Trabajo Práctico N° 7: Algo que decir sobre el asunto

El propósito de este trabajo es escribir una carta de lector, con el objetivo de obtener un texto coherente en que puedan identificar y reconocer los actosd e habla en las propias emisiones escritas.
Les propongo que respondan, acordando o disintiendo, agregando información, etc. a la siguiente carta de lectores que fue publicada en el diario "La Capital" el sábado 26 de mayo.
Una aclaración, el trabajo de cada uno, debe ser publicado como un comentario a esta consigna, así podemos observar las diferentes respuestas que generó la mencionada carta.
Extensión mínima: 15 líneas
Fecha máxima de publicación: 5 de junio.
Amargura por diversión
Salir a bailar más que una diversión resulta lo contrario: a la salida de los boliches los taxis no existen, los colectivos cambian recorridos y hay mínima frecuencia. A esto se suma que dentro del boliche uno está tan expuesto a los peligros como afuera. Pese a la ley antitabaco, es muy difícil hacerla cumplir en lugares con tanta concurrencia y hace un par de semanas atrás me vi en una situación en la que una persona, fumando en medio de tanta gente, me quemó en el rostro, cayendo el cigarrillo encendido dentro de mi ropa. Me produjo quemaduras en el pecho y el abdomen. Me pregunto, por qué para divertirse y pasar un buen momento luego de una semana de trabajo y estudio uno tiene que soportar estas cosas.
Rocío Toledo
Editado por Cecilia Reviglio a las 12:49 PM | Palabras: [ 235 ]
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En mi carta quería realizar un comentario acerca de lo publicado por Rocí Toledo el sábado pasado.
Estoy en total acuerdo que hoy en día es un desastre el servicio de taxis a la salida de los boliches a las 5 o 6 de la mañana. Es un tema muy cuestionado, no se sabe si no hay por relevo, por falta de chapas, porque no quieren trabajar ya que dicen que es muy peligroso, olvidándose que el peligro lo corremos nosotros, ya que salimos muy tarde de los bares (comienzan tarde también) y tenemos que caminar muchas cuadras para conseguir algún móvil debido a que desde las 4 de la madrugada todos los teléfonos se encuentran saturados.
Realmente estoy muy desconforme con ese tema y no veo que haya solución alguna por parte del gobierno ni de nadie.
Otro punto con el que estoy en discordia es con el tema del cigarrillo dentro de los boliches, el cual Rocio también ha nombrado, ¿la ley antitabaco nadie la cumple? ¿tanto triunfa el egoísmo de algunas personas? ¿Y si nos empezamos a preocupar más por los demás? Ya que nos terminamos arruinando la salud todos porque
además de que el humo afecte a todos ocurren accidentes como por ejenplo quemaduras, y ante esto... ¿Qué medidas se toman?
Es cuestión de actitud
Respondiendo a la carta de lectores de Rocío Toledo del día sábado 26 de mayo, tengo que decir que disiento en su opinión con respecto a las salidas. Me parece que como la pase uno cuando sale a un boliche o un bar para despejarse, depende de muchos factores, como el ánimo de uno mismo y el lugar elegido, por eso creo que no hay que generalizar. El problema de los transportes es relativo, pienso que cada uno tendría que informarse sobre los horarios y las paradas, y no hacerse un drama por eso. Otro factor, considero que es el de la tolerancia con los demás. Resignada ya, por que no se cumplan las leyes como la del antitabaquismo, aún siendo no fumadora tolero a las personas que fuman. Se trata mas que nada de cooperar para pasarla, por el bien de uno, un poco mejor.
Publicado por: Marisel Rosés Mayo 30, 2007 11:09 AM“Los jóvenes sólo quieren divertirse”, pero sin problemas…
Respuesta a la carta de lector de Rocío Toledo.
La seguridad dentro y fuera de los boliches es un tema sumamente preocupante, no sólo para los jóvenes que concurren a esos lugares para divertirse y despejarse un poco de la rutina semanal cargada de estudio y trabajo, sino también para los padres que temen que sus hijos no regresen a sus casas en las mismas condiciones que partieron.
Hay varios puntos a considerar; en primer lugar el servicio de transporte, tal como opina Rocío, a mi criterio es pésimo. Recuerdo testimonios de amigos, los cuales me contaban que en la larga espera de un colectivo urbano que los llevara a sus casas sufrieron un asalto a mano armada. Por otro lado, a una compañera de facultad en el momento mismo en que salía de un bar intentaron robarle. Logró correr varias cuadras, perdiendo de vista al ladrón, pero en ninguna de éstas pudo visualizar a un taxi que la devuelva a su hogar sana y salva, por lo que siguió expuesta a los peligros de la noche hasta llegar al mismo.
