Trabajo Práctico N°1: El Pasajero Negro


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Este jueves 29 de abril, veremos el cortometraje EL PASAJERO NEGRO (Schwarzfahrer) de Pepe Danquart. Alemania, 1993. Con Paul Outlaw, Andrea Katzenberge, Klaus Tilsner, Mark Tiedemann. (12 min.). Oscar al Mejor Cortometraje en 1994

Sinopsis:
En un tren por Berlín un hombre negro se sienta al lado de una mujer blanca, este hecho da lugar a un monólogo lleno provocador y reaccionario de parte de esta mujer. A la llegada del inspector, la mujer saca su boleto, el negro lo agarra rápidamente y se lo traga.

Consigna:

1. Escribir un texto de 20 a 30 líneas sobre la mirada del autor, que quiso representar, que metáforas utilizó y cuales son las representaciones de los diversos personajes.

2. Publicar como comentario debajo de este posteo.

Fecha tope de publicación: Domingo 9 de mayo


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Rosario, Pcia. de Santa Fe, Argentina, 25 de Abril de 2004
Editado por Fernando Irigaray a las 11:00 PM | Palabras: [ 147 ]
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Un boleto al progreso.
En el “Pasajero negro” el autor quiere representar los cambios que se estaban produciendo en Alemania oriental luego de la caída del muro de Berlín.
Estos cambios se pueden ver reflejados en el papel del pasajero negro que aparece en el corto. Seguramente, el protagonista de esta historia no hubiera estado viajando en un tranvía en Alemania antes de 1989. Este personaje es caracterizado por una persona joven, símbolo de lo nuevo que ya se instaló en el mundo; un mundo globalizado, donde las fronteras geográficas son cada vez menos importantes.
Llama la atención la actitud de este viajero, quien, ante la intolerancia no responde con violencia o algún tipo de agresión hacia la mujer que lo agrede. Las ideas de esta última no son consideras por el muchacho, quien parece restarle importancia a lo que escucha. Esto puede implicar que ante posturas tan retrógradas no se puede más que ser indiferentes, no hay nada que decirle a una persona que parece ser de otro tiempo.
El otro protagonista del corto es una anciana alemana que simboliza la antigua manera de pensar fascista. Ella no solo detesta al pasajero negro sino a otros extranjeros que aparecen el tranvía.
Al tranvía, metáfora del progreso constante, sube también una persona escuchando rock. Este tipo de música también es una novedad en el contexto en que se desarrolla la historia.
Entre el pasaje hay también un chico con su mamá, el cual no parece incomodarse con la presencia del viajero negro, sino que por el contrario parece caerle muy bien. No es casualidad que a la anciana le haya caído mal y al chico le haya caído bien. Este hecho demuestra que en este último no hay lugar para las viejas formas de pensar.
La actitud de los demás pasajeros es de indiferencia frente a la intolerante forma de ver el mundo de la anciana. Es necesario destacar además que entre estos pasajeros indiferentes hay un hombre mayor que parece aceptar el discurso xenofóbico de la mujer, pero en realidad no le da mayor importancia. Queda reflejado con esto que no todas las personas que vivieron gran parte de su vida bajo el régimen socialista instaurado en Europa oriental piensan de la misma manera.
Finalmente la anciana debe bajarse del tranvía, del cambio, del progreso. No hay lugar ahí para personas que piensen como ella. El viajante negro, sin embargo, sigue adelante.

Publicado por: Emanuel Rezzoli Mayo 3, 2004 10:18 PM

Xenofobia en los 90

Lo que el autor quiso decir y transmitir en este corto puede tener diferentes interpretaciones. Dilucidando el contexto social y la subjetividad particular, vale la pena el intento de aproximación al Pasajero Negro.
L o primero que hay que decir es el momento histórico que se plantea, post-caída del Muro de Berlín, lo que implicaba en toda Alemania y el resto de Europa un cambio bastante importante, estando ya en gestación la Unión Europea. Esto conllevaba una apertura más pronunciada de sus fronteras, que antes no existía, especialmente en el país germánico; en el que Hitler fue derrotado, pero sin embargo sus “ideales” sobrevivieron en parte de la sociedad.
Esta apertura produce un resurgimiento del nazismo y la creación de los Skin Heads como representantes del nuevo nazismo. Lo que llevó que en los años noventa se persiguiera a todos los extranjeros, especialmente a africanos y turcos.
Si bien el director en ninguna toma muestra violencia física, sino intelectual vale lque sea mencionado.
Específicamente el film, comienza con una toma de trenes y una estación pasando a una de tranvías; el significado que se le puede dar es de puntos de contactos, encuentros y porque no de desencuentros en sus distintos ramales. Además muestra la variedad social y racial que convergen en el viaje.
El personaje del niño muestra la inocencia, y no estar contaminado por discursos xenófobos, por eso la sonrisa de aprobación y complicidad con el negro.
Los dos turcos están representando, la mayor comunidad extranjera; que se dirigió a este país en busca de trabajo y prosperidad.
El joven del walkman está indicando la rebeldía y el cambio de costumbres esto se observa no sólo en la vestimenta sino en la forma de pararse o desplazarse; no muestra la rigidez de otros.
El negro está en representación de los perseguidos y discriminados, muestra como tiene que soportar agresiones verbales tal vez todo un viaje en el tranvía, sin reaccionar y responder a los insultos. El director resuelve de manera “simpática” la forma de vengarse de esa mujer muy “alemana”que lo acosa durante el viaje.
Por último uno de los personajes centrales junto con el negro; la mujer conservadora y longeva, muestra el pensamiento de una época, que perdura y se reproduce en parte de la sociedad alemana. Esta señora tiene muy encarnizado un ideal de país y raza que deja traslucir en su discurso como cuando menciona que”los negros son todos iguales por lo tanto difícil de controlar y antes no se permitía la entrada a cualquiera”, y así todo en su discurso. Pero también muestra como sus agresiones comienzan en voz baja, si bien no encuentra apoyo en el pasaje (excepción del que asiente con su cabeza); tampoco encuentra oposición. Esto le permite ir subiendo el tono de su voz y sus palabras resuenan y penetran en los pasajeros; lo que se deja ver en la escena en la que ojos y oídos de las personas, son acentuadas por el director.
Para cerrar, si bien quedan imágenes y personajes por analizar, el recorte y construcción de la realidad que hace el director deja entrever lo complicado que es la convivencia en una sociedad que no acepta las diferencias y por lo tanto discrimina a quienes han buscado asilo en ella.

Publicado por: Hugo Maranzana Mayo 3, 2004 10:21 PM

LAS DOS CARAS DE LA UNIFICACIÓN

La caída del Muro de Beriín en 1989 produjo la reunificación de las dos Alemanias (Oriental y Occidental) y ello permitió el reencuentro de familias y amigos separados durante mucho tiempo. También supuso numerosos problemas sociales.
Para Alemania es muy significativo el problema de la xenofobia y los ataques contra los residentes extranjeros. "El Pasajero Negro" está contextualizado en esa época. En el se puede apreciar, a través de un viaje en tranvía la manifestación de los conflictos sociales post-caída del Muro de Berlín.
El cortometraje comienza en la con la imagen del tranvía circulando normalmente por la ahora unificada Alemania. En una de sus paradas sube al tranvía un hombre negro que se siente al lado de una señora mayor, la cual denotando todas sus ideas fascistas, agrade constantemente al hombre negro.
En el tranvía también viajan un grupo de personas de diferentes edades, s, nacionalidades e ideologías a los cuales la señora trata de convencer con sus planteos netamente razistas y xenofobos. Solamente logra la adhesión de un señor de gorra que se encuentra sentado en el asiento de la fila de al lado.
Desde el final de la II Guerra Mundial, Alemania Occidental solventó su escasez de mano de obra al permitir la entrada de extranjeros (oficialmente llamados "trabajadores invitados") para residir y trabajar en el país. Estos trabajadores, muchos procedentes de Turquía, trabajaron tiempo completo y trajeron o formaron familias, pero no se les permitió convertirse en ciudadanos.
Dos de los pasajeros del tranvía son de nacionalidad turca, los cuales ante los intensos comentarios de la señora mayor reaccionan recriminandole.
El niño simboliza la inocencia y la puresa de no estar imbuido de las ideas reaccionarias de ese entonces.
El adolescente que ingresa al tranvía con un walkman simboliza la rebeldía y la resistencia del momento.
En el momento que sube el inspector para controlar los boletos, la mujer saca el suyo y el hombre negro se lo arrebata y se lo traga. Es a partir de esa acción, tan efímera pero concreta a la vez, en la cual el hombre negro se toma venganza de las duras acusaciones que le había propiciado la "señora fascista" a lo largo de todo el viaje. También, de alguna manera, está vengando a sus pares y a los extranjeros an los receptores de tales agrasiones. De esta manera el inspector hace bajar a la señora.
En la década de 1990, Alemania contaba con casi dos millones de trabajadores extranjeros; además 440.000 exiliados solicitaron entrar al país en 1992. En el mismo año se registraron unos 2300 ataques contra extranjeros.
A partir de "El Pasajero Negro" el autor plantea una clara demostración de qué sucedía en la Alemania unificada de los primeros años de la década del 90. Donde a pesar de las celebraciones por la reunificación del país y la expulsión y desaparición del régimen comunista de Europa, aún quedabanvivos en el seno de la sociedad problemas sociales, económicos y políticos.

Publicado por: Facundo Toscanini Mayo 5, 2004 11:35 AM

Como un espejo.

Como un espejo, el corto refleja la situación de la Alemania de los 90, post caída del muro. Pero empecemos por la metáfora “el tren”. Los trenes unen destinos, quiero decir que conectan puntos, ciudades, gente. Entonces ya podemos hablar de una nueva Alemania, unificada. Aclarado esto, segunda deducción: en los trenes viajan personas de todas las edades, sexos, clases…por esta razón el autor del corto eligió este y no otro lugar para contar su historia; así como también refleja la idea de mundo. De un mundo de los noventa, en una Europa que tiene que empezar a entender que hay mucho más que árboles fuera de sus casas, hay palabras como diferencia, distinto; así como también aceptación, igualdad y respeto. Hay vecinos.
A partir de ahí comprendemos lo que quieren decir los distintos personajes, en una Alemania que todavía conservaba cosas de su pasado, el nazismo, representado en la señora mayor; pero que este pasado se empezaba a mezclar con su futuro, por esto el chico, que sonríe a las acusaciones de la señora, pensando que ya no tienen valor. El pasajero negro, así como los chicos turcos, reflejan que Alemania ya había empezado a integrar a personas de otros países, que veían en Europa un lugar próspero, lleno de trabajo y que miraba hacia delante. En el tranvía también viajan un señor mayor, que en un principio asiente las acusaciones de la señora contra el negro, pero que luego vemos que no le da mucha importancia; también se suben mas chicos, con esto yo entiendo que a este tren que viaja hacia algún destino es mejor que se suban más chicos y que los viejos empiecen a “bajarse”. El tipo de los walkman es la representación de los avances tecnologicos, creo yo, por un lado; por otro representa, con la música fuerte y su poco interés en ver como son los pasajeros (de qué color, por ejemplo) que viajan en el tranvía, que el racismo ya no tenía tanta cabida en Alemania. (Aunque surgieron grupos de chiflados pelados de ojos azules en esa década).
Una observación cuando se suben los policías: el negro saca rápido su boleto, hay como un miedo, mientras que la señora lo saca con cierta convicción (como van a dudar de que tengo boleto, mientras que seguro se lo piden primero al “macaco de la selva” que tengo al lado).
Hasta que subieron los policías para controlar los boletos, no entendía nada del corto, me confundían tantas imágenes de trenes, la música, los personajes (tan diferentes pero tan cercanos), los ruidos y los silencios, la escena en la que todo el monólogo de la señora pasa de oreja en oreja, eran inentendibles para mí.
Entonces pasa cuando el negro se come el boleto de la vieja, risa, paf!...caí.
Caí que se puede representar todo por medio de las imágenes, los gestos, lo importante que son los detalles, los sonidos, y el análisis del contexto. Y lo bueno que está transmitir ideas a través de este medio. Por eso, empecemos a rodar. LUZ, CÁMARA…Y ACCIÓN!.
PD: después de esa escena tan divertida en el tranvía, creo que el tipo va a dejar de usar la moto.

Publicado por: Maria Noel Do Mayo 5, 2004 4:27 PM

Discriminación y Racismo en los 90’

El corto está filmado en Alemania en el año 1993, a tres años después de la caída del muro de Berlín, este suceso marco un momento importantísimo en la historia de Alemania ya que el representó el símbolo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental. “El pasajero negro” nos deja un mensaje: aunque Alemania este unificada quedan todavía serios problemas tanto políticos, económicos y sobre todo sociales, ya que la xenofobia durante esa época se muestra claramente reflejada en el corto. Este contexto se refleja a lo largote toda la filmación ya que se utilizan diálogos entre los personajes principales (el viajero negro y la señora nacifacista) tales como: mujer a el viajero: “esta lleno de árabes, turcos” ”sino pagas tus impuestos por lo menos compórtate bien”…. “trabajas ilegalmente”, además se pueden observar una toma panorámica de Berlín.
La filmación en general y la caracterización de los personajes me pareció muy buena, todos lo personajes representaban y caracterizaba diferentes posturas, por ejemplo: el indiferente de lo que la señora esta diciendo, otros que miran a la mujer, pero sin embrago nadie opina ni interviene en lo que esta diciendo y el niño que muestra la inocencia de el mismo por eso su sonrisa.
La musicalización fue de acompañamiento en las escenas en donde no había diálogo y también en aquellas tomas que eran de estilo panorámica. Como por ejemplo al principio del corto cuando muestra a la cuidad con los trenes y uno de los personajes intentando arrancar la moto.
A modo de concusión puedo decir que a través del “El Pasajero Negro” queda al descubierto el problema del racismo que muestran los nazis durante la crisis de el post- derrumbe de la caída del Muro de Berlín.

