Aprendé a volar
CAMILA WILHEM
Comisión 2
¿Vas a volar por primera vez?... seguro que tenés miedo... ¿no? Bueno, quedáte tranquilo que no sos el único.
Mucha gente se deja llevar por comentarios – de personas que probablemente nunca lo hayan intentado- como “Lo mejor… es estar en tierra firme ¡no te puede pasar nada!” y termina por convencerse y acobardarse. Y tal vez vos seas uno de los tantos temerosos que, ya sea porque tuviste una mala experiencia o porque creés en eso de la tierra firme, estás dudando en comprarte ese pasaje al éter que tanto deseas.
Ya sé que yo no soy quien para juzgar la elección de nadie, pero hay que considerar que a veces hay situaciones que no dan tregua y que, por más que no queramos, nos vemos obligados a elevarnos en un avión y recorrer el firmamento.
Y como nunca se sabe cuando se pueda necesitar uno de estos O.V.I. ´s , es mejor informarse con anterioridad acerca de todo lo que un vuelo implica para así poder evitar los posibles inconvenientes o contratiempos que se puedan presentar.
Por eso te propongo que leas atentamente el siguiente listado de recomendaciones.
*Antes que nada, hay que destacar que se debe contar con una serie de elementos de suma importancia:
-Valijas (la menor cantidad posible y que sean fáciles de manejar)
-Ropa cómoda (preferentemente de algodón y no sintética)
-El pasaje…
-Libro/ MP3 / Revista/ Discman (o todos)
-Chicles (para destaparse los oídos en las alturas)
-Mucha paciencia
-Buenos pensamientos
-Solidaridad (sólo en casos de emergencia)
*Ahora sí, ya estás listo para emprender tu vuelo… Tratá de esforzarte y hacer lo mejor posible a lo largo de cada etapa.
Antes de abordar el avión
1) Tratá de llegar al aeropuerto con anticipación (una hora como mínimo) porque además de la despedida y toda esa parte sentimental, hay otras cuestiones burocráticas que implican tiempo. Es importante que tengas bien en claro la cantidad de equipaje que llevás y por supuesto, su contenido. Si tenés objetos de valor, lo mejor es declararlos ante la aduana aeroportuaria antes de despachar tu valija ya que seguramente conocés la típica frase “la empresa no se hace responsable de posibles daños… y mucho menos de “los abrevalijas””
2) Confirmá tu vuelo (hacé el “check in”) en la oficina de la aerolínea a la que le compraste el boleto. Prestá especial atención a todo lo que diga la secretaria y entregale la valija cuando te la pida (ella no te va a robar, no te preocupes).
3) Este es el momento en el que comienza la dulce espera. Si tu número de vuelo no aparece en el tablero o pantalla de “partidas” (departures), quiere decir que tenés tiempo para ir al baño, mandar mensajitos de texto, y comer o tomar lo que más te guste (excepto cafeína, azúcar y alcohol).
4) Generalmente, hay retrasos en las partidas y suelen ser debido al mal tiempo, a la sobreventa de pasajes o a alguna falla mecánica (nada por que alterarse) pero en algún momento el avión llega…(este es el momento en el que lo dulce de la espera puede verse modificado)
5) Si tu vuelo está cancelado, resignate. Sea por huelga o por causas como las nombradas anteriormente, vos nada podés hacer. La resignación es algo difícil de lograr pero es la única posibilidad vigente en circunstancias como estas, porque con nervios y gritos sólo vas a gastar la energía que deberías guardar para tu estadía.
Sentarse y disfrutar
*Sin duda ésta es la mejor parte del viaje …pero…
1) Primero lo primero. La seguridad: Cuando compres el ticket, elegí un asiento que esté cerca del pasillo o de una salida de emergencia. Si sos alto y largo vas a viajar más cómodo, ya que donde hay puertas, el espacio delantero es mucho más amplio (esto siempre y cuando no quieras aprovechar para practicar yoga).
2) No lleves comida extra. Hoy en día todos los vuelos incluyen este tipo de servicio y estás en todo tu derecho de reclamarlo pero ¡por ningún motivo abras un tupper con sándwiches de milanesa y huevo duro en pleno vuelo! Está bien si llevas caramelos, agua o jugo y galletitas (son inofensivas).