Sé que estos hechos que les sucedieron a mis amigos son unos más de los muchísimos que ocurren a diario, por lo que considero necesario que con la mayor urgencia posible se considere y se discuta el tema seriamente, a fin de solucionar esta problemática social que parece importarnos y preocuparnos a todos, pero a la vez no se toman todas las medidas necesarias ni se verifica el cumplimiento de las que ya se encuentran vigentes. Con esto no quiero decir que no haya nada de seguridad; a lo que yo quiero apuntar es que se le delega mucho tiempo al debate, aletargando de esta manera a la acción, por lo que una vez tomada cierta medida de seguridad, nos encontramos con innumerables casos de violencia con sus consecuentes víctimas que se cobró todo ese proceso en el que no se hizo nada ni se tomaron las suficientes precauciones al respecto.
Más preocupante aún es que el peligro, como bien dice Rocío, se traslade también adentro del boliche. El cigarrillo no sólo mata, algo que a muchos parece no importarles demasiado, no sólo molesta por el humo que emana, sino que además puede provocar quemaduras en el cuerpo de las personas. Esto ocurre porque cierta gente, parece que creyéndose y/o sintiéndose “superior” por llamarlo de algún modo, fuma en los boliches exhibiendo el cigarrillo como si fuera un trofeo personal, logrando con esto que quién pase al lado pueda resultar herido por el roce del mismo. Es menester aclarar que no estoy en contra de los fumadores, sino de quiénes no cumplen con la ley; si hay una que dice en términos generales que “No se puede fumar en lugares públicos cerrados” es porque hubo un debate previo muy extenso que consideró necesario declararla por el bien de la sociedad toda. Entonces ¿por qué romperla como si fuera un objetivo sin valor alguno? hablando metafóricamente, claro.
Otro peligro dentro del lugar tiene como protagonista al “alcohol”, algo que Rocío no expresó, pero considero que merece figurar por la relevancia que posee. Los jóvenes consumen bebidas alcohólicas indiscriminadamente, lo que los hace víctimas fáciles de delincuentes y los expone mucho más a cualquier tipo de accidentes por el estado de “inconciencia” que poseen bajo el efecto de esta sustancia tóxica. Todo esto nos lleva a pensar algo tan alarmante como que los adolescentes necesitan consumir éstos tipos de bebidas tan “nocivas” para divertirse y pasarla bien, siempre hablando en términos generales.
A pesar de todo esto y hablando como joven que soy, considero que lejos de dejar de ir a boliches para divertirnos, algo completamente normal para cualquier persona de nuestra edad, debemos tener ciertos cuidados; si a un fumador no le interesa quemarnos con su cigarrillo, debemos caminar lejos de él, resguardando así nuestra salud; si sabemos que tomando bebidas alcohólicas en exceso no vamos a actuar conscientemente, ¿por qué hacerlo si exponemos nuestra propia vida?
Como estos, muchos cuidados más debemos tener para pasar una linda noche, divertida, y sin que dicha diversión nos condene a padecer alguna desgracia.
MACROACTO
Criticar la falta de medidas de seguridad en los boliches bailables en particular, que resguarden la integridad física y moral de la persona. Además, reprochar el poco interés que se le delega al control del cumplimiento o no de las normas ya vigentes.
MICROACTO:
Informar sobre la situación preocupante que se vive, a causa del peligro fuera y dentro de los boliches a donde los jóvenes acuden para divertirse. Para esto, utilice parte de lo que mencionó Rocío acerca de estos problemas, ampliando al información con opiniones personales.
Soy una de esas personas que gusta de salir los fines de semana buscando cambiar las preocupaciones y tensiones diarias por un momento de diversión, donde nada pueda perturbarme. Y como todos sabemos, los lugares más apropiados para lograrlo son los boliches. Sin embargo, muchas veces ciertas circunstancias impiden tal recreación.
Por eso coincido y me identifico con el testimonio de Rocío Toledo, dado que también como ella fui víctima de quemaduras en la ropa como en la piel a causa de la inconciencia de personas que fuman en los boliches. Inconciencia porque es de conocimiento popular que existe una ley nacional antitabaco que prohíbe fumar en lugares cerrados.
Claro que mi punto de vista está condicionado por el hecho de que no fumo, pero de todas formas a mi parecer se trata de una actitud de respeto, no sólo por la salud de los demás sino también por la propia. Es sabido que el humo del cigarrillo es altamente nocivo para la salud, por eso deberían considerar que en ambientes cerrados el efecto del humo es aún mayor que al aire libre. En realidad, creo que cualquier persona tiene conocimiento de esto, entonces más que tomar conciencia deberían actuar correctamente.
