjunto de nudos ligados por conexiones. Los nudos pueden ser palabras, imágenes, gráficos o partes de gráficos, secuencias sonoras, documentos completos que a vez pueden ser hipertextos ... 

Funcionalmente, un hipertexto es un ambiente para la organización de conocimientos o de datos&quot; (1990). En Italia el semiótico Gianfranco Bettetini -después de condensar en tres conceptos la especificidad del texto digital: no secuencialidad, multimedialidad, navegabilidad- concluye que el hipertexto realiza el modelo de una textualidad enciclopédica “según el modelo de la red o del rizoma” (1996:155). “El hipertexto -escribe el argentino Alejandro Piscitelli (1991)- es un tipo de escritura no secuencial”. 

Casi todas estas definiciones acuñadas en los años ‘90 ya presentan ciertos puntos en común -la no secuencialidad de la lectura, la interactividad, la (con)fusión entre los roles de lector y autor, la ausencia de centro- que van delimitando las características del hipertexto. A modo operativo se podrían proponer dos visiones ideales del objeto-hipertexto, una restringida -algo así como una “red textual en permanente evolución”- que nos remite a la utopía nelsoniana y a la World Wide Web, y otra mucho más amplia que ve un hipertexto en cualquier “producto más o menos interactivo” dentro de la pantalla de un ordenador, sin indagar demasiado en la estructura que sustenta sus contenidos. Más allá de las discusiones sobre el grado de hipertextualidad presente en los soportes digitales autónomos como el cd-rom, la mayoría de los investigadores tiende actualmente a reconocerse en una definición única de hipertexto que, como ya indicamos, privilegia:

• la lectura no secuencial
• la interactividad entre el usuario y la máquina digital
• la disolución de los roles tradicionales de autor y lector
• la estructura reticular, descentrada, de los contenidos. 

Sin embargo la (in)definición de Meyerowitz -nacida en una situación primordial de caos conceptual- es quizás la más sugerente de todas porque nos aleja de aquellas que serían las características intrínsecas del producto &quot;hipertexto&quot; para transportarnos a la dimensión utópica, en &quot;términos de nuestros sueños y pasiones&quot;, de la &quot;hipertextualidad&quot;. Del hipertexto como producto concreto -realizado en un soporte digital o desplegado en una red informática como Internet- nos deslizamos hacia una idea mucho más compleja donde, como sostiene Pierre Lévy, es posible ver al hipertexto como una metáfora “que vale para todas las esferas de la realidad donde están en juego las significaciones&quot;.

</description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/07/que_es_un_hipertexto_carlos_sc.php</link>
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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Hipertexto</category>
        
        
         <pubDate>Wed, 21 Jul 2010 16:15:33 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Hipertexto - Definiciones y características</title>
         <description><![CDATA[<strong>Por María Elena SÁNCHEZ</strong>

Hace años que venimos escuchando el nuevo término: hipertexto. Mucho se ha escrito sobre él en los últimos tiempos. 

Para tener en claro conceptos sobre el recorrido del término hipertexto y un marco teórico conceptual sobre su aparición, recomendamos la lectura de quien, sin dudas, es uno de los primeros teóricos sobre esta temática, <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/07/definicion_del_hipertexto_y_su.php">George Landow</a>, quien sentó bases para definir el término.

Carlos Scolari recuerda: “Para el profesor de literatura inglesa de la Brown University y reconocido teórico de la hipertextualidad George Landow el hipertexto denota “un medio de información que conecta informaciones verbales y no verbales" (1996). Para Landow –unos de los teóricos más cercanos al enfoque deconstruccionista- el hipertexto "cambia radicalmente las experiencias a las que se refieren los términos /leer/, /escribir/ y /texto/." Inspirado por las teorías de Barthes, Foucault y Derrida, Landow va tejiendo una trama de reenvíos entre estos autores y el mundo hipertextual. 

Según Landow el hipertexto fragmenta, atomiza al texto de dos modos. Por un lado, en relación con las partes que lo componen: “elimina la linealidad de la imprenta, liberando a cada párrafo de una colocación dentro de un orden secuencial y amenazando con transformar al texto en un caos.” Por otro, en relación a sus diferentes lecturas y versiones: “el hipertexto destruye la idea de un texto unitario y estable”. Esta pérdida de autonomía y unidad por parte del texto conlleva una reconfiguración de los roles tradicionales del autor y del lector. El hipertexto "implica un lector más activo, un lector que no sólo elige sus recorridos de lectura, sino que también tiene la oportunidad de leer como si fuera autor". 

A modo de conclusión Landow sostiene que “debemos abandonar los sistemas conceptuales basados en las ideas de centro, margen, jerarquía y linealidad, y sostituirlas por las ideas de multilinealidad, nudo, conexión y red. Casi todas las partes en causa ven en esta mutación de paradigma, que señala una revolución en el pensamiento humano, una reacción de la escritura electrónica en relación al libro impreso y a sus ventajas y desventajas. Esta reacción tiene implicaciones profundas para la literatura, la instrucción y la política””. ( En ¿Qué es un Hipertexto?) 

Más adelante, Carlos Scolari dice: “Casi todas estas definiciones acuñadas en los años ‘90 ya presentan ciertos puntos en común -la no secuencialidad de la lectura, la interactividad, la (con)fusión entre los roles de lector y autor, la ausencia de centro- que van delimitando las características del hipertexto. A modo operativo se podrían proponer dos visiones ideales del objeto-hipertexto, una restringida -algo así como una “red textual en permanente evolución”- que nos remite a la utopía nelsoniana y a la World Wide Web, y otra mucho más amplia que ve un hipertexto en cualquier “producto más o menos interactivo” dentro de la pantalla de un ordenador, sin indagar demasiado en la estructura que sustenta sus contenidos.

Más allá de las discusiones sobre el grado de hipertextualidad presente en los soportes digitales autónomos como el cd-rom, la mayoría de los investigadores tiende actualmente a reconocerse en una definición única de hipertexto que, como ya indicamos, privilegia:

• la lectura no secuencial
• la interactividad entre el usuario y la máquina digital
• la disolución de los roles tradicionales de autor y lector
• la estructura reticular, descentrada, de los contenidos.” ( En ¿Qué es el hipertexto?) 

