Séptima clase – 10 de mayo


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En este posteo se detallan las actividades realizadas en la clase del 10 de mayo.

1.- Hice algunos comentarios sobre los Trabajos Prácticos Reordenamiento , Mundo posible y Contar lo dicho.

Recuerden que di un esquema para planificar noticias.

2.- Expliqué que en la página se encuentra un posteo con todos los artículos de lectura obligatoria para el Primer Trabajo Práctico Integrador.

3.- Comenzamos a desarrollar los contenidos de Unidad 2. En primer lugar, comentamos lo que dice el texto La lectura como proceso cognitivo y comunicativo: "Definimos la lectura como un proceso cognitivo y comunicativo, que dinamiza interacciones entre autor, lector y texto y pone en juego simultáneo actividades intelectuales, afectividad, operaciones de la memoria y tareas del pensamiento, todos factores estratégicos para alcanzar la comprensión”.

José León en su libro, Prensa y educación. Un enfoque cognitivo, trabaja el concepto de comprensión como un proceso estratégico y menciona a Kleiman quien considera que desde la lectura de un texto impreso hasta su comprensión final se necesita:

a) un conocimiento general del mundo y de las acciones humanas;
b) un conjunto de procesos perceptivos y cognitivos entre los que se incluyen la intervención de la memoria a corto plazo (MCP), una codificación en orden serial, la localización y dirección de la atención, y un procesamiento inferencial;
c) procesos de comprensión del lenguaje entre los que se incluyen la recuperación e integración del significado de la palabra, el análisis sintáctico de frases, la determinación de referencias y diversos análisis de la estructura del discurso.”

Estos factores se dan en general de manera simultánea y no necesariamente secuencial donde jugarán de forma destacada las estrategias con que cuente el lector para llevar acabo el proceso.

Más adelante el mismo autor citado dice: “La comprensión final del texto viene entonces producida por la conjunción de al menos dos factores.
De un lado, las características del material escrito, expresadas no sólo en los diferentes niveles lingüísticos, sino también por su contenido y su estructura. Así, en
este lugar podríamos situar todo lo que dependiese del texto y del escritor para optimizar su comunicación. Dentro de este apartado se introducirían aquellas técnicas que resultasen útiles para resaltar la estructura del texto, simplificar su contenido o mejorar su organización. Todo ello redundaría en una mejor activación de los conocimientos previos del lector, a la vez que permitiría la construcción de la macroestructura del mismo.
Por otro lado, se sitúan las características del lector, sus conocimientos y las habilidades lectoras que utiliza para extraer la información del texto. Este apartado incluiría estrategias que el lector aplica al enfrentarse a la lectura del pasaje. Esta destreza del lector no es algo que se adquiera espontáneamente, sino que se asienta con la práctica, en la que paulatinamente se van automatizando los procesos superficiales y ello va a permitir una mayor dedicación de los recursos cognitivos a la tarea de comprensión. Esta habilidad, lejos de ser un proceso cerrado, continúa desarrollándose en la edad adulta con la adquisición progresiva de nuevos conocimientos.”

Leemos, entonces, para alcanzar la comprensión, para construir el significado que nosotros como lectores podemos dar a cada texto, cada uno de nosotros reescribe cada texto, escrito por un autor, de acuerdo con nuestros propios conocimientos, experiencias, sentimientos y cultura, dentro de un contexto determinado.

Son muy claras las conceptualizaciones que hace Claudia Mazza al respecto. Ella habla de la lectura como proceso neurofisiológico, cognitivo, afectivo, argumentativo y simbólico. Todos ellos regidos por el texto mismo ya que acuerda con Umberto Eco en que hay una diferencia entre violentar e interpretar un texto ya que hay reglas de recepción, gramáticas de lectura ya impuestas por la sociedad, por la cultura.

Según el texto base 1 de la Unidad 2, para estudiar el proceso de lectura hay que tener en cuenta:

“- lo que el lector es y sabe en el momento de la lectura, esto sería como el capital de conocimientos y experiencias culturales que cada lector “lleva puesto” al iniciar cada nuevo proceso; también sus motivaciones, intereses, actitudes y valoraciones.
- lo que el lector hace cuando lee, es decir, la descripción de actividades y tareas del pensamiento que se llevan a cabo durante la realización del proceso de lectura y que, según cómo las emprenda cada lector, constituirán las estrategias de lectura.
El primer aspecto, lo que el lector es y sabe en el momento de la lectura, está relacionado con los conocimientos previos.
En los casos de lectores con poca experiencia, la ausencia total o parcial de conocimientos previos bloquea la posibilidad de apropiación de producciones textuales o, en su defecto, sólo se consigue articular algunas piezas de un rompecabezas que quedará inconcluso. También influye la situación comunicativa del lector, incluidas las condiciones físicas y socioculturales de la situación de lectura, y sus propósitos, atención e intereses.
En los casos de lectores expertos, o simplemente lectores ávidos e interesados, la lectura pone en marcha dispositivos complejos para activar mediante la memoria conocimientos previos relacionados con el mundo físico, el mundo social y la comunicación y el lenguaje.”

