Ingreso


ingresofac.bmp


COMISIÓN Nº 1

TRABAJO PRÁCTICO

1.- Durante la segunda clase, entre todos armamos una preplanificación para el tema Ingreso a la Facultad.

Tema: Ingreso a la Facultad.
Propósito: Contar Experiencia.
Audiencia: Futuros Ingresantes.
Medio: Blog de Redacción 1.
Tipo de Texto: Expresivo.
Registro de Lenguajes: Informal. Estándar.


2.- Ahora, individualmente, deben redactar un texto siguiendo los pasos del Modelo de producción.

Modo de presentación: Pegar en Comentarios de este post. Además, enviar en archivo de word, DOC, adjunto a un correo a la casilla de la docente.


Fecha de entrega: 9 de abril a las 22..


NOTAS TRABAJO PRÁCTICO INGRESO

ALDANA, Emiliano - 8 - OCHO

ALTAMIRANO, Joaquín - 8 - OCHO

ANDRÉ, Camila - 10 - DIEZ

ARIAS, Paula - 8 - OCHO

ÁVALOS, Paula - 6 - SEIS

BACIGALUPPO, Indiana - 9 - NUEVE

BIANCHI, Guillermina - 9 - NUEVE

BONIFACINO, Victoria - 10 - DIEZ

BURLLI, Eugenia - 7 - SIETE

CABEZA, Anahí - 6 - SEIS

CAMPOS RATTI, Rocío A. - 8 - ocho

CARDOZO, Matías - 7 - SIETE

CONTA, Maia - 7 - SIETE

CHÁVEZ PRIEU, Estefanía - 8 - OCHO

CHAPARRO ÁRIAS, Ayelén - 8 - OCHO

DEL GRANDE, María Macarena - 8 - OCHO

DEMARCHI, Clara - 8 - OCHO

ETCHECOPAR, Florencia - 7 - SIETE

FRASSATI AMBROGI, Natalia - 8 - OCHO

GEROMINI, Leonardo - 10 - DIEZ

GISMONDI, Luciana - 10 - DIEZ

LANDINI, Martina - 8 - OCHO

LARROCAU, Soledad - 8 - OCHO

MANCINO, Lucila - 7 - SIETE

MARÍN PERNA, Carlos - 8 - OCHO

MARIÑO, Noelia Ayelén - 7 - SIETE

MARTÍN, Elisabet - 7 - SIETE

PEÑA, Sabrina - NP

PERINO, Agustín - 9 - NUEVE

RAPOSO, Martina - 8 - OCHO

RODRIGO, Macarena - 9 - NUEVE

ROGIANO VIVAS, Francisco - 9 - NUEVE

ROMAGNOLI, Belén - NP

RUHL, Germán - 8 - OCHO

SAN FILIPPO, Hernán M. - 10 - DIEZ

SERGI, Agustina - 8 - OCHO

THOROUGHGOOD, Julieta - 8 - OCHO

TOLOSA ASTRADA, Sofía - 10 - DIEZ

VALESANI, Josefina - 8 - OCHO

VARGAS, Judith - 7 - SIETE

VÁZQUEZ, Yamile - 7 - SIETE

VELASCO, Catalina - 8 - OCHO

VICENTE, Loriana - 8 - OCHO

VIGOUROUX, Lourdes - 8 - OCHO


Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 05 de Abril de 2010
Editado por María Elena Sánchez a las 05:31 PM | Palabras: [ 287 ]
Archivado en: [ Trabajos Prácticos ]
Enlace permanente | Comentarios (41)

Comentarios

Durante los últimos años de la vida escolar, muchos adolescentes se hacen una gran pregunta: ¿Qué quiero estudiar? Encontrar una respuesta, desde mi experiencia personal, no fue nada fácil.
Una de las cosas que debes tener en cuenta a la hora de contestar esta pregunta son tus gustos. Seguramente algunas materias que estas cursando en el colegio te parecen interesantes o simplemente te van bien. En mi opinión deberías investigar qué carreras universitarias están relacionadas con esas asignaturas. Al mismo tiempo que estés investigando y vayas conociendo distintas profesiones, imagínate ejerciéndola. Otra opción que puedes optar, que es recomendada cuando no decides qué carrera comenzar, es acudir a un profesional que realice algún tipo de test vocacional y de esa manera, que te pueda ayudar a seleccionar alguna de las que tienes en mente.
Cuando ingresé a la Facultad de Ciencias Políticas realmente me sentía en otro mundo, ya que había finalizado el nivel de enseñanza media en un colegio privado. Esto no quiere decir que si cursas en un colegio estatal, te irá de maravilla en la universidad. Una de las principales diferencias que encontré era la dedicación que se le brinda a la carrera. Pasar de estudiar cuatro hojas para una prueba en el colegio a estudiar cincuenta hojas para un parcial fue un cambio drástico para mí. Me di cuenta que la única forma de aprenderme todo eso era estudiando día a día lo que me explicaban. Otra diferencia es la relación que se establece con los compañeros ya que es distinta porque no se conocen todos, por lo general se arman grupos pequeños principalmente para estudiar. Obviamente a lo largo de la carrera vas conociendo gente nueva. La independencia y la libertad que se tiene en la universidad es mayor ya que supuestamente nadie es obligado a estudiar. Cada uno se moviliza y se organiza sus horarios por su propia cuenta y no se necesita de nadie.
A la hora de ver un lugar donde realizar la carrera, existen dos posibilidades. Están las universidades públicas y las universidades privadas. Como lo dice el nombre una paga y otra no. Siempre en las universidades privadas vas a encontrar y llevar una vida más cómoda y organizada, cosa que en la pública rara vez pasa. Por lo contrario, un título universitario proveniente del Estado tiene un mayor privilegio y valor que el de la universidad paga. Cada una tienes sus ventajas y desventajas.
Espero que mi experiencia y la información que les brindé sea útil para que ustedes puedan tomar la decisión correcta y de esa manera poder dedicarse a lo que más les brinda placer, su futura profesión.

Publicado por: Agustín Perino Abril 5, 2010 7:11 PM

Al terminar el colegio, surge la típica pregunta al no saber qué estudiar. Encontrarle una solución para la persona indecisa, resulta bastante difícil.
Al intentar elegir la carrera, uno se trata de inclinar hacia las materias que más le gustaron en el secundario, las actividades que más le atraen, algún trabajo que le gustaría hacer en el futuro.
Para poder elegir y disfrutar una carrera es muy importante tratar de conectarse con el deseo propio, es decir pensar qué es lo que se tiene ganas de hacer, más allá de las presiones familiares, de amigos, docentes, etc.
Conviene tratar de tener en claro los intereses, gustos, habilidades, cuáles son tus deseos y cuáles son las expectativas de los demás sobre vos. Esto ayuda a saber por qué se está eligiendo una u otra cosa. Es importante saber que vas a ser vos quien estudie y no otra persona.
Lo mejor es estudiar algo que a uno realmente le guste, que la carrera no sea sólo un medio para acceder a algo para lo que falta 6 años, es mucho tiempo. La idea es que la carrera de por sí te gratifique, que sea algo que sientas que todos los días te va a gustar hacer.
Una vez elegida la carrera aparece esa otra pregunta: ¿universidad pública o universidad privada? La primera es gratuita y garantía de excelencia, en cambio en la privada casi no hay paros, los trámites se realizan con mayor agilidad y la cursada es más organizada. Desde mi opinión personal, optaría por elegir la pública, ya que asisto a ella y la verdad me gusta muchísimo. Igual cada una tiene lo suyo.
Muchachos/as tienen que saber que la decisión de la elección de la carrera que tomen no es inmodificable. Si eligieron algo que sienten que no es lo suyo pueden cambiar de carrera. Sepan que nunca se pierde el tiempo, toda experiencia es valiosa.

Publicado por: Bacigaluppo, Indiana Abril 6, 2010 5:54 PM

Al ingresar a la facultad, te topas con un mundo totalmente nuevo al que estabas acostumbrado, con gente que no solo no conoces, sino que además son de otros lugares lejos de la ciudad y que tuvieron que mudarse para poder estudiar la carrera que tanto les gusta. Los profesores, la forma de dar las clases, de estudiar para los exámenes, es todo muy diferente a lo que uno está acostumbrado en la secundaria. No es nada fácil adaptarse al movimiento que en la universidad se genera, pero, una vez que se logra, se obtiene una total independencia, no solo en cuanto a los horarios, sino también en cuanto al estudio.
¿Qué carrera elegir? ¿Qué seguir estudiando una vez que termine la secundaria? Que preguntas complicadas. Personalmente, me costo mucho decidirme por una modalidad que seria la que, en teoría, determine mi futura profesión. No fue nada fácil elegir entre dos caminos que eran totalmente diferentes.
Para poder lograr una correcta elección de la carrera a seguir, y que no te pase como a miles de personas que dejan sus estudios a mitad de camino, es recomendable investigar sobre los distintos estudios que se pueden elegir. Sobre que trata cada uno, que materias contiene, que terciario se puede seguir una vez que se termine o que trabajos se pueden lograr con la licenciatura conseguida. En base a esto, los caminos a seguir se reducirán ya que tus gustos no coincidirán con todos los trayectos académicos, por lo que será bastante más fácil lograr una correcta elección. Sin embargo, así y todo hay muchos alumnos que les cuesta mucho encontrar una carrera acorde a sus gustos, por lo que tienen que recurrir a tutores o psicólogos para que los ayuden a elegir que camino seguir.
Por último, les recomiendo que opten por la universidad pública antes que en la privada, no solo por lo altas que son las cuotas en las últimas, sino que, además, en las públicas se tiene mucho mas contacto con la sociedad y con los problemas que en ella se generan, cosa que ayuda a entender mejor la realidad. Lo único malo que le encuentro a las universidades estatales son lo mucho que se demora en hacer determinados trámites y los diversos paros que, a lo largo del año, se realizan, cosa que en las facultades privadas no ocurre.
Espero que mi experiencia y mi ayuda les sirvan para poder elegir un correcto camino a seguir, acorde a sus gustos y preferencias, para así poder ejercer una profesión que coincida con sus expectativas.

Publicado por: Aldana, Emiliano Abril 6, 2010 8:14 PM

Al tener que tomar un nuevo rumbo y nuevos desafíos en la vida, todos sentimos miedo, como es el caso, de elegir una carrera. Es cambiar lo familiar y cotidiano de una forma radical. Común es la sensación de incertidumbre y el tan presente cuestionamiento: ¿Qué quiero hacer de mi vida? Éste es el momento de la gran elección, el que siempre pareció tan lejano, tan distante, indiferente a nosotros y acá estamos, teniendo que decidir de la noche a la mañana, una parte de nuestro futuro. Primero está la etapa de selección (la cual suele ser la más complicada, salvo casos contados) uno debe evaluar sus condiciones, sus intereses, sus comportamientos pasados, sus gustos y disgustos, si, uno debe elegir una carrera universitaria. Para esto, una herramienta sumamente útil es un segundo cuestionamiento ¿En qué ámbito me veo ejerciendo una profesión en mi futuro? Porque talvez, una carrera nos interese muchísimo y tenga materias sumamente acordes a nosotros, pero hay que evaluar la salida laboral de la misma, pensar si de verdad nos vemos haciendo dicha actividad en un futuro. Cuando uno tiene en claro (o lo mayormente posible) estas dos preguntas, es cuando esta listo para elegir una facultad, la cual puede ser pública o privada.
Pasada la primera parte de este camino, es cuando se presenta el encarar lo que uno ha elegido. Aunque muchos piensen que esta frase refiere a encarar la carrera en sentido si le gustan las materias o no, hay que tener en cuenta un aspecto fundamental, que es la llegada a ese nuevo mundo. Tener que aprender una nueva edificación, conocer nuevas reglas, directivos, compañeros, profesores, horarios y responsabilidades entre otros. Es un gran paso y que a todos les da temor ya que no se sabe nunca con que nos podemos encontrar. En la mente de cada uno de nosotros hay una idea fija, que siempre estuvo desde la elección de la carrera, pero sepan, que en la vida real nunca nada es tan igual a como lo imaginamos. Así que quieran o no, se van a encontrar con algo un tanto mas malo o más bueno de lo que creían, o simplemente ni más ni menos, solo diferente.
Lo que tienen que tener en cuenta, es que si de verdad es lo que desean, todo el camino que tuvieron que recorrer con anterioridad y por todos los temores e incertidumbres que pasaron, valen la pena y tienen su propósito, la realización a nivel profesional.
El ingreso a la facultad, no es solo el cambio de la escuela secundaria a la universidad con sus nuevas responsabilidades, es el compromiso con nosotros mismos, estudiar cada día para ser mejores y para nuestro beneficio, estas solo en esto, sos conciente de lo que haces, sos adulto (por más feo que suene y más allá que no queramos aceptarlo) y lo sos por tu situación de libertad al elegir y si engañas a alguien, es solo a vos mismo.
Muchos dicen que esta instancia es mejor que la del secundario, ya que haces lo que de verdad querés hacer y te relacionas con las personas con las que de verdad querés relacionarte, por este motivo, no se mientan, si la elección que hicieron no los convence, cambien, siempre se está a tiempo de elegir un nuevo rumbo, una nueva carrera para no terminar mintiéndonos.

