Instrucciones para sobrevivir a un partido de fútbol

Instrucciones para sobrevivir a un partido de fútbol junto a su novio, pareja y/o amante
Lucas Aranda
Como ya hemos mencionado en nuestro anterior best seller, Instrucciones para sobrevivir a un capítulo de una telenovela junto a su novia, pareja y/o amante, consideramos ante todo que la vida junto a su media naranja (o naranja y media, cada cual atiende a su juego) no debe ser un ámbito estrictamente reglado sino un espacio abierto a compartir vivencias de cualquier tipo, ya que es una forma de enriquecer y estrechar ese vínculo entre dos personas.
Sin embargo, como también mencionamos en dicha oportunidad, hay ciertas situaciones que requieren tomar precauciones a la hora de pasar del ámbito personal, o del colectivo más cercano (en este caso, los chochamu) para concretarse como una experiencia grata y no como el desencadenante de una serie de improperios nada románticos.
Este es nuestro humilde aporte para evitar esas desagradables crisis de falta de empatía que suelen detonar al grito de “¡no ves que no entendés nada!” y culminan habitualmente con un portazo y algún que otro objeto contundente volando en dirección de esa tabla con manija que acaba de estrellarse contra la pared.
En primera instancia deberá cerciorarse de tener los elementos mínimos para constituirse en espectadora del encuentro junto a su pareja, a saber:
- Cónyuge, novio, amigovio, amante secreto o pretendiente (de al menos dos meses de antigüedad)
- Televisor (al menos uno, preferentemente a color)
- Bebidas y snacks (los que el sujeto tenga por favoritos, ante la duda se recomienda una abundante picada con salame, queso y papas fritas)
- Mesa ratona que permita apoyar los alimentos, bebidas (tal vez los pies) con comodidad pero sin ingresar en la línea de visión que une al sujeto con el televisor.
- Sofá 3 cuerpos o símil, que permita establecer una distancia prudencial cuando el sujeto grita un gol o reclama airadamente la sanción de un tiro penal
Una vez conseguidos, estos elementos se dispondrán en fila de la siguiente manera: sofá, sujeto, mesa con aperitivos, televisor.
La distancia entre estos dos últimos debe ser lo suficientemente lejana como para no fatigar la vista y lo suficientemente cercana como para poder arrojar trozos de salame durante un posible arranque de ira.
Instálese junto al sujeto en el sofá, establezca una distancia inicial mínima que indique que usted realmente disfruta estar allí con él y no preferiría haber ido al cine o a comer a algún lugar bonito.

Jamás ventile estos potenciales reproches durante el desarrollo de los 90 minutos, deberá aguardar al menos 8 horas luego de finalizado el cotejo.
Por si se lo preguntó, también es recomendable apagar el teléfono celular y dejarlo lejos del alcance del sujeto (si es que lo valora… al celular).
Ya durante el encuentro tenga en cuenta que el sujeto se transforma en algo bastante parecido a un bebé grandote (o sea, bebote) que tiene en la pantalla su objeto de fijación (el fulbo).
Cuando sienta necesario ejercitar la función fática y tomar contacto con el bebote, emplee gestos cariñosos. Si grita un gol, únase al abrazo, resista el sacudón y luego vuelva a la posición inicial. Si sufre un gol, tome una postura consoladora y conténgalo en su tristeza, afirme hasta el cansancio que “el árbitro está comprado” y los rivales “son unos muertos”. La veracidad de estos argumentos es irrelevante.
También deberá preocuparse por el suministro de bebida y comida. Cuando el sujeto entre en un estado de tensión extrema, convídele un vaso de cerveza y unos palitos y logrará que se relaje sustancialmente. Esta tarea puede ser peligrosísima antes de un penal o tiro libre, más bien limítese a los laterales, los saques de arco y aproveche sobre todo el entretiempo.
Si se limita a estos amplios campos de acción, su bebote agradecerá enormemente haber compartido el partido junto a usted, independientemente del resultado. Recuerde no hacer uso de la palabra en ningún caso a menos que se la interpele claramente por asuntos extrafutbolísticos tales como “a qué hora tenés que levantarte mañana” o “me parece que va a llover”.
En cualquier otro caso asienta y coincida silenciosamente, si se le pide una opinión recuerde repetir lo mismo que el sujeto cambiando alguna que otra palabra. No emita referencia alguna sobre los protagonistas del partido, sin importar cuán apuesto pueda ser el lateral derecho o lo mal peinado que esté el zaguero central del contrario. Si tiene algún conocimiento futbolístico heredado de padres, hermanos, primos o primas varoniles, guárdelo para otra ocasión.
Tras el final del partido usted lo habrá vivido como una tortura más o menos china. Aún así, absténgase de liberar su ira con reproches como “las cosas que hay que hacer para pasar el tiempo juntos”, “la próxima andate con tus amigos” o “me debés una”.
El sujeto ya intuye todas estas cosas en su mirada, sus ademanes y su forma de preguntar qué hora es. Si cumplió con las precauciones arriba mencionadas, el sujeto estará agradecido de su presencia aunque no se lo transmita.
Si falló en alguna de las consignas, se lo hará saber casi al pasar. Mantenga la calma y no reaccione, la gratitud está allí (bien en el fondo, pero está).
Por último, si se tratara de un resultado sumamente desalentador y los efectos angustiantes se prolongan más de lo debido, sea tolerante respecto del dolor del sujeto y, por el amor de su dios y de lo que más quiera, ¡no diga que “sólo es un partido de fútbol”!.
Editado por María Elena Sánchez a las 06:54 PM | Palabras: [ 917 ]
Archivado en: [ Trabajos de alumnos ]
Enlace permanente | Comentarios (3)
Muy bueno, Lucas :)
Publicado por: Nicolas Octubre 7, 2005 8:37 PMLucas, me encantó. Muy ingenioso. Voy a tener en cuenta tus instrucciones por si alguna vez las llego a necesitar...
Publicado por: Ximena Octubre 9, 2005 11:09 PMLucas,muy bueno tu instructivo,nunca se me hubiera ocurrido hablar de esa situación,la cual es muy cierta, más si encima son clásicos y tu novio,esposo o amante es del equipo contrario al tuyo.Felicitaciones!! :)
Publicado por: Manuela Octubre 23, 2005 3:43 PM