Es decir, en nuestra memoria se organizan esquemas que contienen nuestros conocimientos previos, esos esquemas se relacionan con los conocimientos nuevos que vamos adquiriendo a partir de la lectura y se van construyendo nuevos conocimientos que se incorporan a nuestra memoria a largo plazo.

Con respecto a lo que lector hace cuando lee podemos mencionar las Tareas de lector según Pearson y Jonson que son explicadas en el artículo Las tareas de lectores.

Tarea 1: Parafrasear
El lector debe poder reconocer los significados equivalentes en dos o más oraciones. Es decir, reconocer que las mismas cuestiones pueden ser formuladas de diferentes modos en diferentes lugares del texto y encontrar esas similitudes. Por ejemplo: reconocer la identidad entre “El presidente viajará al exterior mañana” y “El primer mandatario dejará el país en las próximas horas de la madrugada”

Tarea 2: Asociar
El lector debe poder reconocer cuándo algo está fuera de lugar en un texto o se aleja del tema tratado. Si una oración no es apropiada al tema de un párrafo, el lector debe poder distinguir la ausencia de conexiones temáticas con el resto del discurso.

Tarea 3: Ideas principales y detalles
El lector debe tener la posibilidad de seleccionar qué es lo más importante en un texto y también cuáles son los detalles que llevan a la formación de una idea principal y cuáles, no.

Tarea 4: Comparación
El lector debe poder cotejar o examinar la relación entre ideas contenidas en distintos párrafos.

Tarea 5: Lenguaje figurativo y literal
El lector debe poder reconocer diferencias entre el uso de figuras retóricas (la tenista en una verdadera gacela) frente a emisiones más referenciales o literales (la tenista es veloz). Incluye también el reconocimiento de equivalencias y diferencias de tono y perspectiva comunicativa del autor al seleccionar una u otra forma de lenguaje.

Tarea 6: Ambigüedad
El lector debe poder reconocer que una misma oración puede contener más de un significado y luego interpretarla adecuadamente en el contexto de la lectura. Por ejemplo, frente a una emisión como “los aviones pueden ser peligrosos” el lector debe poder analizar si “es peligroso para quien lo maneja”, “para quienes están en tierra” o “para todos” y decidir cuál es la opción más apropiada para este texto, o la más próxima a la intención del autor en ese contexto comunicativo.

Tarea 7: Relaciones causales
El lector debe poder buscar las cadenas de causas y consecuencias entre los hechos presentados en un texto, qué los produjo y qué consecuencias tienen.

Tarea 8: Secuencias
El lector debe poder organizar lo que sucedió primero y lo que sucedió después en una historia, aunque en el texto la información se presente reordenada. Incluye también la respuesta a preguntas sobre cómo, cuándo y qué pasó.

Tarea 9: Relaciones anafóricas
El lector debe poder reconocer que existen en un texto equivalencias entre un término presentado primero en un discurso (antecedente) y sustitutos del mismo presentado más adelante. Por ejemplo: “La guerra dejó más de 70.000 muertos en el país. Las consecuencias del conflicto armado serán debatidas en la ONU”.
Una relación anafórica es una de las relaciones de cohesión, que permite, por ejemplo, que un pronombre pueda ser interpretado como ligado a uno anterior. (Los delincuentes fueron detenidos. Ellos habían colaborado con...)”

Además, los lectores deben poder realizar otras tareas que les permitan distinguir entre hechos y opiniones, evaluar las preferencias del autor, analizar los propósitos del autor, su estilo y su efectividad, formar imágenes mentales durante la lectura, distinguir los mundos reales de los fantásticos y estar familiarizados con las formas de estructuración de diferentes tipos de discurso.

Ya hemos hablado, cuando empezamos a trabajar sobre noticia, sobre lo importante que es que los lectores conozcan la estructura del texto que están leyendo como ayuda para su mejor comprensión. Al respecto, Marro y Dellamea dicen: "La estructura de los textos es un factor fundamental en la facilitación de la comprensión, ya que los lectores tienen ciertas expectativas sobre la organización de la información para distintos tipos de textos, y esas expectativas influyen en el procesamiento de la información, es decir, en la representación del significado de un texto. La estructura de las historias y las expectativas y conocimientos que el lector tiene sobre esas estructuras son cruciales para la comprensión y recuerdo de las historias."

