El día en que las arañas no invadieron la Tierra


Por MURIEL SANCHEZ

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Toda la ciudad de Rosario estaba sorprendida desde aquel día en que se levantaron y notaron un velo negro que no permitía mirar al Sol. Los chicos no dejaban de llorar, y los padres no sabían como confortarlos. Se trataba de una inmensa tela de araña habitada por miles y miles de arácnidos. No eran del tipo más común, sus cuerpos medían entre siete y doce centímetros de largo. El intendente llamó a reunión en la casa de gobierno, ya que esto podía llegar a ser un estado de alerta, del cual no se podían conocer las causas o las futuras consecuencias que acarrearía.

Virginia Lemos era la encargada de la reunión, y mano derecha de Miguel Lifschitz. Ella no pudo evitar llevar a su pequeña hija Lara a su trabajo, ya que las escuelas estaban cerradas por la conmoción, y no tenía a nadie quien la pudiera cuidar. Los grandes empresarios y figuras políticas de la zona ya estaban en la gran mesa donde se buscaría una solución, o al menos una explicación de lo que la prensa llamó “El planeta de las arañas”.

Lara, quien conocía cada recoveco del edificio municipal, escuchó a los “señores de traje”, como ella los llamaba, hablando y discutiendo sobre los planes de exterminio de estos visitantes. Como a todo chico, le pareció que eso no era lo correcto, y pensó:

- “¿Cómo son capaces de matar a las mamás de las arañitas?¿Y qué va a pasar si matan a los bebés?”.

Sigilosamente se escabulló, logrando salir, y dirigiéndose a una de las zonas más afectadas por los nuevos visitantes. Quería ver por sí misma la situación, y cuando las vio, por más que hayan provocado repulsión en toda la población, sintió tristeza de conocer lo que sucedería. Instantáneamente, mirando hacia el suelo se largó a llorar, y cuando levantó su mirada las arañas la estaban observando.

Ella dio un paso atrás, y escuchó:

- “No te asustes, no te vamos a hacer nada”. I

nclinó su cabeza con el ceño fruncido y preguntó:

- “¿Cómo?” –mirando hacia los costados-.

Eso había sido dicho nada más ni nada menos que por los insectos, los cuales enseguida le explicaron la situación. Tenían la capacidad de comunicarse con las personas, pero nunca lo lograban ya que todo el mundo corría alarmado con el solo hecho de verlas.

La niña quería saber el por qué de esta invasión, a lo que le respondieron que vivían en un pequeño bosque de las afueras, hasta que lo empezaron a destruir para construir nuevos edificios. Asustadas y sin tener otra alternativa se mudaron aquí, donde en cuestión de minutos ya habían construido sus telas. Pero no era su intención molestar o ahuyentar a las personas, siempre trataron de ser amigables.

Sabiendo que el tiempo era poco, la pequeña de 9 años pensó durante un tiempo una posible solución, y una pequeña idea vino a su mente. Se acordó que un día, paseando con su mamá, observó el lugar donde hace años atrás estaba el zoológico, que en la actualidad no cuenta con ningún cuidado. Al estar abandonado existía la posibilidad de que se pudieran esconder allí, a cambio de comprometerse a mantenerlo limpio.

Lara corrió hacia la asamblea, y Virginia la regañó por haberse ido sin avisar, y más en una situación como la que se estaba viviendo. Luego de escuchar los retos, le contó a su madre lo que había pasado y la solución que ella proponía. En un primer momento no le creyó, pero luego de comunicarle lo sucedido a sus pares, fueron hacia el lugar con el fin de llegar a un acuerdo, en el cual nadie influyera en la vida de los otros. Así fue como acordaron su mudanza, y las retribuciones que tenían que hacer a la sociedad.

Hoy en día, las arañas son las encargadas de entretener a los pequeños que visitan el sitio que tras tantos años de estar cerrado, reabrió las puertas y se convirtió en un lugar obligatorio para visitar.

Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 20 de Octubre de 2007
Editado por María Elena Sánchez a las 08:09 PM | Palabras: [ 669 ]
Archivado en: [ Trabajos de alumnos ]
Enlace permanente | Comentarios (3)

Comentarios

eiiiii apareci en unos de tus cuentos que emocion!!!
sos un idola mur!!!
pero porque justo en un cuento con arañas... las odioo y sabes!!! jejej
besos mumu nos vemos!

Publicado por: viru Octubre 21, 2007 11:25 AM

Mirala vos a Virginia Lemos eh! jaja

Muy bueno querida Muriel pero el final es demasiado... romántico para mi gusto! jajaj mentira, muakks
un Beso

Publicado por: Camila Octubre 21, 2007 2:38 PM

Qué honor que debés sentir Viru!!! Jaja, otros personajes no podía pensar…. Pero digamos que no me imaginé que lo iba a publicar Male… la audiencia era niños y mucho no me gustó, jijiji. Y ahora esperando que se cargue la página acá en la facultad veo que está ahí…

Gracias por comentar… nos vemos porque ya me cargó la otra ventana

Publicado por: Muriel Octubre 22, 2007 10:46 AM
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