Memorias de la lectura 28


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NORALÍ DEORAZIO

Guuuuau… Hablar de cómo, o cuando comencé a leer, se me haría muy difícil... Me resulta extraño hoy pensar la atracción que siento ante la lectura, cuando en realidad, es algo que desde la cuna no me inculcaron. Se claramente que desde pequeña, mi mamá no contaba con el tiempo suficiente para contarme historias, o leerme cuentos.

Sin embargo, revolviendo mi memoria, e intentando buscar en ella, encuentro tardes entre palabras, intentando comprender muchas de ellas, e imaginado diversos momentos que me dejaban volar más allá de mi conciencia.


A pesar de no recordar, la edad o el momento en que leí mi primer libro, encuentro entre pensamientos una historia quizás algo absurda.

Teniendo tal vez doce años, sentía cierto amor platónico por mi vecino… Por él fue que me leí todo un libro entero (por que me lo había prestado él), en dos días. Todas y cada una de las 92 páginas que recorrí, significaban para mí todo un reto, que marcaban un camino seguramente, sin vuelta atrás.

Llegué a sentir un “Instinto asesino”, de la mano de William Diehl, o incluso “Una gran pasión”, junto a Mary Mickey.

Una y tantas veces, me refugié entre letras impresas, intentando volar (y hablando de “Volar”, libro de Danielle Steel) a otra realidad, la cual no cambiaba la real, solo introducía un poco de perspicacia que de a poquito, me hacia entender cosas, que quizás por mi edad, parecían in entendibles.

Los años fueron pasando, y con ellos, decenas de historias fueron intercalándose con la mía, mostrándome que nada es imposible, siempre y cuando, uno desee que así sea. Como en “Siempre quise ser feliz” de Estela Sáenz Méndez, o en “Fantasías” de Beverly Sasson.

Por momentos, y no se por qué… el sentarme a leer significaba un escape de todo problema, quizás fue por eso que lo incorporé a mi vida. En un principio, me dedicaba solo a cuentos, novelas… Todo aquello que no tenga relación con mi vida propia. De a poco, y dándome cuenta de que escapar no servía de nada, resolví visitar otras realidades, leyendo revistas, diarios, y todo aquello que llegaba a mis manos, lo cual, si bien no me permitía aislarme, si me enseñaba a crecer.

Para muchos, indudablemente, no significa lo que para otros es la lectura. Es perfecto muchas veces, buscar el calor que falta en invierno, entre hojas y hojas. En momentos de insomnio, revolver entre párrafos, hasta conciliar el sueño. Sintiendo tristeza en el alma, compartir la alegría de los personajes con los que día a día llegamos a identificarnos. ¿Quién de nosotros, no sintió rozar el amor, entre frases de aquellos seres que experimentan tal sentimiento, en nuestras propias manos, mientras con cada sílaba, les damos vida ante nuestros ojos? Como yo, que lo hice junto a Catherine Stone, leyendo “Siempre te amaré”.

Mm.… Y si de dar vida se trata, sería perfecto hacer referencia, a cuantos “hijos” así he traído al mundo, dado que después de cada libro, siento a mí alrededor, la presencia de pequeños seres que rodean mi cabeza. No me refiero necesariamente a personas, si a circunstancias de vida, ejemplos de amor, bondad, y diversas realidades que a diario no encuentro a mi alrededor, pero que se nutren en esos instantes que decido viajar.

Pues, digo viajar, por que leer significa más que sentarme en mi cama a contemplar un libro. Para mí, es levantar vuelo desde la primera palabra, conociendo lugares, naciones, provincias… Todas seguramente inexistentes o demasiado lejos de mi alcance, pero sin tener en cuenta eso, diría que ricas en contenido, para la memoria, y el alma.

Y es así, como idealizo sobre los momentos en que suelo sentarme a leer. Quizás por la vida en si, estos instantes suelen agrandarse, o incluso en muchos casos, reducirse. Pero entre todos los modos en que uno aprende: escuchando “Voces del corazón”, de Bárbara Taylor Bradford, o recorriendo historias, como “La historia de Hearst”, de David Boulton, tal vez el más importante, es el aprender… Leyendo.



Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 07 de Junio de 2008
Editado por María Elena Sánchez a las 08:40 PM | Palabras: [ 673 ]
Archivado en: [ Trabajos de los alumnos ]
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