Pero no sólo el hecho de que fumen dentro de lugares cerrados es un tema que me desconcierta. Me preocupa también la cantidad de menores que salen muy alcoholizados de los boliches, causa de innumerables actos de violencia, robos, accidentes de tránsito y demás delitos. Sé que tomar alcohol es responsabilidad de cada uno, pero si existen leyes que prohíben la venta de alcohol a menores, no lo es por simple capricho de los dirigentes, más bien es una medida necesaria porque están comprobados los inconvenientes de todo tipo que causa el alto grado de alcohol en la sangre. A su vez, es indudable que no todas las personas menores de 18 años cuentan con una capacidad de juicio adecuada para el consumo de ciertas bebidas alcohólicas.
En este momento comprendo el miedo que sienten los padres cuando sus hijos comienzan a salir, miedo que muchas veces como adolescentes consideramos exagerado e innecesario. Sin embargo, cómo no entender ese temor, si diariamente los noticieros muestran múltiples noticias sobre accidentes de tránsito, casos de violaciones, de peleas callejeras, y donde muchos de estos incidentes son provocados por personas alcoholizadas que no tienen uso de razón bajo los efectos del alcohol.
Ahora me pregunto, si hay leyes que “controlan” situaciones como el consumo de alcohol y el fumar en ambientes cerrados, y frente a esto se registran igualmente numerosos problemas derivados de tales vicios, ¿de quién es la responsabilidad entonces?
Sólo espero que todos, como personas conviviendo dentro de una sociedad, busquemos la respuesta. Y una vez encontrada la misma, seamos capaces de actuar para que la situación actual mejore por el bien de todos.
Microactos:
- Reclamar el cumplimiento de las leyes.
- Exigir respeto a quienes fuman y quienes consumen alcohol sin moderación.
Macroacto:
- Pedir que se tome conciencia de los daños que causa el alcohol y el cigarrillo en las personas.
Es cuestión de actitud(modificación)
Respondiendo a la carta de lectores de Rocío Toledo publicada el día sábado 26 de mayo, tengo que decir que disiento en su opinión con respecto a las salidas. Me parece que como la pase uno cuando sale a un boliche o un bar para despejarse, depende también de muchos factores sobre los que se tiene control, como el ánimo de uno mismo y el lugar elegido, por eso creo que no hay que generalizar.
El problema de los transportes es relativo, pienso que cada uno tendría que informarse sobre los horarios y las paradas, y no hacerse un drama por eso. Si bien los medios de transporte realizan paros por el aumento de tarifas y generan inconvenientes para la movilidad de la ciudad, siempre hay otras opciones.
Otro factor que considero es el de la tolerancia con los demás. Resignada ya, por que no se cumplan las leyes como la del antitabaquismo, aún siendo no fumadora tolero a las personas que fuman. Se trata mas que nada de cooperar para pasarla, por el bien de uno, un poco mejor.
Más allá de tener un opinión diferente a la Rocio, respeto su punto de vista, porque es evidente que la gente hoy en día no respeta imposiciones, desde las leyes explicitas hasta las normas de convivencia que en una sociedad son esenciales.
Microactos:
· Justificar mi punto de vista opuesto
· Observar los distintos factores que influyen en una salida
· Aceptar la opinión de la carta de lector a la que hago referencia
Macroacto:
· Considerar que lo que afecta en el resultado de una salida, no son solo hechos ajenos a nuestro accionar, podemos hacer algo para cambiarlo o sobrellevarlo.
En mi carta quería realizar un comentario acerca de lo publicado por Rocío Toledo el sábado pasado.
Estoy en total acuerdo que hoy en día es un desastre el servicio de taxis a la salida de los boliches a las 5 o 6 de la mañana. Es un tema muy cuestionado, no se sabe si no hay por relevo, por falta de chapas, porque no quieren trabajar ya que dicen que es muy peligroso, olvidándose que el peligro lo corremos nosotros, ya que salimos muy tarde de los bares (comienzan tarde también) y tenemos que caminar muchas cuadras para conseguir algún móvil debido a que desde las 4 de la madrugada todos los teléfonos se encuentran saturados.
Realmente estoy muy desconforme con ese tema y no veo que haya solución alguna por parte del gobierno ni de nadie.
