El amante Áyax.
Por LARA BIRIBÍN

Como tantas veces en la época de Helena de Troya, luego de la batalla misma, los soldados comandados por Ulises, volvían triunfantes y toda la ciudad de Grecia los esperaba con un agasajo. Donde participaban, en los mismos, los hermanos Menelao y Agamenón y la esposa del primero, Helena.
Todos veneraban al gran Ulises, por su fuerza y valentía. Hasta los mismos soldados, quienes todos querían ser como él. Pero, el que más lo admiraba, era Áyax. Él era un soldado que copiaba y observaba atentamente los movimientos de Ulises, mientras practicaba o luchaba. Pero había algo que a Áyax lo hacía parpadear y desconcentrarse, Helena.
Una noche, en una de las tantas celebraciones, Áyax encontró sola a Helena, la sedujo y tuvieron la noche jamás imaginada por el soldado. Ése fue el comienzo de un apasionante, pero a la vez aturdido romance.
Áyax y Helena se encontraban todas las noches, o casi todas, ya sea en los festejos de las batallas ganadas, o cuando Menelao, el esposo de Helena, se encontraba con su hermano Agamenón. Y vivían sus noches de amor y pasión, que Helena jamás pensó volver a vivir después de su aventura con París, quien era príncipe de Troya antes de ser invadida por Grecia.
Pero un día ninguno de los dos se esperaban lo que iba a ocurrir. Una noche, Áyax, no soportaba más la angustia que sentía dentro de él sin verla, y fue a visitarla a su habitación. Mientras se besaban y disfrutaban de su amor, Menelao abrió la puerta y los sorprendió en pleno acto amoroso. El esposo de Helena, al no soportar otra vez su engaño, sin pensarlo mató a Áyax delante de ella.
Helena, sintiendo culpa por su engaño, pero a la vez triste por la pérdida del único hombre que la hizo sentir mujer de verdad. Le pidió a la diosa Atenea, que matara a Menelao. Al despertarse al día siguiente, Helena encuentra a su lado a su esposo muerto. Un profundo dolor invadió su alma, su culpa pudo más que el amor que tenía hacía su amante y para condenarse a la tristeza eterna se casó con el hermano de Menelao, el príncipe Agamenón. Y de esta manera, vivió infeliz hasta el día de su muerte, cuando dejo, con ella, a su única hija, Hermione, fruto de su amor con Áyax.
Editado por María Elena Sánchez a las 01:02 PM | Palabras: [ 394 ]
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Enlace permanente | Comentarios (2)
me gusto mucho!!!
jejje
besos
segui asi de bien!!
viru
No hay ninguna cita ni apoyo a esta versión. No tiene la menor credibilidad de esa forma
Publicado por: Padre de un Ayax Julio 5, 2010 6:23 PM



