La fábrica de las máquinas
Por MARCOS PÉREZ

La gran globalización de Internet, es el gran sostén económico de la ciudad de Rosario y ya casi de todo el país, que por estos años denominados “luces” traen consigo esas máquinas expertas en cualquier tipo de oficio. Cuando todos pensábamos que el gran genio de la informática Bill Gates, seria el impulsor de todo este desarrollo, nos equivocamos. Él, luego de crear su última actualización de “Windows xp, profesional”, se retiró de su oficio, por supuesto, con toda su riqueza.
Es por esto que ahora estamos como estamos, Rosario no es la misma ciudad de hace ya casi 70 años atrás. Gracias al surgimiento de estas máquinas sabelotodo, los niños no tienen que asistir a sus clases en la escuela, no tienen que salir a jugar con amigos, pero sobre todo no tienen obligaciones, que en otras épocas era lo primordial de cada persona.
Todo esto comenzó en el 2071, en el planeta, ya los países europeos contaban con toda esta revolución informática, que se iba extendiendo a países desarrollados del primer mundo y a sus países limítrofes subdesarrollados, hasta llegar a nuestra ciudad. Pero la ciudad de Rosario, además de lo estético y de sus fachadas mas originales, también cambió (en su población) su forma de ser, su forma de comunicarse.
La historia de este proceso tuvo un gran impacto, desde ese año, algunos dicen que fue un pacto entre los gobernante de las naciones para “tomarse unas vacaciones pagas”, pero todo resultaba raro, hasta que, gracias a la primera máquina “El pibe de lata” que la habían tirado cerca de un contenedor artificial, lo echaron por bocón, pero lo encontraron los chicos del barrio “La lata”, que se la cambiaron a un narcotraficante, por 1.500$, que luego la examinó para tratar de hacer negocios por la India, donde decían que existía una posible sequía en el país. Como el negocio solo le funcionó para vender tomates, que seguían aumentando desde los años 2007, 2008 en adelante decidió cambiar la maquina por un viaje a Europa.
La máquina siguió su rumbo por distintas zonas de la ciudad hasta llegar a la zona norte, específicamente al barrio “Alberdi”, donde de ahí en más su labor cambió. Fue adueñada por un señor de calle Mazza al 1400, don Tulio, el cual era dueño de una fábrica de metales “METALIIN S.R.L”. Don Tulio lo llevo a trabajar a su gran empresa y le dio un trabajito como supervisor de datos de pedidos. Fue desde ese entonces que el pibe de lata gano una familia (la del señor Tulio), y compañeros de trabajo.
Don Tulio y su gran mano derecha, el pibe de lata, fueron creciendo a medida que pasaba el tiempo ya que se facturaba mucho más rápido gracias a los datos de empaques y stock perfectamente realizados y a la velocidad de los pedidos. Tulio le fue mostrando como creció, como nació y como se fue desarrollando su negocio “METALLIN” a lo largo del tiempo, y el pibe de lata comprendió lo valorable que era trabajar para las personas y entendió el mal que le estaban haciendo las máquinas como él a la humanidad, ya que eran el gran sostén económico del mundo.
A fines de ese año (2074), Don Tulio fallece de un paro al corazón, y el pibe de lata decide hacer una junta en el negocio para transmitirle los datos de cómo había quedado la empresa e informarles que cerraría sus puertas.
El pibe de lata les pide un último favor a los empleados de las máquinas y ellos obedecieron al favor. Seguidamente, pusieron todos los metales que quedaron en una de las máquinas para darle formas y movimiento a los mismos….
No se sabe bien si el pibe de lata sabía lo que hacía o si se había olvidado un chip en esa máquina, en la cual volcaron los metales, pero el chip que se encontraba activado en ella hizo generar máquinas de metal con voz de mando y autoritarismo, las cuales el único que las puede manejar es el pibe de lata…
Editado por María Elena Sánchez a las 03:11 PM | Palabras: [ 681 ]
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