Publicado por: Bianchi Guillermina Abril 6, 2010 10:14 PM

¿Qué voy a estudiar cuando termine el secundario?, pregunta típica con respuesta confusa que a la mayoría de los adolescentes se nos cruzó por la cabeza en los últimos años del polimodal.
Hasta para algunos puede llegar a ser un gran problema, tomar una decisión tan importante ya que esto implica años de esfuerzo estudiando para poder tener un futuro seguro haciendo lo que más te gusta una vez que te recibas.
El trauma de estar sólo, sin conocer a nadie, extrañando a tus compañeros de secundaria, es algo que a todos nos pasa, pero hay que estar predispuestos y abrirse a nuevas relaciones.
Millones de inseguridades y miedos por atravesar, pero si algo aprendí en esta etapa que recién empieza, es a no desesperar.
Hay que probar, elegir algo que se asemeje con lo que más te gusta o estás acostumbrado a estudiar, verte capaz de hacerlo es algo muy significativo.
Conocer este nuevo mundo nos crea muchas expectativas, por que no estamos preparados, y sólo hay una manera de atravesarlo, que es descubriéndolo de a poco y responsablemente, pensando con seguridad que si otros pudieron vos también podes.
Seria muy fácil saber desde un principio que es lo que te gustaría estudiar sin miedos a nada, pero no esta mal equivocarse e intentarlo otra vez.
En mi caso, muchas dudas me invadieron, pero concurrí a orientación vocacional, pensando que en mi decisión nada ni nadie tenían que influir.
Ahora puedo decir que estoy cómoda, por el momento encontré lo que estaba buscando, pero no quiere decir que haya sido todo rápido, esto me llevo un largo proceso. Por haberme anotado antes en Licenciatura en Nutrición, que me hizo sentir que “no era lo mió”, pero no por eso hay que renunciar. Luchar siempre hasta encontrar lo que te hace sentir identificado.
Esta facultad se asemeja mucho con mi escuela secundaria, ya que era pública también y la terminalidad que yo había elegido era Comunicación, Arte y Diseño.
Pero entrando en esta etapa, hay que tomar conciencia de que ya no somos niños a los que papá y mamá están siempre atrás. Pude darme cuenta, cuando por primera vez fui acompañada con mi mamá a la universidad y preguntaron: ¿Quién de las dos va a cursar?
No sólo hay que madurar sino ser independientes y saber tomar las decisiones coherentes con nuestra manera de sentir y pensar, estar atentos a cualquier cosa que se nos presente en el camino. Ser responsables de nuestros propios actos.
El día a día te hace dar cuenta de todo esto y pensar que estamos a un paso de ser adultos, y eligiendo por si mismos nuestro camino.

Publicado por: Paula Arias Abril 7, 2010 2:39 AM

A través de este blog, quiero expresar con palabras sencillas un texto que resuma lo que fue mi ingreso a la carrera.
Como este comentario va referido a ustedes, los ingresantes a la carrera de Comunicación Social, voy a tratar de llegarles de la manera mas precisa y objetiva a la vez.
Desde lo sucedido personalmente, diré que luego de terminar el colegio de nivel intermedio, no tenía planificado en mi cabeza que era lo que esperaba para el futuro. Por eso, al no investigar sobre ninguna de las tantas carreras que existe la posibilidad de estudiar en la ciudad de Rosario, me anoté con unos amigos a estudiar en la UTN. Agrego, que el método de estudio de esa facultad es muy distinto a ésta, ya que cursaba todos los días de la semana.
Cursé un cuatrimestre y, entendí que no era lo mío porque se trataba de muchos números, de los cuales agrego que nunca me gustaron.
Bueno, como decimos nosotros los estudiantes que fracasamos en la elección de la carrera, me tome un año sabático. Pero luego de terminar ese año, empecé a recorrer distintos institutos que eran de mi interés para lograr armar una idea general de los pensamientos que tenía sueltos en mí cabeza. Además, concurrí con unos amigos a la Expo Rosario, admito que no salí muy conforme de la misma, ya que muchas carreras que son públicas no tenían stands que las representaran. Pienso que estos stands que son la mayoría de instituciones privadas, son los que colaboran con dinero en la elaboración de este evento. En ese lugar, realice mi primer test vocacional, que me sirvió de gran ayuda a la hora de elegir ser un comunicador en mi futuro. En ese momento, estaba conforme con mi elección pero como mi objetivo no era perder otro año, entable una conversación con una pariente que hace muchos años logro recibirse. Ella me hizo reflexionar mucho sobre varios puntos de la carrera y, la verdad logró convencerme por completo. En estos momentos se esta desempeñando como redactora de un diario digital de Córdoba.
Viniendo más acá en el tiempo, les cuento que al tener la decisión tomada me anoté y empecé realizando en los días de Enero y Marzo el cursillo de ingreso, en el cual te explican de que se trata la carrera, los sectores laborales donde se desempeñan los futuros egresantes y, demás temas referidos al ámbito de estudio. Terminé el cursillo con muchas ansias de empezar a cursar, ya que me había gustado mucho la primera instancia. Bueno, a la semana siguiente comencé a cursar y les sigo recordando que para mí, esta carrera es de un agrado impresionante.
Opinando sobre su edificio, diré que es amplio y esta muy bien organizado en cada una de sus áreas. Uno de los problemas que cabe resaltar, es que en las universidades publicas como ésta, se hace accidentado y lento el tema de anotarte, debido a que hay muchas vueltas en los procesos de trámites. Otro sería, el paro de actividades que se realizan a lo largo de todo el año escolar.
Yo opté por la chance del aprendizaje público, primero, porque mi pariente terminó en una de ellas y me confesó que el método de estudio esta más ligado a la realidad en la que se vive y, segundo, porque la capacitación que se brinda sobre la comunicación en los privados es muy ramificada, es decir, por un lado se estudia en un terciario periodismo, por otro, radio, etc.
Para ir concluyendo con este breve texto, les diré futuros ingresantes que no se anoten a una carrera sin antes haber realizado un amplio recorrido sobre los conceptos que ustedes piensan importantes o que quieren abordar en el posterior ámbito laboral. Si se confunden como lo hice yo en la elección en apuros y sin conocimientos de mi anterior carrera, no se alteren ya que existe una inmensa variedad de carreras que seguramente algunas de ellas se adapten a sus propósitos.
Por último, para dejar bien en claro mi planteo les diré que no existe relación entre esta enseñanza universitaria y la secundaria, estudiar en una universidad no es una sencillez como muchos pensarán. Además, no es el mismo entorno te vas relacionando con distintos grupos, porque ojo, no todos cursamos en el mismo horario.


Publicado por: San Filippo, Hernán M. Abril 7, 2010 9:42 AM

Uno de los planteos que se hace el adolescente en los últimos años de la secundaria se relaciona con la carrera que uno quiere estudiar. Esta elección no es tan simple, ya que esa carrera es nuestro futuro, nuestro próximo trabajo, con la que vamos a tener que convivir en la vida universitaria y después de habernos recibido, poniéndola en practica en la vida diaria.
Como les decía antes, no es una tarea simple, y para mi tampoco la fue. Siempre tuve claro que no me iba a dedicar a estudiar nada relacionado a las ciencias exactas, porque no me gustan, entonces empecé a averiguar un poco que carreras se relacionaban a las ciencias sociales. Como primera opción elegí derecho, pero me di cuenta, hablando con estudiantes de esa carrera, que no era lo que yo imaginaba, y por supuesto la descarte. La siguiente opción fue y es comunicación social, y ahora paso a explicar el porque: el periodismo es una de las cosas que siempre me gusto, particularmente el deportivo, pero no quería quedarme solo con eso, quería ampliar los conocimientos y consulte con una amiga que esta haciendo la tesis, le pedí el plan de estudio y me puse a averiguar un poco más de que se trataba.
Para asegurarme completamente de mi elección, en el colegio una psicóloga me orientó con un test vocacional, y un trabajo de investigación. Su trabajo consistía en un cuestionario en donde podían verse mis intereses, mis afinidades con ciertas materias, etc. Y el trabajo de investigación, a partir de estos resultados, se realizaba eligiendo un tema referido a la carrera, se escribía una monografía y había una presentación oral y otra escrita.
Luego de todo este trabajo, llegue a la facultad. Un lugar inmenso, con ritmos distintos a los que estaba acostumbrada, pero con el que me tuve que poner a tono rápidamente.
Hoy después de casi dos semanas de haber empezado a cursar, puedo decir que hice la elección correcta, me interesan mucho las materias y los temas de los que se habla, ya que en la secundaria muchos de ellos no los había visto. Es una carrera con un amplio bagaje de posibilidades a la hora de lo laboral, con diversas materias de interés general, que sirven a la carrera y a la vida cotidiana.
Espero haber podido ayudarlos en su elección, igualmente no hay mejor experiencia que la propia, háganme caso y vívanlo ustedes mismos.

Publicado por: Avalos, Paula Abril 7, 2010 11:22 AM

Querido Ingresante ¡Bienvenido a la Facultad!
Seguramente te sentirás nervioso, ansioso y con muchas expectativas de saber que te espera en este nuevo camino que comenzás y con que te vas a encontrar detrás de esa gran puerta a la que llaman facultad.
Por empezar, quedate tranquilo que yo no voy a darte un discurso formal, al contrario, lo que quiero es poder informarte a través de mi experiencia personal y así poder ayudarte a sacar algunas dudas que tengas sobre este nuevo mundo.
Pero no demos mas vueltas y vayamos al grano, me imagino que ya estuviste preguntando y averiguando entre tus papás, amigos de tus papás o conocidos y familiares sobre que es la facultad y obviamente la mayoría te ha dicho “olvidate que es como la secundaria” o “anda preparándote porque vas a estar a full”, entre otras cosas y ya me estoy imaginando tu cara de miedo y segura estas pensando: “donde me metí”. Lo que yo te recomiendo es que, esta bien que preguntes sobre todo esto, pero que no te dejes llevar por todos esos comentarios, viví tu propia experiencia y después fijate si tenían razón o no.
Por otro lado, anda preparado como para conocer gente nueva, relacionarte y hacerte amigos, ya que no vale la pena que te cierres y pienses que sos el único que esta así porque hay miles de chicos iguales que vos. Trata de charlar con alguno, sacar algún tema de conversación, o preguntar por algo de alguna materia, por algo se empieza ¿no?
Si por esas casualidades no vivís en la localidad en la que se encuentra la facultad y tenés que tomar algún colectivo, organízate con tiempo, no hay problema si llegas diez, quince o veinte minutos tarde pero tampoco te abuses. En mi caso particular tengo que tomar dos colectivos y casualmente llego quince minutos tarde a la facultad, pero pido permiso y con respeto entro a la clase.
En época de elecciones de la facultad, armate de paciencia porque mientras andes por los pasillos de la facultad te vas a encontrar con una cantidad impresionante de chicos que forman parte de los partidos que se postulan y que te van a llenar de papeles sobre sus propuestas e ideales. No vale la pena mirarlos mal o rechazarlos, educadamente, deciles gracias o usa mis frases: “no gracias, soy ingresante y no voto” o “ya me lo dieron”. Aunque no quiero desalentarte pero el papelito te lo llevas igual. Y no te creas que adentro del salón vas a estar a salvo, ellos interrumpen la clase para charlar con vos, obvio que después de haberle pedido permiso a la profesora.
Pero no todo es elecciones, interrupciones o partidos, también te vas a encontrar con gente con mucha buena onda, con ganas de conocerte, de hacer amigos y de poder compartir con vos los años de la carrera.
Bueno no quiero cansarte mas con todo esto, solo espero que mi experiencia te haya servido de algo t que haya sacado alguna de tus dudas.
Por ultimo, te deseo mucha suerte en esta nueva etapa y que vivas esto como VOS quieras

Publicado por: Lourdes Vigouroux Abril 7, 2010 11:35 AM

Una de las decisiones más difíciles e importantes que debemos tomar aparece al culminar el secundario. Es aquí, cuando debemos comenzar un nuevo camino lleno de miedos, dudas, inseguridades y expectativas.
Elegir el camino a seguir no es una tarea sencilla debido a la gran cantidad de opciones a las que podemos acceder, entre ellas cabe destacar carreras universitarias, carreras terciarias o bien comenzar a trabajar.
En lo personal, decidí seguir una carrera universitaria ya que considero que es una de las más destacadas a la hora de planificar un futuro.
La facultad nos forma a través de métodos de estudio diferentes a los utilizados en la escuela secundaria. Entre ellos, el estudio grupal, con fotocopias, apuntes tomados en clases, cuadernillos, mayor tiempo de lectura y mayor demanda de estudio.
Sobre la base de esto, puedo afirmar que para comenzar la facultad hay que plantearse todas aquellas inseguridades y dudas que nos preocupan como ser: ¿Qué voy a estudiar?, ¿en donde?, ¿es realmente de lo que me gustaría trabajar? ¿si me arrepiento y quiero cambiar de carrera?; para poder estar realmente seguros de lo que queremos y convencidos de que podemos afrontar los cambios que vienen en nuestro futuro.
Para concluir, puedo decir que para ingresar a la facultad es fundamental tomar como actitud principal la responsabilidad que junto con el esfuerzo diario marcarán nuestro futuro como personas.