Otro punto con el que estoy en discordia es con el tema del cigarrillo dentro de los boliches, el cual Rocio también ha nombrado, ¿la ley antitabaco nadie la cumple? ¿tanto triunfa el egoísmo de algunas personas? ¿Y si nos empezamos a preocupar más por los demás? Ya que nos terminamos arruinando la salud todos porque
además de que el humo nos afecte ocurren accidentes como por ejemplo quemaduras, y ante esto... ¿Qué medidas se toman?
Macroacto: Comentar sobre la situación que se vive dentro y fuera de los boliches
Microacto: * dar mi comentario sobre la carta de Rocio Toledo
* Informar sobre la falta de taxis a altas horas de la madrugada, el peligro que se corre por tal hecho.
* Hacer entrar en razón a los jóvenes que fuman dentro de los boliches, debido a que gracias a su vicio nos terminamos dañando
Salir a bailar NO es una diversión, es una odisea. Todo adolescente o joven que haya salido aunque sea una sola vez en la ciudad de Rosario sabe que salir más que una salida es una odisea, una hazaña.
Para empezar, conseguir un taxi para llegar hasta el boliche es una pesadilla, conseguir un taxi para regresar es imposible. Los colectivos pasan cada cuarenta o sesenta minutos, suelen no frenar y siempre van atiborrados de gente. Las dificultades que implica movilizarte en la noche rosarina es un factor que más de una vez me hizo preguntarme si realmente tenía ganas de salir.
A esto se suma el hecho de que la calle hoy por hoy es muy peligrosa. Todos conocemos a alguien a quien le hayan robado la cartera, o lo hayan amenazado, o corrido unas cuadras simplemente porque a unos “flacos” que estaban borrachos les parecía gracioso.
La realidad que se vive adentro del boliche también es muy preocupante: te empujan, te maltratan, te vuelcan tragos y también te queman. La cantidad de gente que hay te sofoca, no podés caminar entre la gente. Te tenés que abrir paso y cuando haces esto, es prácticamente inevitable que alguien te tire con alguna bebida alcohólica o que te quemen el brazo.
Intentar respirar ahí adentro es también una pesadilla, el aire está viciado por la muchedumbre y el humo de los cigarrillos. Si querés ir afuera a acompañar a una amiga a tomar un taxi o a tomar aire fresco los patovicas te dicen que no podés.
Los boliches parecen ser lugares donde nos olvidamos que también existen reglas. No hay normas, no hay reglas, no existe el respeto. El que quiere fumar, fuma (la ley antitabaco es completamente desconocida); si te vuelcan un trago, te dicen – y bueno hermana disculpame, decime si te lo voy a hacer a propósito - ; el que tiene que pasar, te empuja.
Lo peor del caso es que los jóvenes aceptamos todo esto y lo tomamos como si fuese algo normal, pero no lo es. Como es la única realidad que conocemos, nos parece “aceptable” en el sentido que hacemos poco o nada para que esto deje de suceder.
Como señalo Rocío Toledo en su carta de lectores “por qué para divertirse y pasar un buen momento luego de una semana de trabajo y estudio uno tiene que soportar estas cosas”, si tanto nos molesta e incluso a lo mejor en más de una ocasión nos sacó las ganas de salir por qué no comenzamos a replantearnos que nosotros mismos tenemos la culpa de que las cosas en los boliches estén así, tanto el que fuma como el que no fuma y no le pide al amigo que apague el cigarrillo…
Es cierto, lo que sucede a la salida del boliche no es tan sencillo de cambiar. Pero lo que pasa a dentro del boliche sí es. Es más, es bastante sencillo: tenemos que respetarnos, solamente eso.
Macroacto
Plantear que los jóvenes son los responsables de la situación que se vive en los boliches
Microactos
- Detallar las dificultades que implica movilizarse a la noche.
- Describir qué es lo que sucede adentro de los boliches.
- Criticar la conducta de los jóvenes
- Inducir al lector a replantearse la responsabilidad que tiene cada uno como joven que sale a bailar.
Muy sintética pero muy clara fue la carta de Rocío destinada a la sociedad en general y, desde mi punto de vista, a adolescentes y autoridades en particular.
Por esta razón no creo que haga falta ahondar más en el asunto, ya que es una realidad que ninguno de nosotros desconoce.
Soy oriunda de San Nicolás, ciudad ubicada al norte de la pcia de Bs.As, y quisiera comentarles que estos hechos que están mencionados más arriba, ocurren también en el lugar en que resido. Pero, naturalmente, esto sucede en todos las provincias, y en casi todos los países. Se torna difícil, por lo tanto, intentar como respuesta dar una solución a este flagelo actual, ya que aunque pertenesca a nuestra vida cotidiana, se podría afirmar que esto se puede ver en 3/4 partes del mundo.