Publicado por: Melisa Picot Mayo 5, 2004 4:44 PM

La nueva realidad colectiva

La búsqueda del autor se centra en construir una representación de la sociedad alemana en los primeros años posteriores a la caída del muro de Berlín. El punto central de éste período, según la obra, es la problemática generada en torno a la inmigración debido a la persistencia de la xenofobia y el racismo entre cierto grupo de alemanes, pero quizás también de la sociedad toda, quedando esto último plasmado en la escena en la cual las miradas de todos los pasajeros sugieren que han comenzado a considerar la posible veracidad de las ideas expuestas a viva voz por la anciana.
Al comienzo del corto, el hombre de corbata no puede encender la moto (medio individual de transporte) para ir a su destino, mientras detrás pasa un tren (medio colectivo de transporte) a toda velocidad. Esto representa la caducidad de la individualidad otrora “todopoderosa” del ario -insinuada con la imagen tomada desde abajo para glorificar al personaje, quien pronto queda ridiculizado por la situación- en contraste con la velocidad colectiva de los nuevos tiempos. Por ello, para no perder el futuro, resigna su vetusto medio de transporte y toma el tranvía, no sin fastidiarse por la consiguiente desorientación –en todo momento revisa un mapa– ante la nueva experiencia en la que se ve obligado a participar.
El ánimo de los distintos actores sociales de la clase media queda representado en la escena de la plaza donde el hombre de la moto toma el tranvía, casi todo el resto de los alemanes adultos llevan un aire de indiferencia, mientras los extranjeros –entre ellos el negro y los turcos- junto con el niño y las jóvenes parecen ser los únicos cómodos con la situación reinante: el calor, la rutina de un mediodía en la ciudad, y la música estridente proveniente del grabador del negro y su amigo, la cual inunda el ambiente donde todos están sumidos.
El niño metiendo las manos en el agua sucia de un charco de la plaza y que es reprendido por su madre, podría significar la flexibilidad de los menores para interactuar naturalmente con algo que los adultos no pueden dejar de tolerar, representando el clima de xenofobia presente entre los nativos mayores.
El negro extranjero se siente como en su casa y en todo momento su actitud denota despreocupación. No se inmuta ante las calumnias de la anciana alemana. Sí lo perturba, en cambio, la alienación absoluta del joven alemán del tranvía casi vacío que cruza en dirección opuesta (significando un camino retrógrado, carente de futuro, opuesto al del progreso y la relación con los demás). La anciana continúa despotricando en contra del negro y de los turcos, mientras el niño alemán que tiene enfrente –clara oposición entre las percepciones de las generaciones pasadas y presentes o futuras– considera dicha actitud cómica, inofensiva, irrelevante, adoptando así una posición casi cómplice con el negro.
El negro simplemente espera el momento justo para dar una lección a la anciana: al comerse su boleto –en una demostración de habilidad, rapidez y astucia que hecha por tierra todos los argumentos denigrantes hacia él y el resto de los inmigrantes-, logra el descrédito del inspector ante las acusaciones de ésta, logrando su permanencia en el transporte colectivo mientras ella es expulsada y queda figurativamente en el pasado, mientras el resto continúa su camino hacia el futuro. Esta escena clave simbolizaría la incapacidad de toda una generación intolerante e inflexible, incapaz de adaptarse para encontrar cabida en la historia alemana de aquellos años así como de los posteriores.

Publicado por: Luciano S. Méndez Mayo 5, 2004 10:50 PM

Discriminación y Racismo en los 90’

El corto está filmado en Alemania en el año 1993, a tres años después de la caída del muro de Berlín, este suceso marco un momento importantísimo en la historia de Alemania ya que el representó el símbolo del fin de los regímenes comunistas en Europa Oriental. “El pasajero negro” nos deja un mensaje: aunque Alemania este unificada quedan todavía serios problemas tanto políticos, económicos y sobre todo sociales, ya que la xenofobia durante esa época se muestra claramente reflejada en el corto. Este contexto se refleja a lo largote toda la filmación ya que se utilizan diálogos entre los personajes principales (el viajero negro y la señora nacifacista) tales como: mujer a el viajero: “esta lleno de árabes, turcos” ”sino pagas tus impuestos por lo menos compórtate bien”…. “trabajas ilegalmente”, además se pueden observar una toma panorámica de Berlín.
La filmación en general y la caracterización de los personajes me pareció muy buena, todos lo personajes representaban y caracterizaba diferentes posturas, por ejemplo: el indiferente de lo que la señora esta diciendo, otros que miran a la mujer, pero sin embrago nadie opina ni interviene en lo que esta diciendo y el niño que muestra la inocencia de el mismo por eso su sonrisa.
La musicalización fue de acompañamiento en las escenas en donde no había diálogo y también en aquellas tomas que eran de estilo panorámica. Como por ejemplo al principio del corto cuando muestra a la cuidad con los trenes y uno de los personajes intentando arrancar la moto.
A modo de concusión puedo decir que a través del “El Pasajero Negro” queda al descubierto el problema del racismo que muestran los nazis durante la crisis de el post- derrumbe de la caída del Muro de Berlín.

Publicado por: Melisa Picot Mayo 6, 2004 8:40 AM

VIAJERO NEGRO EN UN CAPITALISMO COLOR ROSA
El cortometraje nos introduce a una gran ciudad en blanco y negro. Como en el principio de la historia del cine, con los tonos de grises que amalgaman a paisajes y personajes. Es la Berlín sin el muro, la del fin de la historia y la de la hegemonía del discurso neoliberal.

Un primer contraste, con una primera metáfora: un hombre con un vetusto casco y una vieja motoneta que no arranca. Mientras tanto, por detrás, una toma panorámica no muestra el vertiginoso ir y venir de modernos convoys veloces y la gigantesca infraestructura ferroviaria que contrasta con la bronca del hombre que lucha con vieja maquina. Es que el personaje es de la Berlín del atraso, del aislamiento comunista, plagada de cosas viejas que ya no funcionan. Después, planos cortos con una imagen de urbanidad al estilo neoyorquino, con jovenes de diferentes orígenes, que sonrientes se suben al Tren. Un tren que bien puede ser el "nuevo" Tren de la Historia. Entre ellos sube el joven negro.

Las primeras tomas sobre los personajes son planos en leve contrapicado que sugieren a hombres y mujeres de la cotidianidad urbana, como aquellos héroes anónimos que construyen el día a día de una gran ciudad. También hay breves planos, con miradas y gestos: un par de chicas jóvenes en la estación le sonrien a unos muchachos de origen árabe. Una construcción de una aparente armonía interétnica.

El joven negro busca un asiento justo al lado de una anciana racista. La viejita será presentada como la ideología de la vieja Alemania, la del nazismo "anacrónico".

En frente de esta escena, aparece un niño que se sonríe con la situación. Y hasta deja entrever cierta complicidad con el joven moreno, ante la reacción de irritabilidad de la anciana cuando el muchacho se sienta a su lado. Se construye una nueva mirada, joven y sin prejuicios.

La viejita comienza su perorata racista a los gritos. Sin embargo el resto del pasaje parece indiferente. Sólo algunas miradas se vuelven luego hacia la gritona. Parecen querer darle la razón como quien se la da a los locos. Más tarde, cuando sube un muchacho de apariencia gitana con unos walkman y vestido de forma extraña, otro anciano –justamente otro viejo– moverá la cabeza como indignado. La metáfora intenta sostener que el nazismo es un discurso viejo y pasado de moda. La anciana continúa: trata al negro de animal salvaje.

Pero cuandola anciana se tira contra los árabes, los muchachos de origen musulmán se lo reprochan. "Con estos no se metan que son bravos", parecería querer decir el relato. Luego aparece un ciego, como reafirmando "la ceguera no discrimina colores". La construcción de la mirada del realizador apunta hacia una nueva convivencia entre iguales, en una ciudad que apunta a un respeto de las diferentes culturas, un nuevo orden contra lo viejo y anacrónico. Pero omite a otros jóvenes de la época que no parecen en ese tren: los Skinheads, los jóvenes neonazis que ya eran noticia en todos los diarios del mundo.

Como colofón de esta idea, cuando llega el guarda (una metáfora de la Ley) este aparece como magnánimo: Lejos de dudar del negro ante la denuncia de la mujer , le cree a él antes que la anciana y como colofón ¡SE LA LLEVA DETENIDA! La metáfora se destruye en obscenidad.

Además, el realizador nos muestra que quien no tiene boleto, el pobre de la película, no es otro que nuestro personaje que abandonó su vetusta motoneta para subirse al Tren del progreso. Es que el comunismo también es lo viejo, lo anacrónico. Ahora, está buscando un trabajo leyendo los avisos clasificados del diario. El negro, en cambio, no tiene problemas económicos: tiene su boleto.

Metáfora: Los negros no solo tienen la misma posibilidades que todos los ciudadanos si no que entraron antes al progreso que los pobres alemanes del este. Incluso durante todo el viaje, la mujer exhibe su tentadora cartera pero el negro no es un ratero, es un ciudadano más que no necesita robar para vivir.

Para terminar, el pibe sonriente, se preocupa cuando ve la acción "graciosa" del moreno que le come el boleto a la anciana. Mira a su madre como esperando una reacción. Pero ella, joven y de pura cepa alemana, representa una mirada nueva, que ya no es lo viejo ni anacrónico del nazismo ni del comunismo. Baja la mirada sobre el niño como diciendo, "dejálo así es un acto de justicia!", aunque sólo suceda en las películas.

Publicado por: Ernesto Avila Mayo 6, 2004 9:09 PM

EL VIAJERO NEGRO Y LA ABUELA NAZI.
Este cortometraje nos muestra que la segregacion y el racismo no han sido sepultados, que los resabios de la Alemania nazi deambulan solapadamente y en rostros del pasado, a pesar de la historica e imberbe unificacion que declaro la REPUBLICA FEDERAL DE ALEMANIA, iniciada por el derrumbe del MURO DE BERLIN.
Todo comienza en un lugar de mucha afluencia de gente, autos y transporte publico, con un hombre (vestido de traje y corbata) que intenta darle arranque a su moto. A su alrededor personas que, unas sentadas y otras paradas charlando amablemente, esperan la llegada del tranvia, vehiculo que simboliza la union de las dos Alemanias y espacio de encuentro de un pais que despues de cuatro decads de opresion recupero su capacidad economica e industrial. La heterogeneidad cultural de su poblacion (81.000.000) se vislumbra en las calles, donde se cruzan mujeres rubias y morochas, hombres negros y blancos, jovenes y adultos de rasgos diferentes. La mayoria es alemana pero con minoria eslava, danesa y arabe, con sus respectivas religiones (38% protestante, 32% catolicos, 20% no religiosos, 3% musulmanes y otros). Dentro de ese pequeño tranvia y en su breve recorrido se da una multiplicidad de acontecimientos: una abuela que simboliza la intolerancia, un joven negro, un niño que crece en plena democracia, una madre que representa la transicion, 2 jovenes turcos y 2 mujeres que intercambian miradas cariñosamente, un joven escuchando musica, un mayor que tiene la mirada en otro lado y otras que no se inmiscuyen en la situacion. La abuela intolerante agrede al joven negro desde que se sienta a su lado, su retorica recuerda al discurso nazi que azoto a Alemania a comienzos del siglo xx. EL, sin gestos ni contestaciones que lo pongan a la altura de la abuela, no reacciono, solo intercambiaba miradas burlonas con el niño, el resto asistia inmovil al denuesto de que era victima el negro. Solo los dos jovenes turcos, en su lengua natal, la insultaron, cuando esta trato de delincuentes a los nacidos en esa parte del mundo.
Fueron muchos minutos de improperios estoicamen-
te aguantados, cuando en la segunda parada (en la primera subieron cuatro niños que iban a la escuela) ingresa el encatgado de controlar que todos tengan su boleto. La abuela pone el suyo en la mano izquierda, cerca de la cara del joven, que espontanea e imprevistamente se lo mete en su boca y se lo come. El boletero no cree en la justificacion que le da la abuela y la califica de absurda, el joven negro le muestra el suyo y se muestra triunfa. La abuela que es obligada a descender, mira a su alrededor para que alguien le de la razon pero ya nadie justifica ni ampara a aquellos que vilmente rechazan al otro.
En la Alemania post-caida del muro de Berlin se impone el "imperio" de la justicia, la libertad y los derechos, no hay resquicio para el pensamiento totalitario, que no sera reprimido sino ue sera soslayado por la sociedad.

Publicado por: lino nicolas Mayo 7, 2004 10:20 AM

VIOLENCIA CONTRA LOS INMIGRANTES

La larga recesión vivida durante los años noventa en Alemania alimentaba la idea de que los inmigrantes estaban usurpando el empleo, los fondos destinados la estado de bienestar y la vivienda. Por esto el director del corto “El viajero negro” analiza desde la mirada de una señora mayor xenofobica todo este tipo de confrontaciones que se daban entre los alemanes y los inmigrantes, sobre todo los turcos y vietnamitas.
En ese corto se pueden observar varias situaciones que reflejan la discriminación reinante en toda Europa durante los ’90, lugar dónde jóvenes rapados neonazis autodenominados Skinheads atacaban a los extranjeros (personas no blancas de cualquier nacionalidad). En el video no aparecen estas personas, pero de todas formas la señora mayor los representa con la discriminación al hombre de raza negra cuando éste se le sienta a su lado durante el viaje en el tranvía
La mujer de elevada edad hace unos comentarios abiertamente y en voz alta sobre la realidad de los inmigrantes quienes según ella se reproducían en cantidades impensadas y sacaban el trabajo a sus compatriotas alemanes. Además en las imágenes se pudo observar como los demás pasajeros, sin quererlo se impregnaban de ese pensamiento que sólo dominaba a un grupo marginal ya que millones de alemanes se manifestaron en su contra y la policía los perseguía.
“ Ya tenemos bastantes desocupados. No necesitamos que vengan extranjeros. Nos roban el trabajo y la casa”, dice la mujer a lo que el otro hombre grande que aparece en escena asiente con un gesto. Mientras los turcos intentaban suerte con una alemanas, la mujer ve que sube un italiano y dice: “como si no tuviéramos suficiente con los turcos e italianos, que ahora los africanos o negros de mierda nos invaden”. A lo que los turcos responden con rabia por los comentarios que omitía el personaje principal.
La violencia de los Skinheads, sobre todo contra los turcos y vietnamitas, se convirtió en algo habitual en Alemania: en 1992 sucedieron 2.280 incidentes contra inmigrantes. Igualmente la rabia contra los inmigrantes no era un problema exclusivamente alemán, ya que Francia e Italia también habían endurecido sus leyes de inmigración.
Con un fuerte mensaje sobre lo que sucedía en esa época “El viajero negro” refleja de una forma abierta y bien directa la xenofobia de una porción de la sociedad alemana quienes no permitían a los inmigrantes desarrollar una vida normal fuera de sus países de origen. Queda bien evidenciada en la filmación la discriminación, el repudio hacia las razas diferentes, el rechazo a la vida de las personas y la marginación de los pueblos por se “deferentes”.
Por más que las imágenes sean bien crudas y los comentarios del personaje principal sean muy hirientes, el corto termina de manera bastante graciosa cuando el hombre de raza negra se come el boleto de la mujer y ésta es obligada a bajar del tranvía porque supuestamente no pago su boleto. Mas allá de esto la mirada del director esta bien reflejada, pero tal vez el final tenga esa distensión a tanta tensión para demostrar el lado bueno de los inmigrantes que tal vez en esa época solo querían mejorar su calidad de vida lejos de sus casas.