Publicado por: Maria Macarena Del Grande Abril 7, 2010 12:59 PM

Al ingresar a quinto año de la escuela secundaria, comienzan a aparecer en la cabeza diferentes preguntas: ¿Qué voy a estudiar? ¿Cómo me veo en un futuro? ¿Qué es lo que realmente me gusta? ¿Qué pasa si me equivoco? Y muchas cuestiones más. Para responder estas preguntas, debes hacer una investigación a fondo, sobre lo que realmente queres hacer. Si notas que estas en la nada, podes pedir ayuda a personas que te conozcan para que colaboren en guiarte para tomar esta decisión, que no es para nada fácil. Pueden ser familias, profesores o profesionales especializados como por ejemplo psicólogos. A su vez también podes realizar los conocidos ‘Test Vocacionales’.
Realmente, el ingreso a la vida universitaria conduce a nuevas expectativas y presenta situaciones complejas como cierta incertidumbre sobre la correcta elección de la carrera, mayores exigencias y responsabilidades.
Cuando crees saber lo que realmente quieres estudiar, escogerás dos caminos diferentes. ¿Universidad Privada o Publica? Te preguntaras en aquel entonces… Varían según la carrera que hayas seleccionado. Porque no todas las carreras hay esta elección. Como todas las cosas de la vida, tiene sus ventajas y desventajas.
Lo que mas preocupa hoy en día y más a la hora de elegir lo que en un mañana será nuestro trabajo es el futuro ocupacional que tendrá esta carrera.En este sentido, la vocación hacia una determinada actividad debiera conducir, a una clara elección.
Obviamente encontraras cambios al comenzar esta nueva vida de estudiante, luego bebes enfrentarte a una nueva forma de estudiar, nuevos profesores, compañeros, horarios etc. Es un mundo distinto. Lo que se denomina independencia y libertad en este ámbito educativo es mucho mayor ya que el estudiante mismo debe acomodarse sus horarios y organizarse bien para que en su debido momento, pueda demostrar sus logros y fallas.
Cuando yo ingrese en la universidad, no me sentía sapo de otro poso. La verdad, no se porque. La mayoría de las personas se sienten raros, incómodos, asustados, algunos creen que no van a poder organizarse. Los que terminaron su promoción en escuela privada piensan que no van a poder enfrenarse con una universidad estatal.
Como decía, no tenía estos sentimientos porque creo que como termine en una escuela pública la organización al cien por ciento no existe. Pero igual sostengo que esto es un mito. Si sos organizado en la vida, tenes ganas y te gusta el estudio que elegiste; lograras realizar los aprendizajes sea cual fuere la universidad. Es solo poner empeño.

Publicado por: Agustina Sergi Abril 7, 2010 1:07 PM

Para llegar a la facultad, cada uno de nosotros, transitó un camino diferente, corriendo riesgos, teniendo miedos, conociendo otras realidades, pero el objetivo de cada uno de ellos era el mismo: comenzar la carrera que va a guiar nuestra vida de aquí en adelante.
La inseguridad es , en su mayoría, el sentimiento que mas prevalece al empezar este nuevo sentido. Lo nuevo, por su particularidad y condición de imprevisible , suele ser aterrador . Sin la capacidad de entender que cada uno de nosotros esta en la misma situación de “desamparo” , damos inicio a esta nueva etapa, y con coraje, nos atrevemos a ingresar al enorme mundo universitario, en donde según a todos a los que hemos oído, es el fin del libertinaje , y el comienzo de nuestra maduración intelectual.
He aquí un problema, ¿ estamos preparados para tanto?. Seguramente todos sentimos que no, que nunca vamos a poder amoldarnos al estándar universitario, ni nada que se asemeje a un aula de 89 personas, ni a una profesora hablando durante una hora y media. Pero la realidad muestra otra cosa, nos muestra cientos de chicos que si pudieron, cientos de personas recibidas y ejerciendo en sus oficios, cientos de profesores que nos repiten a diario “ y si chicos, la universidad es así”. Y por supuesto que así es, y a ella tenemos la elección de adaptarnos.
Elección, tiene un gran significado . La posibilidad y la libertad de decidir por nosotros mismos, donde estar, que hacer y hacia donde quiero ir.
Hoy estamos todos acá, escribiendo nuestros comentarios en este blog, pensemos en los esfuerzos que debemos hacer de acá en adelante, visualicemos y luchemos por el futuro que decidimos elegir.

Publicado por: Mariño Noelia Abril 7, 2010 1:54 PM

Se podría decir que es inevitable estar a meses de terminar la secundaria y ver que todavía no pensaste que vas a hacer de tu vida cuando llegue ese momento y tengas que elegir la carrera la cual va a ser tu futuro el día de mañana.
Pero… qué difícil es saber eso con 17 o 18 años, que puede saber uno a esa a edad no quiero decir que no se pueda saber nada pero digamos que en dicha situación recurriendo ami experiencia me encontré totalmente desolada ya que sentía que me gustaban todas las carreras las cuales cubrían mis gustos o más que nada incluían a las materias a las cuales había desarrollado durante los últimos años pertenecientes a la modalidad que había elegido cuando tuve que hacerlo.
Entonces sin ir más lejos me decidí en averiguar acerca de las carreras que veía cerca de mis propios intereses pero esta vez también teniéndome en cuanta en ellas cuando finalizaran mis estudios en las mismas, pensando así las fuentes laborales que podían llegar a tener así como la posibilidad de empezar una carrera la cual creía que iba a ser la ideal pero luego no era así y concluía en perder un año, esos eran mis principales oponentes los cuales hacían una gran dificultad mi elección como principiante en el mundo universitario.
Finalmente luego de averiguaciones, tests de orientación vocacional, charlas orientadoras, etc. Me decidí por lo que hoy ya me transformo en una estudiante universitaria de una carrera que me gusta y cubre mis intereses que era lo que buscaba, si bien la elección no fue de mi gran facilidad puedo decir que valió la pena.
Por eso mismo les aconsejo a todos aquellos adolescentes que se encuentran en la situación por la cual yo pase y creo que no es casualidad pasar ya que es algo habitual pasar por ella, que no se estanquen y averigüen acerca de las cosas que les agradan o en los programas de las carreras que ustedes creen o capaz es cierto que les gusta y están seguros que quieren estudiar sin fijarse solo en la profesión sino también en el transcurso de llegar a ese título que tanto se ansia cuando es escaso el tiempo a recibirte. Pero sobre todas las cosas que estudien lo que les gusta porque el día de mañana ese será su futuro y puedo llegar a decir que no debe ser nada agradable trabajar de algo que no cumple con tus expectativas o intereses.
Háganme caso que cuando las cosas que se hacen gustan mejor se hacen y se les toma otra valoración por parte ustedes mismos.

Publicado por: Landini, Martina Agñes Abril 7, 2010 1:58 PM

Es un poco difícil explicar el comienzo de una nueva etapa en la vida. Es así, como desde mi posición, veo éste tema.
Finalicé la secundaria en el año 2009, y aunque tengo que admitir que no fue nada fácil decidir que hacer con mi vida, estaba segura que quería seguir estudiando. Como me recibí de Técnico en Comunicación Multimedial en una escuela de Villa Gobernador Gálvez, después de pensar y pensar, averiguar y seguir averiguando me decidí por la carrera Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario.
Allí decidí probar mi suerte, sin estar muy convencida.
Como principal ayuda, encontré una serie de cursillos que son muy orientadores a la hora de saber que es lo que te van a dar cuando comiences las clases. Vengo de una escuela privada, lo cual pude darme cuenta que esta vida es totalmente diferente a la que lleve los últimos años. La UNR, es muy famosa por ser “rica en conocimientos” es decir, es la mejor opción al momento de seguir estudiando. Algo que me haya decepcionado, el maltrato del edificio. Los residuos por todos lados, la falta de higiene en algunos sectores. Pero bueno, para este tipo de reclamos existen las distintas agrupaciones, que debo admitir que luego de terminar los cursillos y al fin, comenzar las clases, se volvían totalmente insoportables por tratar de promocionar su grupo.
Primer día de clases: 29 de marzo, llegue a la facultad temprano y encontré un mundo de carteles y papeles colgados por todos lados. Fue increíble la manera de publicar sus ideales. Cuando por fin logré entrar al edificio, ya que en tan solo cinco metros tuve que atravesar “miles” de chicos mostrándome sus propuestas electorales. Y como no es para menos, adentro era ¡una jungla de afiches, carteles y papeles! Pasaban los días y aunque comprendo que ellos luchan por nosotros, como ingresante no tengo interés de involucrarme con ninguno de ellos. Eso si que fue una lucha, la cantidad de plata que se gastaban en imprimir sus propuestas era increíble.
Pasaron los días, las clases. Mi mayor miedo; encontrarme algún profesor que tenga fama de no ser flexible con los estudiantes. Yo creo que es normal, cualquier persona puede tenerlo. Por suerte, ésta vez no me ha tocado eso. Las clases que estoy tomando, verdaderamente superaron todas mis expectativas. Hoy por hoy puedo decir que me siento muy conforme con lo que estoy estudiando. A pesar que todavía me falta mucho por saber, como ser acomodarme con los horarios y mis temores a los parciales o no tener la capacidad para lograr estudiar lo que se nos pida. Se que con fuerza de voluntad, cualquiera puede hacerlo.

Publicado por: Etchecopar Florencia Anabel Abril 7, 2010 3:54 PM

Mi experiencia como ingresante a la facultad, fue buena, ya que antes de ingresar a la carrera de comunicación social, tuve un asesoramiento previo.
Esto quiere decir, que estuve averiguando algunas cosas sobre la carrera, y como podía hacer para conseguir los apuntes ya que soy no vidente.
Cuando comencé a cursar, me costó un poco adaptarme al ritmo de estudio de la facultad, ya que son muchos contenidos. Pero me estoy adaptando a medida que va pasando el tiempo.
Lo que acabo de contarles no es mucho, ya que hace muy poco que comencé con la vida universitaria.
El consejo que me atrevo a darles a los futuros ingresantes es que estudien la carrera que les guste, pero antes que se asesoren, ya que esto último también ayuda un poco.

Publicado por: Matías Cardozo Abril 7, 2010 5:44 PM

Que difícil se nos hace, a la gran mayoría, elegir que carrera cursar una vez que terminamos el colegio, por un lado porque en quinto año nos encontramos en la etapa de esplendor de la secundaria. Si bien cada uno ya tiene sus responsabilidades y debe hacerse cargo de tomar decisiones por si mismo, nos sentimos contenidos por alguien que nos respalda y nos hace las cosas un poco mas fáciles. Es por eso que la transición a la universidad significa crecer, madurar y volvernos los hombres y mujeres que seremos para toda la vida, lo que nos genera miedo, incertidumbre y ansiedad.
Implica también, el ingreso a una vida independiente donde se da la posibilidad de mixtura entre culturas, ideas y situaciones económicas de distintos niveles que nos permite enriquecernos como personas teniendo siempre presente lo que acontece en el día a día.
Mi ingreso a la facultad fue un poco trastornado y creo que no debe haber sido el único, por eso te recomiendo que lo principal a lo que debes recurrir es a informarte y a escuchar a distintos profesionales, de esta manera no solo tenés una idea de que se trata lo que vas a estudiar, sino también de cómo se desenvuelve un profesional en su ámbito.
Una vez que recopilaste la información que crees necesaria, es la hora del descarte y la elección, es en ese momento cuando entran en escena mamá, papá, tíos, abuelos, amigos, etc. a los que es conveniente escuchar pero no dejarse influir por algún comentario que subestime tu elección.
Personalmente, una vez hecho este trabajo, encontré dificultades a la hora de decidirme entre dos carreras y una buena idea fue recurrir a un profesional especializado en temas referidos a la vocación que me orientó sobre mis aptitudes y características para la toma de una buena y correcta decisión.
Por último, diría que, es importante no decepcionarse si la elección que realizamos fue incorrecta, somos seres humanos que se equivocan y que aprenden de sus error, por eso creo que nunca es tarde para dar vuelta la hoja y empezar de nuevo, entonces no es un año perdido, sino que descubrimos que es lo que en realidad nos gusta y que no.

Publicado por: Catalina Velasco Abril 7, 2010 10:54 PM

INGRESO A LA FACULTAD:

Cuando los años pasan, consigo llevan nuestros gustos, preferencias, placeres… y renace una nueva personalidad.
Desde pequeño uno fantasea con ser veterinario, astronauta, doctor… Con ser alguien en la vida. Con la diferencia que cuando crecemos, y nos encontramos en quinto año de la secundaria, para ser ese “alguien en la vida” tenés que hacer un gran esfuerzo.
Ahora ya pasé por todo ese recorrido, y me hallo cursando mis primeros días en la carrera de Comunicación Social. Puedo decir que todo ese tiempo transcurrió tan rápido, que ya estoy acá contando mi experiencia del ingreso a la facultad con el único objetivo de hacer un trabajo práctico de Redacción I.
Era el mes de agosto y próximamente, empezaban las inscripciones a las carreras. Yo, aún no estaba, completamente, decidida. Le dije a una amiga que me acompañara a averiguar sobre esta licenciatura. Entramos, y me topé con una chica muy amable del Centro de Estudiantes. Ahora puedo decir, que esa chica es la presidenta de Franja Morada que me visita diariamente para dar discursos “automatizados” frente a todos los estudiantes. Ella me detalló muy perfectamente todo lo que yo debía saber. Me comentó las salidas laborales que tenía, también que había pasantías, becas, entre otras cosas. Luego me acompañó a Secretaría y pregunté que era lo que correspondía llevar para anotarme en la facultad. Y un poco, agresivamente, un hombre me respondió que “estaba todo en la página de la universidad”. Debo aclarar que me hizo sentir un poco incómoda porque había ido, especialmente, para averiguar sobre esa información. Pero a pesar de esa situación puedo decir que ese día fue tranquilo.
Dos meses más tarde, ya me había anotado. Empezaba los cursillos de orientación en noviembre, los cuales, en lo personal, no fueron demasiados útiles. Otros dos meses más tarde, en febrero, comencé unos cursillos más intensivos. Me pusieron más al día para saber bien de que se trababa la carrera, sus materias, y nos dieron un trabajo para realizar. Si bien este cursado era de carácter optativo, debo decir a quienes no fueron, que le hubieran sacado provecho al mismo, de haber asistido. En mi opinión, lo consideré como una introducción al ámbito de la universidad. Es posible que si te presentás a esas clases, te sientas más cómodo al comenzar la facultad porque ya habrás conocido el contexto en el que te vas a encontrar.
Hace más de una semana, fui una novata, una ingresante más entre muchos otros. Tenía la clase de Redacción I a las 8 a.m y llegué veinte minutos más tarde… Menos mal que no existe la condenada tardanza! Iba con la idea en la cabeza de preguntar cual sería el aula a la que debía ir, pero al llegar a la puerta, me dí cuenta que no era la única que se cuestionaba lo mismo. Una chica le estaba respondiendo a otra cuál era el aula de la asignatura. Entonces fuimos juntas rumbo a la clase. Saludé como si estuviera llegando a la escuela, pero me dí cuenta un poco tarde que ya no estaba en secundaria; por lo tanto, nadie respondió a mi saludo. Como enseñanza de ese día, las próximas veces que asistí a otras clases, me tragué el “Buenos días” y seguí mi camino.
No quiero decir que ya me siento como en mi casa, pero ya pasaron todos esos nervios, ya conozco la facultad y me aclimaté bastante. También pude acostumbrarme a esos desagradables afiches de todos colores pegados por todas partes, que me reciben “alegremente” cada mañana que entro a la facultad. Después de todo la gente crece, conoce nuevos mundos, se adapta, y vive experiencias. Y acá estoy yo contándoles la mía.


