“La idea neoliberal ha recibido un golpe colosal”

Por Eduardo Tagliaferro
“Según me explicaban las autoridades universitarias, se planteaba una actividad en la que participarían algunos estudiantes cómodamente sentados en una sala. Por si acaso, si venían más, se había instalado una pantalla gigante en las escalinatas. Tengo que hacer una crítica a nuestros compañeros: Ustedes subestimaron al pueblo argentino”, arrancó el presidente cubano Fidel Castro desde las escalinatas de la Facultad de Derecho. Fue el primer párrafo de más de dos horas y media de disertación. La idea original de que unas mil personas lo escucharan en el aula magna, había sido superada por una marea desbordante de jóvenes, ancianos, mujeres, piqueteros, empleados de saco y corbata y profesores universitarios que se desesperaban por encontrar una ubicación destacada. El cierre se lo dedicó al resultado de los últimos comicios en la Argentina. Evitando nombrarlo y refiriéndose a la derrota de Carlos Menem, le dijo a la multitud: “Ustedes no saben el servicio que le han prestado a América latina y el mundo”.
En un principio la actividad estaba programada para las siete de la tarde. Los primeros en llegar habían logrado una butaca apenas se abrieron las puertas a eso de las cinco. Pero de repente la multitud se desbordó y no quedó ningún espacio sin ocupar. Todos los esfuerzos por imponer cierto orden fueron en vano. Fracasado el intento por despejar los accesos al aula magna, fue el propio canciller cubano Felipe Pérez Roque el que exhortó a los estudiantes a abandonar el salón para que la actividad pudiera realizarse frente a las escalinatas de la facultad.
“Me comenzaron a llegar noticias de que había dos mil, tres mil. También las emisoras comenzaron a explicar lo que aquí ocurría. Nosotros tenemos cierto hábito de calcular la gente que va a una concentración y entonces esto parecía La Plaza de la Revolución”, le comentó Fidel a la multitud. En un sinceramiento de los pormenores del acto, Castro le señaló a la multitud que sus colaboradores le repetían que en esas condiciones era imposible concretarlo. “No me hago a la idea de que haya imposibles”, comentó dejando en claro que, a pesar de todos los contratiempos, fue su decisión la que garantizó la realización del acto.
Durante dos horas y media contó anécdotas del guerrillero argentinocubano Ernesto “Che” Guevara, se explayó sobre la educación y la salud en Cuba, sobre el combate al Dengue y por supuesto sobre el enorme “vecino” que lo mira desde el norte. Aunque se cuidó de respetar los andariveles diplomáticos no dejó pasar la oportunidad de hacer una mención a los últimos comicios en la Argentina.
Sin nombrarlo, destacó la derrota de Carlos Menem. Fue cuando luego de hablar del ALCA y de señalar que “hay que evitar que ese veneno circule por nuestros países”, comentó: “tuve gran satisfacción y júbilo con el resultado de las elecciones en esta queridísima Argentina. Porque lo peor del capitalismo salvaje, como dice Hugo Chávez, lo peor de la ofensiva neoliberal, ha pasado. Sin nombrarlo, les digo que la organización neoliberal ha recibido un golpe colosal y ustedes no saben el servicio que le han prestado a América Latina y al mundo”.
Fidel no quiso nombrarlo y la multitud tampoco quiso oír su nombre. Cuando parecía que estaba por nombrarlo, a voz en cuello le gritaron “No”. Castro se estaba acercando a los últimos momentos de su discurso, aunque nadie era capaz de predecirlo. Los miles que concurrieron a la Facultad de Derecho a pesar del frío, lo escucharon con un silencio desacostumbrado.
Luego de caracterizar a la globalización neoliberal como “cosa terrible” y de señalar que “es creciente el número de personas que tomaron conciencia en América Latina, recordó que en su visita a La Habana, el papa Juan Pablo II había hablado de “globalización solidaria”. Aquí volvió sobre la realidad nacional: “Será un día de gloria el día que el pueblo argentino pese a las divisiones y fragmentaciones pueda decir ‘otro mundo mejor es posible’”. Pero tampoco ese es un punto de llegada. En ese momento, propuso, “habrá que repetir que otro mundo mejor es posible y luego otra vez y otra vez. (José) Martí decía que los sueños de hoy serán las realidades del mañana. Se los dice un soñador que ha tenido el privilegio, no el mérito, de vivir muchos años”, concluyó.
Durante las dos horas y medias, tuvo tiempo para detenerse en las políticas educativas que se implementan en Cuba y sobre la Facultad Latinoamericana de Ciencias Médicas, un emprendimiento en el que estudian jóvenes becados del Tercer Mundo. Recordó que de acuerdo a estimaciones estadounidenses un graduado universitario cuesta 200 mil dólares, y luego de señalar que allí se habían recibido, unos 10 mil médicos, destacó que “Cuba le aportó a los países del Tercer Mundo unos 2 mil millones de dólares”.
