Florencia Vitali - Texto argumentativo
A pesar de la promulgación de la Ley de Talles que lleva el número 12.841 y que determina que los centros comerciales deberán tener en existencia todos los talles correspondientes a las medidas antropométricas de la mujer adolescente, la escasez de talles grandes no es cosa pasada.
Indudablemente, muchos de los comercios de la ciudad de Rosario con gran influencia, todos aquellos que venden ropa de marca, no respetan a rajatabla la Ley de Talles, facilitando de este modo la caída de jóvenes en trastornos alimentarios y psíquicos.
Muchas mujeres se ven perjudicadas y discriminadas por el antaño de la estética globalizadora y estereotipada que impone la sociedad; los talles siguen siendo pequeños propios del cuerpo de una top-model o de la famosa y célebre muñeca “Barbie” y poco adaptables a las diferentes contexturas físicas de las personas. Como consecuencia, las jóvenes se sienten cada vez más frustradas, disatisfechas y excluidas por no responder al prototipo exigido.
La sociedad actual es meramente consumista y crea paradigmas de belleza que repercuten directa y negativamente en las jóvenes. Además, los medios de comunicación cumplen un rol muy importante ya que crean modelos de personas ideales que se transforman y se estereotipan en modelos a seguir.
Las mujeres no encuentran los talles que necesitan porque los comercios venden ropa solamente desde la talla 34 a la 42 y no respetan la ampliación de ellos, de manera tal que cubran todas las medidas antropométricas que correspondan al segmento de edad al cual destinan su producción. De esta forma al no entrar en los talles recomendados aparecen problemas físicos y mentales que conllevan a un cambio en el cuerpo para poder entrar en “ese” talle y parecerse a la “mujer perfecta” que tanto avala la sociedad actual moderna.
“La reglamentación apunta a atenuar los efectos de la moda actual, que impone un ideal de belleza propio de una persona enferma y poco adecuados a las diferencias físicas entre una y otra, y que en los casos más severos derivan en patologías alimentarias como la bulimia y anorexia”, afirmó Miriam Benitez, diputada del Partido Progreso Social y autora del proyecto de la Ley de Talles en nuestra provincia.
Dicen que para el talle de una mujer adolescente, talle 40, la espalda va a medir tanto, la cintura tanto, la cadera tanto, y esas medidas no se respetan, siendo la ropa mucho más pequeña, por una cuestión de moda, de inclusión, en determinadas marcas; y es un hecho comprobado que muchas jóvenes por una característica de la adolescencia, quieren ser como todos, y entonces necesitan poder acceder a ponerse ese "vaquero", esa remerita que tiene una determinada marca y que genera una pertenencia, y si no se la pueden poner se sienten discriminadas.
“Ayudaría en varios aspectos la existencia de talles grandes, en realidad acordes a un cuerpo normal y saludable, pero no es lo único necesario para prevenir o disminuir los trastornos alimentarios, debemos modificar todos los factores socioculturales que inciden en esta problemática, los talles, o la ropa es sólo uno de ellos. El cambio no solo debe ser en los talles, sino también en el mundo de la moda, la televisión, los medios gráficos de comunicación que trasmiten continuamente el mensaje de la delgadez como algo atractivo. Es decir, que si en los negocios hay talles grandes, pero las modelos siguen siendo extremadamente delgadas y la publicidad de ropa sigue enfatizando el ideal del cuerpo esbelto nada se soluciona”, afirmó la Dra Mariana Prelas, psicóloga de nuestra ciudad.
Por otra parte, todo ciudadano no esta sujeto a seguir con la moda ni a vestirse con ropa de marca, el tiene el derecho de darse su propia imagen y de disponer de la vestimenta que más prefiera. Es por esto, sumamente necesaria la regularización de todos los talles tomando como referencia las normas Iram. Las prendas deben incluir junto a la etiqueta con la marca, un pictograma (pequeña figura) con la indicación del talle y su valor en centímetros según las normas Iram. “Es un derecho personal de los ciudadanos el poder sentirse a gusto con lo que consiguen trabajando duro por ello (en este caso, la vestimenta) y un derecho atribuido a las personas darse su propia imagen, en la cual la falta de talles es un factor determinante”, insistió Mariana Prelas.
En conclusión, respetando el cambio de los talles, la regularización de los mismos implicaría solidarizarse con lo normal y saludable, eliminar la discriminación, frustración y todos los problemas físicos en los que terminan las adolescentes por no conseguir ropa de sus talles.
Editado por Juan Ignacio Dellepiane a las 01:41 AM | Palabras: [ 760 ]
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Enlace permanente | Comentarios (2)
ta feooooooooooooooooooo no lo lean
Publicado por: fabri Junio 24, 2009 10:00 PMLes paso un listado muy bueno de locales que ofrecen talles grandes en Buenos Aires
www.talles-grandes-bsas.com.ar
Publicado por: Zach Junio 30, 2010 5:43 PM