Creo oportuno mencionar un caso específico que tuvo como victima a un ex compañero mío, y que ocurrió hace aproximadamente una semana en San Nicolás, ciudad no muy grande, donde todos se conocen entre sí y en donde hay pocas posibilidades de entretenimiento nocturno.
Federico, tal es el nombre del joven del que les voy a hablar, salió a bailar un viernes al mismo lugar de siempre. Luego de una noche divertida, y sin haber probado ni una gota de alcohol, ya que es una de esas personas que sólo el olor lo descompone, decide marchar hacia su casa. Lo hace solo y va caminando, ya que vive a unas pocas cuadras. Con el paso acelerado y prestando atención a todo lo que lo rodea, camina y camina tratando de llegar a su hogar lo más rápido posible. Mala suerte. El hecho se ve dificultado gracias a dos personas que lo interceptan y "le piden" que le de sus pertenencias. Con un miedo terrible, una sensación atroz y con el corazón estremecido, federico no titubea y le da su celular y 30 pesos. Unicos objetos de valor que llevaba consigo. Esto no es suficiente para los 2 jovenes de mal aspecto que lo estaban amenzando. es por eso que obligan a la victima a que entregue sus zapatillas y también su campera. Luego de esto llega el peor momento para el pobre fede: los ladrones, asesinos, o como quiera llamarsele, comienzan a golpearlo desmesuradamente en el pecho, en el estomago y en todo el cuerpo con patadas y piñas. ¿Por que? ¿Por que tenían esa necesidad? La sensación de impotencia, bronca y odio que siento al escribir esto no tiene explicación ni forma de atenuarse. En fin, federico quedó tirado en la vereda, con el ojo en compota, con sangre por todo el cuerpo y con apenas un hilo de conciencia. Tan poca era la conciencia que le quedó, que a pesar de vivir a 3 cuadras de ese lugar, comenzo a caminar hacia la comisaria. Descalzo, golpeado, llorando. ¿Algunas de todas las personas que pasaban por ahi (esto ocurrió en el microcentrocentro) se percataron de la situación o intento socorrer a este pobre joven? Seguramente conocen la respuesta.
Federico llegó a la comisaria, lo llevaron a un hospital y estuvo en terapia intensiva. Ahora está mejor. Tratando de sobresalir de este abatimiento y siendo contenido por sus seres queridos. ¿Querrá alguna vez volver a salira una disco? ¿Será posible para él sobreponerse a esto psicologica y fisicamente?
Con este ejemplo tengo algunas intenciones:
Una de ellas es mostrarles a ustedes que estos peligros estan en todos los lugares, que ocurren hasta en las ciudades mas pequeñas donde todos se conocen y que nos puede tocar a cualquiera de todos nosotros. También quiero destacar, como punto fundamental, la impiedad del ser humano. Nadie ayudó a Federico cuando estaba golpeado. Esas personas que lo vieron y no lo ayudaron somos nosotros: Los que estamos denunciando estos flagelos, pero que luego hacemos muy poco para contribuir al orden social. Es terrible.
El hecho mencionado mas arriba fue sólo un ejemplo de todos los que ocurren, pero al haberme tocado de cerca me hizo sentir cosas que no me pasan cuando veo en la tv que asesinaron a una chica a la salida del boliche o que 2 patovicas dejaron en coma a un joven ebrio.
Al haberme llegado tan profundamente reflexioné acerca del tema y comprobé que todo es un círculo. Que somos nosotros los protagonistas de esto. Qur somos las victimas y los culpables
Denunciamos, nos conmovemos, aconsejamos, intentamos concientizar y no logramos nada. O casi nada que no es lo mismo, pero es igual.
Desde mi humilde punto de vista el problema y los conflictos en este tipo de cosas, y en todas los que existen radica en la educacion, no en la inseguridad. Educación como base para lograr una buena vida en calidad a nivel individual y social. Educación para establecer normas explicitas e implicitas de una manera adecuada y eficaz. Educación para elegir certeramente quienes nos representan en el gobierno. Educación para todo lo que se nos ocurra.
Hay que empezar desde cero, ¿verdad? Muy dificil, pero no imposible.
En esta carta, que involuntariamente se me hizo muy larga, intento responder a la pregunta que se formula rocío y eso me da pie para opinar , pensar y confirmar todo lo dicho anteriormente.
Si somos nosotros mismos los que nos quejamos de estas injusticias, los que sufrimos y ejecutamos estos flagelos y los que seguimos yendo a lugares donde ocurren este tipo de cosas, seamos nosotros también los que empecemos a cambiar este mundo. Que desde siempre fue, pero más que nada en los tiempos venideros, será nuestro.
