La magia del amor


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Por Antonela Malvarez

Me encontraba como todas las mañanas en casa, almacenando los datos para mi robot limpiador del día, antes de comenzar con mi trabajo; cuando de repente mi chip genético de la memoria comenzó a vibrar, dando alerta de que algo sucedía. Sin duda, que lo primero que hice, antes de terminar con lo que me encontraba haciendo, fue conectarme a la P.C. para saber de qué se trataba. Al bajar los datos de mi chip a la computadora, ella me avisa que de lo que se trataba era de un llamado, de una compañía. Me estaban localizando con señales de radar dentro de toda la ciudad, para ubicarme.

Cuando mi P.C., me informa esto, me sorprendí, por el hecho de que no me aclaraban para qué me buscaban.

Mi robot limpiador me decía:

-¡No te impacientes Trounch!, mis circuitos me dicen que es sólo una pavada. No generes ansiedades, que se te van a quemar las neuronas como el mes pasado, y sabes que sólo se pueden cambiar una vez al mes en las mujeres, y en dos veces a los hombres. ¡Tranquilízate!


Traté de hacerle caso a él, y seguí concentrada con mis cosas, esperando que me manden otra señal.

Luego, me senté en mi aviador y concluí con mi trabajo; la jornada ya me está agobiando. Ya casi terminando las horas de trabajo diario, cómoda en casa, haciendo todo como es de costumbre desde la Super- Malva, último modelo, éste, que me permite trabajar y ser el cerebro de mí casa cyber inteligente. De pronto, un nuevo mensaje llega a mi bandeja de entrada.

Decía así: Señorita Trounch Robot necesitamos que usted llegue, lo antes posible, en el día de hoy a este espacio: ¨ Mareas Azules ¨. Hemos encontrado algo que el pertenece a usted. Se trata de una ¨ carta, fotos y objetos de sus ancestros ¨.

Al leer esto me dije: ¿Qué…? ¿Para MÍ?, ¿¨ Carta ¨… QUÉ ES ESO!? , ¿De mis ancestros? ¿Cómo, no nací de una probeta?

Me contacté urgente con ellos.

- Hola Señorita Trounch, le habla el ingeniero Sanfilippius de la compañía Gianellius Internacional, Gestor de las nuevas torres más altas que exciten en esta ciudad. Tengo algo que le pertenece.

-Sí, por eso mismo lo estoy llamando. ¿Podría enviármelo por el desmoleculizador sino es problema para usted?.

-No! Señorita, son reliquias, tesoros que usted misma tendrá que venir a buscar en persona.

- ¿Tesoros? ¿Qué tipo de tesoros?

-Lo que pasa es que en la excavación que estamos efectuando, para construir nuestras nuevas torres de 1040 pisos, hemos encontrado un cofre…

-¿Un COFRE…? ¿Qué es un cofre?

- Bueno, después, le explicamos, le sigo contando: en este lugar hace 100 años a tras solía haber una ¨ escuela ¨(lugar donde se les enseñaba a las personas). Y allí, habían guardado recuerdos de la cultura que representaba la época de la ciudad de Rosario. Que en este lugar, llamado antes ¨ Colegio o Escuela ¨, llevaba el nombre de ¨ San Antonio María Gienelli ¨.

Me pregunté: ¿ por qué las personas irían a ese lugar llamado ¨ escuela ¨, si para eso existen las computadoras, quienes nos educan y nos enseñan desde que nacemos todo lo que necesitamos?. ¡Sabía que las cosas habían cambiado, pero no para tanto!!!. Sigo escuchando lo que me decía el Señor.

Necesitaban que yo vaya hasta allá para poder abrir el cofre, ya que, había cosas que me pertenecían a mí. Sin duda, le dije que ¡ya! salía para allá.

Entré a mi cambiador virtual, escogí el atuendo que deseaba ponerme, y esperé los tres segundos en que mi máquina, Palchot, tardó en crearlo.

Salgo al balcón de mi departamento, para fijarme si el río, esta mañana estaba muy crecido, para saber con qué tipo de movilidad tengo que salir ahora, para después volver sin inconveniente, ya que, el edificio en donde vivo está en el medio de él. El problema fue que tantos edificios hay, que yo estando en el piso 341, no estando en uno tan alto como son los demás, no pude ver ni siquiera si todavía existe el agua o no! Porque han hechos tantos otros, unos al lado del otro, que todo es prácticamente color gris. A si que bueno, decido no salir con mis propias naves, y paré una que justo pasaba y estaba libre.