Publicado por: Federico Ariel Clérico Mayo 7, 2004 12:58 PM

El viajero de Danquart

“El viajero negro”, de Pepe Danquart, refleja la situación sociocultural alemana luego de la caída del muro de Berlín. A través de diversas metáforas, el director no sólo muestra la apertura de Alemania a un mundo en el que se derrumban los últimos rasgos de una fría bipolaridad sino que también explica cómo el ardor xenófobo de la oratoria hitleriana pudo perdurar más de medio siglo en algunas generaciones.
El cortometraje dura lo que un viaje en tranvía, sin embargo, permite exponer perfectamente la complejidad de la vida cotidiana en una sociedad fragmentada mediante dos personajes principales: una señora mayor (muy alemana ella) y un muchacho negro. El tranvía representa el medio en donde fluye la pluralidad y es el lugar donde se realiza el choque generacional, cultural e ideológico, es el espacio público.
Todo comienza cuando el joven de color se sienta al lado de la anciana, lo que provoca una inmediata reacción por parte de ella. La señora, ante el desentendimiento de los demás pasajeros, comienza un monólogo chauvinista y agresivo que, obviamente, habla peyorativamente de los extranjeros (africanos, polacos e italianos sobre todo) de una manera escalofriante. Pero Danquart destaca a otros personajes que escapan de la indiferencia y ocupan un papel más activo. Uno de ellos es un niño, que se presenta como la pureza de una generación nueva, libre de prejuicios y contempla con su sonrisa el accionar ridículo y enfadado de la anciana. El otro personaje, un coetáneo de la mujer que la asiente permanentemente con la cabeza, significa completamente lo opuesto, es decir, la tradición. Encarna a aquellas personas que vivieron la dureza de los años de guerra y sufrieron en carne propia la influencia del nazismo con sus promesas de grandeza y destinos gloriosos. La irracionalidad, el odio y el nacionalismo exacerbado de un líder demente, marcaron para siempre la mentalidad de varias generaciones. Así, la señora no hará más que recriminar a su “compañero de asiento” todos los males que aquejan a Alemania a principios de la década del 90: el desempleo, la delincuencia, etc.
Por su parte, los demás jóvenes -en especial el que está vestido de jean y escucha música-, son la contracara de la tradición y podría decirse que con su actitud indiferente simbolizan el pensamiento posmodernista.
Finalmente, en medio de la tortuosa experiencia, llega el momento de la venganza. Cuando el guarda solicita los pasajes, el muchacho negro arrebata el boleto de las manos de la anciana tan velozmente que sólo la mirada cómplice del niño lo puede percibir y luego se lo come. Entonces, ella es obligada a bajar del tranvía a pesar de haber dado la excusa más idiota de su vida.

Publicado por: Manuel ESPERTINO Mayo 7, 2004 8:23 PM

Pasado y Presente Alemán
Como historia, “el pasajero negro” trata de una serie de personas que suben a un tranvía(una señora mayor, un señor al que se le quedó el ciclomotor, un chico joven y extranjero, una mamá con su hijo) intentando cada uno llegar a su destino.
Resulta que este chico joven, extranjero, se sienta junto a la mujer mayor, pero esto no es lo particular del viaje sino que lo particular es que la señora comienza atacar verbalmente al joven sentado a su lado. Así va transcurriendo el viaje y en cada parada abordan el tranvía otras personas.
Al llegar a una parada se visualiza que ingresa un personal de la policía alemana para pedir los boletos, instante en el que el muchacho toma el pasaje de la mujer mayor y se lo introduce en la boca, determinando el inspector que esta señora no estaba autorizada para viajar en el tranvía. La historia termina con la señora acompañando al oficial a la comisaría y todas las demás personas seguían su viaje normalmente.
Ahora bien, los temas descriptos anteriormente son de carácter meramente superficial a comparación de otras cuestiones que se vislumbran a partir de las imágenes en diferentes planos, los gestos y las voces(con diferentes músicas) de los personajes de la historia.
Como señala Roland Barthes en “Lo obvio y lo obtuso” son estos tres mensajes los que nos hacen llegar a la comprensión de la historia. Denominados por él cómo: el mensaje Lingüístico(texto explicativo), el mensaje Simbólico(la imagen pura, de naturaleza icónica) y el mensaje Literal(lectura de la imagen).
La verdad es que hay un montón de cosas para analizar Pero lo que me sorprendió particularmente fue la cantidad de MIRADAS(tomándolas como gestos), de diferentes personajes, que hacían del texto explicativo(en este caso llevado a cabo por la señora)que me hicieron pensar en muchas cuestiones.
Ej: Cuando la mujer comienza con la agresión verbal hacia el joven, el niño sentado enfrente se ríe y su mamá ni se inmuta por los dichos de la señora bien alemana. Por otro lado, el señor de la motocicleta asiente con la cabeza cuando la mujer lo mira pidiendo una adhesión a su discurso. Las otras personas que ocupan el tranvía toman la posición distante de la mamá del niño ante esta situación.
¿Qué significa esto? Yo entiendo que las personas que tomaron distancia de la situación es porque piensan que esas críticas que la mujer hacía correspondían al pasado y que en ese momento Alemania debía reconstruir su país sin importar la procedencia de las personas que ahora vivían en Alemania. Pero también se puede comprender que estas personas no tenían el suficiente impulso como para frenar a la mujer mayor. Por el otro lado, no es casualidad que el señor que asiente con su cabeza el discurso de la señora corresponda a la misma etapa histórica, es decir que han vivido lo mismo y por tanto es muy probable que tengan los mismos valores inculcados en esa etapa de Alemania. Ahora, en el final cuando el señor ve que el joven extranjero le sustrae el boleto a la señora porqué no hace nada? Es en ese momento en que el autor utiliza el sonido de una trompeta para repensar la situación. Buen recurso ambiental.
Además durante el transcurso del viaje sube una persona con un aspecto, una vestimenta que hace referencia al rock y esto se podría asociar a la canción sobre el muro de Berlin, Pero también hay que decir que esa persona nunca se dio cuenta de lo que estaba pasando, parecería como que no le interesaba y él estaba metido en su mundo. A la ves, ingresaron al tranvía otros extranjeros de origen africano, que no tuvieron la misma acción que las otras personas. Ellos intentaron defender al chico extranjero, igual que ellos, de la señora alemana.
En cuanto a las imágenes de la venta del periódico, gente leyendo el diario, la plaza con chicos jugando, jóvenes hablando, me parece que le permiten al autor mostrar el contexto en que se desarrollaba esta nueva Alemania, luego de la caída del Muro de Berlín. De todas maneras no pude llegar a comprender del todo esas imágenes. Me gustaría que si alguien me diga como las interpretó.
Como Conclusión me parece acertado decir que el autor intentó demostrar que los conceptos de Discriminación y Xenofobia ya no están tan afirmados en la Nueva Sociedad Alemana en formación.
Cuestiones del Sonido:
 Al principio una música de suspenso, que ayuda a la imagen panorámica de Alemania(gran plano panorámico).
 Luego ruidos ambientales del tranvía que hacen que el espectador se introduzca en el contexto de la escena. No sólo del tranvía sino de diferentes voces.
 La trompeta del medio que me parece que deja un espacio perceptor para poder pensar o repensar la situación analizada.
 Nuevamente música de tensión cuando sube el inspector para la requiza de los pasajes, adelantando la situación conflictual que se va a vivir luego.
 Al final se combina una música de “liberación” o “alegría” con la misma trompeta del medio del corto.


Fernando Martinez Dorr

Publicado por: fernando martinez dorr Mayo 7, 2004 8:29 PM

Alemania 1992

El autor representó en el tranvía un recorte de la realidad alemana en 1992. Aquel reducido espacio, dónde comparten un instante de su existencia personas de todo tipo (mujeres, ancianos, estudiantes, trabajadores), se asemeja al Berlín de comienzos de los ´90: discriminación, racismo, neonazismo.
Ante la demanda de mano de obra, la ciudad se vio invadida de inmigrantes turcos, españoles e italianos entre otros. Podían residir y trabajar en el país, incluso formaban familias, pero no eran considerados ciudadanos. Junto con ellos, arribaron desde ataques xenófobos hasta miradas penetrantemente curiosas (como las lanzadas en el tranvía al italiano con el walkman).
La reacción de la anciana puede haber sido uno de los miles de actos discriminatorios, generalmente propios de alemanes “occidentales” que veían peligrar su buen estilo de vida.
La voz de la mujer, cada vez más audible, llenaba el silencio sólo interrumpido por los sonidos mecánicos del tranvía; mientras ella buscaba con la mirada otros ojos que la comprendieran, que justificaran sus argumentos. Sólo encuentra la sonrisa de un hombre, también mayor, que asiente ante un comentario xenófobo y provocador.
Los pasajeros más jóvenes, sin embargo, parecían tener una mayor tolerancia hacia lo “diferente”: las dos mujeres alemanas coqueteando con los turcos, la mirada cómplice que el chico dirige al negro cuando la mujer demuestra su malestar por compartir el asiento, son algunos ejemplos.
Estos viajeros podrían haber estado repudiando en silencio el discurso de la anciana, quizá pensando en los más de quince muertos, víctimas de ese mismo odio. Víctimas de la violencia e intolerancia de la extrema derecha de Alemania en 1992.

Publicado por: Erica Vespa Mayo 8, 2004 11:09 AM

El viajero que sigue viajando

En el cortometraje de Pepe Donquart se pudo ver un claro ejemplo de discriminación, intolerancia de, en este caso, una mujer mayor hacia un hombre negro.
Este episodio se da en un tren, transporte que reune gente de diferentes edades y clases, en Alemania en el año 1993.
La historia gira alrededor de un hombre africano que infelizmente decide sentarse al lado de una señora mayor que tiene encarnada en su mente una ideologia fascista y que no tuvo reparo en decirle lo mal que le parecia que existiera ya que para ella no era digno de ser calificado persona entre otras barbaridades.
Intervienen diferentes personajes en la escena, entre ellos, un anciano que afirma con un gesto las ideas de la señora, un niño que sin la capacidad de entender se divierte ante la situación, unos extranjeros que se sienten ofendidos pero que no reaccionan totalmente ante los dichos y entre ellos varias personas que hacen oídos sordos a lo que esta pasando.
El autor nos propone ver una realidad atraves de esta historia que como dije ya ocurrió en 1993 yo les propongo transladarla hacia el 2004 , que ya no existe esa intolerancia y esa discriminación?
Alemania en aquel entonces venia de la caida del muro de Berlin, se encontraba en un momento historico dificil, traia y trae consigo toda una historia sin embargo esa clase de hechos se hacen eco aún hoy en todas partes del mundo.
Podemos ver a diario como un negro(de los nuestros bien argentinos) no consigue empleo por ser negro, podemos ver como un viejo por ser viejo tampoco lo logra y los ejemplos se multiplican por mil.
Me pregunto hemos avanzado tanto como sociedad?
Estamos siendo participes de una guerra (IRAK) sin fundamentos en la cual la ONU no pudo hacer nada para evitarla y aún así creemos que hemos avanzado.
Ese viajero negro aún sigue viajando en la K de Rosario, en el subte de Bs. As., en un subte de New York City y en un vuelo hacia París porque aún nuestra sociedad mundial no ha aprendido a aceptar nada que no este en ese prototipo de hombre o mujer de Hollywood que tanto nos gusta ver.
El corto es una demostracion de la realidad atraves del arte que hoy podria ser reeditada sin problemas con solo unos pequeños toques de la modernidad del nuevo siglo.
El corto termina con un acto de justicia porque despues de escuchar durante diez minutos a la mujer "bastardear" al joven, todos esperabamos que le pasara algo y eso llego. Al subir al tren el guarda, el negro en un movimiento veloz le saca de las manos el boleto a la anciana y se lo come , si se lo come y con eso consigue poner en ridiculo a la cansadora mujer, una venganza dulce, venganza al fin. Lo bueno de esto es que la gente que pudo ver lo ocurrido no intervino y dejó que el guarda bajara a la mujer.
Un claro ejemplo de discriminación que no hacia falta que valla a ver a la facultad porque en la esquina de mi casa también pasa y también en el centro y también en mi provincia y también en mi país y también y también...

Publicado por: Eliana Gauna Mayo 8, 2004 3:31 PM

TRABAJO PRACTICO Nº I
CAROLINA FATTORE
“LOS SENTIMIENTOS HACIA ALGUIEN DIFERENTE”

El autor del cortometraje “ El viajero negro” quiso representar el odio que reinaba en muchos sectores de la sociedad alemana hacia los extranjeros en 1992 luego de la caída del muro de Berlín . Lo hace mediante una situación cotidiana de discriminación en la que un pasajero de tren es la víctima por ser su piel de color negro y debe soportar las ofensas de su compañera de asiento.
El personaje de la Sra. mayor agredía e injuriaba libremente y sin motivos a este “viajero negro”, lo acusaba de no pagar los impuestos, oler mal, padecer enfermedades, etc., es un claro exponente de la xenofobia y el racismo imperante en la sociedad como modo de resistencia a la libertad e igualdad de los individuos.
Mientras la reunificación Alemana permitió el reencuentro de familiares y amigos también supuso numerosos problemas sociales y económicos como escasez de viviendas, huelgas y manifestaciones, desempleo, incremento de la delincuencia y aumento de la violencia de extrema derecha contra la presencia de extranjeros. Muchos alemanes orientales se sintieron marginados por el oeste, por lo que se quejaron de recibir tratamiento de segunda clase, por su parte muchos occidentales consideraban que sus niveles de vida iban en detrimento por mantener a los alemanes orientales. . La mezcla de razas hizo posible el sentimiento de xenofobia y la discriminación de turcos y polacos, entre otros.

En la historia aparecen otros personajes secundarios: un señor al que se le había quedado la motocicleta y por eso decide tomar el tren, trataba de leer el diario pero la Sra. mayor con su alboroto no se lo permitió. Dos chicos y dos chicas que reían y conversaban al tiempo que observaban la situación, una mujer con su hijo, quienes también estuvieron muy atentos, un joven que escuchaba música con su walkman y no se enteró de nada y el policía que lleva detenida a la anciana cuando ésta le explica inútilmente que su boleto se lo había comido el pasajero negro. Todos estos pasajeros eran testigos de que la Sra. decía la verdad pero ninguno estuvo dispuesto a defenderla .Quizá porque sabían que había actuado injustamente.

Publicado por: CAROLINA FATTORE Mayo 8, 2004 5:58 PM

TRABAJO PRACTICO Nª I
Lorena Barba
El otro diferente


Una huella difícil de borrar, una consecuencia inevitable de la Alemania nazi, un legado vergonzante y una ironía que quiebra con la educación de las generaciones venideras. Cualquiera de estas frases puedo utilizar para referirme a la intención del autor de este corto, quien a partir del mismo, construye una mirada crítica, aguda y reflexiva sobre la historia, exponiendo ante los ojos del espectador los sentimientos más miserables que el ser humano lleva dentro, y que sólo conque se presente una oportunidad vasta para manifestarlos ante cualquiera.
Alemania, tras la caída del muro de Berlín en el año 1989, y su posterior reunificación de la parte occidental y la parte oriental, se convirtió en un caos, tanto económico, como social y por supuesto cultural. En los años noventa, este país se encontraba descontrolado, ya que su economía había empeorado notoriamente, los índices de delincuencia habían aumentado vertiginosamente, y la inmigración de polacos, españoles y turcos era excesiva en cuanto se refería a mano de obra. Es por esta última razón que la xenofobia, es decir, el odio y rechazo a los extranjeros, y la discriminación se hicieron mucho más evidente, a fin de convertirse estos sentimientos en una de las tantas malas características que define este país de Europa, evidenciada principalmente en los alemanes occidentales, quienes argumentaban que toda la culpa del desastroso momento que vivía Alemania era responsabilidad de los alemanes orientales y de los extranjeros, quienes según ellos “invadieron el territorio alemán y provocaron su ruina”.
Este contexto social sirve de referencia histórica para interpretar el trabajo que se vio expuesto en el corto.
La anciana sentada al lado del “viajero negro”, es la representante de esa huella y de esa consecuencia inevitable descripta al principio del escrito. Es también, la xenofobia, el nazismo y el racismo personificado, distinguidamente vestida, y sospechada de pertenecer a la clase alta de la sociedad alemana, a una generación, que en su mayoría arrastra el sentimiento discriminatorio de los años de Hitler.
Por otro lado, se apreció todo el contexto: el nene con su mamá sentados enfrente de la anciana y el viajero, un señor que se encontraba en tres asientos más atrás, y que intentaba leer su diario, a pesar de tener que soportar el discurso que se escuchaba en todo el vagón proveniente de la mencionada anciana, cuatro chicos adolescentes, dos mujeres y dos varones, quienes no tenían intención alguna de ser partícipes de la situación, un anciano que solo una vez asintió con la cabeza en una parte del discurso, pero que como todos los que compartían el lugar hizo evidente su desacuerdo respecto de la opinión de la mujer, quien quedó en ridículo y en absurdo frente a la autoridad del transporte por no llevar su boleto de pasajeros y no tener una razón coherente que argumentar para su justificación personal.