3) Observá a tu compañero de viaje ya que de él depende gran porcentaje de tu comodidad. Si es un nene, olvidáte! Vas a tener que ayudarlo en todo lo que te pida (de lo contrario vas a quedar como una mala persona y un desconsiderado ante los demás pasajeros y sobre todo ante la mamá de la criatura que seguramente está lejos de ese pequeño demonio y que decidió cederte el honor de los cuidados maternales). Si es una anciana y no está tejiendo, finjí inmdiatamente interés en alguna lectura o tener mucho sueño. Aprender a dormir en un avión es de extrema importancia y si tenés que tomar alguna “pastillita” como el valium, adelante, ya que es fundamental que puedas llegar descansado.
* El problema aquí es que a mucha gente le gusta contar todo sobre sus vidas y creéme, una vez que los empezás a escuchar no te dejan nunca en paz. Para estas ocasiones es bueno también llevar un MP3 o un discman por si los anteriores consejos no funcionan.
*Si tu acompañante es realmente lindo y carismático este punto queda automáticamente invalidado.
4) Cuando estés en el aire leé el tríptico de seguridad que se encuentra frente a tu asiento. Estudiá detalladamente como se usa la máscara de oxígeno pero no la saques porque no la vas a poder volver a guardar…
5) No dejes de usar en ningún momento el cinturón de seguridad (hasta que tengas que ir al baño, claro).
Arribar a destino… o salvarse
1) En caso de emergencia:
a) Si hay turbulencias, tratá de no ponerte blanco, vomitar y gritar “¡Vamos a morir!” intentá mirar a tu alrededor y ganar tranquilidad observando a la gente extremadamente tranquila que está charlando feliz o durmiendo en paz.
b) Si por alguna de esas casualidades de la vida, el avión queda en medio de una copiosa selva en total oscuridad, asegurate de haber contado con la mano la cantidad de asientos que hay desde el tuyo hasta la salida de emergencia más próxima (al menos que seas alto y largo).
c) Cuando se inflen los toboganes de emergencia y se abran las puertas, procurá salvar tu vida y no te esfuerces por demostrar tus habilidades olímpicas ya que nadie te va a dar puntos por el estilo de tu salto en esta ocasión.
d) Ayudá a los demás sin desesperarte (por más de que sea la anciana o el chico insoportable el que te pida ayuda) y no aproveches que estás afuera del avión para fumar ni para jugar con el celular (si lo sacás de tu bolsillo y tenés señal usálo para una causa justa, como intentar pedir auxilio y no mandes mensajitos a tus amigos)
2) En caso de total normalidad:
a) Cuando te bajes del avión y en caso de que seas hombre, evitá despedirte muy cariñosamente de la azafata porque es probable que no la vuelvas a ver y además ella “sólo hace su trabajo”.
b) Cuando te dirijas buscar tu valija y si el país de destino no es de habla hispana, lo más seguro es que te guíes por tu intuición porque las flechas del piso y los carteles en inglés no te van a ayudar y es posible que termines dando vueltas en círculos hasta llegar siempre al mismo lugar o que te pierdas y aparezcas en la pista de aterrizaje.
c) Antes de pasar por la aduana del aeropuerto de destino, no aceptes el equipaje de mano de nadie. Ya sé que es el momento ideal para comenzar el romance de tu viaje pero si la valija tiene droga u objetos de contrabando, lo único que vas a poder contarle a tus amigos va a ser la anécdota de la cárcel.
d) Si no ves tu maleta dando vueltas en la cinta giratoria, no te aterres, muchas veces quedan en el fondo de los depósitos y se consiguen más tarde o al día siguiente. Pasado ese día podés empezar a llorar…
Para tener en cuenta…
- Según las estadísticas, volar es 20 veces más seguro que viajar en auto. Pero más allá de eso, se pueden reducir los riesgos y las preocupaciones si se realizan vuelos directos, sin escalas, ya que el 80% de los accidentes de aviones ocurren durante el despegue y el aterrizaje.
- Conviene elegir los vuelos de la mañana, en los que los pilotos están “más frescos”.
- Se debe evitar usar tacos altos porque dificultan el movimiento.
- Es importante no viajar en líneas aéreas que venden sus boletos muy por debajo del precio de mercado ya que pueden estar atravesando alguna crisis financiera, por lo que bajan los cuidados que se le dan a los aviones.
Editado por María Elena Sánchez a las 12:35 PM | Palabras: [ 1479 ]
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