ENYETADOS HASTA EL ORT...
Hay gente que tiene mala suerte, hay gente a la que le pasan todas, hay gente que no pega una, y por encima de todos esos desgraciados estamos nosotros: el Grupo Fantasía. Y sí, parece que a este trío con nombre de cumbia villera le hicieron un gualicho, o le echaron el mal de ojo o por qué no alguna fuerza del más allá se opone fervientemente a que apruebe el taller de Comunicación Audiovisual. Quien lea esto creerá que estoy exagerando, pero les aseguro que no es así, que por mucho que nos hayamos calentado y esforzado por hacer este trabajo lo mejor posible (y les juro que realmente nos preocupamos) hoy es domingo, faltan sólo cuatro días para que tengamos que presentar el informe de la etapa de producción y estamos casi en cero. Pero para que se den una idea de lo que estoy hablando, paso a contarles nuestra experiencia en el intento de realizar el trabajo final de la materia.
PALABRA DE HONOR
El tema sobre el que nos propusimos hacer el documental es los clubes de barrio, más específicamente elegimos el club Sportmen Unidos, uno de los varios que se encuentran cerca de la facultad. Luego de charlar en el bar del club con muchos de los socios del mismo, llegamos a la conclusión de que la mejor persona a la que podíamos entrevistar era el presidente, el señor Foradori ya que todos los consultados nos dijeron que nadie conocía tanto al club como esta persona debido a que es presidente desde hace treinta años. Fue por eso que nos acercamos a él, quien cuando le contamos nuestras intenciones, con buena onda nos dijo que nos iba a ayudar con lo que necesitáramos. Le hicimos una pre-entrevista en la cual descubrimos que habíamos dado con la persona indicada para hacer nuestro trabajo. Sin embargo, cuando le pedimos que fuera a grabar a la facultad lo notamos un poco menos predispuesto que en un principio. Por eso, aunque el señor Foradori nos prometió que iba a asistir a la cita, seguimos visitando el club con frecuencia para ir tanteando algún otro posible entrevistado por temor a que a último momento el señor presidente se echara atrás. Fue así como dimos con el señor Rubio, que nos dijo muchas veces no tener ningún inconveniente en darnos una mano, pero que no consideraba que su palabra fuera tan apropiado como lo sería la de la autoridad del club. Volviendo al presidente, hablamos por teléfono con él la noche anterior al jueves 16 de octubre (día en que teníamos turno en el estudio de la facu) y le propusimos varias veces pasarlo a buscar, pero nos dijo que prefería ir con su auto porque luego tenía que hacer otras cosas, pero como ya dije nos dio su palabra de que iba a asistir al encuentro la mañana siguiente. Y a las 9:30 nos paramos los tres en la puerta de la Siberia a esperarlo, como habíamos quedado, y lo esperamos, y lo esperamos, y lo esperamos.... A las 10:30 empezamos a preocuparnos, quizás le había pasado algo al buen señor, o quizás no pensaba ir al encuentro... No!! Qué desconfiados!! Cómo vamos a pensar algo así, el señor nos había dado su palabra!!
Ya no podíamos seguir esperando, entonces Ariel fue al club para ver si podía averiguar algo. Una vez allí, habló con la hija de Foradori, que es la encargada del bar y ella le dijo que el padre había acompañado a su hermano a la terminal. ¿Nuestro amigo se había olvidado la noche anterior cuando habló con nosotros que tenía ese compromiso? ¿O a caso nunca se le había cruzado por la cabeza ayudarnos y sólo nos dijo que sí para zafar? Con toda nuestra ilusión e inocencia, nos quedamos esperando hasta las 11:30, quizás tenía pensado venir después de llevar a su hijo y se le había hecho tarde... a esa hora nos dimos cuenta que el señor no iba a llegar y que su palabra valía tan pero tan poco...
NO TODO ESTÁ PERDIDO, O SI?
