Hernán Roatt - Texto argumentativo
El arte tiene la capacidad de liberarnos, pues no es si no, el dominio de la libertad. En cualquier expresión artística que consideremos vamos a encontrar un goce estético que no brinda ni la ciencia, ni la economía, ni ninguna otra área de las actividades propiamente humanas.
Muchos artistas, en la mayoría de los casos, las personas de bajos recursos y que viven en lugares pequeños, no tienen la posibilidad de dedicarse exclusivamente a su actividad artística (por sus condiciones de vida mencionadas) este modo se les niega así la oportunidad de desarrollarse o de expandir su horizonte cultural.
Con este texto, me propongo dar suficientes argumentos, sobre porqué deberían ser apoyados estos artistas “unders”.
En principio, el primero que debería ayudarlos es el estado nacional. Pues lo escasos recursos de los que disponen esta gente, hacen imposible que puedan obtener materiales para desarrollar su actividad. No es mi intención, de ninguna manera que el estado financie proyectos artísticos totalmente gratis (aunque no sería malo), si no que brinde facilidades para conseguir instrumentos, que abra centros culturales donde la gente pueda expandir su conciencia gratuitamente.
En lo personal. Me ha tocado en gran medida este asunto. La imposibilidad de conseguir una batería, y equipos de sonido, ha llegado a tal punto que, con mi banda debimos dejar de hacer lo que más nos gustaba. Muriel Orlando, nos contaba, en una entrevista, que debieron pedir una batería prestada, ya que al principio tocaban con cajas y cosas así como baterías de juguete. Ellos tuvieron la suerte de conseguir instrumentos, pero no todos los artistas así van a tener esa suerte.
Pero lo más correcto delegarse esta labor cultural a los municipios y delegaciones locales.
En segundo lugar, debería presentarse una solución al problema del poco rédito económico que deja el arte. Es la actividad más singular y más difícil y la que menos ganancia en lo económico deja. Muchos artistas suelen tener que dejar su lugar de origen, especialmente si es un lugar pequeño, para dedicarse al trabajo o al estudio. Estas actividades absorben la mayor parte de su tiempo, y, el moverse del lugar natal, llega a afectar seriamente la moral del individuo y su interés por cosa alguna relacionada al arte. De este modo, se termina privilegiando lo económico por sobre lo artístico, lo que, posiblemente en un futuro, resultaría en una merma considerable de artistas, ya que las personas se dedicarían pura y exclusivamente a lo económico y el arte quedaría relegado en segundo lugar como un pasatiempos. Viendo así frustrados sus sueños como artista, los que quedarán como una espina que no vale la pena desenterrar por el momento.
Otro de los puntos interesantes de la opinión pública es el siguiente: la mayor parte del tiempo vivimos llorando artistas muertos y diciendo lo maravillosos que eran cuando ya no nos pueden escuchar. Y mientras estaban vivos nunca los escuchamos o vimos sus pinturas o leímos sus libros. Les pasó a Van Gogh, a Carlos Gardel, a innumerables músicos de Jazz, y les seguirá pasando a los futuros y difuntos artistas.
Otras de los impedimentos hacia el desarrollo de para esta gente es la opinión pública. Desgraciadamente, en la sociedad, esta impuesta la imagen del artista como si fuera una persona desocupada que no hace nada ni tiene interés de hacerlo, y, que además de todo eso, recurre a métodos como las drogas y otros tabúes para justificarse. Hay que terminar con este estereotipo, que lo único que hace es poner al arte en un lugar restringido y en declive en relación con otras actividades. Si bien el asunto de las drogas no es del todo falso, en el ambiente cultural, no están plenamente rechazadas como en la sociedad en general. Aunque nadie niega que no son cosas totalmente sanas, en el caso del arte, sirven para liberar el subconsciente. El arte no es otra cosa que eso, el placer de lo prohibido, lo que habita en nosotros y no conocemos.
No es mi propósito bajo ningún punto de vista hacer una apología de las drogas ni nada por el estilo, así como tampoco pretendo colocar al arte por sobre la educación, justamente estas dos ultimas, deberían de ir de la mano, porque juntas forman la cultura. Un ejemplo claro de artistas semiperfectos es el del grupo británico Queen, cada uno de sus integrantes tenía títulos universitarios, es decir no eran solamente artistas (por cierto geniales) si no, personas con una amplia perspectiva sociocultural.
En conclusión, los artistas amateurs, deberían tener la posibilidad de crecer. Obviamente que no todos, si no los que realmente lo merecen, los que son buenos en lo que hacen, y los que está seguros de su decisión. Pues son muchas las bandas que mueren mucho antes de llegar a ser alguien, los pintores que no son reconocidos si no mucho después de su muerte, los poetas y escritores que no tienen la difusión que se merecen y mueren en el anonimato, tal vez esperando un golpe de suerte, como el que han sabido tener escritores de la talla de Arlt, que creció en la pobreza y logró lo que todos los escritores “de abajo” quisieran.
Es preciso y urgente apoyar a estos artistas, ya que sin el apoyo todo se hace cuesta arriba. Quisiera saber cuántos Arlts hemos pasado por alto como si nada.
entrevista a muriel -
Editado por Juan Ignacio Dellepiane a las 09:14 AM | Palabras: [ 893 ]
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