Ecos@Newton


Por Melisa Chiappero
Conecta su mega-computadora a un módem de 256k, y siente que por su interior sucede lo mismo, una serie de puertos esperan la conexión con el mundo. Contabiliza los segundos que tarda en iniciar, mientras los latidos de su corazón producen un impulso de diez mil r.p.m. Elige una sala e ingresa al “mágico mundo” subtitulada como “Ecos”, del otro lado de esa fría pantalla miles y miles de almas esperan un privado que les abra a la vida del ciber-nauta. Ingresa al igual que cada día en un lugar donde todos los sueños son posibles, donde el mundo es más cercano que nunca, el único lugar en donde todo es como uno lo soñó. Millones de ideas circulan por su cabeza; hay una exteriorización que quiere salir a flote. Jamás entenderá porque se aleja de sus seres queridos y se acerca a unos personajes que no conoce; o ¿sí?. Tal vez nunca se lo ha planteado.
Comienza su día en el mundo virtual con un “hola”, evoca miles de respuestas, una gran mayoría saluda, la otra ignora o puede que no esté “on line”. Le preguntan de donde viene, adonde va y ella con total inocencia realiza una improvisación contando detalles que jamas en la vida real diría, se esconde detrás de un seudónimo y desde ahí arroja las piedras que su corazón nunca hubiera podido narrar en el “mundo real”. Minutos, días y meses pasa sentada frente a su máquina, olvida el mundo en el que vive y sólo ama la frialdad de unos pixeles. Una serie de caracteres, emoticones y miles de arrobas forman su vida, dejando de lado una historia común como la de cualquier otra adolescente de su edad.
Todos sus días son iguales, su vida es totalmente monótona y rutinaria, aunque hay un día en el que la historia se renueva o tal vez se complica aun más. Hoy es el día en el que recibe en su privado el saludo de alguien, un cumplido que llena su vida su emoción. Con total naturalidad responde el mensaje electrónico que “Newton” le ha enviado y siente por primera vez que todo lo que estuvo sembrando en este último tiempo no ha sido en vano. Se exalta, y no puede creer que alguien responda a sus necesidades: la de conocer gente. Desde ese mensaje la vida de Ecos ha cambiado. Despierta y encuentra una docena de mensajes de Newton, siente su pecho expandirse y regresar a su lugar después de varios minutos. Se da cuenta, lo ignora, pero no puede; por primera vez en su vida de adolescente, alguien le está cambiando el mundo.
Millones de vueltas dan las agujas del reloj y las vidas de Newton y Ecos han cambiado para bien, cada uno encuentra en el otro la satisfacción de hacerse fuerte, de hacerse digno y de entender lo importante que es una amistad de esa magnitud. Cada uno espera el mensaje del otro, aguarda que sea un día nuevo para poder contar otro día juntos. El tiempo pasa, y ya nadie puede alejarlos. Aunque están a mas de miles de kilómetros físicamente. Ecos vive en el Planeta Marte y Newton vive en Planeta Tierra; la distancia no es motivo de alejamiento, sus corazones están en un mismo lugar; mucho más lejos que cualquier persona podría imaginar. En la Tierra transcurre el año 3012 y en Marte el año 2003; el único tiempo que ellos conocen es el latido de sus corazones que laten en una misma sintonía. No existe tiempo ni distancia cuando dos corazones se compenetran en uno.
Ninguno nota que sólo son amigos a través de unas letras que titilan. No tienen el abrazo fraterno, la mirada tibia, no conocen el significado de la amistad mas que por unos caracteres. Nada les importa en el mundo, no existen mas que ambos y una red de redes. No se conocen más que por lo que cada uno contó de sí mismo y en gran medida por lo que han imaginado.
Ecos es tan feliz, que solo vive para responder la necesidad de Newton y así recíprocamente, no conoce las propiedades del sol, sólo la luz de unos pixeles. Su vida últimamente se resume al encierro de cuatro paredes y al amor fraternal de su ciber-amigo. Al parecer, su vida esta en una cúspide que no puede pedir más. Todo está bien; Newton la acompaña, con ello comprende lo importante que es estar cerca, estando lejos.
