De eso no se habla

MARÍA GUILLERMINA RONDARI
Los distintos sectores sociales e instituciones de Venado Tuerto prefieren ocultar la problemática de la práctica abortiva antes que tomar partido y responsabilizarse. Sin embargo, los abortos son el rostro visible de una comunidad que no quiere mirar.
Los abortos forman parte de la vida cotidiana y la historia de Venado Tuerto. Una denuncia, realizada por la revista “El Entuerto” durante el año 200, escandalizo a la ciudad. Esta revista había llevado a cabo una investigación profunda, en la cual publica un reportaje al doctor venadense Eduardo Román, medico del hospital local Dr. Alejandro Gutiérrez en aquel momento, quien afirmo que en “la ciudad hay un circulo cerrado de médicos y enfermeras que practican abortos en lugares clandestinos o que recetan pastillas abortivas a cambio de dinero”.
También, esta revista publica en esa misma investigación, la manera en la que se contactan con dos enfermeras y una masajista, quienes practican el “legrado” (método abortivo que consistente en un raspaje para desprender el feto del útero) en una casa de familia, por 500 pesos. Como si esto fuera poco, los periodistas encargados de aquel informe, consultaron 5 farmacias sobre que era lo que podían hacer para abortar, donde solo una de ellas se negó a solucionarles el problema.
Otro caso, publicado en los medios periodísticos, data del día 23 de mayo del 2004; los medios locales informaron que, en ese día, el personal del cementerio de la ciudad había encontrado en una tumba, un feto de 5 meses, cuya pesquisa policial probo que se trato de un aborto.
Por otra parte, las estadísticas contribuyen a demostrar como las practicas abortivas son habituales y conocidas por los ciudadanos. Análogamente, durante el año 2004, en promedio, arribaron 80 casos al hospital público local, todos ellos de mujeres embarazadas con abortos incompletos. En estos casos, los especialistas del nosocomio se encargan de completar el aborto para cortar las infecciones y pérdidas con las que llegan. A este promedio, hay que sumar: los abortos que se terminan de completar en otros centros de salud de Venado Tuerto, los provocados en lugares clandestinos y aquellas mujeres que provocan y culminan el aborto en forma natural, es decir, se les “vacía” el útero sin necesidad de intervención.
Estadísticamente, no existe una variable concreta que permita cuantificar en forma contundente el porcentaje de abortos, debido a que no se pueden identificar por su estado de ilegalidad. No obstante, otros datos aportados por el concejal socialista venadense, Juan Moscoso, también contribuyen a hacer tangible esta situación: en el país se llevan a cabo 500 mil abortos por año y la mayoría son chicas menores de 18-19 años; el 80% de las mujeres con embarazos no deseados o con abortos no tienen familia; el 90% de los abortos se terminan de concretar en las instalaciones publicas; hay, prácticamente, una chica de 12 años embarazada por día en los efectores públicos de Santa Fe; la tasa de fecundidad adolescente aumento, en la ciudad, del 11% en 1960, al 15% en 1993, y del 18 al 20% en el año 1999.
Estas estadísticas presentadas y las causas judiciales notificadas sacan a relucir aquello que los ciudadanos venadenses intentan ocultar bajo la alfombra. Es irritante ver como la comunidad se involucra poco en esta problemática, dando la espalda a las mujeres embarazadas que necesitan contención y apoyo. Lo peor de todo es que, como muestra la investigación ya comentada, la gente conoce algún caso de aborto pero prefiere callar, prefiere mostrar su lado más hipócrita.
Nos indignamos como venadenses de las estadísticas, de las denuncias, de las declaraciones; pero de nada sirve la indignación si no nos comprometemos y no nos movilizamos para que todo salga a la luz.
En el ámbito jurídico, la legislación Argentina pena el aborto, salvo en dos situaciones específicas: cuando pone en riesgo la vida de la mujer y un embarazo surgido de un abuso sexual a una persona con discapacidad mental. En este sentido, la justicia es hipócrita por que, en la realidad, la teoría no se corresponde con la práctica, es decir, se solicita un aborto permitido legalmente pero, de todos modos, los jueces se niegan a autorizarlo.
Dentro del ámbito gubernamental a nivel local, la Municipalidad de Venado Tuerto desarrolla tares asistenciales y educativas. Actualmente, figuran dos programas: uno, Programa de Procreación Responsable, que consiste solo en informar a los ciudadanos sobre métodos de planificación familiar; el otro, Cuidando a nuestras madres e hijos, consiste en un grupo de profesionales que acompañan el desarrollo del embarazo de la mujer. Contrariamente, teniendo en cuenta los datos estadísticos ya aportados y la trama de abortos clandestinos que involucra hasta profesionales de la salud publica de Venado, es indudable que estos programas son insuficientes para la necesidad actual. Comprometerse no consiste solo en simples programas superficiales, sino que implica educación en las escuelas, brindar los elementos necesarios para los de menores recursos, contención; inclusive, el mismo concejal Moscoso, admitió que “los programas que articula la municipalidad son insuficientes”; aun mas, determino que “la municipalidad prácticamente no tiene ningún programa”. De esto se deduce que la municipalidad no toma cartas en el asuntos, no se responsabiliza, dejando librada al azar la vida de la embarazada y el niño y contribuyendo a la hipocresía venadense.