Publicado por: Maia Conta Abril 7, 2010 11:49 PM

Qué mejor que la palabra de un estudiante universitario de primer año para explicarles de qué se trata esta tan temida aventura. Yo también conozco lo que se siente, aquella mezcla rara y simultánea de ansiedad y miedo.
Como punto iniciático, remontemos los acontecimientos a lo que, me atrevo a decir, es una de las preguntas más importantes. Aquí va el gran enigma que a muchos tiene sin dormir: qué estudiar.
Desde chicos jugamos a ser grandes, contándoles a nuestros pares y mayores que es lo que “vamos a ser”, ya sea por imitación o real deseo. Pero, cuando llega el momento de que esta decisión se haga efectiva, a muchos nos encuentra desconcertados. Miles son las propuestas que nos ofrecen las universidades (dependientes del Estado e instituciones privadas) y miles entonces nuestras dudas.
No es mi intención que en estas líneas el lector considere mi opinión. Aún así no puedo dejar de mencionar que, para despejar interrogantes, se debe partir de una gran diferenciación. Por un lado, podemos estudiar algo que se esté relacionado a nuestra vocación, a lo que ciertamente nos guste (y por qué no apasione). La segunda posibilidad es optar por algo que en un futuro nos brinde una buena estabilidad económica y con lo cual podamos mantenernos sin depender de nadie. Destaco esto porque ambos puntos, lamentablemente, casi nunca van de la mano. A simple vista: actividad sencilla. Pero créanme, a la hora de ponerla en práctica, no resulta nada fácil.
De todos modos, existen oportunidades por doquier. Contamos con un sinfín de propuestas académicas. Y de eso, con mi mayor convicción, no nos podemos quejar. Por eso, recayendo en lo anterior, está en nosotros elegir el camino a seguir, cualquiera sean las bases: gustos, comodidades, inteligencias…todo está permitido a la hora de estudiar.
En fin, la historia comienza y lo hace alrededor de los meses de octubre y noviembre del año anterior al que luego será tu primer año de la facultad. Por esos días, te encontrarás eligiendo aún tu carrera, o bien ya estarás decidido. Suponiendo este último caso, te introduces (ojo, es apenas el primer paso) a la Universidad.
Harto de haber transitado por miles de experiencias (hablar con estudiantes y graduados de la Licenciatura, realizar interminables búsquedas por Internet, son sólo algunas) llega la hora del contacto “face to face” con la carrera.
Debo decirte entonces que allí te encuentras con un mundo- no quisiera decir distinto- paralelo al que acostumbras. Miles de personas circulando por los pasillos, pero aún así te sientes ajeno a todo y a todos. Ya no existe ese lazo de pertenencia que te amarraba al colegio secundario. ¿Qué hago yo acá? Es una pregunta retórica durante, al menos, la primera semana de la vida universitaria.
Para estas instancias y sin más, ya eres un estudiante de la Facultad (hecho que pese a ser lógico, pocos saben su verdadero significado). No nos es extraño el esfuerzo que trae aparejado el ciclo universitario, pero tampoco deja de hacernos ruido los frutos que el mismo nos dará al finalizarlo.
El quid de la cuestión reside en que desde un principio tomemos las cosas con calma, teniendo en absoluta claridad que estudiamos para construir una sociedad pensante, y que lo que hagamos de allí en más será para el bien común. A no desesperar.

Publicado por: Sofía Tolosa Astrada Abril 8, 2010 12:04 AM

Hoy afirmo que los dos últimos años de secundaria fueron la mejor época de mi vida, me pasaron tan rápido… y en esos momentos, no pensaba en el futuro. Entre esos días de festejo, había momentos donde la gran pregunta se hacía escuchar: ¿Qué vas a hacer de tu vida cuando termine la secundaria? Y obviamente mi respuesta era: no tengo idea. Tenía varias carreras en mente pero al averiguar a fondo, siempre tenía inconvenientes ya sea con las asignaturas, la finalidad o el tiempo que me llevaría dedicarle. Un día entró una ex preceptora al salón de clases y nos invitó a un curso de orientación vocacional para ampliar información sobre las materias de cada carrera, para conocer carreras nuevas, realizar tests de orientación y más actividades referentes a encaminarnos en el porvenir; la idea me pareció interesante y asistí. En el curso, conocí a fondo Comunicación Social y me gustó tanto por las materias por cursar como por la salida laboral; ninguna otra carrera pública cumplía esos dos requisitos, además, la información que obtenía de la carrera era directamente proporcional al aumento de mi entusiasmo.
Las dudas, preguntas y miedos ante una nueva etapa siempre están, lo bueno es averiguar, seguir las corazonadas y lanzarse a vivir porque aunque descubras que no es tu vocación o tardes más de lo que esperabas en terminarla, al fin y al cabo todo es experiencia

Publicado por: Mancino Lucila Abril 8, 2010 5:56 AM

¿Qué voy a estudiar? ¿Qué materias son de mi interés? ¿Me realizo el test vocacional? ¿En qué ambiente me gustaría trabajar en un futuro? Típicas preguntas de un adolescente a punto de terminar la escuela secundaria. Creo que esto hecho no trasciende la normalidad, supongo que es común en personas que pasamos de la adolescencia a un mundo totalmente nuevo, el cual no conocíamos antes. LA UNIVERSIDAD.
Como experiencia personal creo que es un momento muy importante en nuestra vida, ya que debemos definir en pocos meses lo que queremos para un futuro. Como primera medida y a pesar de mi vasta experiencia creo que lo que no debemos hacer es apresurarnos, indagar sobre nuestros gustos y preferencias, averiguar sobre la salida laboral y el campo donde trabajan los futuros graduados en cada “posible” elección de carrera. Serían aspectos que debemos tener en cuenta antes de cualquier deliberación.
En este momento creo que debemos ser cautelosos ya que será el camino que debamos recorrer por los siguientes 5 años, y que nos llevará a lograr un título acorde a las elecciones y gustos. Por otra parte no creo que una elección fallida sea un fracaso de la vida, todo lo contrario debemos tomar ese error como una acción que nos lleve a auto-superarnos.
Las opciones que nos da la educación en Rosario son variadas ya sea terciario o universitario. En ámbito privado o público. Es un tema a tener en cuenta ya que existen marcadas diferencias en ambos lugares. Por ejemplo respecto a las instalaciones, los horarios de cursado, la disposición de materiales de estudio, la cantidad de alumnos, y demás. Pero a pesar de todo no creo que sea un tema relevante, todo está centrado y se refleja en las ganas y predisposición que pongamos a la hora del estudio cada uno de nosotros.

Publicado por: Elisabet P. Martín Abril 8, 2010 10:33 AM

Primero el viaje de egresados a Carlos Paz; después el comienzo de secundaria; que el cumpleaños de quince; que el viaje de egresados a Bariloche; que la graduación. Después... Y después ¿qué? Cada etapa de mi vida fue así: enormes expectativas para lo que iba a vivir, e inquietud por lo que todavía faltaba un poco más. Y ante la gran pregunta que te acosa desde hace un par de años, el famoso "¿qué vas a estudiar?" y al contestar "no sé, estoy viendo..." eso, eso te inquieta más.
¡Pero che, no es tan grave! Si no estás seguro, hacé tests vocacionales; preguntá sobre carreras a tus conocidos; pensá qué es lo que querés laburar después; y listo.
Y después de elegir, hay que ir y empezar "eso" que es la vida universitaria.
Ya no vas a ver a 25 alumnos en cada curso; no, son 150. No son materias, son cátedras. Las fotocopias que tenés que sacar no son de 12 hojitas, son de 120. Si no te chocás con alguien en los pasillos te chocás con los carteles publicitando su movimiento (¿política?). Hay gente con remeritas raras, con abreviaturas que vos ni idea, y con cara de simpáticos pero están ahí, acechándote, te dicen "¿te comentaron sobre las propuestas de...?" y uno le queda mirando con cara de no entender nada; ¡ah! y la cantidad de folletos que te dan es un montón (pero no hay que ser malos con ellos, los podés usar para hacer el asadito, o papel picado para la cancha, lo que quieras). Te paseás por media facultad buscando cuál es el maldito aula 207. Los profes no quieren ver tu carpeta, mientras que aprendas hacé lo que quieras.
Pero es lindo, y lindo en serio. Son todos piolas, nadie se come a nadie (por lo menos hasta ahora). Tenés que estudiar un poco más, nada más. El ambiente es hermoso. A no volverse locos. Que esto es otra cosa.

Publicado por: Burlli, Eugenia Abril 8, 2010 11:11 AM

El ingreso a la facultad nos resulta a todos una experiencia nueva. Pasar del aula escolar a la universidad es una gran salto, se complejizan los contenidos, debemos manejarnos con mayor respeto y se deben estudiar grandes cantidades de material.
Recuerdo que mi primer día en la facultad experimenté gran cantidad de sentimientos desde ansiedad y excitación hasta miedo. Entré en un aula llena de gente, de todas las edades, que no conocía. Me senté sin decir una palabra. El profesor comenzó su cátedra y nos daba texto tras texto que había que leer y resumir para la clase siguiente. Esa semana terminé leyendo varios apuntes con promedio de veinte a treinta hojas cada uno. Cualquier ingresante diría que es imposible. Pero he aquí una verdad, nada lo es!. Porque todo se logra con voluntad y determinación, dos palabras que les ayudaran mucho durante sus primeros pasos por la universidad.
Sin embargo, a medida que fueron pasando las clases y empecé a relacionarme y abrirme con los demás alumnos, termine haciendo muchos amigos entre ellos los mismos docentes.
Personalmente mi primera impresión de los profesores fue algo negativa. Los veía como superhombres a los que no se le podía contradecir nada. Esta es la visión de la mayoría de los ingresantes. Pero ellos no son monstruos a los que se debe temer, sino todo lo contrario, son personas amables que ayudan y apoyan a sus alumnos durante todo el período lectivo. Eso si, algunos son más estrictos que otros pero solo buscan el beneficio personal del alumno e incentivar el estudio. Al fin y al cabo se darán cuenta que los profesores son personas al igual que ustedes y yo.
En las primeras clases ¿quién no tiene miedo de hablar? Todos. Siempre está presente ese miedo de equivocarnos o que los compañeros se rían de algo que decimos, y cuando el profesor hace alguna pregunta solo se escucha el silencio. No le temamos al error, pues es la única manera de aprender. Si cometemos un millón de errores, al menos, tendremos un millón de verdades.
Debemos esforzarnos para hacer de este ciclo una experiencia placentera y llena de alegría, sin miedos, preocupaciones o nervios. En la facultad hay infinidad de chicos y chicas dispuestos a hablar, charlar y debatir. Hagan amigos, participen, no teman equivocarse, compenétrense con las autoridades y los profesores de esta maravillosa institución.

Publicado por: Geromini Leonardo Abril 8, 2010 12:44 PM

Redacción 1
Comisión 1
Julieta Thoroughgood
Nombre del práctico: Ingreso a la Facultad
Fecha de entrega: 9/04

Meses posteriores a finalizar mis estudios secundarios me encontré con un gran y difícil enigma y muchas preguntas dentro de sí ¿Que voy a estudiar? ¿Me gustara? ¿Será mi mejor elección?, entre otros varios cuestionamientos que anidaban en ese momento dentro de mí. Vale, para esta situación, un gran nerviosismo ya que para la mayoría de las personas saber que camino tomar, con respecto a esto, es una de la elección mas significativa para, al menos, mi vida…es lo que me va hacer crecer como persona y como integrante de esta sociedad…
Finalmente, al terminar la escuela secundaria sabia y estaba, totalmente, decidida que quería estudiar y adonde quería dirigirme.
Siguiendo con mi recorrido, creo que se me va hacer difícil o jamás voy a olvidar el primer día que entre a este enorme establecimiento (7/11), todo me parecía, tan confuso, tan extraño, me sentía perdida y fuera de mi lugar, calles, edificios por donde se lo mire…hasta tengo que confesar que me daba vergüenza preguntar ¿Dónde se dictan el cursillo de ingreso de Comunicación Social?...pero creo que todo esto forma parte a la experiencia de adaptarse a lo nuevo. Todo esto para mi era algo distinto, mucha gente, un ritmo al que no estaba acostumbrada y al que me estoy acostumbrando, formas de manejarse que no estaban en mi sintonía (por ejemplo, inscribirse por Internet) y muchos cambios mas a los que me estoy adaptando…
Los cursillos, por su lado, me dejaron un especial gustito que me incentivaron a querer seguir e indagar más sobre la carrera.
La segunda instancia de los cursillos fue más práctica y dinámica. Ahí pude conocer a los que mis compañeros de las distintas comisiones y pudimos todos acercarnos un poco mas y sacarnos, si aun quedaban, la vergüenza. Esta etapa en mi experiencia fue de suma importancia, ya que, trabajamos con textos e hicimos ejercicios que eran similares (con menor grado de nivel) a los que vamos hacer a lo largo de nuestra carrera.
Para concluir, invito y recomiendo esta carrera a aquellas personas que le interese, puedo decir que (con lo poco que sé) es una carrera muy amplia y que te abre un gran abanico de posibilidades y conocimientos.
Todos esos nervios de los primeros días ya pasaron…y ahora puedo decir que “estoy entrando a la vida universitaria”…vale la pena, para mi, levantarme temprano y tomarme un colectivo que tarda hasta la facultad una hora y media, tarde o temprano ese sacrificio dará sus frutos.

