Volver al pasado
Por MARÍA EUGENIA SANTI

Andrés se encontraba en su oficina de Funfur, una empresa dedicada a investigaciones científicas, “trabajando” como todos los días. Su actividad laboral se desarrollaba en un lugar oscuro, sin muchos cuidados y principalmente consistía en ordenar, solo ordenar. Ordenar escritos, resoluciones, tratados, investigaciones y demás. Realmente, Andrés no era un chico con muchas capacidades para realizar otro tipo de actividades.
Una tarde lluviosa de septiembre, el Sr. Bisconti, el jefe de Andrés, ascendió a la oficina para darle personalmente la noticia de que había sido seleccionado para participar del proyecto anual de la empresa. El muchacho, de no más de 25 años, no se mostró del todo contento, pero ante la amenaza rotunda de un despido, no tuvo más remedio que aceptar la propuesta.
Tres semanas después, conoció a Agustina, su compañera en este experimento. Ella era una chica de clase muy sencilla, algo desarreglada pero muy agradable.
Ya adentro de los baúles, semejantes a dos ataúdes, los jóvenes se disponían a permanecer durante dos años totalmente congelados para ser estudiados. Lo que no se esperaba era que en diciembre de 2007 Funfur tuviera que ser clausurada por el gobierno.
Corría el año 2522 y a lo lejos se observan montañas de basura, gente que camina sin rumbo, edificios destruidos. Ya no existe la vegetación; la gaseosa, la hamburguesa y el helado conforman el alimento básico y la tecnología se apoderó de las mentes de los habitantes del mundo.
Como sucedía normalmente, un martes de abril, un terremoto azota Buenos Aires y las montañas de basura amontonadas en las afueras, recaen sobre la ciudad, y dentro de estas, dos baúles, semejantes a dos ataúdes. En un pequeño sitio despierta Andrés sin entender nada, su cuerpo se encuentra intacto, no puede creer lo que esta viendo, no sabe dónde esta y muy asustado me mete por una ventana a una pequeña casa. Allí conoce a Tomy un muchacho de unos 20 años que se encontraba sentado en su sillón mirando televisión y comiendo helado. Andrés al no entender lo que estaba sucediendo trata de hablar con Tomy que no comprende nada e intenta comunicarse, pero es inútil. Tomy nunca ha aprendido a relacionarse con gente, toda su vida la pasó frente a su televisor. Pero igual, ante el ofrecimiento de más helado, está dispuesto a ayudar.
Cuando Andrés se entera en año en el cual se encuentra, lo único que desea es volver al pasado y le pide a su nuevo amigo que lo ayude a regresar orientándolo hacia una maquina del tiempo, la cual, Andrés suponía debía existir por el avance tecnológico que observaba, pero se le hacia difícil explicarle a su nuevo compañero lo que deseaba hacer y de dónde venía.
Luego de permanecer varios días en ese devastado mundo, el joven se topa con un policía que al ver que era un chico diferente lo lleva a la comisaría y le toman una prueba de inteligencia, la cual, para él, era sumamente fácil, ya que se trataba de ejercicios para niños de dos a tres años. Por los resultados del examen le otorgan una medalla por ser el hombre más inteligente del país.
A raíz de esto el presidente en ese momento lo llama a una reunión para que le de consejos sobre como mejorar el mundo, pero a Andrés le resulto muy difícil entablar una conversación ya que nada entendía, la capacidad mental del presidente era tan reducida como la de Tomy. En ese encuentro tiene una visita inesperada, Agustina, que también había sido reclutada por un policía.
Luego de mucho tiempo de tratar de hacer comprender al presidente que, por ejemplo, para que las plantas crezcan debían regarse con agua y no con gaseosa y que no era necesario maquinas para todo, a Andrés le llevó mucho tiempo de lucha y ponerse en contra a toda la sociedad.
Luego de atravesar, peleas, y hasta sufrir la condena de una pena de muerte, pudo demostrar lo que planteaba. Al ver esto la población idolatró al joven. Ya satisfechos con su labor Andrés insistió a Tomy que lo llevara a la máquina del tiempo. En el camino, atravesaron muchos obstáculos pero por fin lograron el objetivo, lo que Andrés y Agustina no sabían que la máquina del tiempo para Tomy era un juego del parque de diversiones.
Resignados a no volver al pasado, Andrés acepto la propuesta de hacerse cargo del país como presidente, para intentar reeducar a los jóvenes y mejorar la calidad de vida, siempre ayudado por su ya amiga, Agustina. Designó como vicepresidente a su compañero Tomy que pudo ayudar a Andrés a comprender como se manejaba el mundo en ese momento para así buscar las más adecuadas soluciones.
Así es como en Argentina en el año 2522 el presidente es el hombre más inteligente del mundo y el vice el menos, pero juntos forman el equipo de gobernación mas eficiente en la historia de la humanidad.
Editado por María Elena Sánchez a las 11:29 AM | Palabras: [ 825 ]
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