También le dedicó un buen espacio a contar anécdotas sobre el Che. Comentó que todos los fines de semana Guevara intentaba escalar el Popocatépetl, una cima volcánica a las afueras de la ciudad de México. Aunque no lograba hacerlo, contó que cada siete días volvía a intentarlo y “si no se hubiera embarcado con nosotros hacia Cuba, seguramente seguiría intentándolo”
. Resaltó que los domingos en Cuba, en su día libre, el Che se dedicaba a tareas comunitarias y comentó que así nació la idea del trabajo voluntario. Con los comentarios sobre el Che homenajeó a la multitud embelesada que tuvo su propia Plaza de la Revolución.
Editado por Victoria Arrabal a las 10:50 AM | Palabras: [ 907 ]
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Escuché y "miré" el discurso de Fidel embelesada durante las exactas 2.34 que duró.
Lloré, recordé, grité, reí, aplaudí, carajeé, volví a recordar y a llorar.
Me levanté temprano con un objetivo puntual: buscar algún buen artículo y alguna buena foto para postear en la página. Encontré un buen artículo y una foto maravillosa. Sin embargo, algo me detuvo para hacerlo en la página principal y las puse en los sitios de mis comisiones.
Cuando vi que vos lo habías hecho donde correspondía, me sentí, una vez más orgullosa de mi reconocida hija adoptiva.
Ahora, pregunto ¿por qué me detuve y no publiqué en la página principal?...
Lo dicho y el relato de lo dicho.
Amigas y amigos de la página: la crónica está buena y hasta por momentos dispara esa misma piel de gallina que obtuvo de nosotros el vivo y el directo. No se puede decir que el cronista no haya rescatado lo importante. Y que seguramente habrá coincidencias en que todo ese relato concentró lo importante. Pero cuando se está frente a la historia y se tiene conciencia de ello debe resultar muy, pero muy difícil. Para mí, anoche, ver a ese hombre del Caribe, apasionado en su discurso, con este frío del fin del mundo, diciendo lo que decía, cómo lo decía, con esa voz, esas manos de discurso propio, con esos temblores, más de las pasiones que de la vejez, fue algo increíble y todo, absolutamente fue importante. Sí, un mundo mejor es posible.Pero cómo omitir de la crónica esa despedida de Fidel que fue el grito de generaciones enteras: ¡Hasta la victoria siempre!
Bien, Vicky, valiente y tempranera.
A propósito de Fidel en la tele argentina: no he visto hoy que el IBOPE o quien corno se ocupa haya revelado la medición de rating de esas 2 horas 40. Ustedes vieron algo por ahí?
Publicado por: Ana María Margarit Mayo 27, 2003 9:11 PMNo me pude despegar de la pantalla de la tele durante esas dos horas y media. Es impresionante lo que se puede transmitir cuando uno tiene los ideales bien definidos como los tiene Fidel.
Ojalá más de uno en este país pensara como él.
Me pasó como a ustedes, no pude despegarme de la tele esa noche. Pensaba: Fidel no me está contando la historia, la está escribiendo. Al otro día me levanté y tuve una necesidad imperiosa por leer qué se había publicado en los diarios. Aquí vi bien claritas las posturas ideológicas de cada medio. Elegí la que sentí más cerca de mi pensamiento y decidí subirla a nuestra página principal. Lo pensé dos veces: ¿esto se relaciona con nuestra materia? ¿les interesará a los alumnos? Lo que pasó en la Facultad de Derecho va más allá de todo esto, se trata de un hecho histórico, conmovedor, que merece un lugar importante.
Publicado por: Victoria Arrabal Mayo 28, 2003 5:51 PMMale: anoche escuché con total emoción una hora y media más o menos del discurso de Fidel. Cuando se refirió a que Cuba tiene el instrumento para enseñar a leer y a escribir a todo el mundo de habla hispana, y más también, estaba hablando de la educación a distancia con tecnologías tan comunes como la radio, la onda corta y la televisión común y corriente y con inversiones alternativas como el panel solar para las escuelas rurales. Dijo que la Unesco ya tiene esos proyectos y que no da bola. ¿Lo escuchaste? Eso fue lo que hicieron Prieto Caastillo y Kaplún en Costa Rica y eso fue lo que no hacemos nosotros. Un mundo mejor es posible y Hasta la victoria siempre, se despidió. Me dio vuelta el cuore.
Publicado por: Ana María Margarit Mayo 30, 2003 12:04 AM