Con respecto a la actitud que manifiesta la sociedad venadense, la gran mayoría de los ciudadanos, ya sean profesionales, dirigentes, educadores, familias, instituciones juzgan el aborto cuando, verdaderamente, dentro del ámbito privado y por fuera de lo legal, lo recomiendan, lo realizan o hasta se indujeron un aborto.
Los sectores e instituciones sociales de ideas mas ortodoxas, están contra la utilización de los métodos anticonceptivos, que evitarían los embarazos no deseados y, por consiguiente, reduciría el aborto. Así, los obispos de la Región Pastoral del Litoral, entre ellos el obispo de Venado Tuerto Gustavo Help, manifestaron estar a favor de la vida y de la pena al aborto; pero la pena al aborto condena no solo la vida del niño sino, también, la de la mujer que pone en riesgo su vida con abortos en lugares clandestinos poco higiénicos y con métodos poco seguros.
Estos grupos religiosos ejercen influencias sobre las decisiones políticas. En este aspecto, las declaraciones del edil Moscoso fueron muy claras: “En Santa Fe no se están cumpliendo los parámetros de lo que es la educación sexual a nivel curricular en las escuelas. El hecho de haber sido aprobada y reglamentada la ley y no haber sido puesta en marcha, estamos hablando de errores por influencias de tipo religiosas”. Y continuo: “Me acuerdo que, en Santa Fe, la religión Católica se oponía muy abiertamente a que la Cámara de Diputados aprueben esta ley y, una vez aprobada, no se pusiera en marcha”.
Los grupos políticos locales, esquivan los temas que generan controversias para no perder su imagen positiva en las elecciones. Sus actitudes son más pasivas que activas en lo que se refiere al compromiso con este tipo de problemáticas.
El sector que corresponde a los medios de comunicación, le otorga muy poco espacio a esta problemática. Unos de los comentarios del concejal resumió: “Los medios le dan un tratamiento corto al tema, lo menos posible”; y ejemplifico: “Cuando hay una campaña proselitista es cuando los periodistas le preguntan a los políticos que opinan del aborto”.
Las declaraciones del edil Moscoso revalidan las conjeturas presentadas con respecto al rol indiferente que cumplen los grupos sociales de Venado Tuerto, expresando: “Sin lugar a duda hay hipocresía en la sociedad cuando se tratan estos temas”. Y sugirió que “como país, tenemos la obligación de afrontarlo”.
No obstante, corroboro la existencia de abortos en la localidad y, sobre ello, especifico: “Tenemos el aborto diario clandestino, el aborto que se hace no con todas las consideraciones técnicas- medicas que debe tener una operación, y el aborto que se terminan de concretar en las instalaciones publicas, que constituyen el 90% de los abortos; en este caso, las mujeres caen con infecciones porque se introdujeron la aguja, el cabito de perejil o porque se tomo la pastilla que es abortiva”.
Finalmente, se fue comprobando que los abortos se practican con frecuencia en la ciudad de Venado Tuerto y, lógicamente, corren por fuera de lo legal; esta ilegalidad trae aparejado la practica de abortos en condiciones precarias, que ponen en riesgo no solo la vida del bebe sino, también, la vida de la madre. Del mismo modo, son evidentes los prejuicios que genera esta controvertida problemática en los distintos grupos sociales: municipio, iglesia, dirigentes políticos, el ciudadano común, la justicia, los medios de comunicación, profesionales de la salud, todos aportando su grano de arena para hacer mas angustiante la situación de la mujer, que arrastra un embarazo no deseado. En fin, como vimos, la comunidad venadense conoce mucho y se involucra poco en este problema.
Para concluir, lo esencial es comenzar a educar a la población en el aspecto ético y, paralelamente, en el aspecto sexual, para que conozcan la importancia de la prevención. A partir de ello, comenzar a flexibilizar progresivamente las leyes que restringen el aborto para que la pareja pueda decidir cuando concebir un niño o formar una familia y, en este punto, el municipio debe brindar todos los elementos para ello.
Editado por María Elena Sánchez a las 09:52 AM | Palabras: [ 1539 ]
Archivado en: [ Trabajos de alumnos ]
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hola me encuentro embarazada de 3 meses y he tomado unas 10 oxaprox 75 y me las he puesto tambien sin resultados y me han inyectado una emfermera la eutocol quiero saber que hacer ya que tengo miedo de seguir con el embarazo y que el bebe este deforme
Publicado por: mirta Noviembre 27, 2007 11:40 AM