En su artículo Los espacios hipertextuales, Scolari presenta algunas formas posibles de estructuración de los hipertextos.

Por su parte, Ramón Salaverría, en <a href=" http://www.unav.es/fcom/mmlab/mmlab/investig/piram.htm">De la pirámide invertida al hipertexto </a>,
brinda una posible estructura, desde la perspectiva periodística pero que puede ser usada para cualquier tipo de propósito textual.

Un elemento sumamente importante para la construcción del hipertexto es el enlace. Sugerimos la lectura de Enlaces. 

 

]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/07/hipertexto_definiciones_y_cara.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/07/hipertexto_definiciones_y_cara.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Hipertexto</category>
        
        
         <pubDate>Wed, 21 Jul 2010 16:11:46 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Los chicos de la calle - Fito PÁEZ</title>
         <description><![CDATA[<strong>11 y 6</strong>

En un café se vieron por casualidad 
cansados en el alma de tanto andar 
ella tenía un clavel en la mano. 
El se acercó, le preguntó si andaba bien 
llegaba a la ventana en puntas de pie 
y la llevó a caminar por Corrientes. 
Miren todos, ellos solos 
pueden más que el amor 
y son más fuertes que el Olimpo. 
Se escondieron en el centro 
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso. 
Durante un mes vendieron rosas en "La Paz" 
presiento que no importaba nada más 
y entre los dos juntaron algo. 
No sé por qué pero jamás los volví a ver 
él carga con 11 y ella con 6 
y si reía, el le daba la luna. 
Miren todos, ellos solos 
pueden más que el amor 
y son más fuertes que el Olimpo. 
Se escondieron en el centro 
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso...


 <strong>El chico de la tapa </strong>


(Hola, hola? Cardozo? cuchame acá en Villa Clara
 principal 4-27 tenemos uno que es de los cabecitas
 negras... {sigue hablando el poli}...)
El chico de la tapa ayer vendía flores en Corrientes 
después perdió a su chica en una sala en algún hospital 
y hoy amablemente y con un gran sonrisa en los dientes 
te para en la calle y si no le das te manda a guardar.

Si la policía no lo trata muy decentemente 
si los camioneros no lo llevan hasta donde va 
él se vuelve al Docke caminando muy tranquilamente 
con la 22 en el bolsillo del papel de armar 
 
Hace algunos años pateaba la calle 
haciendo "La Paz" y vendiendo postales 
El mundo está lleno de hijos de puta 
y hoy especialmente está llena la ruta 
no voy a morir de amor 
 
El chico de la tapa tiene algunos asuntos pendientes 
su madre está de yiro y sus hermanos bebiendo en el bar 
y el sábado a la tarde en la cancha se oye un solo grito 
Dock Sud ya tuvo un hijo y lo bautizaron Arsenal.

]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/05/los_chicos_de_la_calle_fito_pa.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/05/los_chicos_de_la_calle_fito_pa.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category"> Textos Complementarios (u2)</category>
        
        
         <pubDate>Wed, 12 May 2010 11:42:15 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Titulares de noticias - Anahí LOVATO</title>
         <description><![CDATA[<strong>Anahí LOVATO</strong>

Para despejar dudas que puedan quedar sobre el tema titulares y permitirles reconocer algunos ejemplos de redacción del cuerpo de titulares preparé este material para la observación que, espero, resulte útil. 


<div style="width:425px" id="__ss_3981488"><strong style="display:block;margin:12px 0 4px"><a href="http://www.slideshare.net/AnahiLovato/titulares-de-noticias-material-para-la-observacin" title="Titulares de noticias - Material para la observación">Titulares de noticias - Material para la observación</a></strong><object id="__sse3981488" width="425" height="355"><param name="movie" value="http://static.slidesharecdn.com/swf/ssplayer2.swf?doc=titulares-100505150729-phpapp01&stripped_title=titulares-de-noticias-material-para-la-observacin" /><param name="allowFullScreen" value="true"/><param name="allowScriptAccess" value="always"/><embed name="__sse3981488" src="http://static.slidesharecdn.com/swf/ssplayer2.swf?doc=titulares-100505150729-phpapp01&stripped_title=titulares-de-noticias-material-para-la-observacin" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="355"></embed></object><div style="padding:5px 0 12px">View more <a href="http://www.slideshare.net/">presentations</a> from <a href="http://www.slideshare.net/AnahiLovato">AnahiLovato</a>.</div></div>]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/05/titulares_de_noticias_2.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/05/titulares_de_noticias_2.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Textos fuente (u8)</category>
        
        
         <pubDate>Thu, 06 May 2010 15:12:59 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>El asesino pudo ser otro en &quot;Diez negritos&quot;, de Agatha Christie</title>
         <description><![CDATA[Artículo redactado y publicado en Rosario3 
 <a href="http://www.rosario3.com/ocio/noticias.aspx?idNot=68226">http://www.rosario3.com/ocio/noticias.aspx?idNot=68226</a>

<img alt="dieznegritos.jpg" src="http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/dieznegritos.jpg" width="124" height="93" align="right" hspace="25"/>

Un estudio sobre dos obras de la escritora británica, la mencionada y "Maldad bajo el sol", sugiere quiénes serían los responsables de los crímenes