Publicado por: Lorena Barba Mayo 8, 2004 6:02 PM

“ El pasajero negro”
Pepe Dancart

*mirada del autor, lo que expresa a través de la historia
.
La película se remonta al año 1992 , post caída del muro de Berlín, es en este año cuando en Alemania se produce un cruce cultural nunca visto hasta entonces.
La película se desarrolla en un tranvía (en ese momento el transporte público mas importante de Alemania) y es aquí uno de los lugares donde se producen los choques culturales entre los nativos tradicionalistas alemanes y los nuevos inmigrantes.
El director de la película intenta mostrar esta realidad a través de dos polos opuestos, una mujer anciana alemana nativa, que representaría el tradicionalismo antiguo de la vieja alemania comunista, que muestra el desagrado contra los inmigrantes que llegan a su país.
La mujer anciana muestra una actitud tan fuerte en sus creencias que la convierte en discriminadora frente a otras culturas, por el otro polo podemos encontrar el personaje del hombre negro, este personaje que representa a un inmigrante que se ve discriminado por la anciana alemana durante el viaje en el tranvía, en este caso se puede ver como el personaje opta por ignorar las acotaciones de la anciana hasta que se cansa de escucharla y le saca el boleto de pasajero cuando entra el inspector del tranvía y logra que la mujer se expulsada del transporte.
Dentro de los personajes secundarios se encuentra un grupo de adolescentes, entre ellos dos inmigrantes turcos que coquetean con dos alemanas que también viajan en el tranvía, con estos personajes el autor intenta mostrar como la nueva generación de alemanes va aceptando el cambio social y no muestra desagrado con los inmigrantes, lo mismo se puede percibir con otro de los personajes, el niño que viaja en el tranvía que muestra agrado por el negro inmigrante y le sonríe mientras se ríe de las acotaciones de la anciana alemana que se queja de la inmigración.
También en el viaje se puede observar a un personaje, un hombre que con un walk-man escucha Rock and Roll ,música de origen ingles y norteamericano , dejando bien en claro como cada inmigrante lleva consigo su cultura.

Publicado por: Fernando Maskin Mayo 8, 2004 6:08 PM

El viajero Negro.
El cortometraje de Pepe Danquart se desarrolla en Alemania, después de la caída del muro de Berlín, en 1992. Hace hincapié principalmente en la actualidad social en una Alemania unificada, que a pesar de todo, conserva sus marcas fascistas.
La Historia se desarrolla en un tranvía circulando por la ciudad de Berlín. Los personajes principales son una anciana alemana, y un negro inmigrante.
Las primeras imágenes que se ven son algunas panorámicas de la ciudad y a un hombre tratando de arrancar su moto sin conseguirlo.
Después se muestra a un grupo de gente esperando el tranvía, hombres y mujeres de diferentes razas, entre ellas se encuentra un negro con un amigo escuchando música, la cual ambienta el lugar, sin molestar o llamar la atención a las demás personas.
Cuando llega el tranvía todos suben, y el negro, con respeto, pide permiso a una anciana para sentarse a su lado, ella lo mira con desprecio y no responde a su petición. El hombre, sin mas, se sienta.
La mujer indignada comienza a monologar insultando al hombre de color, despreciándolo, y descalificando a todos los inmigrantes. Ésta representa a lo conservador, la tradición nacista que dejo sus huellas, sobre todo, en gente de mas edad, como esta señora, que creció bajo ideas fascistas.
En el tranvía, que podría representar al ámbito social, se encuentran turcos, italianos, musulmanes: una combinación de etnias conviviendo en armonía.
Entre ellos hay un grupo de jóvenes turcos que reaccionan ante las acusaciones de la mujer. Sin embargo, el negro permanece tranquilo, tolerando las ofensas.
También podemos observar expresiones en las miradas de los pasajeros, como la del niño en frente al negro que le sonríe como su cómplice, descalificando el discurso de la vieja.
Entre los pasajeros hay un hombre de edad, que vivió la misma parte de la historia que la señora, y en un momento dado, asienta con la cabeza a lo que ella dice.
Hay una parte en la que se muestran planos cortos de miradas y rostros acompañados de la voz distorsionada de la mujer emitiendo su discurso, en sus expresiones se puede distinguir la actitud de indiferencia de los pasajeros.
En una parada del tranvía sube un controlador de boletos, todos lo preparan para presentarlo. La vieja tenía su boleto en la mano izquierda, muy cerca del negro; es aquí donde éste aprovecha para tomar venganza de todo lo que ella le había hecho durante el viaje. Toma el boleto de la señora y se lo come.-
El guardia solicita el boleto a la mujer y ella se excusa con lo ocurrido esperando que las personas de testigo le den la razón, las cuáles se muestran indiferentes ante la situación como una forma de hacer justicia ante lo transcurrido en el viaje.
El guardia cree absurda la excusa de la vieja y la baja del tranvía: acá ase muestra como la ley es igual para todos, por mas alemana que la señora fuese no hubo prioridad ni diferenciación al lado de un inmigrante, ésta no tenia su boleto.
También se ve al hombre de la moto, que estuvo en las primeras imágenes, que desprevenido tuvo que subir al tranvía y no tenia su boleto, pero al detectar el controlador primero a la anciana, éste se salvo y continuo en el viaje.
En el final se muestra como metáfora al tranvía siguiendo su camino, como el tiempo, cargando con personas jóvenes, con ideas distintas, siendo de diferentes razas pero en convivencia y dejando atrás las ideas y pensamientos conservadores.

Publicado por: Melisa Naya Mayo 8, 2004 7:01 PM

Un poco de negro al blanco

Comenzar por la pregunta sobre qué nos quiso decir el director, es hacer una pequeña recorrida por la historia.
Contextualizando el cortometraje nos vamos hacia Alemania, 1989, caída del muro... qué significó esto?.
El mundo, un poco antes, estaba parado frente a dos grandes ejes. El principal era el de la máquina capitalista, el que movía y cambiaba fichas. El segundo, el que impulsaron Marx y Engels, el llamado comunismo; la utopía de la gran comunidad; todos con iguales recursos, tecnologías, educación; el que algunos países querían (y Cuba todavía puede proclamar, aceptar y realizar) como forma de administración.
Cuando cayó el muro, unos lo pintaban como que estaban salvando a los que estaban del otro lado, a los que querían salir corriendo de ése ¨encierro¨, y en realidad, solamente se unieron fuerzas. Éste hecho significó ponerle un poco de negro al blanco, y un poco de blanco al negro. Buscar el gris perfecto.
Lo que el director nos quiso decir es justamente esto; el paneo de la ciudad y la toma en contrapicado de aquél sujeto que no podía arrancar su motocicleta y termina decidiéndose a subir al trenvía, no podía ser ése, quizás, cualquiera de nosotros?. Ubicarnos en el mismo espacio en donde se conjeturan los polos.
Las representaciones básicas las puso en la señora blanca, vieja, todavía ortodoxa; en el muchacho de piel negra que sube al transporte luego de compartir un trago y un poco de rock con uno rubio; y al futuro lo planteó en el pequeño que está sentado enfrente de los dos opuestos.
La mezcla de músicas, que son sólo formas de sentir las cosas; los timbres que resonaban en instantes precisos; voces que se tapan unas entre otras; el monólogo fóbico de la señora y el silencio del negro que tan paciente estaba sentado a su lado.
Las miradas buscaban complicidades entre lo nuevo y lo viejo; entre lo que siempre fue, lo que es, y lo que puede llegar a ser.
Pero el mayor quiebre que produce el director es cuando enfoca orejas, las que oyen, sin querer (tal vez), el discurso de la mujer mayor, que va poniendose pesado, lento, como si fuese ése sumbido incesante: la moral.
Y un nuevo timbre sorprende. Sube el vigilante, el botón, y tienen que mostrar los tickets de viaje, y la paciencia del negro finaliza, y como un ataque de serpiente, la supuesta víctima del odio se come el boleto de la acusadora. Aquí nos muestra la astucia, la falta de cobardía para ser verdadero frente a los demás.
Y llega la ley; la que ahora nos marca a todos desde un corte horizontal. Pero la señora ya no tiene derecho para viajar; no hay absolutamente nada que la avale como pasajera, y debe bajar.
Con la última imágen, Dancart nos dice todo. El trenvía sigue; la historia continúa. Y la última canción remata el relato, se llama ¨Keep all the sunshine¨.

Publicado por: Cadel Damianovich, Ma. Eugenia Mayo 8, 2004 7:36 PM

El cortometraje "El pasajero negro", de Pepe Danquart, refleja claramente la situación social de la Alemania unificada.
Este director utiliza constantemente metáforas para explicar su visión de la realidad alemana en los años psteriores a la caída del muro de Berlín.
La primera metáfora observable es la del tranvía, que vendría a ser el escenario del corto, y que representaría el transcurso de la historia, así como también un lugar de intercambios.
Las demás metáforas están plasmadas con los personajes que viajan en el transporte. La anciana, junto con sus comentarios insultantes y xenófobos, vendría a representar lo que quedaba del fascismo, y digo esto 0porque sus palabras pasan desapercibidas para el resto de los viajeros; y el africano contra el que van dirigidos los insultos representaría a los extranjeros que veían en Alemania un futuro mejor, con más posibilidades de progreso que en sus países de origen, ya que en esa época había gran pferta de trabajo en dicho país. Esta metáfora se vería reforzada por la presencia de unos jóvenes turcos en el fondo del tranvía.
El director utiliza el recurso de representar mediante las edades lo nuevo y lo viejo. La anciana sólo encuentra apoyo a sus ideas en el hombre de edad que está cerca suyo; ambos son el reflejo de lo que está quedando atrás. Los jóvenes (los turcos que charlan con las alemanas), son la imagen de la época actual, en donde las diferencias entre razas van desapareciendo. El otro muchacho que sube al tranvía escuchando walkman, marca el ingreso de la tecnología en la historia del país. Y el niño vendría a reprsentar el futuro, lo que no se sabe.
Para concluir, el africano, que no había respondido a la violencia verbal de la dama, encuentra una forma muy sutil para hacerla bajar del tranvía, y en este momento ella queda en el pasdao, no puede seguir formando parte de ese mundo que le es indiferente.

Publicado por: María Eugenia Cuberlis Mayo 8, 2004 8:12 PM

UN MURO QUE NO SE DERRUMBA

El cortometraje "EL PASAJERO NEGRO", realizado por Pepe Danquart, en 1993, se sitúa en el contexto alemán posterior a la caída del Muro de Berlín, frontera que había separado por más de 40 años a la Alemania Federal de la Alemania Democrática. Este acontecimiento no sólo tuvo consecuencias políticas y económicas importantes, sino que además generó un cambio en el ámbito social, con respecto a la identidad nacional de los alemanes.
Después de la unificación, la inmigración se conjugó con el desempleo y la pobreza. Los alemanes nunca fueron propensos a admitir la entrada de extranjeros a su país, y, en caso de hacerlo, la consideraban un acto de caridad. Imponían todo un sistema de reglas para ellos y quien no las cumpliera sería automáticamente excluido. De esta manera, se afianzó una identidad nacional que obligaba al inmigrante a "aprender a ser alemán".
Es este el imaginario que rige en las mentalidades arcaicas del personaje de la anciana, quien hace el monólogo durante el corto, y de un anciano, quien asiente todo lo que ella dice.
Esta mujer se altera cuando un hombre negro; que estaría representando a cualquier inmigrante en Alemania, como los niños turcos que también aparecen; se sienta a su lado en el tren. Agrediéndolo, expresa un nacionalismo exacerbado que es propio de la sociedad que precedió a la caída del muro, y discrimina a alguien a quien su país estaría "haciendo un favor". Desde el punto de vista de esa mujer, el hombre africano, o cualquier inmigrante, es culpable de los males que perturban a Alemania. "Deberíamos poder cambiarles el nombre", es una frase que muestra la superioridad que cree tener la anciana con respecto al muchacho negro, a quien, supone, debe enseñarse a ser alemán.
Ahora bien, este muchacho, además de representar a cualquier inmigrante, estaría connotando la resistencia de los extranjeros a olvidar sus raíces, desde la vestimenta hasta la actitud de tragarse el boleto, molesto por las agresiones de la mujer. Lo mismo ocurre con los jóvenes turcos que se enojan con la anciana.
En un lado opuesto a ella, se ubicarían el guarda del tren y el niño que viaja con su madre frente a los protagonistas. Ambos tienen una actitud más condescendiente. Uno, obviando los comentarios de la anciana, y otro, riéndose de la situación, dejan entrever que la ciudadanía alemana ya no está dada por una ascendencia histórica, sino por la contribución que cualquiera pueda hacer en el país. Para ellos, los inmigrantes no tienen la carga negativa que les confiere la mujer, sino que serían una consecuencia más de la evolución de Alemania.
Por otra parte, la historia transcurre en un ámbito público, de uso común para cualquier ciudadano, como es el tren; y, durante el monólogo de la anciana, el sonido que se escucha de fondo es el del ambiente. Estos detalles podrían significar la cotidianeidad o lo común de estas situaciones, que harían a toda una visión de la realidad que tiene el autor. Las metáforas que utiliza no hacen más que reforzar la imagen de esa realidad, que estaría marcada por la caída de un "muro material" pero la persistencia de un "muro abstracto, social" que divide a nacionales de extranjeros, a "uno" del "otro diferente".

