Miradas tristes y aterrorizadas
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CELESTE AZCURRAIN
El 24 de marzo de 1976 los militares tomaron el país. Jorge Rafael Videla y comandantes de las fuerzas armadas destituyeron al presidente de ese momento, Maria Estela Martínez de Perón. Es así como comenzó la dictadura militar en la Argentina. Con Videla, como presidente, el país cambio por completo.
Yo tenía tan solo 5 años, no entendía de qué se trataba esto que llamaban “Proceso de reorganización nacional”, pero recuerdo muy bien el temor que sentía mi familia. Sus miradas habían cambiado por completo, lucían tristes y aterrorizadas a la vez. Y no solo las veía en ellos sino, también, en la mayoría de los que me rodeaban.
Recuerdo el hermano de mi tío político, tenía una esposa y dos hijos, Celina y Sergio. Era militante peronista, luego pasó a ser desaparecido, esto arruinó por completo a la familia, la mujer y el hijo se fueron a Brasil, Celina se quedó en Argentina con mi tío.
Mi tío, Raúl, también era perseguido por ser militante peronista, pero logró ocultarse para que no lo apresaran. En cambio, Graciela, mi tía, pasó muchos meses en la cárcel, sufriendo cantidades de cosas que nunca las podrá confesar.
Los militares entraban a tu casa, a mi casa, a donde se antojaran por la fuerza, apuntando con sus espantosas armas revolvían toda la casa para buscar algo… que nunca sabías ni entendías qué era.
Una mañana, cuando mi papá salía de casa para dirigirse a su trabajo, en el patio, se encuentró con aproximadamente 30 “milicos” apuntándolo con sus gigantescas y aterradoras armas, pegó un grito, salió mi mamá, pero él le gritó: “Nelly, anda adentro”. Mamá se desmayó. A mi papá no lo volví a ver hasta 4 meses después cuando se dignaron soltarlo. Durante esos meses, nunca supimos dónde se encontraba, lo buscamos, preguntamos pero nunca nos dijeron nada, ya habíamos perdido las esperanzas, ya creíamos que era un desaparecido.
Él no era militante de ningún partido, sólo era el hermano de Graciela, la militante peronista… “la temible militante peronista”, que lo único que pedía era que se terminara la dictadura, que era madre de dos hijos a los cuales amaba, que era un ser humano… no sólo una militante.
Eso fue lo terrible de la dictadura, ya no nos consideraban humanos. No sé qué éramos, no sé qué pensábamos, no sé y no entiendo cómo el pueblo no se reveló contra ellos. ¿Será que era muy chica y nunca lograré comprenderlo?
Editado por María Elena Sánchez a las 11:24 AM | Palabras: [ 413 ]
Archivado en: [ Trabajos de los alumnos ]
Enlace permanente | Comentarios (2)
ME ENCANTO LEER ESTE CUENTO, ME HIZO PONER LA PIEL DE GALLINA...TE FELICITO CELE! QUE IMAGINACION INCREIBLE!
Publicado por: TAMI Septiembre 22, 2008 9:10 PM¿Imaginación?
Esta historia puede ser una ficción pero la "historia" es real.
Pueden ver http://www.nuncamas.org/investig/articulo/nuncamas/nmas0001.htm
Publicado por: Male Septiembre 23, 2008 1:48 PM