Debemos considerar, también, la tarea general de hacer inferencias, que es un aspecto inherente a la lectura. Las inferencias dependen de la información explícita e implícita contenida en un pasaje, pero también de los guiones o esquemas del lector que le permiten derivar conocimientos de los textos.

Además de la tareas que el lector realiza debemos tener en cuenta los estados cognitivos, metacognitivos y afectivos en que se encuentra el lector en el momento de la lectura. Y esos estados están relacionados también con la manera en que influyen las estructuras textuales en el momento de la lectura. Sobre el tema, Marro y Dellamea, detallan:

"Estados afectivos:
Los estados afectivos incluyen intereses, actitudes y valores del lector, los que a su vez determinan las metas de la lectura: leer por placer, leer para aprender, leer para estar informado, etc. Los estados afectivos mostró que las motivaciones y actitudes influyen en la atención de los lectores y su comprensión y aceptación de los contenidos de un texto. Además, muchas variables textuales, como el contenido, la forma y el formato, pueden determinar cambios en los estados afectivos del lector.

Estados cognitivos
Los estados cognitivos son los planes que el lector realiza para obtener una representación textual. El término cognitivo alude al funcionamiento intelectual de la mente humana. Las posibilidades de las personas para recordar, comprender, focalizar en algo, atender y procesar información constituyen estados cognitivos.
A través de esos procesos el lector realiza, por ejemplo, planes que le facilitan o dificultan la construcción de una representación del significado de un texto.
Los estados cognitivos interactúan con los afectivos y están influidos por las metas y expectativas del lector.
Así, algunos lectores inexpertos y algunos niños pequeños suelen utilizar planes que sólo les permiten decodificar un texto, es decir, quedarse en el reconocimiento de palabras, o hacer una lectura mínimamente comprensiva. Cuando, en cambio, se intenta realizar una lectura para obtener significados, los lectores emprenden otro tipo de planes más complejos.
La experiencia con distintos tipos de textos y el tiempo dedicado a la lectura de diferentes materiales permiten a escritores y lectores armar planes cognitivos cada vez más eficientes.

Estados metacognitivos
Los estados metacognitivos comprenden las estrategias de autocorrección y autocontrol que el lector utiliza durante el procesamiento de la información. Incluyen la lectura crítica y evaluativa sobre el propio proceso, y sobre la relación entre las metas iniciales y el significado alcanzado. El término metacognición se refiere, entonces, a la habilidad que tienen las personas para controlar y manejar sus mecanismos de cognición Los buenos lectores, por ejemplo, usan casi automáticamente las estrategias metacognitivas de releer cuando el significado no está claro para ellos; de hacerse preguntas sobre el tema del texto; de ser flexibles al usar distintos procedimientos para diferentes propósitos, por ejemplo, cuando leen para aprender, o cuando leen por placer o entretenimiento."

Tal como mencionamos en el punto anterior, la estructura de los textos también es un factor importante para alcanzar una mejor comprensión, ya que los lectores esperan determinada organización de la información según los diferentes tipos de textos. Asimismo, por otra parte, cuando se trata de un tema nuevo para el lector, la estructura de la información juega un papel importante en la comprensión porque el ordenamiento del texto y los señaladores, de acuerdo con la importancia de los conceptos, ayudarán al lector sin conocimientos previos.

Hemos visto hasta ahora qué operaciones realizamos para alcanzar la comprensión. Es interesante lo que dice el investigador español Emilio Sánchez Miguel sobre lo que ocurre cuando un texto no se comprende: “Todos sus elementos tienen la misma o parecida importancia, por lo tanto, no se establece un orden temático, las ideas carecen de jerarquía, no se puede apreciar cómo unas ideas se apoyan sobre otras y cómo se relacionan.
Si empleáramos términos técnicos para describir esto mismo, podríamos decir que cuando no se comprende no se llega a construir los niveles de significado que dan sentido y coherencia a las ideas. No se construye la macroestructura del texto, tampoco se logra la organización temática ni se emplea una superestructura".

4.- Para terminar la clase, hicimos un taller de lectura para fijar las nuevas categorías trabajadas. Los alumnos se reunieron en grupos, leyeron un texto de Aliverti que ya le habíamos propuesto, interpretaron el mismo, explicaron las tareas y estados puestos en juego para esa interpretación. Luego, pusimos los resultados de la actividad en común en una charla muy interesante y fructífera.

5.- Ahora, deben resolver de manera individual el Trabajo Práctico Analizar al lector.

Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 10 de Mayo de 2010
Editado por María Elena Sánchez a las 02:08 PM | Palabras: [ 2310 ]
Archivado en: [ Clases ]
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