Publicado por: julieta Abril 8, 2010 1:16 PM

El ingreso a la facultad: para algunos tan esperado y para otros tan temido.
Me imagino que deben estar bastante ansiosos, con dudas, con ganas, con ese temor y, a la vez, intriga de lo desconocido. Por mi parte, fueron tantas las dudas, que no tuve tiempo de pensar en otras cosas hasta el día en que me decidí.
Desde que estamos en la secundaria, las abuelas, las tías o las vecinas nos preguntan: “¿ya sabes qué vas a estudiar?” Uno le responde las materias de la escuela que le gustan, y dice que no ve la hora de terminar “el cole” y hacer lo que verdaderamente queremos. ¡Ojalá fuera tan fácil!
Desde chiquita siempre me gustó el arte, y casi todo lo que este relacionado con éste. Tuve varias carreras en mente al pasar de los años, pero extrañamente en 5to cambié totalmente el rumbo hacia una ciencia exacta.
Al mes del cursillo de Licenciatura en Nutrición, me di cuenta que no era lo mío y que lo extraño que sentía, era que no podía dejar mi vocación sólo por no tener claro si me iba a ir bien en el futuro o no.
Así, llena de dudas, entre los últimos meses del 2009 y los primeros del 2010, entré en la carrera de Comunicación Social.
Entrar a una universidad pública es algo maravilloso. Realmente admiro cada día que voy, la libertad de expresión que hay. De alguna manera, creo que alguien que necesita sentirse independiente y mostrarse a si mismo como es, debe estar en una facultad como esta. Mas allá que al principio, en especial los primeros días, pueda molestarles mucho las agrupaciones que los invaden, los carteles que ocupan los pasillos, los bancos un poco incómodos, la desorganización administrativa y la falta de información a la vista de cómo ubicarse, les aseguro que en un par de semanas van a empezar a sentirse como en casa y a necesitar todo eso que antes les molestaba.
Creo que cuando ingresas a la facultad, tenés que tratar de vencer los miedos y sentirte un poco adulto. Darte cuenta que ya no te van a tratar como a un adolescente, y que tenés que hacer valer tus derechos por vos mismo, como también respetar más al de al lado, que tampoco tiene nadie que lo defienda por él.
No es que quiera asustar, nadie los va a atacar, simplemente hay que estar atento a los objetivos que se quieren y no perderlos de vista, ya que el camino lo hacés vos. Y estar despierto para aprovechar al máximo tu paso por acá.
Otro consejo que me parece muy valioso es el de ser compañero. Lo más agradable que me pasó hasta ahora, fue conocer gente. Por supuesto que las materias me resultan interesantes, ya que me siento en mi mundo y espero que les suceda lo mismo. Pero el hablar con otras personas, en principal escuchar, compartir los días con alguien que recién estás conociendo y tiene un mundo distinto al tuyo, es algo muy enriquecedor.
En la vida no vamos a estar siempre con las mismas personas, y queramos o no, vamos a ir perdiendo gente que creíamos que nos iban a acompañar siempre. Conocer gente, abrirle tu mundo y aceptar el suyo, compartir momentos y charlas, intentar formar lazos, ser agradable y honesto, hace sentir que estás creciendo, y que en el camino de la carrera vas a estar acompañado por personas que van a ayudarte a transitarlo.
A lo mejor puede no resultar fácil “hacer amigos” pero con el simple hecho de aceptar al otro e intentar ser compañero se puede lograr.
Por último, creo que el mejor consejo que puedo dar yo, ya que lo digo desde mi experiencia propia, es que no tengan miedo de equivocarse. Intentar es lo más importante, no dejarse vencer por la carrera e ir más allá del primer mes sin rendirse es lo principal. Pero si sentís que no estás cómodo, que no te gusta el ambiente, la gente, los profesores, o la carrera en si, no trates de encerrar esos pensamientos, porque tarde o temprano se escapan. Los deseos de los otros por verte estudiando tal o cual cosa pueden esperar. A lo mejor quisiste toda tu vida esto, o a lo mejor en los últimos meses pensaste que era tu vocación, pero ahora sentís unas extrañas ganas de irte cada vez que llegas, y de preguntarte que estás haciendo… Eso es un síntoma claro de que no estás seguro de lo que querés.
No abandones, jamás. Pensá bien y date tiempo. Fijate si es por miedo a empezar algo nuevo, o es porque no es lo tuyo. Y si es así, date la oportunidad a vos mismo de hacer algo que te haga feliz. A lo mejor, te pasa como a mí, que te cambias al lugar en el que siempre quisiste estar, o a lo mejor, como a otros afortunados, que desde el principio estaban en el lugar indicado.

Publicado por: Victoria Bonifacino Abril 8, 2010 2:44 PM

Durante la última etapa del secundario, llega un momento que uno se cansa de preguntarse: ¿Qué carrera voy a seguir? Algunos, la minoría, ya lo tienen claro, ya sea porque quieren ser lo mismo que sus padres o porque desde el primer comento que se enteró que debía estudiar en una facultad decidió esa carrera y es tan terco como para cambiarla o pensar en otra posibilidad. El otro grupo, al cual me incluía hasta hace un tiempito, no tiene la más minúscula idea. Nos caracterizamos por hacer esos largos test vocacionales que todos tenemos claro que jamás aciertan a lo que uno después elige, pero uno de resigna a hacerlos ya después de que un millón de personas te hicieron esa misma pregunta que ni vos mismo sabes contestar, y mucho menos se la vas a poder contestar a ellos.

Empezás a descartar carreras. No te gustan las matemáticas: chau ingeniería, no poder soportar el echo de hacer asientos con debe y haber que todavía siquiera sabes la diferencia entre uno y otro: adiós contabilidad, de ningún modo pretendes saberte la Constitución Argentina de derecho y de revés: hasta la vista abogacía. Y seguís así en tu habitación, resumiendo carrera por carrera, obviamente, con la listita que bajaste de Internet con todas las ocupaciones habías y por haber.

Después de unos días, descartaste tanto que te quedó Hotelería y Comunicación Social. Te decidís por ésta últimas porque sabes que estar limpiando los baños de las suites no te atrae con facilidad, aunque si fuera la suite de Marcelo Tinelli o Mariano Martínez lo pensarías dos veces.

Decidido te averiguas cuando es la primera charla. Llegas nueve y cuarto porque el colectivo se atrasó y evidentemente tu madre no te quiso llevarte en el auto porque ahora sos: “un alumno de facultad”. Un salón gigante, miles de sillas y de personas, todo un mundo nuevo para vos. No te queda otra que sentarte al final, escuchas la mitad de la charla ya que no llega la pobre vos de la profesora, que hace su mayor esfuerzo, pero el salón es tan grande que el sonido no corre claramente. Como no escuchas, empezás a volar imaginando tu vida en la facultad, de más esta decir, que te imaginas la vida perfecta en la facultad. Por suerte aterrizaste para escuchar cuando era el día que tenias que inscribirte por Internet.

Llega la fecha, entras en la pagina Web y probas, mínimo, siete veces para poder inscribirte. Lo lograste después de estar un largo rato sentado frente a la computadora. Una vez decidido por Comunicación, esperas que todos te hagan esa pregunta que ahora si la podes responder. Pero una vez que contestas que carreras vas a seguir, surgen otras: ¿Y eso que es? ¿Qué salida laboral tiene? Ahí uno empieza a dudar, a tartamudear y responde: “No se, pero me gusta”. Respuesta que provoca risa en receptor, pero no te influye.

Sin importar lo que los demás piensen, te introducís en el largo camino de la Comunicación Social. Después de inscribirte, de decidir los horarios de los talleres (iguales a los de una que otra amiga que encontraste que iban a estudiar lo mismo), de ir a las cuatro clases de los cursillos de ingreso, ¡llega el primer día de facultad! Lunes, tu madre emocionadísima como si fuera el primer día de tu vida que vas al jardín, te saca fotos mientras desayunas, antes de salir a tu casa, con tu papá, con tu hermano y hasta cuando abrís la puerta para irte.

Indudablemente, como no estas acostumbrado al colectivo, te lo tomás tarde. Ya te pones un poco nervioso porque sabes que llegas tarde a tu primera clase de redacción. Te bajas y empezás a caminar casi un trote, que intentas hacer disimulado como para no llamar la atención. Cuando estas acercándote a la puerta, vez carteles y carteles coloridos que dicen cosas que no entendes y te empiezan a dar papeles de distintos tamaños que la verdad en ese momento no te interesan para nada, pero uno para no ser descortés agarra cada papelito molesto y dice con una sonrisa: “Gracias”. Mientras vas por la travesía de carteles, pancartas que cuelgan, gente que te habla con esas hojas que te las quieren encajar como sea; haces tu mayor sacrificio para sacar el celular (sin tirar los papeles, ni tu cuadernillo intacto que está listo para tomar notas) y te fijas ese mensajito de tu amiga que dice: “Estamos en el 207”. Tu primer pensamiento es: “Buenísimo”. Vas contenta al salón, te asomas y no vez ninguna cara conocida. Tu segundo pensamiento es: “¿Se abra confundido?”, te encaminas a la secretaria del alumno a preguntar si alguien tiene idea de donde tendrías que estar hace como veinte minutos. La señora te manda a la planta baja a buscar en el transparente. Transitas de nuevo esos pasillos, donde los del centro de estudiantes continúan dándote hojas y calendarios. Claro como uno es nuevo, no sabe que no vota y que tiene que decirles eso (igual cuando te enteras y se los decís, te los dan igual y te dicen: “Mira este es el balance de lo que hicimos el año pasado” y bueno, no te queda otra que agarrar). Buscas en el transparente y vez que el salón era correctamente el 207, tu tercer pensamiento son un par de putiadas que se calman una vez que te mandaste al salón y te sentaste.

Todas las experiencias que les ocurren los ayudan a crecer, a adaptarte. No tengan miedo queridos ingresantes, si es lo que realmente les gusta, su vocación ésta carrera va a ser hermosa para ustedes, despreocúpense. ¡Mucha suerte!

Publicado por: André, Camila Abril 8, 2010 3:34 PM

Durante muchos años de nuestra adolescencia, y sobretodo, durante nuestro último recorrido por el secundario, nos hacemos la misma pregunta: ¿Qué voy a estudiar?
Desde mi experiencia, voy a tratar de hacer lo mejor para ayudarlos en esta nueva etapa.
Cuando éramos chicos, teníamos una idea acerca de lo que íbamos a estudiar. Pero, a medida que el tiempo pasaba, esos pensamientos iban cambiando.
A la hora de elegir nuestra carrera, el miedo al igual que la duda, nos invade. A veces, sentíamos un gran vacío.
No obstante, a la hora la decisión, hay varias opciones que pueden ayudarte. Existen test vocacionales, los cuales pueden darte un primer empujón. O bien, hablar con algún profesional que ejerza la carrera, o buscar apoyo en familiares y amigos.
Pero, nunca te olvides, que lo que hayas escogido, va a ser su futuro, tu camino. Y no, el de otro.
Una vez que te decides por la carrera, comienza la organización de la nueva etapa.
La Facultad es totalmente diferente a años anteriores. Cada uno pasa a ser el responsable de lo que haga o deje de hacer. Nadie te obliga a nada.
Y llega el momento, el primer día de clases. “Ahora sí que empecé posta la Facultad”, decís entusiasmado.
Cuando ingresas al aula, te das cuenta que, a pesar de tu esfuerzo, tendrías que haber llegado un poco más temprano, por la cantidad de compañeros que hay.
Sí empujaste a medio mundo para llegar y sentarte y escuchar algo, se pasa a la presentación de la materia.
Pero tranquilo…Esto recién comienza, y encontrarás muchos otros desafíos. Es más fácil de lo que parece. Sólo basta con acostumbrarse y ponerse las pilas. No estás solo. Todos estamos en la misma. Además, siempre hay gente dispuesta a ayudar.
Ojala que mis palabras puedan servirte de ayuda y de guía en el comienzo de tu camino.

