TRANSFORMISMO:Qué se podrá ver y escuchar en el documental
Seleccionar qué partes de la entrevista íbamos a utilizar fue bastante difícil, no nos gustó tener que dejar tantas cosas de lado. Tal vez no se llega a apreciar totalmente lo que fue y es la vida de este personaje tan especial, Gustavo Machado, Barquito. Pero hicimos lo posible para incluir todo lo relativo a sus comienzos en el transformismo, en los que también se revela su relación con sus padres. Y también sus declaraciones con respecto a qué se considera él como persona y en relación a esa actividad, lo que cuadra con uno de nuestros objetivos (determinar si el transformismo es un modo de vida o un modo de ganarse la vida). En el caso de Gustavo, descubrimos que se trata de las dos cosas. Pero bueno ésto que viene a continuación son los extractos de la entrevista en el orden en el aparecerán en el documental, aunque en el medio también va a haber algunos separadores e imágenes de su actuación en el show del bar.
Entrevista principal ( en el escenario del Bar Rojo):
Lo mío empezó en el año '56, en el viejo restaurante, el Wembley, Sunderland. Se había armado una murga en el bario, claro, los clásicos disfraces del zorro, de fantasma, de mujer, cuando me dijeron de mujer yo dije, no voy a ser la típica mujer como que se disfraza de hombre, yo era chico claro, no quería salir con un pañuelo en la cabeza como embarazada, yo quería salir una mujer linda y entonces estaba el antiguo mercado de papas, donde se usaba el envase de papa, la bolsa de arpillera, te podés imaginar yo, el pelo corto en aquella época. Me hice flecos, una pluma y me disfracé de india, con las antiguas boyero, en aquel tiempo el strass lo usaba Zuli Moreno en las películas, nosotros acá ni en las vidrieras lo veíamos, entonces con las tapitas de cerveza, porque no existía el porrón ni la vidú, me hice apliques en el vestido de india, me bordé con lana las alpargatas. Me hice collares con fideos, y un hilo de algodón, te imaginás que al primer baldazo de agua me quedaba sin collar.
Fui así sábado y domingo, noches de Carnaval, me fui perfeccionando mi imagen artística, lo hacía escondido de mis padres, pero yo no sabía que mi papá entre los árboles me estaba mirando y mi mamá también. O sea que al otro día cuando fui a buscar el disfraz que lo había guardado, estaba más bordado, mamá con lana y tejido al crochet me lo terminó de hacer mejor al vestido, claro ahí ya sentía el apoyo de mis padres antes de que se separaran ¿no?, porque hasta ese momento tuve una familia bien constituida.
Entonces empezaron las actuaciones en la escuela primaria, venía la directora grado por grado, preguntaba hay que hacer una actuación y yo ya levantaba la mano, no sé de qué era la actuación, hice de Belgrano, de Mariquita Sánchez de Thompson, lo que es el destino, canté el Himno Nacional parado al lado de un piano, vos te imaginás yo, me fui a la primaria con mi miriñaque y rizos de lana, claro ¿porque lo hacía yo? Porque tenía más expresión decía la profesora de música. Claro, las chicas del grado se enojaban porque las madres les reformaban los vestidos de comunión. Yo daba más, daba Mariquita Sánchez de Thompson.
Entonces en aquella época comencé una especie de transformismo, antes no existía la palabra transformista, se decía está disfrazado de mujer, imagináte, me llegan a decir disfrazado ahora... Ahora se dice montarse, no se porqué pero, te vás a montar te dicen ahora y en cierta forma es disfrazarse porque uno se pone ropa del otro sexo.
No elegí un nombre de mujer porque no me gusta, o sea yo soy un showman, se dice ahora transformista. Yo no soy transformista, yo soy un actor, sin facultad, sin escuela, a mí la actuación me la enseñó la vida, rescato cosas de la calle, aprendo día a día: estoy envejeciendo arriba de un escenario.
He incorporado a mi vida el transformismo, me gusta, lo siento en las venas, pero también es un medio de trabajo, me ayuda económicamente, porque es una profesión muy cara, hay que estar cambiándose permanentemente, estar al tono con la forma de maquillarse, los peinados, la ropa.
Me gusta interpretar a la señora Tita Merello, con todo respeto, me gusta parecerme a ella, en las expresiones, en la ropa, en los movimientos, en la forma de estar arriba del escenario.
Después hago un tema tropical, porque me gusta el bullicio, me gusta la música de salsa de Centroamérica.
También hago un personaje que fue puntal en mi carrera. Es una parodia cómica a la señora Gina María Hidalgo, donde la cara que yo hago causa una sensación, yo me doy cuenta arriba del escenario, es algo impresionante.
En el camarín:
Acá estoy, montándome como dicen ahora, pintándome para una noche más de Barquito, una noche más en el escenario, una noche más de correr, una noche más de hacer reír, una noche más de compartir con mis compañeros de espectáculo y camarín a los que quiero muchísimo, una noche más de vida, de brillo...
Como conclusión:
Cada uno hace de su rrrrrrrrrrrrr un pito, yo a lo mejor hice una sinfónica, pero es mío "YO SOY ASÍ", como dice el tango de Tita Merello.
Editado por Grupo Araucanos a las 07:45 PM | Palabras: [ 904 ]
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