El asesino pudo ser otro en "Diez negritos" o en "Maldad bajo el sol", dos de las novelas más famosas de Agatha Christie, como muestra un libro que analiza su trabajo preparatorio y que se publica esta semana en español, con el regalo de dos relatos breves inéditos protagonizados por Poirot.
La compleja simplicidad de las novelas de Christie queda al descubierto a través de las decenas de cuadernos que llenó con sus notas previas, un instrumento de trabajo que ha sido el objeto de estudio del irlandés John Curran en "Agatha Christie. Los cuadernos inéditos" (Suma de Letras).
Curran, un experto en la obra de Agatha Christie (Torquay, 1890-Wallingford, 1976), la escritora que más ha vendido en el mundo -2.000 millones de ejemplares en 45 idiomas, según su página web oficial-, ha dedicado cuatro años a analizar esos cuadernos.
"Conocía la existencia de los cuadernos pero nunca, ni en mis mejores sueños, habría pensado que un día acabaría leyéndolos y publicando un libro sobre ellos", explica a Efe en Torquay, el lugar de nacimiento de la escritora, en la costa suroeste del Reino Unido, muy cerca de Greenway, la residencia de verano de los Christie, donde Curran estudió los 73 cuadernos de notas que se conservan.
Unas anotaciones "completamente caóticas" que podían empezar sobre un libro para saltarse a las pocas páginas a otro diferente. Y en algunos casos diez años después retomaba ideas inacabadas.
"En algunos cuadernos, en medio de esas anotaciones, había listas de regalos", explica Curran como ejemplo de ese caos en el que se movía Christie, que trabajaba a la vez en varias historias, lo que le permitió realizar en su vida 80 obras entre novelas y relatos y una docena de piezas de teatro.
Todas las novelas de la escritora menos seis están reflejadas en los cuadernos, y el trabajo de Curran nos permite ahora saber que para "Diez negritos" -la novela policíaca más vendida de todos los tiempos- barajó en principio contar con ocho personajes para luego pasar a doce y quedarse finalmente con los diez de la historia original.
Y cualquiera de ellos pudo ser el asesino, según los diversos planteamientos que estudió Christie.
O que en el caso de "Cinco cerditos" tuvo desde el principio muy claros los personajes pero no quién sería la víctima ni quién el malo. Mientras que para "Maldad bajo el sol" se planteó todo tipo de soluciones alternativas en cuanto a quién o quiénes eran los asesinos y sus motivaciones.
Una serie de detalles que permiten conocer a fondo el trabajo preparatorio de una escritora tan prolífica como Christie.
"La mayoría de los lectores se creen que empezaba a escribir desde el principio hasta el final y que en un mes ya tenía una novela. Pero mi libro muestra la cantidad de trabajo que hay detrás", explica Curran.
Christie "tenía ideas, cambiaba de opinión, volvía desde el final al comienzo de nuevo y consideraba un personaje como asesino y luego consideraba otro. Y a veces paraba todo eso y empezaba de nuevo con una idea anterior. Tenía en cuenta cada posibilidad de la trama".
Con este libro, Curran cree que los seguidores de Christie tendrán una mejor idea de cómo realizó sus obras y de lo complejas que son.
"Muchos de sus libros están construidos sobre premisas muy sencillas. Alguien es asesinado, víctimas en orden alfabético, alguien aisla a un grupo de gente en una isla y los va matando uno por uno".
Pero -agrega- "el hecho de que parezcan tan simples al lector demuestra que hay mucho trabajo en su creación, es el arte de una autora que para Curran es "la mejor escritora de novelas de detectives", un género que se caracteriza por un tipo de historia en la que el lector consigue las claves para resolver el misterio.
"Nadie lo ha hecho nunca tan bien como Agatha Christie. No considero que sea una gran novelista de crímenes (...) pero ha sido la mejor escritora de historias de detectives de la historia".
Y junto a miles de detalles que encantarán a los más fanáticos, dos relatos breves inéditos con Poirot de protagonista.
"La captura de Cerbero", que debía haberse publicado en 1947 dentro de la serie de relatos breves conocida como "Los trabajos de Hércules", pero que fue desechado por la revista "The Strand" probablemente por un curioso retrato de Hitler, reflejado en un personaje llamado Hertzlein, según apunta Curran en su libro.
Un relato que juega con una transformación pacífica del dictador, muy diferente al segundo de estos relatos, "El incidente de la pelota del perro", un ejemplo más clásico del estilo de Christie, que no se descubrió hasta 2004. 
Fuente: EFE




 




]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2010/03/el_asesino_pudo_ser_otro_en_di.php</link>
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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Textos Complementarios (u4)</category>
        
        
         <pubDate>Sun, 28 Mar 2010 12:42:41 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Opiniones</title>
         <description><![CDATA[<strong>UNIDAD 7 

TRABAJO PRÁCTICO

Mauricio MAYOL</strong>

Consignas:

1.- Buscar editoriales y columnas de opinión de distintos diarios (mínimo 4). Comparar y verificar las partes del discurso y las formas argumentativas empleadas según pueden ver en los textos fuente leídos: <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2008/03/la_argumentacion_otra_de_las_d.php">Serafín</a>, <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2008/03/la_retorica_aristotelica.php">Marafioti</a>, <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2008/03/demostracion_y_argumentacion.php">Perelman</a> y otros.

2.- Redactar un informe con comentarios sobre las semejanzas y diferencias observadas.

3. Colocar los links de los artículos utilizados

]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/opiniones.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/opiniones.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Trabajos Prácticos (u7)</category>
        
        
         <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 09:57:54 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Sobre la Ley de Medios</title>
         <description><![CDATA[<strong>UNIDAD 7

ACTIVIDAD

Mauricio MAYOL</strong>

Consigna:

Tienen que 

- ver el video: <a href=" http://www.youtube.com/watch?v=_30V2MrGBUA">Victor Hugo Morales - Una editorial sobre la ley de medios audiovisuales </a>y 

- leer los artículos: <a href=" http://www.clarin.com/diario/2009/05/03/sociedad/s-01910098.htm">Los caminos de la censura</a> y <a href=" http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1170800">Multimedios K</a>. 

Redactar, luego,  una opinión sobre el tema.

]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/sobre_la_ley_de_medios.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/sobre_la_ley_de_medios.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Actividades (u7)</category>
        
        
         <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 09:53:05 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Una crónica policial</title>
         <description><![CDATA[<strong>UNIDAD 1

ACTIVIDAD

Candela BIANCHI</strong>

Consignas:

1. Ver el video del blog de policiales de TN: <a href=" http://blogs.tn.com.ar/policiales/archives/2009/04/el-crimen-de-margarita-linton.html">Asesinato de Margarita Linton</a>

2. Tomar nota de los principales hechos informados por el periodista en el video

3. Reconstruir una nueva noticia reordenando esos datos y redactarla con superestructura de "<a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/mayol/cuadro12-40.php">yunque</a>", es decir como una noticia tipo crónica policial.