Publicado por: Campos Ratti, Rocío Abril 8, 2010 4:24 PM

¿Cursar? ¿Un parcial? ¿Cátedras? Todos términos nuevos, raros, grandotes, muy universitarios. Con un pasado de recreos, pruebas, vagancia, poco para leer y encima un último año con la cabeza en el viaje de egresados, se enfrentan cada año miles de estudiantes de diferentes carreras a la temida Facultad. No se preocupen, ese terror pasa después de un tiempito, poco por suerte.
Ese día, en el que cuesta y no cuesta levantarse, porque los nervios le ganan a la fiaca, es el primer gran día de Facultad. No saber para dónde ir, cruzarse con un montón de locos que apabullan con sus discursos políticos de diferentes agrupaciones y no conocer demasiadas caras, fueron algunas de las vivencias y sensaciones de ese día para mí, y calculo que para varios más.
Sentada desde mi banco en la primera clase, me fui relajando. Charlé con los de al lado, que tenían la misma cara de susto que la mía, tomé apuntes y así pasó la primer clase. Luego vino la siguiente, y la siguiente, y así con el correr de los días empecé a perder esos nervios y a acostumbrarme a la nueva rutina.
A dos semanas de haber empezado a cursar, ya me atrevo a decir que hay grandes diferencias respecto a la secundaria, con sus pro y su contras. Esto de manejar los horarios, no tener la obligación de asistir a clase, hacerlo por interés y decisión propia me genera sensación de libertad, de placer; así como cursar materias SIN números! Y con contenidos que tienen que ver netamente con lo que me gusta. La metodología de trabajo y estudio es, a mi parecer, mucho más independiente y compleja, con muchísimo más contenido del que venía acostumbrada a trabajar, y en menor tiempo que en el que lo hacía anteriormente.
En cuanto a la vida social, creo que la etapa de ingreso a la Universidad es más que positiva. Hay un cambio de aire importante, se conocen muchas personas nuevas y con intereses comunes por lo menos a la hora de referirme a la elección de la carrera. Compartir este ámbito con gente de diferentes edades, de diferentes lugares e historias lo considero una experiencia muy enriquecedora para mí en lo personal.
Por otro lado, es nuevo en mi vida de estudiante el hecho de asistir a una institución de carácter público, ya que vengo de cursar mis estudios primario y secundario en colegios privados. La existencia de paros, manifestaciones, marchas y demás por motivos salariales y/o políticos me llaman la atención y me hacen entender un poco ciertas cosas de las que estaba enterada, pero no había vivido de cerca.
Por último, comparto mi sensación acerca de la famosa frase “en la facultad sos un número” ahora que formo parte de ella, y personalmente creo que sí, existe la posibilidad de ser uno más, ir, cursar y volver, pero también existe otra posibilidad, la de ponerle pilas, cada uno por sí mismo y por su futuro, y demostrarle que no somos números, sino futuros profesionales, a las personas que más claro lo tienen que tener: nosotros mismos.

Publicado por: Macarena Rodrigo Abril 8, 2010 6:04 PM

Después de muchas expectativas, dudas reflexiones y charlas con tu familia llegaste hasta acá. Quizás también tuviste el agrado de pasar por el sobreestimado test de orientación vocacional. Con suerte, todos apoyaron tu decisión y te acompañaron en el ingreso a la vida universitaria. Y si no, tu fuerte decisión e iniciativa no te dejaron abandonar. No las pierdas ahora, porque te van a hacer más falta que nunca.
Siempre voy a recordar el primer pasito dentro de la facultad. Quería averiguar un poquito más acerca de la carrera, y me encontré con las paredes empapeladas de afiches, aulas repletas y nadie me decía a dónde podía ir. Seguí caminando y me topé con un sector repleto de mesas con chicos de distintas agrupaciones discutiendo entre ellos. Cuando les pedí ayuda, me indicaron que siga derecho hasta secretaría estudiantil. Allí me dijeron que era muy temprano para anotarme, que me fije en la página web. Completamente frustrada volví a mi casa, y prendí la computadora. Al recorrer el blog fui descubriendo las diferencias entre la carrera y periodismo, su amplitud temática y además lo mucho que me interesaba. Así me decidí, al igual que vos, por esta carrera.
Y aquí estamos. Argentina, Rosario, UNR, dispuestos a estudiar Comunicación Social. No creas que así termina, este fue sólo el principio de la odisea.
El primer día de clases llegar al aula, entre gente apurada, amontonamientos en la fotocopiadora (la pecera de aquí en adelante) y demás, toma más de media hora. Así que trata de ir preparado. En el famoso transparente del primer piso están especificadas las cátedras con sus aulas y horarios correspondientes. Una vez que llegaste certificá que sea la correcta. Si el docente copia en el pizarrón Redacción 1, y vos tendrías que estar cursando Expresión Oral, ¡Alerta! Es mejor que te levantes ahora y busques el salón antes de pasar papelones. También chequeá estar anotado en esa comisión, si cuando pasan lista no escuchas tu nombre, avisale al profesor.
No temas pedir ayuda, a ningún alumno le molesta guiarte y siempre es bueno hacerte amigos con un poquito más de experiencia. Para el mismo propósito, trata de asistir al cursillo de ingreso. Aunque no sean obligatorios, son muy útiles para conocer a algunos de tus futuros compañeros.
Un último consejo es que trates de mantenerte informado. Podés encontrar novedades online o sencillamente leer un diario local. Así no vas a hacer un viaje innecesario a la Siberia para encontrar todo cerrado porque hay paro, o cualquier otra vicisitud.
Quedate tranquilo que después de unos días todo mejora. La sensación de vacío en el estómago antes de entregar un trabajo sigue presente, la incertidumbre de qué va a pasar después también. Cada clase se presenta como un desafío, pero de ninguna manera vamos a dejar que este nos abrume.

Publicado por: Larroucau_Ingreso Abril 8, 2010 6:15 PM

Ingreso a la Facultad de Comunicación Social 2010

En la Universidad Nacional de Rosario, este año tuve la oportunidad de de ingresar a la Facultad de Comunicación Social como un nuevo estudiante mas. La experiencia, para mí, fue muy interesante y a la vez emocionante ya que yo vengo de un país extranjero llamado El Salvador, ubicado en Centro América. Fue toda una experiencia estar en un nuevo ambiente y estar valiéndose por uno mismo.

El primer paso que uno tiene que tomar es pedir el turno de inscripción y asi poder llevar las materias y talleres en el primer año de la carrera. Esto se hace directamente desde la página de la Universidad. Es un paso muy simple, donde uno como ingresante tiene que actualizar sus datos a la universidad. Luego de haber llenado el formulario virtual, la pagina web, le da la fecha de cuando y donde tiene que presentarse para poder inscribir las materias correspondientes a la carrera. Yo como salvadoreño pude hacer esto desde mi país de procedencia y de verdad me ayudo mucho el poder hacerlo por medio de la internet.

El turno de inscripción que me toco fue el miércoles 8 de marzo a las 10.45 a.m. Ese mismo día yo llegue a la universidad, tengo que admitirlo, un tanto nervioso por lo que podía resultar en ese día.
Al entrar a la universidad me di cuenta de la cantidad de grupos políticos que organizan muchos alumnos en la universidad. Era para mí algo muy difícil de entender, además los representantes de estos grupos se acercaban a uno para presentarle sus propuestas y así poder formar parte de estos grupos.

Por fin luego de muchas propuestas y propaganda logre llegar al grado o aula donde había que hacer la inscripción. Luego de una espera de 20 minutos el encargado me llamo para presentarle mis papeles de inscripción. Ante su sorpresa, era un salvadoreño que se quería inscribir a la Universidad y su primera pregunta fue ¿y por qué vienes a Argentina a estudiar?, era lógico, casi a todos los argentinos que conocía me preguntaban lo mismo.
La respuesta es que la educación argentina es mucho mejor que la de muchos países de Latinoamérica.

Pero, luego de una breve tertulia, comenzamos a ver los distintos papeles que un extranjero debe presentar. Así llene el escritorio de papeles y copias de papeles que tenía que presentar. Al final agarro unos cuantos papeles, tomo mi nombre y me dio unas indicaciones para poder llegar a estar al cien por ciento inscrito en la universidad.

El siguiente paso era la inscripción de materias. En una mesa al lado del encargado del grado había una mujer de unos 50 años de edad esperando a que los alumnos pasaran a sentarse en frente de ella para poder hacer el papeleo de inscripción.
Esta mujer también tomo mis datos y me pregunto que cual quería que fuera mi horario. El problema era que en cierto modo yo ya llegaba algo tarde como para poder elegir un horario a mi conveniencia. Entonces lo que hicimos fue buscar lugares en los que existiera algún espacio.

Fue así entonces como se llevo a cabo mi ingreso a la universidad. Es de verdad una experiencia muy interesante y llamativa a la vez. Especialmente para un extranjero, ya que uno tiene que hacer todo por su cuenta. Esto es mucho mejor que a uno le estén realizando todo.

Creo que me esperan cuatro años muy emocionantes donde podremos sacar lo mejor de nosotros para luego enfrentarnos a la vida misma como profesionales de la sociedad y así ayudar a nuestros países en lo que nos necesiten.

Publicado por: Carlos Marin Abril 8, 2010 6:20 PM

INGRESO A LA UNIVERSIDAD

A medida que avanzas en años del colegio, entra en tu mente la pregunta de ¿Qué carrera quiero seguir? Y a medida en que llega la finalización del polimodal tu mente no sabe para donde disparar, ¿esa carrera será la correcta? Si quiero una carrera que no esta en mi ciudad ¿me voy? ¿Cómo saber si es eso lo que realmente quiero estudiar? Estas son algunas nomás, porque no solo son preguntas sino también especulaciones.
En mi caso desde hacia tiempo sabia lo que quería estudiar, pero a pesar de esto, las preguntas no se dispersan sino que siguen en tu mente, a veces para saber si tu decisión es la correcta realizas test vocacionales, pero luego de hacerlos terminas mas confundido que antes porque da que por casualidad sale todo lo contrario a lo que vos querés estudiar, por eso si estas seguro y conforme con tu decisión, a mi parecer no hace falta ningún test.
Es decir que para tomar la decisión correcta solo hay que hacerle caso a lo que uno siente, ni mas ni menos tratar de ver aquello que lo haga feliz, mientras se esta estudiando y mas tarde cuando se empiece a trabajar.
Cuando comensas las clases en la universidad lo primero que se hace es buscar caras conocidas, personas con las cuales hiciste los cursillos, pero no todos combinan en los horarios por lo cual solo se ven algunos rostros conocidos, lo cual es bueno y malo a la vez, malo, porque te sentís a veces fuera de lugar, no sabes si vas a poder con todo lo que van a darte y bueno, porque al no conocer a las personas tenés que abrirte y conocer personas nuevas lo cual te lleva a relacionarte con otros y experimentar cosas totalmente nuevas.
Es en si una experiencia emocionante, mezclada con miedos, interrogantes y tantos otros sentimiento que no reconoces hasta ponerte a pensar en como te sentiste
Conoces chicas y chicos de otros lugares, empezas a escuchar diferentes opiniones, participas en debates, te vas armando de grupos, empezas encaminar tu vida para llegar a eso que te gustaría ser.
Las primeras clases siempre son un poco escalofriantes, tenes que aprender a caminar por la universidad, acordarte de las aulas y como llegar a cada una, saber como llegar a la fotocopiadora, al alumnado, a cualquier lugar importante dentro de la misma.
Las primeras clases son mas bien de presentación, pero luego de esto, los docentes comienzan con la explicación de la materia y ya nos dan material para leer, por lo cual la lectura es lo que mas tenes que practicar y ejercitar en el polimodal, es una herramienta mas que importante para el comienzo de una carrera.
Las materias no difieren mucho con los temas vistos en el polimodal, lo que si se diferencia es la complejidad de los contenidos.
Los docentes son personas al igual que nosotros no hay que tener miedo a preguntar o a hacer comentarios, cuando ellos preguntan algo no tengas miedo a contestar por mas que la respuesta no sea del todo correcta, no van a “ficharte” por no saberla, no importa los errores que tengas porque eso significara mas tarde, que encontraste todas las respuestas correctas.
Empezar la universidad es toda una experiencia, empezas a manejarte por tu cuenta, significa en muchos casos una independización de tus padres y empezas tu propio camino.
Por eso el cursado de la universidad es responsabilidad tuya, queda en vos la aprobación de las materias, la asistencia y la forma de rendir.
Lo único que queda por decir es que cada experiencia es única y esta etapa es hermosa, todo depende de cómo quieras vivirlo, por eso mucha suerte con tu decisión y nos vemos en la universidad!

Publicado por: Vargas Judith Abril 8, 2010 7:56 PM

Tomar decisiones forma parte de la vida humana. Cuando somos chicos, nuestros padres son los responsables de ellas, pero a medida que somos conscientes de nuestros actos, de las causas y consecuencias somos los encargados de tomarlas.
La adolescencia es un período donde nos formamos como personas adultas, dejamos de ser niños, y tomamos diversas decisiones en la vida que nos construyen como tales y que generalmente esas decisiones repercutirán en nuestra vida futura.
Finalizar el colegio es una gran vuelta de tuerca en nuestras vidas. Dejar de levantarse temprano para ponerse el uniforme, para luego ver las mismas caras de todos los días, que además son las mismas que venimos viendo hace varios años, ya no realizar el mismo camino todas las mañanas, implica un gran cambio. Pero también en ese gran cambio que tomaría nuestra vida, se conllevan muchas preguntas: ¿Qué carrera quiero estudiar? ¿Y si no me gusta? ¿Cómo sé que voy a seguir lo correcto? ¿Me podré adaptar a la vida universitaria?. Para buscar respuestas podemos pedir ayuda en los profesores del colegio, amigos, familiares, estudiantes universitarios; pero realmente creo que las verdaderas respuestas a esas preguntas las tiene que encontrar cada uno. Y la mejor manera es intentando, eligiendo lo que hoy siento y creo que quiero estudiar, aprender y en un futuro elegir como vocación.
Personalmente hoy, puedo decir que elegí comenzar a atravesar el camino universitario, y que muchas de las preguntas que tenía acerca de la carrera que elegí van a ir encontrando sus respuestas a medida que lo recorra.