Sin necesidad de decir dónde me tiene que llevar, porque coloqué mi código de barras donde correspondía y no hacía falta, me lleva hacia ese lugar donde ya no veía la hora de saber de qué se trataba bien todo esto. El tráfico por las nubes era terrible, yo con mi impaciencia que no daba más, comencé a buscar en mi nockbuc, qué significaba una ¨ carta ¨, porque tan tonta no quería quedar preguntando cada cosa. Y el buscador me respondió que es una forma de comunicar a otra/s persona/s algo. Se escribía en una ¨ hoja… ¨, cosa que hoy en día ya ni existe eso. ¡Por Dios, nos encontramos en el 2074, todo es virtual, todo se hace apretando cosas y pantallas de plasma! ¿ Qué es eso de hoja ni hoja…!? Todo me sorprendía cada vez más. Y ni hablar cuando me comunican, que efectuaban la escritura utilizando ¨ biromes ¨, y por un acto personal de movilidad de los músculos de las manos. ¡Qué sorprendente! Qué vida tan sacrificada que era antes…

Diez segundos más tardes, llego al lugar donde me habían dicho. Se encontraban muchas personas y medios masivos de todos lados. Antes de dar comienzo al acto de abrir el cofre, la compañía agradece la presencia de todos allí; comenta que ese cofre tiene una inscripción, fuera de él, que dice:

Objeto de la ciudad de Rosario en 1974.
Abrir dentro de 100 años, con el fin de
poder preservar algo de Historia de la ciudad.
Creado por el Colegio ¨ San Antonio María Gianelli ¨

Al leer eso, yo les dije:

- ¿ Y cómo saben que hay algo para mí, si dice objetos de al ciudad de Rosario, no dice para la Señorita Trounch Robt?

Rápidamente, un directivo me dijo:

-Señorita, me extraña que no sepa que con tanta tecnología con la que vivimos hoy en día, Usted no está al tanto de que por más que no hayamos abierto el cofre, podemos saber que hay allí, verlo, y tener conocimientos de qué es cada cosa y para quién está dirigida.

Ahí, quise que la tierra me tragara de la vergüenza que sentía. Tenia razón, sólo que de la ansiedad de conocer todo eso, mi chip ya no funcionaba para nada, se había bloqueado. Pedí perdón y retiré lo dicho.

El cofre se abre, y todos los que estábamos ahí quedamos anonadados. Había escritos de personas, fotografías, objetos, etc.

Observábamos que la ciudad hoy en día era completamente diferente. Se encontraba, antes, plenamente llena de ¨ árboles ¨, los pisos eran de un color verde, llamado ¨ césped ¨. No podía entender cómo la gente podía vivir así, entre esos troncos llenos de hojas, césped a su alrededor … ¡qué impresión!. Lo único que ahora permanece igual que antes es el Monumento a la Bandera, es resto es totalmente distinto. Era increíble todo eso.

En él, había también, listados de las personas que concurrían a ese ¨ colegio ¨ y de aquellas que eran ex alumnas. Y entre ellas, se encontraba el nombre de quién sería mi tátara abuela, según análisis genéticos. Ahora iba entendiendo el por qué de mi presencia allí.
Me hacen entrega de la carta que me pertenecía a mí; y ya no veía la hora de que ese acto terminase para poder llegar a mi departamento y poder saber de qué hablaba. Me quedaba hasta que el encuentro culminase, sólo por el motivo de que me impactaba y me gustaba conocer cómo se vivía antes. La gente se movilizaba en automóviles…, qué raro suena!!! Imagínate, nosotros nos movilizamos por el aire, ellos por la tierra, todo parecía como mundos diferentes, pero estamos hablando de una misma ciudad, sólo en épocas distintas! le contaba a mi pensar a una señora que se encontraba a mi lado, allí. La tecnología avanza y corre al ritmo de los segundos del reloj… porque para haber tantas diferencias de realidades!

Los seres humanos trabajaban en lugares precisos, relacionándose unos con otros, vendiendo cosas de usos reales; ahora, eso ya no va!.

Trabajamos todos a través de máquinas, nos relacionamos por medio de ellas, nos comunicamos de la misma manera, excepto excepciones.
Todo parecía mágico.

En camino hacia casa, hice una compra virtual de un adaptador de cartas para la P.C., en un lugar que venden cosas antiguas.

Al llegar, ya se encontraba mi compra en mí puerta, flotando. La tomé y la coloqué en la Super-Malva. Puse la famosa carta que mi tátara abuela y su familia habían dejado dentro del cofre, y la máquina comenzó hablarme todo lo que en ella decía.

Mi tátara abuela contaba de su vida, de la familia que tenía y de todo lo que era relacionado a ellos.

Mis lágrimas desbordaban de mis ojos, al escuchar su voz, ya que mi Super-Malva, al buscar y cargar los datos de ella, pudo obtener todo tipo de información, sus genes, todo… y hasta poder sacar su voz.

