Teresa Alvado de Lardizábal: “Escribir es lo que me hace feliz” - Delfina Amelong

Cuando llegué a su departamento para entrevistarla, Teresita, como la llaman cariñosamente, terminaba de hacer ejercicio. Le es imposible ocultar la vivacidad y las ganas de vivir que, a pesar de los años, siguen tan vigentes como en su juventud.
Con la expresividad que caracteriza tanta vitalidad, Teresita comenzó a contarme los inicios de su carrera. Con satisfacción, conmemoró los estudios de Magisterio en Venado Tuerto, y su labor como maestra, vicedirectora y directora de grado en escuelas primarias y en jardines de infantes en Melincué y Rosario. Hoy en día, después de tantos años de trabajo, está jubilada en el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe como Supervisora de Nivel Inicial.
Desde su juventud, Teresita demostró tener una inclinación por la escritura. “Yo empecé a hacer versos cuando estaba en la secundaria, pero siempre versos en broma”, comentó recordando sus primeros pasos. Sin embargo, no fue hasta años después, que decidió darle una oportunidad real a su talento. Esta oportunidad fue el “Concurso de Obras de Teatro para niños”, en Tucumán, del que obtuvo el 3º premio.
Alentada por el triunfo, decidió estudiar Armonía, y participar de un nuevo concurso. El nuevo reto, organizado por Canal 3, buscaba “la canción Litoraleña”, y la encontró en la inagotable creatividad de Teresita. Pese a los éxitos ya cosechados, decidió fijar nuevas metas y buscar nuevos horizontes. Así fue, como a pedido de las maestras del Jardín en el que era Directora en ese momento, comenzó a escribir poesías, y al cabo de un tiempo, a pesar de los contratiempos que implican ser madre de 6 hijos, publicó su primer libro: “Dindonana”, al que le siguieron tantas otras obras como “Cajita de cuentos”, “Patocuá”, “Traba y destraba trabalenguas”, y “Adivinaré”, entre tantos otros.
Evidentemente, la literatura infantil ocupa un lugar de privilegio en la vida de Teresita. Sostiene que siempre le han gustado los chicos, que les ha narrado cuentos a sus sobrinos desde que eran chiquitos, y que fueron éstos, factores decisivos que influyeron en su vocación por este maravilloso arte.
Naturalmente, a semejante afición corresponde una sola ambición: que sus libros se difundan. Asegura que no es el dinero lo que le interesa, y subraya que sólo busca que sus trabajos sean conocidos. Aquello que Teresita añora es que quienes lean sus obras sientan.
Teresita nos cuenta las técnicas que implementa para escribir
Usted para hacer un libro, ¿usa algo como inspiración?
Hay 2 formas de crear: Tener un punto de apoyo diría yo, y otra, lo que venga. También hay mucha autobiografía.Cuando escribe, ¿Qué pasos lleva a cabo?
Cuando yo escribo, escribo lo que siento. Yo pongo una idea así que me vino, que trae después otras, y amplío ese dato, lo acomodo. Porque yo una vez leía a un autor, Mallía, que fue un gran crítico nuestro, que decía “Yo no soy como Rubén Darío, que está 10 años para editar un libro, pero por lo menos 2 sí, porque hay que revisarlo mucho”. Es importante porque en el momento lo hacés, pero lo dejás descansar, y después te das cuenta, que no, que esta palabra no va, etc.Y para escribir algún cuento o las poesías, ¿usa algún esquema o también directamente como se le ocurren?
Bueno yo utilizo mucho el octosílabo, o también de 6, pero como que las tengo ya incorporadas.
Editado por María Elena Sánchez a las 09:18 AM | Palabras: [ 559 ]
Archivado en: [ Trabajos finales ]
Enlace permanente | Comentarios (0)