4. Incorporar algunas citas en estilo directo e indirecto de las mismas fuentes a las que hace alusión el periodista en el video.

<blockquote>Atención: Todas las noticias que redacten deben tener un cuerpo de titulares. Para esto lean estos textos sobre el tema: <a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2008/03/titulares.php">Resumen sobre Titulares y Titulares de Noticias</a>.</blockquote>]]></description>
         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/una_cronica_policial.php</link>
         <guid>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/una_cronica_policial.php</guid>
                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Actividades (u1)</category>
        
        
         <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 09:42:44 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>Mi versión del asunto por Truman CAPOTE</title>
         <description><![CDATA[<img alt="capote-truman-reducido.jpg" src="http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/capote-truman-reducido.jpg" width="85" height="113" align="right" hspace="35"/>



 Truman Capote. El escritor estadounidense (Nueva Orleans 1924 - Los Angeles 1984) ingresó hace veinte años en un hospital de la ciudad californiana –ciudad que detestaba–, intoxicado por fármacos diversos: cocaína, valium, codeína, dilantina. Y por alcohol: vodka y whisky. Era un hombre de 59 años arrasado física, amorosa y emocionalmente. “Si te importo, no hagas nada. Déjame ir”, imploró a Joanne, su acompañante. Era la mañana de un sábado luminoso y aunque sabía que estaba muriendo, empleó las siguientes horas hablando con voz trémula de su madre, su vida, sus libros y amigos. Apenas pasado el mediodía simplemente se apagó. Más allá de sus publicitados escándalos, dejó atrás una docena de libros memorables, entre ellos desde luego A Sangre Fría, pero también Plegarias contestadas y Música para camaleones. En 1943, cuando tenía 18 años y ya siete de escribir, la revista Story publicó por primera vez un relato suyo: “Mi versión del asunto”. Poco después las revistas Mademoiselle y Harper’s Bazar publicaron otros de sus magistrales textos. Desde entonces Capote era ya un escritor consumado. A veinte años de su muerte, presentamos aquel primer relato publicado de Truman Capote. [ Nota y traducción: Alejandro de la Garza]

<strong>MI VERSIÓN DEL ASUNTO</strong>

Sé lo que dicen acerca de mí y de toda esta situación, y ustedes pueden tomar partido por mí o por ellas, eso es problema suyo. Es mi palabra contra la de Eunice y Ana Olivia, pero para cualquiera con un buen par de ojos debe estar muy claro cuál de nosotros tiene la razón. Yo sólo quiero que los ciudadanos conozcan los hechos, eso es todo. 

Los hechos: El domingo 12 de agosto de este año del Señor, Eunice trató de matarme con la espada de la Guerra Civil de su padre, y Ana Olivia tasajeó todo el lugar con su cuchillo para cerdos de catorce pulgadas. Eso sin mencionar muchas otras cosas.

Todo empezó hace seis meses, cuando me casé con Marge. Eso fue mi primer error. Nos casamos en Mobile después de un romance de sólo cuatro días. Los dos teníamos dieciséis años y ella estaba de visita con mi prima Georgia. Ahora que tengo tiempo de pensarlo, por Dios que no entiendo cómo fue que caí con ella. No es atractiva, no tiene buen cuerpo ni tampoco, para el caso, nada de seso. Pero Marge es rubia natural y puede que esa sea la respuesta. El punto es que nos casamos y casi a los tres meses quedó embarazada. Ese fue mi segundo error. Ella empezó entonces a necear con que había que ir a casa con mamá –aunque en realidad no tiene mamá, sólo sus dos tías: Eunice y Ana Olivia. Así que me hizo renunciar a mi excelente posición como empleado de “Todo en efectivo”, para venir a este lugar, llamado El Molino del Almirante, que no es más que un maldito hoyo en el camino desde cualquier punto de vista que se le considere.

El día en que Marge y yo bajamos del tren en la pequeña estación, caía una tormenta de perros, ¿se imaginan que alguien vino a buscarnos? Y eso que había gastado algo de dinero en un telegrama para avisarles. Así que mi esposa embarazada y yo tuvimos que andar siete millas bajo el aguacero. Fue difícil para ella, porque casi no pude ayudarla con ninguna de nuestras cosas por mi terrible problema de espalda. Debo decir que cuando por fin tuve a la vista la casa, quedé impresionado. Es grande y amarilla, tiene columnas en el frente y árboles de flores rojas y blancas rodeando el patio.

Eunice y Ana Olivia nos vieron venir y estaban esperándonos en el vestíbulo. Cómo quisiera que pudieran echarle una mirada a estas dos. Honestamente están para llorar. Eunice es una cosa grande, vieja y gorda, con un trasero que debe pesar cien kilos. Anda por toda la casa, llueva, truene o relampaguee, en una viejo camisón pasado de moda al que llama kimono, pero que en realidad no es más que una sucia bata de franela. Masca tabaco y trata de parecer una dama mientras escupe a escondidas. Se la pasa parloteando acerca de la fina educación que posee, todo para hacerme sentir mal, lo que en realidad nunca me ha molestado porque sé de hecho que ni siquiera puede leer las caricaturas del periódico sin deletrear en voz alta cada palabra. Si hay que concederle algo, es que puede sumar y restar dinero tan rápido que no dudo que podría estar en Washington trabajando donde lo hacen. Y no estoy diciendo que no tenga bastante dinero. Ella dice que no, pero yo sé que lo tiene porque un día encontré accidentalmente cerca de mil dólares escondidos en un florero al lado del porche. No toqué ni un centavo, pero Eunice insiste en que robé un billete de cien, lo que es una mentira venenosa de principio a fin. Claro que todo lo que ella dice se toma como si fueran órdenes del cuartel general, ya que ni un alma del Molino del Almirante puede decir que no le debe dinero. Tan es así que si ella dijera que Charlie Carson (un viejo ciego e inválido de noventa años que no ha dado un paso desde 1896), la tiró sobre su espalda para violarla, todo el mundo en este condado juraría sobre una pila de Biblias que es verdad.