Publicado por: Daniela Sánchez Junio 3, 2007 5:42 PMMicroactos:
- Introducir al tema/ responder
- Comentar/ Informar
- Dar un ejemplo
-Mostrar indignación
-Aclarar
-Acusar
-Valorar
-Opinar
- Concientizar
Macroacto:
-Concientizar a la sociedad de un flagelo que va ganando lugar en la posmodernidad y que cada vez se vuelve más habitual en ciertos núcleos sociales.
Publicado por: Daniela Sánchez Junio 3, 2007 5:44 PM Respondiendo a la carta de lectores de Rocío Toledo del día sábado 26 de mayo, tengo que decir que no estoy de acuerdo con todas sus quejas.
Si bien es verdad que es muy dificil encontrar un taxi disponoble los fines de semana en horas de la madrugada, también es verdad que el servicio de colectivos urbanos si esta disponible. Los horarios y el recorrido de los mismos pueden averiguarse previamente.
Con respecto al no cumplimiento de la ley antitabaco, creo que si se va a lugares nocturnos se debe estar predispuesto a esto. Yo no soy fumadora y el humo en estos lugares no me molesta ya que de todas maneras, hay máquinas que lo producen para contribuir a la anbientación. Pero sí creo que los fumadores devirían tener más cuidado de no quemar a las demás personas o fumar en lugares donde no haya tanta gente amontonada.
Macroacto:
Expresar desacuerdo con la opinión de Rocío Toledo.
Microactos:
Afirmar el problema de los taxis
Dar una solución al problema de los colectivos que expresa Rocío Toledo.
Argumentar el no estar de acuerdo con la queja respecto a fumare en esos lugares.
Aclarar que sí deberían tenrr cuidado de no quemar a otras persona
Creo que Rocío Toledo tiene mucha razón con lo que denuncia en su carta. Realmente, hoy en día, hay muchos factores que te hacen pensar muy bien antes de decidir ir a bailar a algún lugar. Sobretodo ahora, que está por llegar el invierno, nos preguntamos si es realmente una salida gratificante ir a un boliche, cuando para poder volver a tu casa tenés que esperar un tiempo inconcebible por un taxi o colectivo. Te preguntás si vale la pena ir a un lugar, en dónde, por el humo del cigarrillo no podés respirar, y hasta como cuenta Rocío, podés volver con quemaduras.
Me quiero detener en algo que en la carta no se menciona, pero creo que es uno de los mayores problemas de un boliche, que es la cantidad de gente que dejan ingresar. Además de lo incómodo que resulta querer bailar y no poder, porque no podés siquiera moverte en tu sitio, o caminar hacia el baño o la salida, aquí hay otra ley que no se está cumpliendo, la del factor ocupacional. Hace dos años todos estábamos dolidos por “El caso Cromagnon”, esto hizo que, por primera vez, las autoridades se preocuparan de las condiciones de seguridad de un boliche y comiencen los controles, para no dejar entrar más gente de lo permitido, no sólo a éstos, sino a espectáculos, bares, y cualquier sitio de concurrencia masiva. Hoy por hoy, esta ley no se cumple, muchas veces me he tenido que ir de un boliche largo rato antes que termine, por no poder siquiera moverme ahí dentro y al salir descubría que todavía había cola para seguir entrando, y lo que es peor, charlando con los patovicas estaba la guardia urbana o los inspectores.
Es impresionante que no haya controles, que nadie corrobore que tanto la ley antitabaco, como la de factor ocupacional se cumplan, además de muchas otras. ¿En dónde están de noche los concejales que tanto hablan de que Rosario es una ciudad sin humo, segura, y con qué cara permiten el aumento de taxi y colectivo?
Realmente creo que salir a bailar puede volver a ser lo que era en un principio, una salida gratificante. Lo que depende de nosotros, los jóvenes es cambiar ciertas actitudes y seguir denunciando, como hizo Rocío, lo que nos parece incorrecto. Pero también, creo que la mayor responsabilidad está en las autoridades, que deja que los inescrupulosos empresarios de los boliches hagan lo que quieran, que no hace las debidas inspecciones, que no controla el transporte para que circule de noche y que no hace que se cumpla la ley. Porque en definitiva, votamos nuestros representantes para que hagan cumplir nuestros derechos, inclusive el derecho a divertirnos.
Microactos:
- Describir la situación que se vive en los dentro y fuera de los boliches.
