Mirando la tabla desde abajo - Lara Biribín

Rosario Central actualmente vive un momento complicado, en el cual pugna por el último lugar en la tabla, peleando así por el descenso. Y si bien, hace más de 15 días que tiene nuevo Presidente, el doctor Horacio Usandizaga, pasó por una situación institucional compleja, en la cual estuvo intervenido desde el mes de agosto hasta el pasado 14 de noviembre. Ahora bien los malos resultados no sólo tienen que ver con un mal juego, todo va desencadenando que Rosario Central este en la posición que está. Y no de ahora solamente, es un rejunte de malos manejos, de dirigencias nefastas e ineptas. Pero no nos vamos a ocupar del pasado, sino nos replantearemos el presente y futuro del club Rosario Central.
En primer lugar, tiene una hinchada muy particular, la cual siempre acompaña a su equipo en las buenas y en las malas. Y pareciera que en los malos resultados más que nunca, porque de las 16 fechas que se jugaron en el actual campeonato, los canallas de local, nunca jugaron con menos de 30.000 personas. Y esto, obviamente, tendría que jugarle absolutamente a favor, y parece que lo es, porque sus propios jugadores admiten que la gente de Rosario Central es distinta que las demás y siempre da su apoyo. Y eso, como dice Tomás Costa: “Te llena de orgullo”. Pero, para consecuencias de la parcialidad auriazul, no se pudo demostrar. Igualmente, es posible, que en momentos difíciles como el actual, el aliento permanente, por parte del público, puede jugar en contra a los jugadores, pero no en el sentido de que no es tolerable, sino en que el jugador se puede acelerar y hacer un mal partido o varios.

Por otro lado lo anímico, en un momento como este, juega un rol particular, ya que los malos resultados, siempre influyen anímicamente en cualquier plantel. Pero en el caso particular de Rosario Central, influye de una forma distinta, por ser un plantel conformado por mayoría de jóvenes, los cuales tienen poca experiencia en primera, algunos no llegan a los diez partidos, y esto hace que no sepan como revertir una situación similar. Obviamente, que no ganar más de un partido en 16 fechas. Afectaría a cualquier clase de jugador. Pero la diferencia, es que un experimentado, sabe cómo manejar el momento, por tener más partidos en primera, o cómo se puede revertir. En cambio, a los jóvenes, se les presentan como rachas complicadas de asumir y revertir. Es una cuestión que todo equipo ha pasado, y no existe razón alguna por la cual, Central, no pueda revertir esto. Sobre todo ahora que tiene Presidente, al cual los jugadores pueden recurrir por cualquier inconveniente, lo cual es totalmente positivo para el plantel, ya que los puede ayudar a estar tranquilos.
Por último, mucho se habló los últimos dos meses sobre la negativa al psicólogo deportivo, que propuso el interventor, el doctor Araujo. Pero la verdad, es que fue un tema que se trato desprolijamente, se hizo muy mediático, donde el protagonista paso a ser el psicólogo deportivo. Es un tema reservado y que, además, tendría que haber nacido del mismo plantel pedirlo o no. Un profesional nos informo que el psicólogo no debe ser llevado, sino que debe ser pedido, sino no sirve el trabajo del profesional. Igualmente, todo lo que se ha dicho, se dijo, la decisión ya se tomo. Lo único que queda es que los mejores once salgan a la cancha, y demuestren que son grandes como el club, para poder revertir este difícil momento que hoy en día le toca vivir al primer equipo.
En conclusión, el difícil momento que vive el plantel de Rosario Central, es uno de los peores en la historia del club, ninguna crisis anterior iguala en números y consecuencias a la presente, y no sólo deportivamente, sino económicamente e institucionalmente. Los centralistas pelean por permanecer en la primera categoría del futbol argentino, pero a la vez, pelean por no descender en lo económico. Lo uno lleva a lo otro, porque desgraciadamente en el futbol de hoy, la plata maneja todo. Por lo tanto, si el nuevo presidente de la institución, no hace bien las cosas, lamentablemente Central la va a pasar mal. Y es una lástima que un momento así lo tengan que afrontar chicos surgidos en las canteras canallas, los cuales piensan más en el dinero y en irse a jugar a otro club, y no se concentran en la actualidad. Y por esto, están últimos y mal anímicamente.
Editado por María Elena Sánchez a las 06:23 PM | Palabras: [ 750 ]
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