Publicado por: Luciana LACORAZZA Mayo 8, 2004 9:32 PM

“La nueva Alemania”

El cortometraje de Pepe Danquart intenta representar la Alemania post caída del muro de Berlín, un país que después de muchos años se vuelve a abrir al mudo, a este nuevo mundo globalizado, y en esta apertura resurge el racismo, la xenofobia, el nacionalismo.
El film comienza con una imagen de la ciudad atravesada por un tranvía. Luego del paso de este se puede ver la ciudad sin divisiones, la ciudad unificada, ya que quedó atrás el viejo muro.
La parte principal del corto se produce en el tranvía, que desde mi punto de vista simboliza el mundo moderno, un lugar sin fronteras cerradas en el que habitan personas de diferentes lugares. Las primeras imágenes de los personajes de “El pasajero negro” son en la estación. Entre ellos hay una mujer con un niño pequeño, dos jóvenes al parecer turcos, un ejecutivo, un hombre mayor, un joven de piel negra hablando con otro muchacho y dos chicas. Es interesante destacar a un personaje que intenta arrancar una moto vieja, al no poder hacerlo se sube protestando al tranvía, esto quizá muestre la dificultad de ciertas personas para adaptarse a este nuevo mundo, la reticencia de “subir” al mundo modernizado. En los planos de este personaje cambia la música, como si estuviera en un lugar distinto al resto de los personajes, quizá con esto se quiera representar que este hombre se quedó en el tiempo.
Los personajes principales son una mujer alemana mayor, que esta arriba del tranvía desde el principio, y el joven de piel negra que se sienta junto a ella. Al sentarse, la mujer comienza a decir, a modo de monólogo, cosas despectivas al muchacho. Los personajes que se hallan a su alrededor parecen no prestar atención a lo que dice la anciana, excepto un niño que le hace una sonrisa cómplice al muchacho negro y un hombre mayor que asiente en un momento a la mujer. Lo interesante es ver que las personas que presentan xenofobia en este film son de edad avanzada, son las que siguen con las ideas racistas que caracterizaron a la vieja Alemania, la que creía en su pureza racial, en su superioridad, mientras que el niño no considera al muchacho como alguien ajeno o extraño, él representa a la nueva Alemania, o mejor dicho, la Alemania que el autor pretende que surja, en la que coexistirían personas de diferentes nacionalidades, de diferentes clases e ideologías sin discriminación.
La anciana comienza a hablar cada vez más fuerte, pero los demás tripulantes del tranvía siguen sin prestarle atención, esto muestra la individualidad del mudo de hoy, en el que las personas se preocupan por sus cosas y ante una injusticia dan vuelta la cara porque total ellos no la sufren.
El corto finaliza cuando sube un hombre a revisar si todos tienen sus boletos. El muchacho negro cansado de que la mujer lo insulte se come el boleto de esta y la terminan bajando del tranvía. Con esta escena el autor quiso decir que ya no hay lugar en esta nueva sociedad para los discursos racistas y xenófobos.
Desde mi punto de vista hay que destacar que por más que este film trate de mostrar a la sociedad alemana, y que muchos de nosotros tratemos de identificar el racismo o la xenofobia que muestra el corto con el pasado nazi de Alemania, estos son fenómenos que se dan en todo el mundo y que hoy en día, doce años después de que se realizó este corto, siguen estando presentes aunque no siempre aparezcan explícitamente.

Publicado por: Rocio Martínez Mayo 8, 2004 9:39 PM

Albornoz Ma. Lucrecia
“La venganza del viajero negro”

El autor de este cortometraje quiso trasmitir algo más que una historia con un final cómico, por lo tanto se debe apreciar cada uno de sus elementos separadamente e inmersos en el contexto histórico.
Los hechos se desarrollan en Alemania después que se unificaran los dos frentes que la componían en 1990. Como símbolo se esta unión se derribo el Muro de Berlín, que separaban ambos estados.

El corto da cuenta en primer término de las situaciones de discriminación que en varias ocasiones deben sufrir las personas de color. Los pasajeros del tranvía muestran distintas posturas.
La anciana alemana, es muy conservadora, cerrada en sus pensamientos, xenofóbica, quizás tuvo que vivir muy de cerca la guerra. Una persona que a pesar del transcurso del tiempo no ha podido olvidar el pasado, es una de las protagonistas. Mientras viajo en el tranvía siempre estuvo discriminando y criticando a los inmigrantes por varias cuestiones como la inseguridad, su ilegalidad, porque no pagan sus impuestos, entre otras cosas.
Otros de los personajes principales es el hombre de color, persona muy tolerante que a pesar de muchas ofensas que tuvo que recibir, en ningún momento perdió la paciencia o le faltó el respeto a esta señora que no dejó de agredirlo. Su respuesta consistió en comerse el boleto de la señora, acción ingeniosa y graciosa, que cumple el cometido de hacerle “pagar” a la anciana sus agravios.
Ingresan al tranvía, dos chicas alemanas y dos chicos turcos, que no dejaron de intercambiarse miradas. Ellos muestran una mentalidad más amplia, más amigable, la que tienen los jóvenes en general, los que no le dan tanta importancia a los conflictos que tuvieron sus antepasados en otras épocas. En un momento cuando la anciana dirige una crítica hacia los turcos uno de ellos se enoja y en su lengua hace un reproche.
El motociclista hace pensar que es uno de los personajes principales pero no lo es. Cuando viaja en el tranvía se ve una escena suya en la que mira con fastidio a la señora que se queja, como diciendo “ya es hora de dejar atrás viejos resentimientos” como muchos otros pasajeros lo hacen.
Al principio de la historia aparece un chico que se ríe de la actitud tonta de la señora mayor cuando de un tirón saca su abrigo porque el hombre de color se había sentado sobre el.
El tranvía es un transporte público, ese lugar común que se debe compartir con distintas personas sea cual sea su religión, su condición social, su posición económica. Allí se vive, como en muchas otras ocasiones se vivieron, situaciones de discriminación que una y otra vez afectan principalmente a la gente de color.
La música marca diferentes momentos: de tensión, de resolución de alguna escena (es más suave por ejemplo), en el final de la historia, etc.

Publicado por: Albornoz Ma. Lucrecia Mayo 8, 2004 10:18 PM

TRABAJO PRACTICO Nº I
MELISA KAPLAN


El viajero negro

Como un diamante rutilante hallado entre lo opaco y aparentemente poco singular de su entorno, una situación cotidiana puede reflejar de manera brillante los sucesos propios de una época y un lugar determinados. Ocurre que todo hecho está atravesado por la historia.
El director de cine alemán, Pepe Darquart, a través de este recurso intenta representar la realidad de su país en el año 1992. En un cortometraje construye una situación tragicómica que ensambla en una ciudad y un tranvía que la atraviesa.
Es importante recordar que hace 12 años, Alemania pretendía ser políticamente un país unificado luego de la caída del Muro de Berlín que marcaba el límite entre la República Federal de Alemania (en el oeste) y la República Democrática Alemana (en el este). El derrumbamiento de esta barrera emocional, que mantuvo separadas durante casi cuarenta años a miles de familias, estuvo acompañada por una cruel expresión de sentimientos xenófobos y acciones antisemitas perpetradas por organizaciones de extrema derecha y grupos nazis.
En el film, el chauvinismo alemán sale a la luz a través del personaje de una señora mayor sin tapujos, cuyas palabras y actitudes blasfeman a la población extranjera que acude al país con la esperanza de encontrar un empleo. Junto a ella, viaja el denominado “pasajero negro”, un africano que representa al conjunto de inmigrantes ilegales (negros, polacos y turcos, entre otros) que vive y trabaja en el heterogéneo territorio. Mientras el viajero recibe las críticas sin decir una sola palabra, la gente observa guardando silencio también, con excepción de unos niños bastante enfadados, procedentes de Turquía, que le responden en su lengua natal. Aquí aparecen otras dos metáforas, la primera refiere a aquellas personas oriundas de Alemania o no, que permanecen sin inmiscuirse en las cuestiones políticas y sociales del país; y aquellos que, contrarios a las ideologías fascistas de derecha, no temen luchar por sus ideales. Por ejemplo, se sabe que luego de la caída del muro, al menos un partido de izquierda (FDJ), logró seguir funcionando.
Por otra parte, la Unión soviética, que respalda a la República Democrática alemana (comunista), se halla encarnada en la figura del anciano que observa con recelo a un joven que sube al tranvía, de ropa holgada, con un walkman; típico adolescente estadounidense. El chico, de mirada arrogante, simboliza Estados Unidos, potencia que daba su apoyo a la República Federal de Alemania (capitalista). Por lo tanto, el director en el corto no olvida hacer referencia a la guerra fría.
Al comienzo del film, los diarios que son vendidos en la estación señalan el presente y sus características; y los jóvenes que suben al tranvía, el futuro de la sociedad alemana. También, el tren que sigue su camino, con el volumen de la música un poco más elevado, induce al público a pensar en el porvenir de ese país.
A propósito de la música, cabe remarcar que cada sonido guía al espectador en la interpretación del relato, por ejemplo, la presentación del viajero negro está connotada por el ritmo que escucha (música afro). Al comienzo y al final se oye una melodía de órgano y trompetas, que sumada al ruido de la campana tradicional del tranvía, otorgan dinamismo a la historia.

Publicado por: Melisa Kaplan Mayo 9, 2004 3:03 AM

"El viajero Negro". Por Pepe Donquart.

"Una buena Metáfora para representar lo peor de una época justamente... negra".

El cortometraje se desarrolla en el contexto social que sobrevino en Alemania, tras la caída del "Muro de Berlín", en 1989.
Como es de conocimiento común, lo que hoy es conocido como República Federal de Alemania, estuvo dividida entre los años 1945 y 1990 en 2 Estados: República Democrática Alemana y República Federal de Alemania. Ante la emigración masiva de la población al sector occidental de Berlín, en 1961 comenzó la construcción de un muro de cemento de 5 metros de alto, coronado con alambres de espino y vigilado con nidos de ametralladoras y minas. Este complejo de sistemas de muros, vallas electrificadas, y fortificaciones se extendió a lo largo de 120 kilómetros, separando la ciudad y rodeando completamente a Berlín Occidental.
En 1989, las revoluciones que derribaron a los gobiernos comunistas, tuvieron su mayor conquista con la apertura del muro el 9 de noviembre de ese año. Consecuencia inmediata de ello fue la reunificación de las dos Alemanias en lo que hoy conocemos como República Federal de Alemania. Y a partir de esta reunificación, llegaron a dicho país cantidad de extranjeros que veían esperanzados un futuro próspero, pero pese al prosgreso, a las ilusiones... las reacciones exonofóbicas, racistas y facistas, tampoco se hicieron esperar.

Es lo que representa a través de secuencias visuales Pepe Duanque, director de "El Viajero Negro". Plasmando todo lo acontecido a través de metáforas, en este corto, explica, señala, ejemplifica, las humillaciones, (encarnadas en un discurso fascista), que tuvo que soportar un hombre de color al realizar un viaje, tan común, como lo era en tranvía.
Pero este tranvía, como otros componentes del cortometraje, no juega un papel pasivo, sino que representa a la "historia misma", a la reproducción contínua de ella.
Y los dos protagonistas, por un lado el pasajero de color, que en tono amable solicita un asiento a una mujer de edad avanzada, netamente elitista, que despotrica duranto todo el viaje argumentos racistas, logran clarificar la intención manifiesta del director. "Dejar en evidencia la resabia de aquel fascismo imperante antes y luego de la caída del Muro de la Verguenza".
La situación que surge a raíz de tales personajes, encarna, (fácilmente identificable), lo nuevo y lo viejo de un mundo en contínuo progreso, las ideas que no encuentran ya albergue en un país socialista, predispuesto.
Ese cruce cultural de valores, principios... Donde se conjuga todo, "la inocencia" (el niño riéndose de los comentarios insolentes de la señora), "la reacción" (no sólo del chico turco que confronta a esta señora, sino la del muchacho con walkmans que sube al tranvía en una de las paradas), hasta la "naturalidad", (como la del guarda, que no sospecha de la versión dada por el pasajero negro, y no duda en bajar a la señora cuando constata que no posee boleto).
Todo ensamblado, con el único fin de demostrar... no ya lo errante de una corriente de pensamiento puramente facista en pleno siglo XX, sino ...
"lo ridículo de ésta".

Publicado por: NOELIA D. GRECCO Mayo 9, 2004 3:21 AM

Xenofobia e indiferencia en la sociedad alemana.
El muro de Berlín, construido por la República Democrática Alemana para evitar una invasión por parte de la República Federal Alemana, separada a Berlín Oriental de Berlín Occidental, e impedía el libre acceso en ambas direcciones entre los años 1.961 y 1.989.
Con la caída del muro en noviembre del ‘89 se reunificaron las dos ciudades, lo que permitió que se reunieran muchas familias y amigos separados durante años.
También trajo consigo problemas sociales y económicos: escasez de vivienda, huelgas, desempleo, aumento de índice de criminalidad y violencia contra los extranjeros.
Alemania tuvo que implementar ciertas medidas para que su economía no decayera, aumentó los impuestos, redujo las subvenciones del Estado y recortó los servicios sociales.
Fueron tiempos difíciles para los ciudadanos alemanes, muchos de ellos se sienten tratados de forma discriminada y avasallados en el nuevo Estado. Además creen que la reunificación ha fallado y no han cumplido la promesa de vivir mejor. Por el contrario, afirman que están sacrificando su buen nivel de vida para mantener a los extranjeros que llegaron al país luego de la caída del muro.
El director de “El pasajero negro” localiza su mirada en la xenofobia, en la discriminación y en la indiferencia reinante en la sociedad alemana de la década del noventa. La mujer mayor es el personaje que a lo largo del corto cinematográfico muestra este tipo de pensamiento xenófobo, que no puede aceptar que los inmigrantes formen parte de su cultura, de su vida cotidiana, un ejemplo de esto, es su reacción al ver que un negro se sienta al lado suyo.
Por otra parte, es interesante analizar las otras personas que viajan en el tranvía, la mayoría de ellos eran gente joven, que escuchaban las palabras de la señora, pero sus rostros mostraban una total indiferencia, a tal punto que, cuando el negro se comió el boleto de la señora, nadie dijo nada.
Lo que Danquart quiso mostrarnos, es que en Alemania, encontramos personas con diferentes puntos de vista de la realidad en la que viven.
Algunos comparten la idea de integrar a los extranjeros en la sociedad, esto se puede ver en el tranvía, cuando dos chicas alemanas coquetean con dos chicos negros.
Otros, (como la señora mayor) se puede decir que son proteccionistas de su cultura y no aceptan que su país se llene de extranjeros.

Publicado por: maria cecilia cassata Mayo 9, 2004 11:45 AM

Luego de la caída del Muro de Berlin, en 1989, no solo Alemania, sino que el mundo se unificó bajo la hegemonía de EEUU. Los costos de esta unificación fueron la destrucción de fuerzas productivas y la desocupación, dentro del marco de una importante crisis capitalista. El empleo se tornó inestable y se agudizó, notablemente, la competencia entre los trabajadores: hubo reduccion de los salarios y de las conquistas sociales y democráticas del movimiento obrero. Asi se vivia en la Alemania de los`90. La mayor amenaza para la paz ya no la constituia la disyuntiva entre dos grandes bloques, la Guerra Fria habia terminado, no obstante nuevos focos de conflicto comenzaron a desarrollarse: la pobreza, las discriminaciones étnicas, el nacionalismo exacerbado, el radicalismo religioso y el narcotráfico, entre otros.
Sobre dicho contexto Pepe Dacuant presenta una breve historia, un corto en blanco y negro, sin efectos especies, con algunos silencios, fondos de musica instrumental extranjera y diálogos impactantes. "El viajero negro" combina, por un lado, la simplicidad de lo cotidiano expresado en un film que transcurre, practicamente, en el interior de un tranvia y, por el otro, la compleja situacion social implicada en la lucha de clases, que desemboca en racismo, segregacion y xenofobia, como restos de una Alemania Nazi y tradicional que busca (quizas autoritaria y desesperadamente) recuperar su identidad, en un momento de reacomodamiento politico, social y económico.
En el relato, imagenes que duran apenas segundos describen toda una situación, y los primeros planos constituyen una de las herramientas fundamentales para transmitir los sentimientos que invaden a distintos personajes de la historia: expresiones de bronca, superioridad, indiferencia, consentimiento, impotencia, cansancio, tristeza y soledad, son algunas de las que el autor destaca y entrelaza, en el encuentro inevitable y fastidioso de un conjunto de personas que deben compartir el mismo vehículo.
Cuando las escenas se unen y se intenta otorgar al ordenamiento propuesto por el autor un sentido general, las percepciones del cortometraje pueden resultar muy distintas.
En una sutil e impecable anexion de episodios tragicomicos, Dacuant plasma la dificil realidad de un pais cosmopolita que alberga, por ej., turcos, polacos, italianos y africanos, en donde conviven intereses contrapuestos y grandes diferencias sociales. A partir de tal momento histórico plantea una especie de discución, o bien un monólogo en donde una señora mayor, como encarnación de la burguesia o aristocracia alemana, agrede y acusa, durante todo el viaje, a un hombre negro que se sienta a su lado. La particularidad que hace brillante te la exposicion resulta del hecho de que no existe casi otra intervencion mas que la de sus palabras.Pero, en medio de un tenso silencio, se desarrolla un juego de miradas que hablan por sí solas; gestos de adherencia, rechazo e indiferencia acompañan a cada uno de los pasajeros y los hace partícipes del discurso de la anciana.
Un final rápido y gracioso remata la historia y provee de moraleja a la historia: ...Nunca saques el boleto cerca de un negro..., te lo puede comer.

