LA MÁS BELLA OBSESIÓN
Por FLORENCIA GRACIANO

Lamentablemente, él no era ni Menelao ni Paris. No era hijo de ningún rey y nunca había tenido la posibilidad de hablar con ningún dios. Por lo tanto, jamás hubiera sido posible que alguien como ella, pusiera sus ojos en él. Como todos los hombres de Grecia, Apolo estaba perdidamente deslumbrado por la belleza de Helena, hija de Tíndaro, el rey de Esparta.

Apolo era uno de los soldados que protegían al rey, pero desde hacía un tiempo, su atención estaba puesta en ésta mujer que cautivaba todos sus sentidos. No podía dormir de noche, había perdido el apetito, estaba completamente obsesionado con la más bella de todas las griegas.
Cuando Helena tuvo edad suficiente para casarse, el rey Tíndaro convocó a todos los príncipes de Grecia para elegir quien sería el esposo de su hija. Apolo no sabía como hacer para evitar que otro hombre se casara con el amor de su vida, pero de lo que estaba muy seguro era de que no podría luchar contra estos hombres ya que eran los soldados más fuertes de Grecia. Debía usar su ingenio.
Pero nada de que pensó fue suficiente. Trató hacerse pasar por príncipe de otra región pero no le creyeron. Una tarde que Helena paseaba por el palacio intentó acercarse a ella para declararle su amor, pero inmediatamente la atención de la bella dama fue captada por uno de los príncipes. Hasta pensó en raptarla, pero sabía que Teseo lo había hecho y que no había dado resultado ya que sus hermanos la rescataron.
Finalmente, Apolo se dio por vencido y vio como el amor de su vida se casaba con otro hombre, con Menelao, el hijo de Atreo. A pesar de que pasaba el tiempo, su obsesión por la bella Helena se hacía cada día más insoportable.
Sin embargo, luego de muchos años, Apolo conoció una mujer con la que planeaba casarse y su vida, empezaba a encaminarse lejos de Helena. Pero un día llegó a Esparta, Paris el hijo de Príamo, a quien Afrodita le había prometido el amor de la mujer más bella de Grecia. Debido a que Menelao tuvo que ausentarse unos días, Paris aprovechó su oportunidad para conquistar a Helena. Percibiendo las intenciones del visitante, Apolo decidió darle aviso al rey, ya que no soportaría ver a Helena con otro hombre. Pero cuando el rey retorno de su viaje, era demasiado tarde.
El Paris había huido dos noches antes con la hermosa Helena, quien le había correspondido su amor. Apolo estaba desesperado, no sabía como lo habían logrado. Desde que sospechaba que los enamorados podían huir juntos había pasado todas las noches en el palacio vigilando a su que esto no ocurriera.
Desvastado por la huida de Helena, Apolo sintió que su vida no tenía sentido, ninguna mujer podría ocupar en su corazón y en su cabeza el lugar de Helena, ni siquiera su futura esposa. Sin imaginarse todo lo que sucedería luego, la guerra de Troya y la vuelta de Helena a Esparta, Apolo se quitó la vida.
Editado por María Elena Sánchez a las 05:58 PM | Palabras: [ 509 ]
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Enlace permanente | Comentarios (2)
que tragedia romántica!!!poobre apolo, lo mataste!!
te jugaste bien eligiendo esa consigna!! me gusto
besoss
mmm noke helena era la causante de la guerra, i esto le permitia a polo destruir a troya ya ke ase mxos años lo estavan intentando
Publicado por: marjorie Octubre 13, 2008 4:03 PM