Bueno, pues Ana Olivia es aun peor. Sólo que no altera tanto los nervios como Eunice, quien es una malhumorada de nacimiento que debería estar encerrada en algún ático. Ana Olivia es pálida, flaca y tiene bigote. Se mueve como agachada y se pasa la mayor parte del tiempo tallando un madero con su chuchillo para cerdos de catorce pulgadas, cuando no esta tramando alguna maldad como la que le hizo a la señora de Harry Steller Smith. Juré que nunca se lo diría a nadie, pero cuando se ha cometido un ataque inhumano a la vida de una persona, al diablo con las promesas, digo yo.

La señora de Harry Steller Smith era el canario de Eunice. Llevaba ese nombre por la mujer de Pensacola que le prepara un remedio casero para la gota. Un día escuché un sonoro escándalo en el salón, y al ir a investigar encontré a Ana Olivia azuzando con una escoba a la señora de Harry Steller Smith hacia una ventana abierta –la puerta de la jaula también estaba de par en par. Si no hubiera entrado yo en ese momento, nunca hubiera sido atrapada. Se asustó entonces de que pudiera decírselo a Eunice y restó importancia al asunto, diciendo que no era justo tener a una criatura de Dios encerrada de esa manera; pero yo sabía que en realidad ella no soportaba el trino de la señora de Harry Steller Smith. Sentí un poco de pena por ella y, como me dio dos dólares, la ayudé a inventar una historia para Eunice. Claro que yo no quería tomar el dinero, pero de verdad pensé que le ayudaría a tranquilizar su conciencia.

Lo primero que Eunice dijo cuando puse un pie en la casa fue: “¿Así que por ‘esto’ huiste a nuestras espaldas para casarte, Marge?”.

–¿No es la cosa más guapa, tía Eunice? –respondió Marge.

Eunice me miró de arriba a abajo y añadió: “Dile que dé la vuelta”. Mientras le daba la espalda dijo: “De seguro recogiste a este enano de la basura. ¿Para qué? ‘Esto’ no es un hombre”.

Nunca había sido tan menospreciado en toda mi vida. Es verdad que soy un poco achaparrado, pero aun no he acabado de crecer totalmente.

–Claro que lo es –contestó Marge.

Ana Olivia, que había estado parada con la boca tan abierta que las moscas bien podían entrar y salir por ella, sentenció: 

–Ya oíste lo que dijo mi hermana. No es un hombre de ninguna manera. No me gusta la idea de que este enano ande por aquí asegurando que es un hombre. Ni siquiera es del sexo masculino.

–Parece que olvidas, tía Ana Olivia, que este es mi esposo, el padre de mi futuro hijo que viene en camino –insistió Marge.

Eunice chasqueó la boca de forma grosera como suele hacerlo y agregó: “Todo lo que puedo decir es que de seguro yo no andaría presumiéndolo”.

¿Es esta una amable bienvenida? Y todo después de que renuncié a mi excelente posición como empleado de “Todo en efectivo”. Pero esto no es sino una muestra de lo que vino luego, esa misma tarde.

Después de que Bluebell despejó la mesa de la cena, Marge preguntó de la manera más amable si podríamos tomar prestado el auto para ir al cine de la ciudad.

–¡Debes haberte vuelto loca! –contestó Eunice como si le hubiéramos pedido el kimono que traía encima.

–Debes haberte vuelto loca –repitió también Ana Olivia.

–Son las seis de la tarde, y si piensas que voy a dejar a este enano conducir mi semi nuevo Chevrolet 1934 hasta el teatro y de regreso, debes haberte vuelto loca –machacó Eunice.

Naturalmente este lenguaje hizo llorar a Marge.

–No te preocupes cariño –le dije–, he manejado bastantes Cadillacs en mis tiempos”.

–Humf –pujó Eunice. 

–Seguro –dije yo.

–Si cuando mucho ha manejado alguna vez un arado me comería una docena de gusanos fritos en trementina –dijo Eunice burlona.

–No voy a dejar que se refieran a mi esposo de esa manera. Están actuando de forma incomprensible. ¿Cómo se les ocurre pensar que recogí por ahí a un hombre totalmente extraño en un lugar totalmente extraño? –aclaró Marge.

–Si le viene el saco que se lo ponga –gruñó la tía Eunice.

–Ni creas que podrás engañarnos con una bonita historia –vociferó la tía Ana Olivia con su bramido usual, tan parecido al rebuzno de un burro que no podría diferenciarlos.

–No nacimos ayer, ¿sabes? –remató Eunice.

Marge advirtió decidida: 

–Quiero que entiendan que desde hace tres meses y medio estoy legalmente casada con este hombre y hasta que la muerte nos separe, según lo certificó un juez de paz. Pregunten a quien quieran. Míralo tía Eunice, es libre, blanco y tiene 16. Y además, a George Far Sylvester no le gusta oír que se refieren a su padre de esa manera.

George Far Sylvester es el nombre que escogimos para el bebé. Tiene un sonido fuerte, ¿no creen? Sólo que como están las cosas, por ahora no tengo ningún sentimiento claro sobre el tema.

–¿Cómo es que una muchacha puede tener un bebe con otra muchacha? –preguntó Ana Olivia en un calculado ataque a mi hombría.

–Oh, shhhh, ya basta –dijo Eunice–. Basta ya de oír acerca de esa película en la ciudad.

–Oh-oh-oh, pero es Judy Garland –sollozó Marge.

–No importa cariño –le dije–, debo haber visto esa película hace diez años en Mobile.

–¡Eso es falso de toda falsedad! –gritó Ana Olivia–. De verdad eres un canalla. Judy no ha estado en el cine por diez años. 

Ana Olivia no ha visto una sola película en sus 52 años de vida (ella no le dice a nadie su edad, así que envié una carta preguntando al ayuntamiento de Montgomery y me contestaron muy amablemente), pero está suscrita a ocho revistas de cine. Según la anciana maestra Delancey, es el único correo que recibe aparte del catálogo de Sears Roebuck. Además, está morbosamente enamorada de Gary Cooper y llena un baúl y dos maletas con sus fotos.

Finalmente nos levantamos de la mesa y Eunice se movió pesadamente hacia la ventana, miró los árboles de bayas y dijo: 

–Los pájaros se acomodan ya en sus ramas. Es hora de ir a la cama. Usarás tu viejo cuarto Marge. He arreglado un catre para este caballero en el porche trasero.