- Informar sobre la falta de cumplimiento de las leyes antitabaco y de factor ocupacional.
- Resaltar la falta de controles.
- Denunciar a las autoridades.
- Aconsejar para solucionar este problema
Macroacto:
Denunciar a las autoridades municipales y a los empresarios de los boliches por la falta de controles y por permitir y avalar que no se cumplan las leyes.
En respuesta a la carta publicada por Rocío Toledo el pasado sábado 26 de mayo opino que lamentablemente tienen que pasar cosas malas para que se tomen medidas de control... temporales por supuesto, porque después de un tiempo queda todo en la nada.
Una noche de diversión, de salida se convierte en una odisea para conseguir un taxi, de tal manera que la gente con tal de llegar a sus casas es capaz de tomar un remis trucho (siempre al acecho a la salida de los boliches) y opta por viajar sin seguro, en vehículos que no siempre se encuentran en buenas condiciones.
La ley antitabaco es otro tema que molesta. Particularmente a mi. Pareciera que el hecho de estar "prohibido" lo hiciera más exitante aún. No soy fumadora, tampoco me molesta que el otro fume al lado mío, pero hay gente que no tolera el humo del cigarrillo, y ese es otro punto de vista que hay que respetar, porque la libertad de uno termina donde empieza la del otro. Además, los boliches están saturados de gente... no se respetan las capacidades del lugar en casi ningún lado. Los riesgos de ser quemado están a la vista.
Con todo este asunto la única conclusión que puedo sacar es que vivo en un país de improvisados, donde nos damos cuentas de todas las falencias que tenemos cuando ocurren hechos graves. Pero a todo el cambio necesario en la reglamentación que controla estas cosas le corresponde un cambio en la mentalidad de los individuos, para poder respetar y tomar conciencia de los riesgos que ocasionan nuestras acciones.
microactos:
-Expresar disconformidad
-Contar lo que suele suceder a la salida de los boliches desde mi experiencia
-Comentar las concecuencias por la falta de control
-Razonar acerca de las cosas a las que uno se expone
macroacto:
- Dar mi opinion acerca del tema en cuestión, respaldar la carta de Rocío Toledo y denunciar publicamente lo que sucede.
Coincido plenamente con Rocío Toledo. Sin lugar a dudas, la salida de los boliches y/o bares es un caos. Todos los fines de semana esta situación empeora. La frecuencia de los colectivos es pésima, la seguridad nula y en las calles reina un ambiente de descontrol e inseguridad. Descontrol que es consecuencia del incumplimiento de tantas ordenanzas y leyes.
Por citar un caso, cuento lo que me sucedió el sábado pasado. A la salida de un boliche de la Florida estuve, ni mas ni menos, que una hora y media esperando un micro. No sólo la espera fue enfermante sino también el recorrido. Porque, como sostiene Rocío, es costumbre que los colectivos cambien sus recorridos; por tanto en esta oportunidad el micro me dejo a diez cuadras de mi casa, cuando habitualmente me deja a dos cuadras.
Todos estos pequeños grandes incidentes le quitan a uno las ganas de salir, en especial ahora que es invierno. Salidas que deberían ser motivo de alegría y placer y se transforman en un “sálvese quien pueda”, en donde no solo te sentís inseguro, con la incertidumbre de no saber como volves a tu casa.
En mi caso personal, a partir de esta amarga situación decidí no volver a ir a bailar a la Florida. Exijo a las autoridades un cambio en las ordenanzas para poder disfrutar las salidas de manera completa. Si a esta exigencia se sumarían mas jóvenes, estoy seguro que lograríamos que Rosario se transforme en una mejor ciudad para vivir.
Micro actos:
- Contar lo que suele suceder a la salida de los boliches desde mi experiencia personal.
- Comentar las consecuencias de la falta de control.
- Exigir a las autoridades un cambio en las ordenanzas.
- Convocar a los jóvenes a pedir un cambio en las ordenanzas.
Macro actos:
- Denunciar a las autoridades municipales por la falta de control, exigir un cambio y respaldar a Rocío Toledo.
En respuesta a la carta de Rocío Toledo publicada el 26 de Mayo, quisiera expresar mi desacuerdo en algunos puntos de su opinión
Coincido con ella cuando afirma que en fines de semana y en horas de la madrugada el servicio de transportes públicos es deficiente. Conseguir un taxi es toda una hazaña y la frecuencia de los colectivos es mínima o nula.