Ella contaba de que tenía su negocio a la vuelta del colegio ¨ San Antonio Maria Gianelli ¨; que se trataba de una librería llamada ¨ Droopy ¨, que hacia 14 años que ya estaba trabajando allí. Que su familia estaba compuesta por su esposo, Carlos, y sus tres hijas, Maricruz, Mariana y Antonela. ¿Qué clase de nombres raros?, me dije a mí misma. A demás, que eran una familia muy feliz, llena de Amor.

Al escuchar esa palabra, me asombré nuevamente ¿Qué sería el AMOR? ¿Qué se siente tener amor? Busqué ese significado, pero nadie, ningún buscador, ningún chip, nada me podía brindar una respuesta a esa pregunta.

Continué escuchando, y ella me decía, que esta carta la escribía para mí; sin ella conocerme, sabía que mi presencia en este mundo iba hacer rara para la época en la que yo viviría, pero que iba a marcar un nuevo punto en la historia. Gabriela, mi tátara abuela, era vidente!, ella me lo dijo en la carta, por eso cuando le dijeron de lo del cofre, ella aceptó; porque quería dejarme ese escrito.

Sabía que yo iba a preguntar que sería el amor, de qué se trataba y cómo lo podía ubicar. Por eso me dejó unas pistas, donde decían que yo tenía que ir hacia la escultura que se encontraba del lado derecho del Monumento la Bandera; descifrar qué podía llegar a significar. A todo esto, yo iba tomando notas en mi chip mental.

Otra era, pararme frente al mar y sentir lo que el viento y las olas me ofrecen. Esa era la única manera en que yo podía saber de qué se trataba el AMOR y cuál sería la misión de la que ella me hablaba, que yo llevaría en mí.

Joqueada como me encontraba, por el momento que estaba viviendo; me mentalicé y me transporté, a esos dos lugares que me nombraba, junto con una amiga que estaba conmigo, pero que se encontraba callada de lo impresionada que estaba.

Llegamos al primer lugar, la escultura que me había dicho, significaba o mejor dicho, representaba al OCEANO PACÍFICO. Con Yack, mi amiga, tratábamos de obtener un significado de eso, y tirábamos ideas. Yack me decía: ¿será que quiere decir amplio? ¿Largo? O ¿inmenso…?.

-No! ¿pero qué tiene que ver eso con lo que necesitamos conseguir?, le respondí. Entonces, le dije que me acompañara a transportarnos hacia el mar, para sacar la segunda pista y luego, de conocer ambas, poder obtener la respuesta final.

Así fue, llagamos al mar. Traté de relajarme y ver qué sentía. Y lo único que saqué fue que me hacía sentir mi interior. Cosa que nunca antes me había pasado, ya que, todo el tiempo vivia aturdida con las cosas de esta vida.

La escultura y el mar, hicieron caer de mis ojos algo que no sabía qué era. Yack me dijo: ¿qué te pasa?.

– ¡No sé…, es agua que sale de mis ojos!, le respondí. A su vez, mi corazón latía sin que lo gobernara el chip. Y como una especie de magia, le dije a mi amiga: ¡Ya está! El amor es ¨ una inmensidad que une en interior ¨!!!.

¿Ese será mi propósito de vida? ¿Unir a la gente consigo misma y con los demás, a traves del amor? Le pregunté a Yack. No terminé de decir esto, una luz me iluminó mi rostro y me dijo desde el más allá:

¡TE FELICITO!, eso, que no entendés lo que te ha pasado, son manifestaciones del AMOR, las lágrimas de tus ojos y el corazón golpeando tu pecho. ¡HAS ENCONTRADO EL AMOR!. Has encontrado lo que ya hace tiempo se había perdido en esta ciudad; ya desde el año 2000, cuando cambiamos de siglo, ¨ EL AMOR ¨ se esfumó. ¡Ahora, sos vos la única persona posible de hacer volver el AMOR la tierra.!

Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 11 de Noviembre de 2005
Editado por María Elena Sánchez a las 09:17 PM | Palabras: [ 2158 ]
Archivado en: [ Trabajos de alumnos ]
Enlace permanente | Comentarios (2)

Comentarios

Hermoso Anto!Ademas tienen un significado muy fuerte para vos en este momento creo...me quedo con una de las ultimas frases "...son manifestaciones del AMOR, las lágrimas de tus ojos y el corazón golpeando tu pecho..."
Gracias por brindarnos algo tan lindo!
May

Publicado por: Maite Noviembre 12, 2005 5:10 AM

Antito,te felicito!!muy lindo lo que escrbiste y creo que el tema no es en vano,nos entendemos no? y esa frase que también señalo la chica anterior es muy linda y profunda,y coincido totalmente.TE QUIERO MUCHO

Publicado por: Manu Noviembre 13, 2005 12:38 AM
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