Tomó un minuto entero para que el comentario cayera sobre nosotros.

–¿Y cual es la objeción, si no es mucha curiosidad, a que duerma con quien es legalmente mi esposa? –pregunté.

Inmediatamente las dos tías comenzaron a gritarme y a imprecarme. Así que Marge buscó una conciliación rápida: 

–¡Alto... deténganse! No soporto más. Vamos cariño, vamos, ve a dormir donde ellas dicen. Mañana ya veremos...

Eunice dijo entonces: 

–Ya me extrañaba que la criatura no tuviera ni una pizca de sentido después de todo.

–Pobre pequeña –completó Ana Olivia envolviendo con su brazo los hombros de Marge y llevándosela–. Pobre pequeña, tan joven, tan inocente. Vamos, ven conmigo para que llores todo lo que quieras en el hombro de la tía Ana Olivia.

Durante mayo, junio, julio y la mejor parte de agosto he ocupado y sudado ese maldito porche trasero sin persianas. ¡Y Marge no ha abierto la boca en protesta ni una sola vez! Esta parte de Alabama es pantanosa, con mosquitos que podrían asesinar a un búfalo si tuvieran oportunidad, sin mencionar a los peligrosos bichos voladores y a una batida de ratas lo suficientemente grandes como para arrastrar un tren de aquí a Timbuctú. Si no fuera por el pequeño y aun nonato George, mis huellas ya hubieran levantado el polvo del camino desde hace mucho. No he tenido cinco segundos a solas con Marge desde aquella primera noche. 

Una u otra tía siempre están acompañándola como chaperones. La semana pasada enloquecieron porque Marge se encerró en su cuarto y no pudieron encontrarme por ninguna parte. La verdad es que he pasado el tiempo observando a los negros empacar el algodón. Tan sólo por rencor dejé que Eunice se acercara más a Marge y, mientras, nada ha salido bien. 

Después de ese día agregaron a Bluebell al turno de vigilancia. ¡Y durante todo este tiempo no he tenido ni siquiera unas monedas para cigarros! 

Eunice me ha estado ladrando un día sí y otro también para que consiga trabajo: 

–¿Por qué no va el pequeño pagano este a conseguirse un empleo honesto? –insiste. Como ya lo habrán notado, nunca me habla directamente, aunque la mayor parte del tiempo soy el único en su real presencia.

–Si fuera la clase de hombre que puede llamarse “un hombre”, estaría luchando por poner un poco de pan en la boca de esa muchacha, en vez de rellenar la suya con mis embutidos –continúa ladrando.

Pero deben saber que por tres meses y trece días he estado viviendo casi exclusivamente de verduras frías y sobras de cereal. He tenido que consultar dos veces al doctor Carter, quien no esta del todo seguro si tengo escorbuto. En cuanto a que no estoy trabajando, quisiera saber lo que un hombre de mis habilidades, un hombre que sostenía una excelente posición en “Todo en efectivo”, puede hacer en un pueblo pulguiento como El Molino del Almirante. Aquí no hay más que una tienda y el propietario, el señor Tubberville, es tan perezoso que casi le duele tener que vender algo. Luego está la Iglesia Bautista de la Estrella Matutina, pero ya tienen predicador. Un fulano viejo y repelente llamado Shell, a quien Eunice fue a rogarle un día por la salvación de mi alma. Ahí escuché con mis propios oídos cuando él dijo que yo ya estaba demasiado perdido.

Pero es lo que Eunice ha hecho con Marge lo que realmente se lleva el premio mayor. Ha puesto a esa muchacha en contra mía de manera tan vil que no hay palabras para describirlo. Incluso llegó un punto en que Marge comenzó a tratarme de modo impertinente, pero le receté un par de buenas cachetadas y puse un alto a su actitud. ¡Ninguna esposa mía va a faltarme nunca al respeto, no en esta vida!

Las líneas enemigas se han apretado a mi alrededor: Bluebell, Ana Olivia, Eunice, Marge y el resto del Molino del Almirante (Población: 342 habitantes). Aliados: ninguno. Esa era la situación el domingo 12 de agosto, cuando llevaron a cabo el atentado contra mi vida.

El día había estado silencioso y hacía suficiente calor como para derretir piedras. El problema empezó exactamente a las dos de la tarde. Lo sé porque Eunice tiene uno de esos estúpidos relojes cucú y el maldito acababa de darme un buen susto. Estaba ocupándome de mis asuntos en la estancia, componiendo una canción en el piano vertical que compró Eunice para Ana Olivia. Incluso le contrató un maestro que venía una vez a la semana desde Columbus, Georgia. La anciana maestra Delancey –mi amiga hasta que decidió que quizás esto no era muy sabio-, cuenta que el elegante profesor salió de la casa una tarde, lloroso y con la cola entre las patas, brincó a su Ford cupé y no se volvió a saber de él. Bueno pues, como les decía, estaba tratando de mantenerme fresco en la estancia sin molestar a nadie, cuando entró corriendo Ana Olivia con el cabello retorcido en rizos y chillando histérica: 

–¡Cesa ese ruido infernal en este mismo instante! ¿No nos puedes dar un minuto de paz? Y quítate de mi piano, enano mañoso. No es tu piano, es mi piano, y si no te mueves de ahí ahora mismo te juro que te llevaré a la corte el primer lunes de septiembre.

En realidad está celosa de que yo sea músico de nacimiento, y de que las canciones que salen de mi cabeza sean absolutamente maravillosas.

–Y mire lo que le ha hecho a las teclas de marfil genuino, señor Sylvester –añadió caminando alrededor del piano–. Ha enchuecado cada una de ellas desde la base por pura y simple maldad.

Ella sabe bien que el piano estaba listo para el patio de chatarra desde el momento en que entré en esta casa, así que le dije:

–Ya que es usted una sabelotodo, señorita Ana Olivia, quizá le interese saber que estoy en posesión de unos cuantos conocimientos yo mismo. Cosas que quizá otra gente estaría muy agradecida de poder enterarse. Como lo que le pasó a la señora de Harry Steller Smith, por ejemplo. (¿Recuerdan a la señora de Harry Steller Smith?)