Publicado por: Martina Raposo Abril 8, 2010 8:13 PM

Redacción 1
Comisión 1
Alumna: Demarchi, Clara
Trabajo: “Ingreso a la facultad”
Fecha de entrega: 09-04-2010

Desde chiquitos, siempre escuchamos, una y otra vez, la misma pregunta ¿qué queres ser cuando seas grande? Y justamente por el hecho de ser pequeños, respondíamos lo que en ese momento estaba de moda o aquella profesión que en la familia predominaba. Pero en realidad es una pregunta que lleva mucho tiempo, en el cual debemos pensar y analizar las circunstancias.

Elegir una carrera universitaria es cuestión de gustos y en algunos casos de facilidad. Es una etapa en la que surgen muchas preguntas y nos resulta incomodo saber que en cuestión de meses vamos a despegarnos de aquello que veníamos haciendo desde hace varios años.

Seguramente en el colegio te inclinaste por una modalidad u otra en función de la idea que tenías con respecto a tus estudios. Eso resulta algo muy bueno e interesante porque de esta manera te podes ir dando cuenta si aquello que tenias en “veremos” es realmente lo que disfrutas hacer. Si una vez pasado el tiempo no te decidiste, otra de las opciones es recurrir a un profesional para que te ayude mediante distintas tecnologías a decidirte o a rectificar tu decisión.

A partir de entonces, es conveniente, que comiences a informarte y a investigar el plan de estudios de la carrera, la salida laboral y otros aspectos que van a ir surgiendo como consecuencia de esta búsqueda. Entre ellos se encuentra, otro gran interrogante: ¿universidad pública o universidad privada?

Este es un tema de gran discusión ya que muchas personas no logran ponerse de acuerdo con respecto a la enseñanza que hay en una o en otra. Como en todo, cada una tiene sus cosas buenas y sus cosas malas malas.

En la universidad pública sos uno entre miles, pero eso no es algo malo, al contrario te ayuda a ser más independiente y tomar más responsabilidades porque sabes que nadie lo va hacer por vos o nadie te va a dar otra oportunidad por el hecho de que estés pagando una cuota mensual. En cambio, en la universidad privada, puede ser que suceda lo anterior pero vas a tener constancia en el dictado de clases, es decir, no va haber día del año que te digan: “Chicos la semana que vienen no hay clases porque hay paro”. Al ser menos personas, generalmente, la organización es mucho mejor. Igualmente como mencioné antes todo pasa por las posibilidades que tenga cada uno y por las comodidades a las cuales uno quiera acceder.

Como para concluir, les recomiendo que opten por aquello en lo que uno se sienta más cómodo. Yo elegí la universidad estatal y la verdad que me siento muy bien. Todos estás predispuestos a ayudarte y a responderte lo que no entiendas o lo que necesites.

Espero que todo esto les haya servido. El ingreso a la facultad es un cambio muy grande, no es nada fácil. Es una instancia en la que al principio te vas a sentir muy solo, pero es todo cuestión de tiempo. Te sugiero que te abras con tus futuros compañeros porque aunque no lo creas, todos sienten y piensan lo mismo que vos. ¡¡Mucha Suerte!!

Publicado por: Demarchi, Clara Abril 8, 2010 9:24 PM

Como todos, de pequeños fui a la escuela todos los días durante años sin imaginar un futuro sin mis compañeritos, sin los recreos y las seños. Ya más grandes comencé a planificar cómo será mi profesión, pero como un terreno muy lejano. Llegué al último año escolar y con la melancolía de terminar una de las etapas más importantes del aprendizaje, aparecieron todas las preguntas juntas: ¿Qué puedo estudiar? ¿De qué voy a trabajar? ¿Me irá bien? Y otras tantas que a la hora de decidir, a un adolescente se le hace un nudo en la garganta por creer que todavía es chico, que no está capacitado para comenzar la facultad.
Y es ahí, cuando uno empieza a analizar cada cosa que le gusta y las que no, las materia que se le hicieron más llevaderas y el trabajo que le gustaría realizar. Comencé una persecución de “la carrera para mí”: búsquedas en Internet, guías de carreras, preguntas a profesionales, test vacacional, entre otras. Hasta desembocar en la que más se adapta a mis cualidades y me di cuentas que en verdad la decisión ya estaba tomada desde antes, siempre supe qué quise ser pero la incertidumbre de desprenderme de todo lo viejo y entrar a un mundo nuevo siempre juega en contra.
Me informé sobre el programa de la carrera, la inscripción, los cursillos, los materiales y el inicio de clases.
Cursillos: primer encuentros con desconocidos compañeros. Todos estábamos en la misma situación, solos y desorbitados. Pero el intercambio de palabras durante clases por hacer un trabajo grupal, me tranquilizó, porque sentí que ya tenía un “casi-amigo”.
Comienzo de clases: ésta no era la Facu donde tuve los cursillos. Chicos más grandes que parecieran que la tienen clara, cientos de alumnos saliendo de todos lados, los partidos políticos haciendo campaña y los ingresantes ni enterados de que ya se votaba (aunque no participamos), ir hasta el transparente para ver que salón me tocaba y la odisea de “¿Cuál es?, ¿Dónde queda?”. Hay que recorrer toda la facultad. Lo encontrás y con una mirada rapidita, traté de ver si alguno fue conmigo al cursillo. Siempre uno hay. Lo saludé y me senté a su lado. Presté atención durante toda la clase aceptando cada consejo del profesor sobre la materia y el desarrollo durante el año en la facultad.
Hice todos los esfuerzos necesarios para comprender que esta vez si tengo que estudiar todos los días, no basta con el día anterior. Además que la cantidad de las hojas a estudiar varió excesivamente, es como una pendiente en ascenso.
Pero estoy conforme. “¡Esto es lo que me gusta!”.

Publicado por: Loriana Vicente Abril 8, 2010 9:27 PM

Me encuentro en un lugar nunca antes visto por mi. Busco alguna mirada cómplice, alguien a quien acercarme para poder hablar de manera fluida, pero encuentro a todos en pequeños grupos cerrados o, simplemente, solos como yo esperando que pase el tiempo. El lugar esta lleno de gente, pero yo me encuentro solo. No estoy perdido, se a donde voy y que es lo que busco. Por momentos, sin embargo, siento un frío leve por mi estómago, aunque tenga calor por fuera. Estoy contento, expectante. Hoy es mi primer día en la facultad.

Fue un camino interesante el que recorrí para llegar a este momento. Al comenzar el último año de secundaria hay una pregunta que empieza a recorrer tu cabeza y que, a medida que pasa el tiempo, mas gente te hace acordar de ella; ¿Que vas a estudiar? Todavía no se, responde la mayoría. Al terminar el año la pregunta sigue estando, pero la respuesta es diferente. Esta vez respondí con seguridad “Comunicación Social”. Una seguridad que se va derrumbando con las preguntas venideras, ¿Qué es eso? y ¿Qué salida laboral tiene?, por ejemplo. Sin embargo, aquí estoy. Soy yo quien ahora espera aquí sentado por el comienzo de una nueva etapa. Hoy es mi primer día en la facultad.

Después de tantas idas y vueltas pensando sobre mi futuro, decidir la carrera que quería estudiar no fue nada fácil. Durante el año, cambié de una carrera a otra como si estuviese alquilando una película para ver a la noche. Pero ahora estoy decidido, ya me inscribí. Ya estoy en Rosario, la ciudad grande, y no en la pequeña ciudad de donde vengo. A una cuadra de donde vivo, me subí a un colectivo de la linea ‘101’, algo totalmente nuevo que pasará a ser cotidiano, y me bajé en la Siberia. Dentro de la Facultad de Cs Políticas y RR.PP y, después de consultar y hablar con distintas personas, encontré el salón al cual tenía que ir. Encontré también algunos amigos en el bar, y otros conocidos. Ellos sabían ya que hoy es mi primer día en la facultad.

A diez minutos de empezar la primera materia que voy a cursar, entro al aula.
Camino lentamente mientras miro el lugar, dónde me voy a sentar es lo que pienso. No encuentro muchas posibilidades, el salón esta casi lleno. Quedan algunos lugares en el fondo, allá voy. Me siento y, como algunos, me presento con quienes tengo a mi lado y comenzamos a intercambiar opiniones, a conocernos. Nos damos cuenta que todos sentimos cosas parecidas con respecto a esta situación, porque hoy es nuestro primer día en la facultad.

Esa frase que se repite en el texto, es la misma frase que se repite en nuestras cabezas pensando cuándo llegará. Y el día llega, como nosotros llegamos al aula. Algunos nerviosos y otros tranquilos, hasta no comenzar a cursar, la frase seguirá en nuestra cabeza. Pero es lógico, porque hoy comienza una nueva etapa, es nuestro primer día en la facultad.

Publicado por: Francisco Rogiano Abril 9, 2010 12:16 AM

Es bastante complicado describir la cantidad de preguntas e incertidumbres que se nos cruzan por la cabeza meses antes de terminar quinto año de la secundaria, sabiendo que vamos a entrar a un Universo más complejo, dado que, en la escuela media, nos acostumbramos a situaciones que nos facilitan mucho los estudios y las obligaciones.
Al entrar a la Facultad, nos encontramos con personas totalmente desconocidas y con gente que no vive en Rosario y vino desde su lugar de origen, solamente para estudiar. Personalmente, esa idea me parece bastante chocante, ya que resulta un aprendizaje de valoración de lo que uno posee, en mi caso específico, como ser la comodidad de tener el apoyo de la familia en el mismo lugar geográfico.
Aprendemos, también, a hacernos responsables por nosotros mismos, ya que no tenemos al profesor que nos da las fotocopias en clase, no es siempre el mismo salón y no siempre se dictarán clases normalmente.
Me parece una etapa importantísima ya que, de esta instancia educativa dependen un montón de factores que van a influir en nuestra maduración personal.
Para finalizar, me gustaría destacar que la única formula para hacerlo bien es poniéndole dedicación y empeño todos los días, como si fuese el primero. También, que no importa si no arrepentimos de carrera, o si no es lo que pensábamos, lo importante es estudiar, haberlo intentado y seguir haciéndolo. Nunca es tarde.

Publicado por: valesani, josefina Abril 9, 2010 10:46 AM

Entrar a esta facultad fue casi una repetición de lo que me pasó hace dos años, salvo por la parte en que a la semana fui víctima de un ataque sin aviso de varicela. El edificio estaba como lo recordaba (lo cual no es mucho, debo agregar), o al menos eso supuse, puesto que se encontraba debajo de una maraña de carteles artesanales en triplicado. Como si la contaminación visual no bastara para dar la nota, el ambiente estaba sumergido en el típico tire y afloje de palos de carácter metafórico, críticas y demás propaganda política desleal que desacredite todo aspecto (aún el más intrascendente) de la oposición de turno, sea cual fuere la gama del espectro de luz visible que tiñese su mesita. “¿Cuándo se dignarán a pasar las elecciones a octubre como pasa en el resto del mundo?” Me pregunté, no por vez primera, eternamente agradecida por el repelente de agrupaciones que constituyen las palabras “soy ingresante”. Lo siguiente que se manifestó ante mi persona en el término de esa media semana de inicio de clases fueron los baches propios del cursado en una institución (semi-) pública: la banda horaria no del todo bien acomodada, las amenazas prematuras de paro, las clases teóricas repletas y con estudiantes sentados en el piso (cuando no afuera), sin contar los discursos poco filtrados de las ya mencionadas agrupaciones que les da lo mismo si sus oyentes son pobres chicos recién salidos de la secundaria o estudiantes veteranos, puesto que el nivel de interés que les prestan a sus palabras es (también) el mismo.
Por supuesto no sobró la situación de hallarme irremediablemente perdida y el consecuente consuelo casi egoísta de no ser la única, en vistas de que a la miseria le gusta estar acompañada, como dicen por ahí. No faltó el momento en el que no figuré en una lista de asistencia, ni tampoco estuvo ausente algún profesor que creyera que cursamos sólo una materia al año y nos atareara de acuerdo a esa (ilusoria) noción, pero eso estaba dentro del margen de lo esperable.
He aquí el breve recuento de mis pequeñas desventuras universitarias -- las cuales habían estado, todas, tristemente contempladas. Me gustaría decir que no encontré necesidad de remitirme a mi verdadero salto (cualitativo) de la secundaria a la facultad --que fue en Psicología, hace cinco años ya-- pero la verdad es que mi memoria ha tenido, creo, mejores días…
Aunque si hay algo que aprendí entonces habrá de ser que cruzar el umbral de una facultad hace carne la vieja frase “persevera y triunfarás” (¿o será “soportarás”, en este caso?). Un buen consejo para lo que hemos pasado, y para lo que sea que vaya a venir.

