La desilucion
Grupo Apicultura
Finalmente, y después de superar nuestras limitaciones, hemos llegado a cerrar todo lo relacionado al menos con la entrega del trabajo de pre-producción.
Nuestra tema, la desilusión, nos espera, y hacia allá vamos.
Después de cambiar de entrevistados por causas externas al grupo, ya tenemos definido quienes serán y como vamos a tratar la temática.
Finalmente, y después de superar nuestras limitaciones, hemos llegado a cerrar todo lo relacionado al menos con la entrega del trabajo de pre-producción.
Nuestra tema, la desilusión, nos espera, y hacia allá vamos.
Después de cambiar de entrevistados por causas externas al grupo, ya tenemos definido quienes serán y como vamos a tratar la temática.
Las historias tendrán como protagonistas a un hombre de 23 años que se fue a Europa a buscar lo que aquí no encontraba y con una valija cargada de sueños (frases hechas si las hay) que pareció perderse en el trayecto.
La escasa oferta laboral en nuestro país obliga a miles de jóvenes a buscar suerte en otros lugares para finalmente, al menos en este caso, dejar de lado sus ambiciones y preocuparse por sus subsistencia. De profesión músico en Argentina a limpiapisos en España.
Demás esta decir que ningún trabajo es humillante ni tampoco degrada a la persona en su integridad, salvo en las situaciones en las que las condiciones no son las ideales.
De la vereda de enfrente tendremos el relato de una mujer que vio trunca sus posibilidades de continuar sus estudios durante la dictadura militar debido a la clausura del instituto donde concurría.
A estos relatos le agregaremos imágenes y recortes periodísticos vinculados a esto, además de algunas otros detalles.
Hasta aquí llegamos. Suerte a cada grupo con sus respectivos proyectos.
Editado por Grupo Apicultura a las 12:47 AM | Palabras: [ 286 ]
Archivado en: [ Proyecto 2004: Historias de Vida ]
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Viniendo de una CANALLA, no me sorprende el ABANDONO. (Es más, me pareció escuchar alguna bomba).
En fin, el asado ya lo organizará algún leproso, como Dios manda....
Rubén, no tenes cara.
Saludos.