Ella se detuvo y miró la jaula del canario vacía. 

–Me lo juraste –dijo, poniéndose de un aterrador color morado.

–Quizá lo hice y quizá no –le dije. Fue una maldad traicionar a Eunice de esa manera, pero si una persona deja en paz a otra persona, entonces quizá pueda hacerme de la vista gorda.

Pues sí señor, ella salió de la estancia tan tranquila y callada que no la reconocerían, así que fui a estirarme sobre el sofá, la más horrible pieza de mueblería que haya visto jamás, parte de un juego que Eunice compró en Atlanta en 1912 por dos mil dólares en efectivo –o cuando menos eso asegura. El juego es negro combinado con un llamativo verde claro y huele a plumas de pollo mojadas en un día húmedo. Hay una gran mesa en una esquina del salón, en la que se apoyan los retratos de la madre y el padre de Eunice y Ana Olivia. El papá es bien parecido, pero aquí entre nos, estoy convencido que tiene sangre negra de alguna parte. Fue capitán en la Guerra Civil, y eso es algo que nunca olvidaré a causa de su espada, exhibida sobre un paño en la estancia, y figura prominente en las acciones que vendrán enseguida. La mamá tiene la misma mirada de perro malhumorado de Ana Olivia, sólo que en la mamá luce mejor.

Así que ahí estaba yo, apenas echándome una cabeceada, cuando escuché a Eunice bramando: “!¿Dónde está..? ¿Dónde está..?¡” Y lo siguiente que supe fue que estaba parada en el marco de la puerta, con las manos plantadas en sus rellenas caderas de hipopótamo y con todo el grupo detrás de ella: Bluebell, Ana Olivia y Marge.

Pasaron varios segundos, Eunice golpeando el suelo con su gran pie descalzo tan rápida y furiosamente como podía y abanicándose el rostro regordete con un anuncio de cartón de las Cataratas del Niágara.

–¿En dónde están? –preguntó–. ¿En dónde están los cien dólares que se apropió mientras volteaba mi confiada espalda?

–Esa es la paja que rompió la espalda del camello ––respondí yo. Pero estaba demasiado acalorado y cansado como para levantarme.

–Esa no es la única espalda que se va a romper –agregó amenazante con sus ojos de insecto a punto de saltar de sus órbitas–. Ese es el dinero de mi funeral y lo quiero de regreso ahora. Que si no sabría yo que “éste” robaría hasta a los muertos.

–Quizá sí los tomó –balbuceó Marge.

–Tu mantén la boca fuera de este asunto, señorita –dijo Ana Olivia. 

–Tan seguro como que estamos aquí que robó mi dinero. ¡Miren sus ojos... negros de culpa! –chillaba Eunice.

Yo bostecé y respondí lentamente: –Como dicen en la corte, si una de las partes acusa falsamente a otra, entonces esa parte acusadora puede ser encerrada en la cárcel, incluso si de cualquier manera es en esa institución estatal en donde debería ya estar encerrada para protección de todos los involucrados.

–Dios lo va a castigar –sentenció Eunice.

–Oh, hermana –agregó Ana Olivia–, no esperemos a Dios.

Eunice avanzó entonces hacia mí con una peculiar mirada –su percudido camisón de franela sacudiendo el piso–, seguida como lapa por Ana Olivia, en tanto, Bluebell lanzaba un gemido que debió haberse oído claramente de aquí a Eufala y de regreso y Marge, ahí parada, retorcía las manos y gimoteaba:

–Oh-oh-oh… devuelve el dinero, por favor cariño.

–¿También tú, Bruto? –la interrogué yo citando a Shakespeare.

–Vaya, mira qué actitud –dijo Eunice–, y se la pasa acostado todo el día sin hacer absolutamente ni el mínimo esfuerzo de pegar el timbre en una carta.

–Vergonzoso –soltó Ana Olivia.

–Uno pensaría que el bebé lo va a tener él y no esta pobre criatura –seguía parloteando Eunice.
Bluebell puso su granito de arena: –Esa es la verdad… sí señor.

–¡Vaya, si es la vieja olla negra diciéndole percudido al comal! –le grité yo.

–Después de alimentarse aquí por tres meses, este enano tiene la audacia de lanzar injurias hacia mí –reclamó Eunice.

Apenas me había sacudido esa ceniza negra de la manga, les advertí: –El doctor Carter me ha informado que estoy en una peligrosa condición, enfermo de escorbuto, y no puedo soportar la menor agitación a riesgo de la propensión a echar espuma por la boca y morder a alguien. 

Bluebell sugirió entonces: 

–¿Por qué no regresarlo a su basurero en Mobile, señorita Eunice? Estoy harta y cansada de cargar con sus responsabilidades.

Naturalmente esta mujer negra como el carbón me hizo enojar tanto que no pude razonar con claridad. Así que, fresco como un pepino, me levanté, tomé un paraguas del perchero y la golpeé en la cabeza con él hasta que se partió en dos. 

–¡Mi parasol de seda japonesa! –chilló Ana Olivia.

–¡Mataste a Bluebell, mataste a la pobre de Bluebell! –moqueó Marge.

Eunice empujó a Ana Olivia diciendo: –¡Ha perdido la cabeza, corre hermana! ¡Corre y trae al señor Tubberville!

–No me agrada el señor Tubberville –dijo Ana Olivia sumisa–. Mejor voy por mi cuchillo para cerdos –y se apresuró hacia la puerta. En ese momento, poniendo en riesgo mi propia vida, me lancé hacia ella atrapándola con una buena tacleada que lamentablemente me lastimó horriblemente la espalda.

–¡La va a matar! –aulló Eunice lo suficientemente fuerte como para sacudir toda la casa–, ¡nos va a matar a todas…! Te lo advertí Marge. Rápido niña, trae la espada de papá.

Así que Marge trajo la espada de papá y se la pasó a Eunice –ni qué decir de la devota y leal esposa. Por si esto no fuera suficiente, Ana Olivia me soltó un rodillazo terrible en el abdomen y tuve que soltarla. Cuando nos dimos cuenta ya estaba en el patio entonando himnos con histéricos aullidos:

Mis ojos han visto la gloria de la llegada del Señor;
Viene entre la cosecha donde las uvas de la ira están guardadas...