Publicado por: Varina Pachiana Mayo 9, 2004 11:57 AM

Una sociedad que discrimina
Una característica específica de alemania es los xenófobos que son sus ciudadanos, algo que se creía haber derrumbado junto al muro de Berlín en 1989, cosa que marcaba las direrencias de una y otra alemania y que traía promesas de unificación , que fue asi en el aspecto político y en el económico pero no en el social.
Esto se puede ver con claridad, en el "pasajero negro" producción de Pepe Dankuarten el año 1992, que cueta la historia de una particular señora mostrando su pensamiento discriminador al molestarse por que un joven de raza nega de sienta a su lado en el tren.
La sociedad alemana , se definió por mucho tiempo con el concepto de "identidad nacional"cosa que ponía a los inmigrantes en un problema:tenían que comportarse como alemanes , tenían que aprender a ser personas de este país . El el corto esto se puede ver cuando la señora sugiere a otro de los pasajeros "deberíamos poder cambiarles el nombre". Estas son una de las tantas cosas que reflejan el pensamiento cerrado y chato de los alemanes , que no ven en los inmigrantes como un modo de aflujo para el país sino como un carga en donde tienen que hacer caridad,(cuando la señora de dice:" ya que no pagás los impuestos.....sentate en otro lado").
En el pasajero negro creo que el autor trato de mostrar que a pesar del durrumbamiento del muro, los alemanes siguen teniendo sus actitudes racistas , no solo solo con los extranjeros , sino también con los diferentes , mostrando ese chico con el walkman vestido de manera poco común para la época y el tipo de sociedad cuando es observado al subir al tren.
En la década de los noventa , con el auge de la globalización , en donde predominan sociedades heterogéneas, con pluralidades étnicas, que hacen al crecimeinto de un país , Alemania parece haber quedado fuera de este proceso de integración , y siguen pensando que si llegan personas desde afuera le van a robar la identidad . Y ven como única forma de defensa las actitudes racistas , de discriminación , de trato de inferioridad a una persona , y en esta caso por el color de la piel , creyendose en el derecho de emitir juicio sobre algo o alguien por el solo hecho de estar en su país.
Guadalupe Garcia

Publicado por: Guadalupe garcia Mayo 9, 2004 12:41 PM

El pasajero Negro:
Este corotometraje nos acerca a una historia que transcurre en Alemania, período pos-caída del muro de Berlín, en un tren de pasajeros. El tema central de la obra es la discriminación racial, ni mas ni menos, que se explícita en la actitud de los personajes de la historia: una anciana alemana que se muestra irritada ante la presencia, para ella "molesta", de un muchacho negro.
Esta anciana a lo largo de la historia comenta al resto de los pasajeros su opinión acerca de los inmigrantes, y no sólo de los africanos, sino también incluye a los turcos y a los italianos(todo inmigrante es considerado una "molestia" y una "carga" para la sociedad alemana, según ella), ignorando que en el vagón del tren hay muchos otros más inmigrantes que la acompañan y que se sienten igual de agredidos que el muchacho negro.EL vagón del tren se presenta como una metáfora de la sociedad (no sólo la alemana) en la que la discriminación está siempre presente, y no sólo la racial sino también la de clase social.
Sin embargo, el autor del corto muestra a todos los personajes como iguales (he aqui el mensaje). Como pasajeros de un mismo tren, todos son iguales y por ello tienen derecho a obtener asiento como la obligación de pagar boleto. La sola actitud desconsiderada de la anciana le trae consecuencias puesto que el muchacho africano, muy molesto por el trato de la señora, le arrebata y se traga, literalmente, el boleto de la misma. Así, ante el inspector de boletos, ella se ve obligada a descender del tren.
Por otro lado, están las dos chicas, (que por lo visto parecían nacidas en Alemania), que se encuentran charlando con unos chicos de descendencia turca, lo cual también es mal visto por la anciana, asi como el muchacho, yo supongo, italiano (por lo que comenta la protagonista), que sube en una de las paradas, con una actitud rebelde y haciendo oídos sordos a los comentarios xenofóbicos que pueda generar su presencia.
Otro suceso que me parece importante destacar es la presencia de un personaje que transmite mucho al espectador a mi criterio: un niño de once o doce años aproximadamente, que se muestra muy simpatico y hasta cómplice del muchacho africano. Con este personaje se afirma más la idea del autor. Para el niño el africano es alguien más que sube al tren. Y por el simple motivo de haber pagado boleto merece estar ahí; no lo percibe como alguien "extraño o ajeno" a su ámbito.
El personaje del niño transmite la idea de la inocencia y la pureza.
El niño se muestra ajeno a toda concepción, impuesta por una sociedad cerrada, de diferencias raciales y de superioridad de una raza u otra o diferencia de clases sociales. Ignora todo ese tipo de concepciones, tal vez por su edad o por su crianza, pero sin discusión su actitud es más sabia que la de la anciana.

Publicado por: Maria Victoria Giachello Mayo 9, 2004 3:33 PM

Todos mezclados, todos mezclados

Todos mezclados, todos mezclados… El tren del VIAJERO NEGRO no hace más que igualar a todos sus pasajeros: todos en un asiento, un asiento igual para cada uno, unos al lado de otros, y todos hacia una misma dirección. El tren los envuelve, los “cobija” uno a uno por igual en un viaje sin retorno. Juntos, juntitos, todos mezclados, todos mezclados. Son el uno más uno sin distinción de raza, color ni religión. Todos y cada uno con su boleto respectivamente, y sino, disculpe: “El que no tiene boleto señora, se tiene que bajar”.
Es un día común, como todos, como cada uno, y como cualquiera. Un vertiginoso día de semana, gente al trabajo y niños a la escuela.
Una vez en el tren, viejos racistas, negros y nenes son la misma cosa… y el mismo derecho.
“Harto ya de estar harto” el negro se come el boleto de su conciudadana porque más que hambre siente cansancio, impotencia. Tiempos pasados donde lo humillaron, lo castigaron, y lo doblegaron. Tiempos después, parece que sigue ocurriendo lo mismo.
Vieja retrógrada, fuente de toda discriminación e injusticia. Fiel reflejo de generaciones pasadas que “pasaron por encima” de todos, de cualquiera. Raza que se sintió superior a costa de doctrinas racistas y antisemitas. Líderes y seguidores que estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, que proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial. Orgullosos de eliminar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nazi. Parece mentira que después de décadas siga existiendo especie humana capaz de avalar tal atrocidad.
El niño ríe, simpático. Él es cómplice, tal vez sin saberlo. Él es una nueva generación que engendra nuevos pensamientos. Disfruta, es símbolo de la inocencia, la pureza. Él no lleva maldad. Mira al negro, le festeja. Quién sabe, tal vez hasta podrían ser amigos.
Cállese señora, pedante, racista, que sus pensamientos hace rato que tendrían que haber sido sepultados. Y turcos, polacos, judíos, negros, rusos e italianos pueden convivir en paz, bajo cualquier bandera, en cualquier parte del mundo.
Negro que tuvo que callar por años, siguió callando, como acostumbrado, como superado, inmóvil. “Ahora hasta se comen nuestros billetes”. Sí, un desahogo… una liberación, una respuesta a la humillación. “Bájese señora”.
Ahora sí. El tren es de todos, de uno y uno por igual. Juntos, juntitos, todos mezclados, todos mezclados. Son el uno más uno sin distinción de raza, color ni religión. Todos y cada uno con su boleto respectivo. Viejos, negros, adultos y nenes son la misma cosa… y el mismo derecho.
“Todos lo han visto”. Pero calla el negro, calla el nene, calla la mujer, callan todos. Porque ya nada volverá a ser igual, porque el tranvía es de todos y de cada uno. El tren los iguala, todos en un asiento, un asiento igual para cada uno, unos al lado de otros, y todos hacia una misma dirección, tranquilos, sin la voz ensordecedora, en paz… y en silencio.
Juntos, juntitos, todos mezclados, todos mezclados

Publicado por: María José Cardinale Mayo 9, 2004 4:35 PM

Análisis del discurso: Danquart-"El pasajero Negro"
"El Pasajero Negro" de Danquart nos transporta a bordo de un tranvía por la ciudad de Berlín. El viaje revive los aspectos más racitas, xenófogos y discriminativos de una sociedad postmoderna post caída del muro.
El paseo a bordo de este tranvía está plagado de metáforas a través de las cuales el director cuenta este historia tragicómica. El corto está filmado en blanco y negro, lo cual dada la temática del mismo remarca el color de piel de cada personaje que interviene. Cuando el pasajero negro sube al tranvía con un grupo de jóvenes y encuentra un lugar libre al lado de una vieja blanca, comienza el monólogo de la misma. Expresiones como "Nuestras costumbres", "Ahora que los nuestros están en paro", "Pronto no sabremos en qué país vivimos" , remiten a un "nosotros" exclusivo del cual Negros, Turcos, y demás inmigrantes no forman parte. El planteo sería muy parecido al de Hittler en su época: "Nosotros, la raza aria y el resto que es un enemigo". Aca también puede hacerse una analogía con el nombre del corto y el banco y negro utilizado para su filmación. Es la eterna lucha del "bien contra el mal" donde casi siempre los "buenos" van de blanco y los "malos" de negro, que estamos acostumbrados a ver desde chicos en películas y dibujos animados.
El resto de los personajes que aparecen en la obra representan un gris que no expresa abiertamente su posición respecto al asunto. Algunos están de acuerdo con la señora, como por ejemplo un viejo que asiente cuando ella plantea la necesidad de cambiarles el nombre a los inmigrantes para poder reconocerlos pese a su similar aspecto físico.El resto de los pasajeros blancos es neutro. Un niño, muestra a una nueva generación fresca que rie frente a los exabrutos de esta señora. El extremo de esta actitud neutra postmoderna se ve cuando un jóven blanco sube escuchándo un "walkman", en este momento la música que el escucha se mezcla con la conversación y con el ruido del tranvía y produce una sensación irritante. Como contrapartida a los exabruptos de la señora, un grupo de Turcos reacciona y contesta en su idioma, al sentirse tocados por los comentarios de la misma. Actitud muy postmoderna e individualista también esta de reaccionar solo cuando el afectado es uno mismo, que muestra un contraste con respecto al pasajero negro que en ningún momento emite palabra, pero no transmite una actitud de sumisión sino más bien una actitud de sabia indiferencia.
Cada vez que el tranvía llega a una parada el ruido del mismo se convierte en música jazz.Vale aclarar que la música jazz tiene sus raíces en los exclavos negros africanos en norteamérica. Esta música representa una bocanda de aire fresco que corta el ambiente tenso del tranvía y que permite al espectador una esperanza, la de que alguien puede subir y revertir la situación.
Una metáfora muy interesante se plantea cuando la vieja mira al pasajero negro y le dice "Además hueles fatal" a lo que acompaña "Pero eso no es delito". Este "pero" introduce la categoría de contraste donde si bien oler mal no es delito, todo lo anterior: ser negro, africano, inmigrante, sí lo es. Todas estas cuestiones plantean una impunidad respecto de lo que se puede y no se puede decir en un espacio público y vemos como claramente la señora se ve habilitada para expresar su opinión racista y xenófoga sin temer no ser "políticamente correcta".
El hecho de que la señora haya decidido comprarse un perro ante la presencia en su edificio de inmigrantes, posiblemente como defensa, muestra una actitud discriminatoria en la cual se parte del hecho de que todo inmigrante sería un posible criminal. Además, y para hacer otra vez una analogía con Hittler, es sabido el amor que este profesaba a los perros, lo cual plantea la vida de los negros, e inmigrantes como en un estadío inferior al de este animal. Otra comparación de la vieja, entre los negros y los animales se da cuando dice "Alla-en africa-se reproducen todos como conejos", luego de esta frase el sonido se enrarece y se hace un paneo de cada personaje dentro del tranvía. Esto en mi opinión sería como un recorrido por la mente de cada uno de ellos ante este comentario escenciamente racista, que además lleva al posicionamiento del espectador con respecto a esta proposición.
El final del corto es una resolución cómica, el guarda sube, la mujer con su boleto en la mano no deja de hablar en contra del pasajero negro, y como respuesta a esto y ante la vista de todo el mundo, este se come el boleto de la señora que atónita y luego de explicarle al guarda lo sucedido es bajada del tranvía. Sus palabras al bajar son "Todos lo han visto". Aquí el autor plantea otra vez esta ambiguedad posrmoderna en la cual el resto de los pasajeros vio, efectivamente, al negro comerse el boleto, pero también escuchó los maltratos de la señora al mismo y en ninguna de las dos oportunidades se posicionó ni a favor ni en contra de manera explicita.
Una obra maestra que retrata la hipocresía de una sociedad en la que ante el blanco y el negro abundan los grises.

