Joaquín sobre Adolfo

Joaquín Sabina: “Castelo era un Dandy Crepuscular”
Amigos. Más que amigos, hermanos; compañeros de noches y de madrugadas, el compositor español Joaquín Sabina y Adolfo Castelo mantenían, desde hace años, una relación entrañable. Llena de cariño, afecto y mutua admiración.
Conocida la noticia, y notoriamente entristecido, Sabina conversó telefónicamente, desde su casa, en Madrid, con Magdalena Ruiz Guiñazú para Radio Mitre; en la charla también participó (también por teléfono) el periodista Jorge Lanata.
“Yo tengo enemigos, tú tienes enemigos (por Lanata), pero él no tenía enemigos. Este cabrón de pelo blanco era querido por todos”, dijo Sabina que también se refirió a su amigo con poesía, dolor y bronca: “Era un dandy crepuscular, de una prestancia, un maravilloso (...) ¡que muera la muerte!, carajo”.
Refiriéndose a su estado de salud y a la enfermedad, el español señaló: “Imagino que su mujer tenía mayor información que yo. Estaba desolada cuando hablé con ella”. Sabina fue elocuente en sus palabras y se le quebraba la voz una y otra vez: “No puedo conformarme que se haya muerto un tipo como Adolfo”.
Magdalena le informó que estaban pasando su música por la radio, que era la música que Adolfo adoraba. “Yo no quiero que nuestra música sea la música de un funeral. ¡Quiero que vayamos a un puticlub a tomarnos unas copas!”, dijo, y dio cuenta del cariño que sentía por Castelo de un modo que los describe –a ellos y a su relación- de cuerpo entero: “Estuve a punto de hacerme homosexual, pero ¿sabes por qué no lo hice?, porque él no quiso” Sobre el cierre, Joaquín aprovechó el cruce con Lanata y quiso hacerle una pregunta: "Dime, Jorge, ¿por qué los hijos de puta son longevos y los decentes no? ¿eh? ¡¿Dime?!
Editado por Cecilia Reviglio a las 11:04 PM | Palabras: [ 289 ]
Archivado en: [ Lecturas ]
Enlace permanente | Comentarios (1)
Hemos tenido un mismo impulso, Ceci, ya que estoy entrando a la página a publicar un modesto homenaje a Castelo y me encuentro con que ya hay uno y nada menos que de Sabina.
Castelo consiguió algo tan, pero tan difícil en una vida: fue un tipo coherente, pensó como vivió, trabajó como pensó, fue un tipo serio sin perder nunca esa picardía, esa sonrisa rebelde que muchas guardamos como la de un amor imposible.
¿La radio está de duelo? Sí. Y la TXT, y las notas en Día D y aquellas barreras que rompió -junto a otros grandes- con La Noticia Rebelde.
Pasó toda la tarde de ayer y el día de hoy y Castelo volvió y volvió a mis momentos. Lo siento tanto.
Publicado por: Ana María Margarit Noviembre 24, 2004 11:31 PM