Mientras tanto, Eunice me perseguía por el lugar blandiendo salvajemente la espada de su papá. De alguna manera me las arreglé para trepar al piano y de inmediato Eunice se subió al taburete tras de mí –cómo resistió el desvencijado mueble a un monstruo como ella es algo que nunca podré explicar.

–¡Baja de ahí, cobarde, antes de que te atraviese! –gritó mientras me lanzaba un sablazo, y tengo una cortada de media pulgada para probarlo.

Para ese momento Bluebell se había recuperado y huía despavorida a unirse a los servicios religiosos de Ana Olivia en el patio. Supongo que esperaban mi cadáver, y Dios sabe que en eso hubiera acabado si Marge no se desmaya en ese momento. Es lo único bueno que puedo decir de ella.

Lo que pasó después no lo recuerdo con exactitud, excepto que Ana Olivia reapareció con su cuchillo para cerdos de 14 pulgadas y un montón de vecinos. Pero repentinamente Marge era el centro de la atención y supongo que se ocuparon en cargarla hasta su cuarto. En cuanto se fueron, como pude levanté una barricada en el salón. Tenía contra la puerta todas esas llamativas sillas negras con verde, la gran mesa de caoba que debía pesar un par de toneladas, además del perchero y muchas otras cosas. Aseguré las ventanas y bajé las persianas. También encontré una caja de cinco libras de caramelos achocolatados y en este preciso momento estoy masticando un jugoso y cremoso chocolate de cereza. A veces vienen hasta la puerta y tocan, gritan y ruegan. Sí, señor, han empezado a cantar una canción que suena diferente. Por lo que a mí toca, les ofrezco alguna tonada en el piano de vez en cuando, tan sólo para hacerles saber que estoy contento.


Tomado de First of the Famous. Editado por Whit y Hallie Burnett. Ballantine Books, Nueva York, 1962.


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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Textos complementarios</category>
        
        
         <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 09:30:08 -0300</pubDate>
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         <title>Mi versión del Asunto</title>
         <description><![CDATA[<strong>UNIDAD 5

ACTIVIDAD

Mauricio MAYOL</strong>


Consignas:

1) Lean el cuento “<a href=" http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/mi_version_del_asunto_por_trum.php">Mi versión del asunto</a>”de Truman Capote.

2) A partir de la información que brinda el cuento, escriban una noticia respetando el modelo de la pirámide invertida. La noticia debe incluir textos referidos (extraídos del mismo cuento) que pongan en práctica todos los estilos estudiados (indirecto, directo, mixto e híbrido).
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         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/mi_version_del_asunto.php</link>
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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Actividades (u5)</category>
        
        
         <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 09:28:10 -0300</pubDate>
      </item>
            <item>
         <title>A partir de contenidos de Unidad 1 Y 2</title>
         <description><![CDATA[<img alt="lectura1.jpg" src="http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/lectura1.jpg" width="150" height="117" align="right" hspace"20"/>


<strong>UNIDADES  1 Y 2 -

ACTIVIDAD

Laura ÁVALOS</strong>

1- Buscar y elegir una novela de alguno de los siguientes autores: Rodolfo Walsh, Roberto Arlt, Isabel Allende, Ernesto Sábato, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Tomás Eloy Martínez y Beatriz Sarlo.

2- Recolectar información sobre la vida y la obra del autor, y sobre el texto elegido. Elaborar un texto, cuyo formato sea el de un correo electrónico, donde transmitas a un amigo los datos que has recabado y donde justifiques la elección de esa novela. Extensión mínima: 20 líneas.

3- A modo de lista de ideas desarrollar quince posibles preguntas que le harías al autor del texto seleccionado acerca de su contenido, teniendo en cuenta la información recolectada en el punto dos.

4- a) Resumir en 10 líneas la macroestructura del texto elegido.

b) Definir, según las variables especificadas en la Unidad Nº1, a qué audiencia está dirigido el texto.

c) Identificar el macroacto de habla y al menos tres microactos de habla que estén presentes en la novela. Justificar. 

d) Determinar, ejemplificando con fragmentos del texto, cuáles son los tipos de ordenamientos presentes en él.

e) ¿Cuáles son las tareas del lector que utilizaste para apropiarte del texto? Justificar con ejemplos del libro.

5- Reflexionar brevemente sobre el título de la novela elegida y proponer una alternativa al mismo. Si la superestructura del texto elegido fuera una noticia: ¿qué título le pondrías?


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         <link>http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/2009/12/a_partir_de_contenidos_de_unid.php</link>
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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Actividades (u2)</category>
        
        
         <pubDate>Mon, 14 Dec 2009 11:16:20 -0300</pubDate>
      </item>
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         <title>Día del Periodista 2</title>
         <description><![CDATA[<img alt="periodista.jpg" src="http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/comsoc/redaccion1/unidades/periodista.jpg" width="343" height="511" align="center" hspace="65"/>

<strong>Unidad 1

Actividad</strong>

<strong>Anibal COLOMBO</strong>

7 DE JUNIO - DÍA DEL PERIODISTA


En nuestro ámbito de estudio no podemos dejar pasar este recordatorio, por eso realizaremos una "Actividad", para cuya realización deberán utilizar la información recabada de las charlas organizadas en conmemoración de esa fecha...

1- ¿Qué acontecimiento da lugar a la conmemoración del día del periodista?

2- Elegir uno de los dos periodistas que hicieron presentaciones públicas en Rosario entre el 4 y 5 de junio, y seleccionar tres textos periodísticos del autor.

3- Analizar en los ejemplos seleccionados:

- Audiencia
- Intención
- Identificar medio en el cual se publicó
- Características de superestructura ¿es noticia? ¿por qué?
- Información de referencias y características de escritura del periodista elegido.

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                  <category domain="http://www.sixapart.com/ns/types#category">Actividades (u1)</category>
        
        
         <pubDate>Mon, 14 Dec 2009 11:06:58 -0300</pubDate>
      </item>
      
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