No importa, no todo está perdido, ya habíamos previsto que algo así podía pasar y teníamos nuestro entrevistado de repuesto. Para no perder tiempo el lunes visitamos a Rubio en su mueblería, sólo teníamos que quedar un día y un lugar para hacer la entrevista, el tipo se había mostrado tan predispuesto. Y acá viene el pero... este señor, siguió diciéndonos, como ya lo había hecho tantas veces que no tenía problema en ayudarnos, pero que era mejor si hablábamos con alguien que supiera más del club y nos mandó a hablar con una par de fulanos, pero le dijimos que no teníamos tiempo para eso, que estábamos un poco apretados con los tiempos, pero él siguió insistiendo con esta idea y agregó que estaba ocupado y que tenía que continuar con su trabajo, seguramente debía atender a esa docena de personas invisibles que acababan de ingresar a la mueblería.
JOSÉ, ¿DÓNDE ESTUVISTE TODO ESTE TIEMPO?
Nos retiramos del local y tratamos de verle el lado positivo a lo que nos estaba pasando, que lindo iba a ser hacer los tres juntos el taller de TV el año que viene. Volvimos a Sportmen esperando el milagro, nos pusimos a pensar y dijimos, por qué no preguntarle a José, la mano derecha (por no decir el siervo) de Foradori si nos podía ayudar. Y el milagro ocurrió, se ve que le dimos tanta lástima que decidió prestarse para la entrevista. José sí que parecía una buena persona y realmente parecía sincero cuando nos decía que no tenía ningún problema en socorrernos, pero ya a esa altura nos costaba tanto creer en la gente...
LEY DE MURPHY: SI ALGO PUEDE SALIR MAL, SALDRÁ MAL
Sábado 11:30 de la mañana, por fin, por fin íbamos a terminar con ese maldito (literalmente maldito) tema de la entrevista. Aunque no lo crean, José llegó y nos dijo que nos esperaba en la oficina. Habían pasado sólo 10 minutos de la hora fijada con el camarógrafo, pero a esa altura estábamos tan paranoicos que ya nos dirigíamos a buscar un teléfono público, cuando, gracias a Dios, vimos llegar a Pancho. Teníamos el entrevistado, teníamos el camarógrafo, todas las posibles cosas que nos habíamos imaginado que podía llegar a salir mal (y les aseguro que nuestras mentes habían elaborado un extenso listado con respecto a todos los inconvenientes que se nos podían presentar), ya las habíamos superado. Nos sentamos y comenzamos a charlar con José, mientras Pancho preparaba todo para grabar. La felicidad y la tranquilidad que me habían vuelto al alma al estar a minutos de concretar la tan anhelada entrevista, se desvanecieron en el instante en que Pancho dijo: "no me anda la cámara, me parece que la queme porque enchufé mal una cosa" ¡¡¡Pedazo de pelotudo!!!, quise gritarle, pero afortunadamente recordé que soy una señorita y pude controlarme. Para qué seguir escribiendo, si seguramente podrán imaginarse que a mi cabeza vinieron todas las puteadas que escuché en mi vida.
Para que se queden tranquilos les cuento que, afortunadamente, José dijo que no tenía problema en que volviéramos otro día, que estas cosas solían pasar, creo que descubrió en nuestras miradas la sensación de frustración y de desesperanza que se apoderó de nosotros. Mientras tanto, Francisco no me acuerdo cuanto, nos pedía disculpas y nos decía que era la primera vez que le pasaba algo así, la primera vez que le fallaba la máquina, no sé si sería verdad, pero de todos modos cualquier cosa que le dijéramos no iba a cambiar nada.
Luego de este extenso relato, en el que aunque no lo crean omitimos algunas otras cosas que nos salieron mal, se habrán dado cuenta de que ni el título ni el comienzo del texto son en modo alguno exagerados. José nos espera el martes a las 21 en el club, la verdad es que no se me ocurre que más nos puede suceder, pero si hay algo que aprendí con esta experiencia es que siempre puede pasar algo peor de lo que uno espera.
Por último, si a alguien le ocurrió algo peor que todo lo que les acabo de narrar, les ruego que nos lo cuente, eso sería realmente muy reconfortante para nosotros.
Editado por Grupo Fantasia a las 12:27 AM | Palabras: [ 1383 ]
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