Enrique y su gato

Por Bruno Preatoni
Muchas historias y cuentos se han escrito en casi en los mas de 5 siglos que ya pasaron desde la muerte del hombre que fuera Rey de Francia, hablamos, claro está, de Enrique IV. De la personalidad del famoso soberano se recuerda por sobre todos, un aspecto que supo marcarlo en casi toda su vida: hablamos de su debilidad por las personas del sexo opuesto.
La historia que voy a narrar me fue regalada anteanoche, cuando me encontraba yo un poco mareado por haber bebido de más. Ustedes – y probablemente con mucha razón – se preguntarán como alguien puede enterarse de algo que ocurrió hace mas de 500 años... La respuesta es simple: lo que voy a revelarles, esperando la mayor discreción, fue presentado a mis oídos por el fantasma de la señorita Marilyn Monroe.
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Enrique IV encontrábase una tarde de mayo caminando por la rue de la Victoria una calle poco concurrida de Paris, cuando vio cruzar delante de sus pies un enorme gato negro. Poco se sabe acerca de la personalidad supersticiosa del Monarca que, decidido a acabar con el felino, para evitar los malos augurios que este le propiciaría, se lanzó en una carrera frenética por alcanzar al indefenso animal.
Cuando logró dejar al gato sin escapatoria posible, cuando finalmente podía acabar con ese “hechizo” maligno algo ocurrió en la cabeza del Rey...
Algunos dicen que se volvió loco, otros prefieren sinónimos como “alienado”, “chapita” (si, si, ese término es propio de la Francia) u otros.
La cuestión es que desde ese día Enrique IV fue otra persona. Dejó de lado sus conquistas amorosas, se dedicó a tratar de hacer felices a sus súbditos y todos fueron más dichosos.
Hasta aquí éste parecería ser un relato de carácter histórico. El tema que anticipe, me fue revelado, es que el gato negro jamás desapareció del lado de Enrique.
En algunos mundos lejanos se comenta que el gato negro fue visto por todos los personajes que de alguna manera hicieron cosas buenas para la humanidad en cualquier época. Un duende, llamado Duende lleva una lista de todas las personas que vieron, y por tanto fueron influidas en su obra por él, al Gato, donde se destacan: Gandhi, el “Che”, Juan Pablo II, Mirtha Legrand (nadie supo explicar por qué), entre otros...
Finalmente, crónicas de alguna parte señalan que el gato sigue dando vueltas por el mundo... buscando gente que necesite la compañía de eso, de un Gato Negro.
Editado por María Elena Sánchez a las 02:26 PM | Palabras: [ 411 ]
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