La verdad sobre el exilio

DEBRA ESTEFANÍA MUSSO
Llegado Napoleón al poder, se vio en la necesidad de organizar su vida de manera tal, que pudiera desarrollar sus actividades con la perfección que lo caracterizaba.
Fue así, que tomó nota de los distintos aspectos que debía considerar y minuciosamente los analizó. El que más le preocupaba, era el gastronómico, ya que al ser tan extremadamente miserable, no le gustaba distraer dinero más allá de lo necesario y además, por seguridad personal, al saberse una persona no demasiado aceptada por la mayoría.
Así fue, que convocó públicamente a todo aquel interesado en este trabajo; cuando creyó encontrar al indicado, lo asesoró durante un tiempo y luego lo puso a prueba.
No fue grata su sorpresa cuando luego de un almuerzo político, sólo él sufrió trastornos digestivos, del que pudo sobreponerse gracias a la experiencia y rapidez de su médico personal.
Superado este momento, pudo comprobar que las especias utilizadas para la elaboración de la comida, que tanto había halagado, no eran tales sino que habían sido cambiadas por otras, causantes del mal.
Esta situación, unida al malestar popular que causaba su persona, determinó su exilio, por su propia seguridad.
Imagen: www.clarin.com
Editado por María Elena Sánchez a las 10:37 AM | Palabras: [ 195 ]
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