Disiento con Rocío en cuanto al problema de la ley antitabaco, que para mi no debería existir. Considero que esta ley es un golpe a la tolerancia, que en vez de ayudar a la gente a que deje de fumar, simplemente prohíbe el cigarrillo. Fumar o no hacerlo, compartir un ambiente con gente fumadora o alejarse de ellos debería ser una decisión propia y no impuesta por una ley.
Por último creo que divertirse depende más de nuestra predisposición a hacerlo y los demás problemas no debería inquietarnos tanto justo cuando tratamos de pasar un buen momento.
Actos de habla:
•Inducir al tema en respuesta a la carta de Rocío Toledo.
•Expresar la problemática de los medios de transporte en fines de semana.
•Expresar mi opinión en desacuerdo a la ley antitabaco.
•Demostrar disconformidad con la idea general de la carta de Rocío Toledo.
Macroacto de habla:
*Responder la carta de Roció Toledo expresando mis opiniones con respecto a las suyas.
Yo creo q todos pasamos por el mismo caos a la salida de un boliche o bar los fines de semanas, es un problema que padece la sociedad hoy en día. Se desconocen los motivos por los que faltan los móviles en la empresas de transporte repentinamente, y el caso particular de las líneas de colectivos además de pasar por esas eternas esperas también padecemos los cambios de recorridos sin previo aviso, es una situación muy peligrosa la que genera todo esto ya que los delincuentes están al asecho de nosotros los jóvenes, las presas. ¿Por qué nadie dice o hace nada?
Con respecto al cigarrillo es verdad que no se respeta la ley dentro de los boliches o bares grandes y es muy difícil de controlarlo, aunque todos sabemos de la existencia de esa ley y del daño que se hacen los fumadores y los que no lo son, además de sufrir quemaduras de todo tipo como en el cuerpo o la ropa, pero debemos admitir que existen maquinas para hacer humo y ambientar el lugar y para evitar los riesgos de quemaduras deberíamos asistir a lugares donde la gente no este tan apretada.
Respuesta a la carta para lectores de Rocío Toledo
Micro actos:
-Expresar opinión personal.
-Queja por falta de móviles y no hay soluciones.
-Comentar y resaltar los problemas dentro y fuera de los boliches y/o bares.
-Dar alguna solución.
Macro actos:
-Dar opinión personal con respecto a la situación y sumarse a la disconformidad que Rocío Toledo expresa también en su carta.
Yo creo que lo que le paso a Rocio Toledo es muy comun, no lo justifico pero asi son los boliches. Se fuma se toma ... Pero no creo que no haya posibilidades de revertir esta situación aplicando las medidas que sean necesarias.
Ninguno de nosotros va a cambiar nada, pero es una buena forma de expresar nuestras necesidades y de paso ver si alguna vez nos escuchan!
Con respecto al trasporte, tanto colectivos como taxis, si estoy de acuerdo con la demora y que tendrian que haber mas circulando por la ciudad; pero no creo que sea tan terrible como lo plantea.
Por esto en mi vision particular creo que cada uno es libre de elejir como y a donde va para divertise de una manera agradable y sin inconvenientes.
Macroacto: -Contestarle a Rocio Toledo.
-Dar mi punto de vista.
Microacto:- Comentar.
-Informar.
-Dejar las puertas abiertas a una solucion.
No quisiera entrar en la puntual discusión acerca de la pertinencia o no de la queja efectuada por la lectora Rocío Toledo (1). Sin bien coincido con la somera descripción que realiza, lo que me motiva a escribir esta carta es un profundo desacuerdo con la posición que toma esta lectora al respecto (2).
No leo en sus palabras ninguna preocupación por profundizar sobre la realidad social que atravesamos todos, la cual incluye el funcionamiento del transporte público, claro (3). Ella critica deliberadamente a los colectiveros y a los taxistas en su carta.
Creo que la posición tomada es absolutamente reaccionaria y, por lo tanto, poco comprometida (4). Estoy un poco cansada de escuchar a la gente sólo quejarse (5). Lo admito, no puedo dejar de lado mi prejuicio al leer sus palabras: estamos hablando de alguien que se escandaliza, hasta el punto de publicarlo, por el inevitable accidente de toparse con un fumador distraído y su cigarrillo prendido (6).
¿Se preguntará Rocío por la gente que no come, por las decenas de niños en situación de calle, por las personas que se quedan sin trabajo de un día para el otro? ¿Se preguntará Rocío por el resto del mundo, después de mirarse el ombligo quemado por un cigarrillo? (7)
Macroacto: denunciar la posición tomada por la lectora Rocío Toledo
Microactos:
1- Justificar
2- Explicar
3- Ironizar
4- Afirmar
5- Quejarse
6- Quejarse
7- Cuestionar