Publicado por: Luciana Hachén Mayo 9, 2004 5:40 PM

El viajero de los 90

Danquart construye en este corto el conflicto xenofóbico que prevaleció en la Alemania unificada de 1992, período posterior a la memorable caída del muro de Berlín. A partir del personaje frívolo y locuaz de la señora y del pasajero negro, el autor quiso reflejar los diversos problemas económicos y sociales que acontecieron en aquel entonces, como la escacez de viviendas, huelgas y manifestaciones, desempleo, incrementos de la delincuencia y aumento de la violencia de extrema derecha contra la presencia de extranjeros orientales. Este último caso, junto con la xenofobia, ha sido considerado el problema más significativo para dicho país.
Decenas de personas resultraron muertas por la violencia de la extrema derecha en 1992 y varias manifestaciones masivas produjeron que el gobierno incrementara sus actividades contra el neonazismo.
Este clima de insegurdad y vehemencia puede contemplarse en el corto, cuando el tranvía, medio de transoporte que no diferencia entre blancos y negros, ricos y pobres, extranjeros y nacionales, aparece como el escenario donde el discurso xenofóbico toma forma. Dicho discurso es enfatizado por una señora alemana de la tercera edad, sofisticada y, a simple vista, bien posocionada que toma el tranvía. Comienza a desprestigiar y humillar a un pasajero negro por tan solo pedir si podía sentarse al lado suyo. A su vez, el niño que subió detrás junto a su madre, se reía, demostrando su ignorancia en el tema, de aquella escena por no haber sido contaminado todavía por relatos xenofóbicos.
“Antes nos arreglábamos bien solos”, “ahora aumentó la criminalidad, la inseguridad”, “y encima no pagan los impuestos, como si fuera imposible adaptarse a nuestras costumbres”, eran palabras de la señora, que al ver que uno de los pasajeros sentado cerca asintió a sus palabras, subió el tono de voz agrediendo esta vez a su moral, por tener “olor desagradable”. Sin embargo, la manera autoritaria y retadora aumentó cuando acusó a un joven con walksman, representante de la generación de adolescentes liberales modernos, de padecer sida. Esto exacerbó la impaciencia de un extranjero, quien le contestó a gritos, recalcando su desacuerdo ante los dichos.
Las palabras necias de la señora representaban a aquellos alemanes occidentales que afirmaban estar sacrificando sus niveles de vida para mantener a los alemanes orientales. Por eso, estos últimos se sintieron marginados por el oeste, por lo que se quejaron de recibir tratamiento de segunda clase.
No obstante, una escena clave que marcó la indiferencia del resto de los pasajeros y con ello su posición de acuerdo al locuaz relato de la señora fue el momento de la “Revisión de boletos”, más precisamente cuando el pasajero negro come su boleto. Lo notable de este suceso es que si bien el resto vió el hecho, ninguno lo denunció. La mujer, esta vez con una mirada confusa y desorientada, buscó apoyo en los demás, pero nadie hizo nada porque todos adquirieron una actitud indiferente ante el discurso de la señora.
Esto demuestra la impronta discriminatoria que se vivió en Alemania en aquella época; y lo más formidable es que 12 minutos fueron suficientes para producir esta imponente realidad, esta mirada que fomenta el autor, una mirada que pretende construir una realidad triste y frívola, violenta y desalentadora.

Publicado por: Luciana Franchini Mayo 9, 2004 6:43 PM

Alemania no-nazi?

Después de ver un “corto”, 12 minutos de “representación de la realidad” de una Alemania nunca superadora de las xenofobias racistas lleva a elogiar lo poderoso que puede ser un film para dilucidar la visión de un director de cine.
En cuanto a la mirada del autor se puede interpretar que quiso mostrar la siempre vigente discriminación presente a pesar la unificación del país tras la caída del muro, marcando un antes y un después de tal acontecimiento. Un antes ya trillado en conocimiento como fue la sarcástica y macabra movida nazi; y un después que muestra flaquezas a la hora de superar una idea inculcada a toda una sociedad por varias generaciones.
Pues el autor quiso representar eso en este film. Tomando en cuenta a los personajes principales, dos figuras tan antagónicas como relacionadas entre si. La señora mayor representando la nunca olvidada fase nacista, y un monólogo recrudecente de innumerables repugnancias hacia lo q no tuviera que ver con el país. El pasajero negro como protagonista de un cambio definitivo, de pluralidad racial en tal país (al igual q los turcos, italianos, etc) una cuestión impensada anteriormente.
Representaciones tan gráficas como un “tren”, fuente principal de comunicación entre “todo tipo de individuos” sin discriminación de ningún tipo, eliminando fronteras, abriendo paso a un próspero futuro, a un progreso.
Y el pequeño niño alemán como traedor de lo nuevo, descontaminado de todo este tipo de cuestiones antihumanas de esta etapa tan negra de la historia mundial.
Musicalización, secuencias, aparición de personajes acentuados en los momentos de silencios.
Todo una combinación de elementos como son la variedad de personajes presentes, cada uno representando sector de esa sociedad conviviendo en “aparente armonía”; y recursos como tomas panorámicas, de detalle, generales que terminan de formar el sentido de una idea en corto tiempo pero a su vez tan cargadas de significatividad que llevan a mostrar lo que una persona quiso que reflexionáramos y un final más que gráfico de lo que debemos dejar atrás para siempre.

Publicado por: María Celeste Zacutti Mayo 9, 2004 7:42 PM

El espejo de Alicia

“El pasajero negro” funciona, a mi entender, como una gran metáfora sobre las distintas relaciones y reacciones que pueden suceder dentro de cualquier sociedad. En este caso el director toma las distintas posturas que pueden tomar, en el aspecto social, los miembros de una sociedad que se esta re-fundando (sin obviar los políticos o económicos).
La Alemania de la década del ’90 es la unión de dos sistemas políticos, sociales, económicos e ideológicos totalmente distintos (capitalista- comunista). Para poner en marcha el desarrollo del país, el nuevo gobierno toma decisiones que, obviamente, no son del agrado de la totalidad de la nueva población.
Los personajes representan todo lo que existe en cualquier sociedad: generaciones antiguas intolerantes a los cambios (la anciana que comparte su asiento); las nuevas generaciones que son ajenas a las experiencias del pasado (escolares; el niño que viaja con la madre, las 2 amigas que “flirtean con los turcos, el joven de walkman); los nuevos actores sociales consecuentes de los cambios políticos o económicos (el negro, los jóvenes turcos); las generaciones medias (el resto de los pasajeros).
El vagón del tren refleja a un país, a una sociedad, a una cultura, y todos sus miembros (pasajeros) son individuos que deciden “subirse” para llegar hasta la última parada. Hay gente que sube a mitad de camino, otra que baja antes de tiempo. Durante el viaje uno tiene que compartir, comprender, tolerar con quien viaja hacia el mismo lugar. La reacción de intolerancia e indignación representada por la anciana esta presenta en todas las sociedades, así como el silencio que despierta toda propuesta de frenar el desarrollo. El pasajero negro no muestra interés o molestia por los comentarios de quien no lo acepta en su vida, se muestra indiferente, callado, pensativo; como alguien que no tiene que dar explicaciones, alguien que esta haciendo las cosas bien sin pedir el reconocimiento de nadie. Mientras el tren continúa su andar, así también las relaciones dentro del vagón.
El sonido del jazz, como melodía constante que acompaña al desarrollo, contrasta de manera abrupta con los silencios producidos en los primeros planos que reflejan las miradas del los pasajeros. El silencio hace que las palabras de la anciana se pierdan a lo largo del vagón al igual que sus recuerdos del pasado.
Al final de la historia, la anciana es bajada del tren por el guarda; nadie protesta, nadie la defiende y el tren sigue su camino hacia la última estación.
El ejemplo es unico pero la situación es aplicable a todas las estructuras sociales del mundo. El temor al desconocido, la culpa que recae en las minorias culturales, la diferencia de clases sociales, etc. En la vida y en el mundo muchos son “ancianas intolerantes” y otros tantos “pasajeros negros”.

Publicado por: Juan Francisco D'Attellis Mayo 9, 2004 7:59 PM

Por un futuro diferente.

El autor de "El viajeron negro", Pepe Donquart, construye a traves de este cortometraje una mirada de la sociedad alemana post caida del muro de Berlin. En donde utiliza metaforas para la representacion de esta. La mas importante es la del tranvia, debido a que este refleja la unificacion. Este atravieza, uniendo, Alemania de oriente con la de occidente. El tranvia es tambien el lugar en donde se mezclan las diferentes realidades representadas en los diferentes personajes. Entre ellos, La Señora de piel blanca que al dirigirse despectivamente, y con terminos discriminatorios hacia el hombre de color (...estos macacos de la selva...) muestra su postura nacifascista (pensamiento que lideraba en la Alemania del siglo pasado). Y encuentra apoyo en otro anciano que estaba dentro del tranvia. Con una realidad diferente se encuentra el negro, que le es indiferente a los comentarios de la señora dirigidos hacia el, y que en algun momento le responde de una manera muy inteligente y eficaz (se come su boleto). Este extrangero de Africa es uno mas entre otros, turcos, marroquies, que se encontraban en el tranvia y que se sintieron afectados por las palabras de la vieja. Todos ellos fueron a Alemania en busca de un trabajo digno, en busca de un futuro con mayores posibilidades.
Entre los otros personajes se encuentra el niño que estaba sentado enfrente de los protagonistas que refleja inocencia, se rie, y luego la mira mal. Por suerte no estaba contaminado de las ideas nacis somo si lo estaba la señora.
En cuanto a los detalles, efectos y elementos que utiliza el autor, a mi parecer es importante destacar el sonido, la musica que acompañan cada situacion del corto.
Para cerrar, quiero decir que el autor mediante este corto muestra la combinacion de ideas y pensamientos y realidades de una sociedad de diferentes, donde la señora representa el pasado y el negro y el niño reflejan el presente y el futuro. En la cual las ideas del presente y del futuro de a poco se van plasmando, en esa sociedad que todabia reflejaba algunas ideas del pasado.

Publicado por: Virginia Paula Bianchi Mayo 9, 2004 9:18 PM

"Un boleto al pasado"
Cómo dejar pasar tal época que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad...
A tres años de la caída del muro de Berlín, en el cortometraje "El viajero negro", el director Pepe Danquart, refleja claramente como una antigua generación conserva su ideología y postura respecto de los inmigrantes, entre ellos turcos, italianos, etc. a quienes despreciaban y maltrataban verbalmente.
En "El viajero negro", personas de distintas clases sociales y generaciones representadas aquí como pasajeros de un tranvía, evidencian sus pensamientos através de los insultos de unos pocos y el silencio de muchos. Esta situación se vislumbra por la llegada de un hombre "negro" al tranvía, que decide sentarse junto a una anciana "blanca", la cual no tolera su presencia y comienza a insultarlo, mientras que el resto de los pasajeros se comportan indiferentes, es decir, que quizas cada uno en su interior, ya tenian su postura formada y lo interesante y llamativo de esto es preguntarse el por qué de su silencio. Hay muchas respuestas para este interrogante, tal vez algunas personas podrían estar de acuerdo o no con la actitud de la atacante, o de acuerdo o no con la actitud del hombre "negro" y aún así no deseaban ser partícipes de peleas vanas que no nos llevan a nada.
El cortometraje me hizo ver que las viejas ideologías fueron cambiando, no solo en Alemania y respecto al racismo, sino en el mundo entero y en todos los aspectos; porque el hombre es un ser social y se ve condicionado permanentemente por la sociedad en la cual esta inmerso.

Publicado por: Noelí Gismondi Mayo 9, 2004 9:34 PM

El otro diferente.
Comentario sobre el cortometraje de Pepe Danquart.
El cortometraje se sitúa en el año 1992 en un Berlín unificado tras la caída del muro pero dividido por resquemores raciales de antaño que se plasmaban en una sociedad conservadora conmovida por lo0s encuentros y desencuentros raciales que se evidenciaban en el día a día.
Con la caída del muro que hasta 1989 representaba en una ciudad la división existente en el mundo surgida como consecuencia de la segunda guerra, el odio racial y los intereses económicos creados con los restos de una Alemania en ruinas la sociedad Germana de los 90 fue participe de un choque cultural entre los sectores fascistas conservadores y la oleada inmigratoria llevada a cabo por judíos, gente de raza negra y europeos del este. Esta inmigración masiva hizo que se vuelvan a manifestar principalmente el la gente grande sentimientos xenofóbicos que habían permanecidos ocultos durante muchos años en lo más profundo de la estructura social.
El director del cortometraje logra exponer perfectamente los sentimientos más míseros y deleznables que se pueden hallar en el alma humana. En este caso puntual el sentimiento xenofóvico está representado por una anciana muy bien vestida, lo que hace presumir su pertenencia a la clase media alta, de costumbres fascistas adquiridas probablemente durante el régimen de Hitler en la década del 30 y 40. Esta señora se encuentra sentada en el tranvía cuando en una parada suben en él un grupo de personas entre l las cuales se distinguen un hombre de raza negra que al subir al medio de transporte se sienta al lado de la anciana. Esta situación hace que la señora descalifique permanentemente la presencia del hombre de color agraviándolo ante la mirada de las personas presentes. Este sujeto representa la oleada de inmigrantes africanos producida a principio de la década del 90, poseía una vestimenta algo transgresora para los sectores más conservadores de la sociedad y una actitud totalmente tranquila para con los agravios que le propiciaba la anciana. La presencia de dos jóvenes de origen turco coqueteando con dos alemanas evidencia la aprobación de las nuevas generaciones para con los inmigrantes. El niño que está sentado enfrente de la señora le sonríe al hombre de piel oscura demostrando que no existen sentimientos xenofóbicos en las nuevas generaciones. En el comienzo del cortometraje el director se encarga de mostrar sobre la vereda la diversidad racial existente y la apertura cultural manifestada en la música que escuchaba un joven en el tranvía.
Personalmente pienso que el corto esta perfectamente logrado y evidencia el odio racial existente en Alemania sobretodo en las personas que vivieron el período más sangriento de la historia Germana.

Publicado por: Roberto G. Cámpora Mayo 9, 2004 10:50 PM

LA HISTORIA RECIEN EMPIEZA

La historia de Alemania está signada por acontecimientos de gran relevancia que marcaron un antes y un después en el devenir de su desenvolvimiento.
El fin de la Guerra Fría se materializa en el hecho material y simbólico de la caída del Muro de Berlín (1989). De esta manera se abre paso a una nueva relación de equilibrio que pretende unificar realidades diferentes. Pero ésto fue sólo una ficción. El hecho de la caída del Muro de Berlín estuvo muy lejos de significar la eliminación total de las diferencias existentes ya que en la nueva sociedad que se gesta a raíz de ésto, siguen persistiendo y a la vez se levantan más de un muro simbólico entre las relaciones que se dan entre los nuevos y viejos miembros de esta embrionaria forma social.
En el film "El pasajero negro" elementos tales como sonidos, gestos, miradas, situaciones varias... tratan de plasmar una realidad que encuentra sus raíces en la historia de Alemania.
Ahora bien, nos adentramos en el contexto de un tranvía, que bien podría simbolizar esa ilusoria nueva forma de sociedad que se pretende despues de la caída del Muro de Berlín. En él viajan diferentes personas pertenecientes a distintas facciones sociales y además presentan variaciones generacionales. Podríamos decir que éstos serían los nuevos y viejos miembros de esta nueva forma social.
A través de una situación que se desarrolla entre una persona de tez negra y una anciana bien representativa de una Alemania nazi, que lo trata con desprecio y comienza un monólogo de un gran repertorio de palabras irientes, despectivas de gran contenido xenófobo muestra una primera forma de muro simbólico que se erige en esta embrionaria sociedad. Aquí entran en juego una serie de formas de adesión, ignorancia o asentimiento mediante las miradas y actitudes significativas de los diferentes pasajeros: un anciano que asiente con la mirada y con un movimento de cabeza con relación a las cosas que la mujer decía; un niño que entre una mirada picarezca y algo cómplice simpatiza de alguna manera con la persona que es víctima de esos agravios; por otro lado, se halla un grupo de adolescentes que ignoran la presente situación ya que charlan, se ríen de cosas que no se condicen con lo que estaba planteando la anciana y así tambien encontramos personas que están leyendo diferentes materiales de lectura, otros que se hallan compenetrados en el panorama que les ofrece la vista desde la ventanilla y que les importa de poco a nada la parlotería de la mujer. Todo ésto marca las distintas perspectivas que han adoptado los miembros de esta nueva sociedad con respecto a el pasado y el presente Aleman.
Luego veremos que también hay comentarios de la anciana con respecto a los italianos y los africanos los cuales trata como si fueran la escoria de la sociedad.
El film culmina con la cómica o paradojal (según desde que punto de vista lo tomemos) de una situación en la cual este hombre, que ha sido agredido en todo el recorrido, aprovecha el descuido de la anciana y le come el boleto antes de que llegara el inspector para pedirle como constancia de pago del viaje, el cual al no encontrarle su boleto procede a bajarla del tranvía. Perfectamente uno podría concluir diciendo "el que ríe último, ríe mejor" pero esta situación conlleva a un argumentos mucho más profundo: ésto lo podemos interpretar como una forma de supervivencia. Porque digo ésto: todos aquellos que sean considerados intrusos en este nuevo orden social, desgraciadamente padeceran el desprecio de los antiguos miembros en pro de la Alemania nazi y ésto será hasta que algun día se logre borrar todo vestigio de una doctrina fuertemente instaurada que contiene argumentos discrimitorios, xenófobos, pero mientras tanto su situación se traducirá como una lucha por la supervivencia, buscando incansablemente su lugar en la sociedad, toda una tarea que se vislumbra muy a largo plazo pero que no es imposible.
Por lo tanto, veremos que los afectados también tomarán distintas posiciones en esta nueva historia: en el tranvía el hombre agredido, en forma directa, responde mediante una acción que hace que la hagan descender, porque evidentemente se sintió entre harto y dolido por la actitud de la misma; pero el italiano que subió en otra parada, por el contrario, ante la mirada despectiva de la anciana sólo se dispuso a escuchar música y simplemente la ignoró.
Estamos ante una nueva forma social, donde la convivencia se hace difícil por las diferencias que siempre existieron, que en el presente demarca una sociedad en donde cada uno, de ahora en más, determina el rol que quiere desempeñar en esta nueva historia.