Todo sigue así por meses hasta que un día Ecos envía un mensaje y Newton jamás responde. La desesperación, el dolor, la incertidumbre inundaron el alma de Ecos. No sabe qué hacer. No entiende al mundo. Está tan turbio su pensamiento que pasan por el miles de ideas; que la ha abandonado; que se ha olvidado de ella, que no ya no la quiere; o que tal vez algo le ha ocurrido. Una de las variantes que piensa es que una de las dos computadoras no funciona. Manda al service a la suya, pero no es ese el problema. El problema es de Newton. Insiste mandándole millones de mensajes... pero no hay respuesta.
Está noche y día bajo la luz de su pantalla. Llora, grita, desespera... Newton no da señales de vida. Envía tanto mensajes como sus lágrimas, sus manos le permiten. Pero nada. Es como si su amigo hubiese desaparecido. Llora tanto que llega hasta una deshidratación profunda. Está en cama por días, pero jamás abandona su computadora; mucho menos la sala. Profundiza un rastrillaje completo que consiste en averiguar todo tipo de dato o pista que pudiera acercarla hasta Newton, ya que lo único que tiene de el es su correo electrónico. Nadie en la sala pudo ayudarla, ya que nadie lo conoce mas que ella misma.
Intenta enviar cuantos mensajes puede... pero se queda desganada y dormida en el intento. De repente y cuando menos lo imagina, un sonido hizo vibrar a su corazón cansado y dolorido. Era un mensaje de Newton. Lo abre con tanta emoción y desesperación, no puede creer que su amigo haya vuelto. El e-mail dice:
De : " Newton" newton@tierra.comPara : "Ecos" ecos@marte.com.maAsunto : (sature)Fecha : Fri, 1 Aug 2003 12:30:30 –0300 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -----Mensaje original-----Lo sentimos.Pero la casilla a la que intenta enviar e-mail está saturada.Suscripción sujeta a Condiciones de Uso. Propiedad de Tierra.Com- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Tanto dolor sucumbe a su alma, que jamás puedo reponerse. Cada día posterior al mensaje, ingresa como de costumbre a la sala de chat, donde habia conocido al gran salvador de su alma. Soñando que algún día él aparecerá.
Mira a los demás y trata de preguntarse que le ha pasado a ella y a su relación con Newton; no puede comenzar con una vida nueva, porque su vida es Newton. Más sufre al notar que nunca va a ver respuestas.
Un día decide salir de su casa como desde años no lo hacia. Tiene una misión que realizar; se dirige hasta el mar que le queda a unos cuantos minutos de su casa. Una vez que llega, arroja al mar una botella con un mensaje que dice:
“No hay como la ausencia para sentir la querencia”.
Envía en ese botellón todos sus sueños, sus anheles de estar con Newton, pero por sobre todo el profundo dolor que le causa la distancia. Ahí no mas camina hasta una alta montaña, la que siempre desde chica fue su lugar preferido, sube hasta la cima y cuando va a tirarse a volar, un joven que, desde lejos visualiza la situación, le grita en señal de que no lo haga. Corre, la toma entre sus brazos y la aleja del acantilado; alejándola al mismo tiempo de la muerte. Cuando la baja le pregunta que tanto dolor lleva en esa alma como para creer que no hay salida. Y ella envuelta en un manto de lágrimas le cuenta todo lo que le ha sucedido. El joven comienza a sollozar. Ella lo mira y comprende que quien la ha salvado una vez, la está haciendo una segunda vez.
Ya nada se conoce de esta historia. Newton rescató a Ecos de un profundo dolor, pero a la vez le enseñó el verdadero sentido del tiempo y la distancia.
Editado por María Elena Sánchez a las 02:13 PM | Palabras: [ 1364 ]
Archivado en: [ Trabajos de alumnos ]
Enlace permanente | Comentarios (0)