Publicado por: Chavez Prieu, Estefanía Abril 9, 2010 12:35 PM

Al egresar de la escuela secundaria me sentía muy desorientada, me gustaban tantas cosas para estudiar y aprender que me costaba enormemente hacer foco en sólo una.
Hoy, después de juntar experiencias varias, ingreso a la Facultad sintiéndome como Cenicienta. Sí.
Los alumnos de la facultad actúan como las malvadas hermanastras, invadiéndote constantemente con propaganda política, saturándote con carteles demasiado impactantes y discursos aburridísimos.
Las profesoras, en el papel de madrastra, al poseer tantos conocimientos te aconsejan hacer trabajos prácticos, tomar apuntes, conseguir las fotocopias, tener las lecturas al día, traer el material necesario para cada clase. Lo difícil de llevar ese ritmo es que nada es obligatorio, pero si no lo realizas, la madrastra no te compra el vestido para el baile ni te da de comer.
Alguna autoridad superior sentada en su confortable escritorio, se encarga (como un emperador) de desacomodar los horarios de cursado, lo que te afecta teniendo que ir varias veces a la facultad y comerte la espera y el viaje del bondi para llegar hasta allá. A menos que pase a buscarte el hada madrina en carroza y cuando subís te encontras con un torbellino de libros, pensadores, filósofos, apellidos raros, materias con el nombre más largo que puedan tener. Pero ahí arriba del carruaje, camino al baile real te das cuenta que estas empezando a formar tu futuro y que en realidad, el hada madrina sos vos mismo.
Llegando al salón de fiestas, ya sonando el vals, reaccionás que en el exámen tenés que bailar correctamente, porque es la única forma de conquistar tu título, los conocimientos y quedarte con el príncipe, aunque pierdas los zapatos y toda tu ropa.

Publicado por: Gismondi Luciana Abril 9, 2010 7:46 PM

Lo que nadie dijo que iba a pasarte.

Estás por terminar quinto año, tu cabeza está sumergida en esos ambiguos días de nostalgia, felicidad, tristeza e incertidumbre post Bariloche. Pensas a donde irte de viaje este verano, la incógnita de tu vida es “¿Costa o Sur?”, cada opción tiene su ventaja. ¡Pero ojo! ahí viene tu viejo a despertarte con esa cruda cosa llamada Realidad, toda resumida en una pregunta que entra como cuchillo “¿Bueno, que vas a hacer el año que viene?”; y ya está, te sacaron de la cama y el insomnio va a ser eterno hasta que no encuentres respuesta.
Vamos de a poco: quizás mi experiencia no es el ejemplo a seguir, pero todos reaccionamos de formas distintas y por lo tanto cualquier ejemplo sirve. No estaba seguro cuando elegí la carrera, eso sí lo sabía, pero otra no había, no quería volver locos a mis padres desde tan temprano, así que vacilando hice los cursillos de ingresos a inicios del año 2008. Muchos les van a decir que estos no sirven y no aprendes nada, pero no se lo crean, el cambio de la escuela a la facultad es muy grande y está lleno de pequeños detalles que van a desorientarlos; ir conociendo el edificio, las aulas, los profesores y alguna introducción a las materias es un gran colchón para la caída desde la secundaria, además ya pueden ir socializando. Por mi parte en el momento en que los hice pensé corroborar lo que me habían dicho las malas lenguas, pero cuando empecé el cursado normal, ví que tenía que hacer cola para entrar al salón si es que lo encontraba, sacar muchísimas fotocopias en distintos lugares, anotarme a las comisiones sin saber cómo, caminar entre medio de gente que te sigue con propuestas de las que no tenía idea, y así siguieron varios días durante los cuales mis escasas ganas de estudiar no fueron suficientes, así que dejé la facultad y me puse a trabajar, pero a eso último no está dirigido mi texto.
La cuestión es que después de más de un año de aprender de distintas formas (admito un poco de ocio contemplativo también), sentí verdaderos deseso de retomar la carrera de Comunicación Social, esta vez sentí la certeza de que no era una imposición por la cual muchos se dejan llevar cuando no se sienten seguros y terminan eligiendo “por estudiar algo”, por lo que retomé las clases por medio de una breve y sencilla inscripción por internet la cual no vale la pena que detalle.
¿Moraleja?: Si les gusta lo que quieren estudiar, sean perseverantes; va a haber millones de trabas, pero intenten seguir, no importa que no aprueben todas las materias en el primer año, cada uno tiene sus tiempos y no entren en desesperación, a veces se soluciona la duda con la simple pregunta a un compañero o profesor.

Publicado por: Germán Ruhl Abril 9, 2010 8:01 PM

Uno de las mayores responsabilidades que tenemos, al concluir el secundario, es la de elegir la carrera que vamos optar para estudiar y algún día llegar a ser profesionales. Esa tarea no es para nada sencillo y la mayoría de nosotros, los jóvenes, no sabemos realmente lo que queremos. Charlas con la familia, amigos y hasta profesionales, pasando por largas e interminables horas buscando por Internet cualquier tipo de información acerca de la carrera que nos vemos con más posibilidades son los recursos que utilizamos en busca de la “gran” decisión.
Cuando ya elegimos la carrera que vamos a estudiar, nos enfrentamos con otros problemas que la facultad impone. El miedo y la ansiedad son algunos de los sentimientos que solemos tener los alumnos en nuestro primer día, ya que el mundo del colegio donde compartíamos todo con nuestros amigos quedo en el recuerdo y ahora nos vamos a encontrar con un espacio totalmente distinto. Gente nueva y de distintas edades, salones enormes repletos de gente, que en muchos casos está en la misma situación, profesores que nada se parecen a los de la escuela son los primeros obstáculos a los que debemos acostumbrarnos.
Al encontrarnos en un ámbito facultativo las obligaciones que tenemos se agigantan. La metodología de estudio es completamente diferente ya que el material de estudio es mucho más amplio. En estas instancias todo depende pura y exclusivamente de nosotros. Esfuerzo, perseverancia y constancia entre otros son los requisitos fundamentales, desde mi punto de vista, que tenemos que tener los alumnos para poder encarar los diversos retos que se nos van a ir presentando a lo largo de la carrera.
Una de las preguntas que, luego de un tiempo, nos hacemos es si ¿realmente elegimos la carrera acertada? Y no hay que tener miedo en si la repuesta es “si me equivoqué” ya que nunca es tarde para arrancar y estudiar lo que a uno le gusta. Creo que una de las grandes falencias de los jóvenes es la de estudiar porque “mi papá es esto” o “mi mamá es lo otro” pienso firmemente que debemos estudiar y hacer las cosas que nos hagan felices a nosotros mismos.

Publicado por: Joaquín Abril 9, 2010 9:11 PM

Al terminar el secundario, llega uno de los momentos más difíciles, y es el de plantearse “¿Qué quiero hacer con mi futuro?”. Muchos optan por trabajar, otros por tomarse un año sabático y otros por estudiar, ya sea una carrera universitaria o un terciario.
A la hora de elegir que estudiar, el pensamiento, principalmente, tiene que estar basado en que lo que vamos a elegir va a ser de nuestro agrado, y no en lo que nos puedan decir o imponer los demás, porque mientras más nos guste, más nos vamos a incentivar en poder terminarla.
Una carrera siempre encierra diferentes tipos de salida laboral, que nos hacen pensar en lo principal que es de qué vamos a trabajar cuando terminemos. Hay algunas que se basan en una sola profesión y otras están formadas de manera que se pueden ejercer diferentes tipos de trabajos, todas relacionadas con la misma base, como es el ejemplo de la carrera Comunicación.
Para aquellos que eligen estudiar, la inseguridad es lo primero que nos invade cuando llega el momento de elegir, es ahí donde tenemos que plantearnos que es lo que nos gusta, y que es lo que queremos para el futuro, a partir de eso descartar las opciones que no sean de nuestro interés y comenzar a mirar y centrarse en el gusto propio.
No porque elijamos una carrera y al tiempo no nos huste, signifique que todo esté perdido, al contrario, uno ya adquiere esos conocimientos y el tiempo dedicado en estudio, no es tiempo perdido.
Por eso, a la hora de elegir hay que mirar hacia aedelante, con muchas expectativas y entuciasmo, pensando que la carrera que comenzamos a transitar nos va a hacer crecer en la forma de pensar y hará despertar intereses en nosotros que no sabiamos que existían.

Publicado por: Ayelen Chaparro Abril 9, 2010 9:55 PM

Estas por terminar la secundaria, feliz porque te fuiste a Bariloche, festejaste todos los días que estabas en quinto. En las clases, durante todo el año no conociste otro tema que no sea “¡Truco!….¡Quiero!” Pero de repente, estas a un paso de que te den el diploma, subís al escenario un poco nervioso, dicen tu nombre completo y después de 14 años tus compañeros recién se enteran que tenes segundo nombre. Te sacas una foto con tu profesor favorito y te pregunta “¿Qué vas a seguir el año que viene?” y te pones a pensar que en realidad no tenes idea.
¿Qué voy a estudiar? Una pregunta tan simple que casi siempre se torna muy difícil de responder. Una buena manera de saber lo que queres, es primero que pienses en lo que no te gusta. Así empecé yo, me decidía por una carrera pero había algo que no me cerraba y la descartaba. Más que nada, me preguntaba si era realmente a lo que me quería dedicar en forma profesional o algo de lo que no me cansaría de hacer en el futuro.
Tenía en claro que quería estudiar en la universidad pública porque no tenía mucho soporte económico para ir a una privada, aunque me hubiera gustado hacer Diseño Digital en el Instituto Belgrano pero las cuotas no me las pagaba ni Dios.
Entonces entre a la página general de la UNR, empecé a observar todas las carreras y la única que me quedaba en duda era Comunicación Social, no me terminaba de convencer porque creía que era solo periodismo. Un día una amiga, me mostró el video que prepararon los alumnos graduados el año pasado explicando de que se trataba la carrera y eso me dio un empujón para averiguar un poco más.
En noviembre fui a la primera charla y me sorprendió la cantidad de gente que había, tuve la suerte que fui con un compañero de la escuela que quería estudiar lo mismo y no me sentía tan sola rodeada de extraños. Al terminar, ya no me faltaron ganas de querer inscribirme.
En febrero me presente a los cursillos, nos dieron para sacar un apunte interesante que para mi suerte, hablaba de las salidas laborales que tiene la carrera que era bastante amplio. También explicaba en forma específica que es ser un comunicador social, lo que me ayudo a abrir más la mente.
Ya era marzo y con muchas ganas de arrancar, llegue 10 minutos tarde a clases, es algo muy normal en mí llegar tarde a todos lados. Me senté y teníamos que anotar el e-mail de la profesora, ahora que vivimos en un mundo avanzado en tecnología los trabajos se mandan por mail, estaba re contenta. Cuando me quise acordar, me olvide la cartuchera, le pedí a la chica que estaba sentada al lado mió sino tenía una birome de más y muy amable me prestó. Lastima que se tuvo que ir apurada porque se confundió de clase, pero me dijo “quédate con la birome” y más contenta todavía le dije gracias. Si algún día te vuelvo a cruzar te la devuelvo.
Y así hasta el día de hoy te digo que si elegiste esta carrera te va a gustar, también te deseo lo mejor y te paso a comentar que me di cuenta de dos cosas: Primero que algún día de estos me voy a sentar a tomar mate en el bosque que hay al lado de la facultad y segundo, vas a notar con el tiempo que… tenes que estudiar. ¡Mucha suerte!

Publicado por: Natalia Frassati Ambrogi Abril 9, 2010 10:09 PM

En mi caso, yo no iba a comenzar con los estudios en este nivel universitario ya que me encontraba muy insegura en cuanto a la carrera, además de que por tener una beba tan chiquita se me iba a complicar bastante. Después me di cuenta de que lo que estaba haciendo era ponerme excusas a mi misma para así evitar: la gran decisión que consta por supuesto elegir la carrera que deseaba estudiar y lo más difícil tener que dejar a mi hija para poder superarme… Por lo tanto sin pensarlo más y casi por impulso me inscribí en lo que creí que es más adecuado o se acerca mas a lo que creo es mi vocación.
Luego llegó el momento de comunicarlo a la familia (obviamente yo sabía que contaba con la entera disposición y apoyo de mi vieja para que me cuidara la nena) y les dije:
-Voy a estudiar Comunicación Social. Se imaginarán que habiendo terminado de decirlo, tuve que explicar de que se trataba la carrera y porqué no elegí derecho o una de las carreras mas tradicionales…
Hoy ya estoy cursando y puedo decir que el proceso de llegar a la Facu fue bastante estresante, pero valió la pena. Después de aprender a manejarme con los colectivos, (descubrir que había uno que me dejaba cerca y no era necesario tomarme los tres que me tomaba) saber ubicarme con las aulas, encontrarlas y todo el recorrido que eso significó, vino algo peor… Resulta que la fecha de ingreso que teníamos coincidía con las elecciones de los centros estudiantiles (algo que no nos compete por ser ingresantes justamente) y debías bancarte: primero que te acosaran con los volantitos, después venían las persecuciones por los pasillos para que te explicaran sus proyectos y sin dejarte decir una palabra, una vez que terminaban y te daban la oportunidad de hablar y poder “comunicarles” que sos ingresante escucharlos decir; -ha vos no votas(…)Y por último las charlas que daban aula por aula, cada grupito con su discurso tan agradables ellos…
Hasta que terminaron las elecciones… yo gracias a Dios me encuentro casi milagrosamente inscripta y puedo decir que formo parte de este mundo que es la Universidad Pública.

Publicado por: yamile vazquez Abril 9, 2010 11:34 PM
Publicar un comentario









¿Recordar información personal?



Negrita Itálica Subrayada Blockquote Enlaces email


Atención: Para poder enviar un comentario, deberá ingresar el código que aparece en la imagen y luego oprimir el botón Publicar.






Optimizado para 800 x 600
Navegador Mozilla Firefox
Get Firefox!

Desarrollado por:
logo-adm.gif

Con la colaboración de:
logo88x25.gif

Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
Riobamba 250 bis C.U.R.
S2000EKF Rosario - Tel. (0341) 480-8520