Publicado por: Andrea Banega Mayo 9, 2004 10:59 PM

LA INTOLERANCIA A LA DIFERENCIA

El corto muestra una situación que transcurre en Alemania. País que está directamente identificado con la problemática del racismo. Creo que esto es un dato de relativa importancia. Sumado a esto, El Viajero Negro fue realizado en 1992, recientemente caído el Muro de Berlín, lo que simboliza la unión de los pueblos y de las razas por encima de las decisiones políticas de los gobiernos, lo cual significó, no solo la unificación de las dos Alemanias, (la rica y la pobre, la comunista y la capitalista); sino también implicó la integración de diferentes países, pueblos y razas.
Resulta interesante como el autor representa en una circunstancia de la vida cotidiana, una profunda e histórica problemática humana, ubicándola en un contexto político- social e histórico , como lo representaría la Alemania recién caído el Muro.

El autor, a través de los personajes principales, la mujer alemana y el negro, en mi opinión simboliza la intolerancia a la diferencia como condición humana.
Creo que el personaje del negro es el modo más claro de representar el prototipo de la raza más discriminada. Y la mujer alemana representaría con su actitud facista y Xenofóbica, la “Dueña de Casa” que expone sus supuestos derechos, respecto a los cuales todos los demás ( negros, turcos o simplemente extranjeros), son inferiores, y no tienen derecho a transitar otros suelos.

Creo q el autor, en los pocos minutos que dura el corto, logra transmitir por medio del lenguaje visual, el significado que quiere darle al contenido del corto, mostrando ese grado de intolerancia tal, que cruza a todos los personajes de modo diferente, y que llega a repercutir en la persona que ve el corto, de una forma impresionante. Tanto la caracterización de los personajes, así como también el contenido de cada escena, con los diálogos ( o monólogos), los silencios y hasta el sonido de ruidos ensordecedores, ayudan a demostrar y transmitir este significado.

Considero imporatante que el autor ubica a todos los personajes en una situación y un contexto en el que, a pesar de todas las diferencias argumentadas, existe un requicito que los iguala a todos, que es la posesión del boleto para poder viajar, que pone a todos los personajes en igualdad de condiciones.
Al final del corto, mediante el acto que el Negro ejecuta al comerse el boletpde la señora, le quita el Derecho a permanecer en el tren y con paciencia e ingenio logra superar a los prejuicios racistas.

Publicado por: Laura Amelong Mayo 10, 2004 9:16 AM

PASAJERO NEGRO
Como bien dice Fernando Vázquez Rodríguez “el mirar es cultural, mediato,
determinado, intencional “ y justamente el autor del cortometraje utilizo todos estos métodos en el mismo.
El pasajero negro es un cortometraje realizado por Pepe Danquart cuya mirada se proyecta en la Alemania de 1992, periodo post- caída del muro de Berlín (1989)
Entre los años 1945 y 1990 la Republica federal de Alemania ( nombre por el cual la conocemos hoy ) estuvo dividida en dos estados: Republica Democrática Alemana y Republica Federal de Alemania. Al caer el muro de Berlín se unifican y a partir de esta unificación hubo una masiva emigración de extranjeros. Esto provoco una sociedad heterogénea en la cual los ciudadanos alemanes (particularmente aquellos ciudadanos mayores y de actitud cerrada, conservadora) no estaban acostumbrados a vivir y menos aun a aceptar.
El pasajero negro, narra una historia que transcurre en un tren de pasajeros en la ciudad de Berlín, en donde se hace evidente la discriminación racial, la xenofobia ( miedo al extraño) y el fascismo. Los principales personajes son una mujer mayor y un negro.
La mujer comienza a decir cosas insultantes sobre los africanos, polacos, turcos, e italianos, los margina. Por su parte el negro no emitió sonido alguno, pero si utilizaba la mirada ya que “es el habla del silencio, callar es hablar con la mirada” Del mismo modo en otra parte del cortometraje cuando la señora comienza a hablar y hablar daba la impresión que alteraba a todos los pasajeros. Esto se pudo evidenciar cuando el autor utilizo la metáfora (mediante planos detalles) de las orejas y miradas de las personas del tranvía. Otras de las cosas que me llamo la atención fue cuando subió un joven con los walksman y un anciano lo miro con actitud despectiva, también fueron tratados de la misma manera los dos chicos que coqueteaban con las adolescentes aparentemente alemanas. En cuanto a los personajes que estaban sentados enfrente del negro se trataba de una madre y su hijo, el cual tomaba con mucha gracia el episodio. Con esto el autor nos quiere demostrar que para los jóvenes es común compartir su mundo con gente diferente, ni mejor ni peor, ni mas rica ni mas pobre, diferente.
El corto se realizo en blanco y negro, comienza y termina con música pero cuando habla la señora no hay música de fondo, lo cual me pareció formidable ya que ese impacto irritaba al propio espectador ( al menos eso sentí yo)
En fin “miramos desde lo que somos. Es imposible encontrar sentidos fuera, si no los hay primero dentro de nosotros”. Al fin y al cabo “cada uno posee sus propias reglas, sus prohibiciones sobre o alrededor de la mirada”.

Publicado por: Gisela Rossi Mayo 11, 2004 1:53 AM

PREJUICIOS IRRACIONALES E IGNORANCIA

El cortometraje aborda una historia destinada a la reflexión, cuyos temas centrales son “la discriminación y la xenofobia de la sociedad alemana post-caída del Muro de Berlín”. El director, no tuvo mejor idea que tomar por protagonistas a una señora mayor, la cual se ha quedado sumergida en los tiempos de la Alemania Fascista, y un inmigrante de tez negra, posiblemente africano, para hablar acerca de ellos.
Los personajes, juntos atraviesan la ciudad en un tranvía. Justamente, el tranvía es un servicio de “uso público”, lo que significa “igualdad de condiciones y de posibilidades”. Pero cómo hacer entrar esta idea en la cabeza de la señora, que ha pasado su vida en medio de una sociedad de hierro, donde los valores no han sido más que una ilusión, y el ser humano, solo un pedazo de carne. Una sociedad acostumbrada a aferrarse a lo que se cree propio, y ahora (en el momento en que ocurre la historia, 1993) desbordada de miedo a perderlo todo. Cree que la presencia de extranjeros puede venir a robar lo que le pertenece, mientras ella y otros tantos alemanes, le roban a estos seres, la posibilidad de creer en un futuro.
La discriminación se hace presente en todas sus facetas: no solo se muestra ante este “negro”, sino también hacia turcos, italianos, polacos y demás. Se refleja en las palabras de la señora, en los gestos, en las miradas. “Se multiplican como conejos, todos revueltos” dice ella con odio, y la frase queda haciendo eco. A sus absurdos comentarios, un hombre de edad similar, asiente con la cabeza. Los demás pasajeros solo observan por lo bajo, algunos simulan no escuchar, mientras que otros, quizás, fingen comprender lo dicho, aunque el idioma no se los permite. Esto es la Alemania en proceso de adaptación a una nueva realidad, que intenta ser más justa y solidaria, mientras que le brota la ira del pasado.
Los recursos utilizados por el autor, son los justos a la hora de reflejar su rechazo a la sociedad que lo rodea, a esa sociedad que discrimina. A su vez, pone frente a nosotros, las armas para evitar que el presente lo sofoque, quebrando el hielo con el final cómico del cortometraje, en donde el pasajero negro se come el boleto de la anciana. Y quizás, también intenta decirnos que no toda la sociedad alemana es “mala”, con la presencia del guarda que desconfía de la anciana y no del hombre de tez oscura.
Nosotros los argentinos, no tenemos mucho para asombrarnos de la discriminación en la sociedad alemana, si en nuestro país existe gente que discrimina a los propios argentinos. Y en breves palabras les cuento que el año pasado mientras regresaba a casa, me encontré con una escena similar a la del cortometraje: Los protagonistas eran un excombatiente de Malvinas y una mujer mayor; mi rol era similar al del nene que viaja sentado frente al pasajero negro; la diferencia radicaba en que yo conozco al excombatiente, el cual se acerca a saludarme y entablamos una conversación, la mujer padece una aire de asquerosidad en la mirada hacia él, comienza a mover las manos de un lado al otro de su bolso, se aferra a este, se levanta bruscamente empujando al hombre y continua el trayecto parada en el pasillo del colectivo, unos asientos más atrás. ¿Por qué? solo le molestaba la presencia de ese hombre, y nuevamente ¿por qué? “Prejuicios irracionales e ignorancia”, es la respuesta que vino a mi mente.

Publicado por: Betiana Oronao Mayo 11, 2004 10:59 PM

Discriminación en Alemania.

Particularmente, la primera vez que vi el cortometraje no me pareció tan significativo como cuando lo volví a ver ya enterada del contexto en que se había realizado el corto. Alemania siempre se caracterizó de ser un país racista, de creer que el hombre blanco alemán era una raza superior. Por tal motivo, permitían y continúan permitiendo el ingreso de inmigrantes para realizar los trabajos más pesados y sucios que ellos mismos no querían desarrollar. Por ejemplo los de Sudáfrica, los turcos, los marroquíes, son los que desenvolvían esas actividades.
Como se pudo ver en el cortometraje alemán, la señora blanca bien vestida viene a representar a la sociedad alemana, quien al subir otra persona de distinto color de piel al tranvía en el que circulaba, se enfurece por tener que compartir con alguien “inferior” a ella el transporte público. Por tal razón la señora comienza a reprocharle al “negro” de que todo lo malo que le sucedió o le sucede a su país, se debe a las inmigraciones de las personas como él. Poco a poco la mujer empieza a elevar el tono de su voz para que los demás pasajeros comprendan lo que ella está diciendo y a su vez que la apoyen en su discurso. Las personas sólo miran a la alemana quienes la terminan ignorando. El negro no comenta nada, se queda callado a su lado. Pero hay un nene sentado frente a él que se ríe y observa toda la obra realizada por la mujer. El nene es una persona de piel blanca quien indirectamente apoya al negro, realiza gestos y lo mira constantemente.
La música acompaña de fondo, pero cuando la mujer comienza a insultar al chico negro la música baja y queda sólo la voz de ella. Luego de un tiempo se empieza a escuchar el murmullo de la gente mientras ella continúa hablándole en tono más alto al inmigrante. Se filman en ese momento los oídos y los ojos de los pasajeros.
El cortometraje termina cuando sube al tranvía el guarda quien controla los boletos de las personas que están viajando. El negro al ver que la mujer le seguía hablando tomó el boleto de ella y se lo comió. Por lo tanto cuando vino el guarda y notó que la señora no llevaba su boleto la hizo bajar del transporte. El tranvía continuó su recorrido con el negro y la señora de piel blanca quedó a medio camino.
Para mí, el cortometraje refleja el odio y el resentimiento que los blancos, la raza “aria”, le tienen a las demás personas de distinto color o de distinta nacionalidad. Se refleja la forma en que la señora discrimina al negro sin que él le haya echo algo. Se refleja la noción de superioridad que tiene la mujer ante los demás y el modo en que los trata, como si no fuesen personas.


Publicado por: Alonso Mariana en Mayo 8, 2004 07:35 PM

Publicado por: Alonso Mariana Mayo 13, 2004 12:59 PM

Xenofobia a bordo
No podemos dejar de contextualizar el momento histórico que estaba atravesando Alemania, 1992, post caída del muro de Berlín. Momento en el cual nace el film.
Se muestra la reunificación de Alemania, Occidental – Oriental, y este hecho histórico conlleva a grandes conflictos sociales. La apertura de la sociedad llega con el nazismo y los Skin Head, provocando, durante los noventa, una gran persecución a turcos y africanos.
Estos enfrentamientos que nombraba, entre sociedades, están representados con las primeras imágenes de las vías de tranvía, con las que comienza el film.
Pero aquí, debemos hacer hincapié en el “pasajero negro”, víctima de la discriminación, mediante agresiones verbales, por parte de esta mujer conservadora.
El niño, que con esa sonrisa pícara, pero inocente, muestra una mirada ingenua y no contaminada. El joven que sube con el walkman da una imagen de indiferencia frente a todo lo que sucede a su alrededor; muestra, con su manera de vestir y de mirar, una postura mas relajada, de esa nueva generación. Llama la atención de todos los pasajeros, por el volumen de su música, pero ninguno dice nada; era algo insignificante frente al monólogo de la mujer xenofóbica.
Con los efectos de sonido del saxofón y esas imágenes precisas (ojos y orejas) el director quiere mostrar esa sensación de perturbación que se vive en el tranvía; no solo en el pasajero agredido sino en todos los que escuchan las agresiones.
Al subir el hombre a revisar los boletos; el “pasajero negro”, que no había contestado a una sola agresión, al comerse el boleto de la mujer le esta respondiendo de manera muy sutil a todo lo que tuvo que soportar en el viaje.
Esa aparente indiferencia que mostraron todos los presentes durante el viaje, se invierte, ya que al llevarse el inspector a la mujer, nadie sale en defensa de ella, pese a que sabían lo que había ocurrido. Justamente, por lo que había ocurrido, esa actitud muestra una forma de pago por todo lo dicho.
Esta situación, representa una porción de una realidad mucho más cruda, que va mas allá de algo cotidiano. La intolerancia frente a lo nuevo, a lo diferente; es claramente lo que representa esa mujer. Pero este conflicto abarca a una sociedad entera, que se enfrenta a conflictos raciales, sociales, debido a esa “invasión”, que describe la mujer, refiriéndose a los exiliados en busca de asilo, en Alemania.

Publicado por: Lía Victoria Esteban Mayo 16, 2004 10:36 PM

LA CONCHA DE TU MADRE TROLO , PUTO , Y TRAVA

Publicado por: choto Junio 27, 2006 3:25 PM
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