El conocimiento colaborativo y sus derivaciones cognitivas – Carina Lion*
*Lion, Carina. 2006. Imaginar con tecnologías. La Crujía, Buenos Aires, Págs. 114-115.
[…] La importancia asignada a la reflexión en torno al propio proceso de construcción del conocimiento andamiado por un experto a partir de señalamientos de diverso tipo; la apertura a canales de diálogo que invitan a la búsqueda de respuestas compartidas, negociadas, discutidas, que tienen en cuenta lo valioso de cada opinión y aporte y la búsqueda permanente del autocuestionamiento, de la autoevaluación, de la posibilidad de entender que el aprendizaje es un proceso, transparentan un compromiso asumido en al enseñanza que da cuenta de esta perspectiva moral.
El conocimiento colaborativo reconoce la relevancia de las intervenciones de los expertos en los procesos de construcción del conocimiento pero los corre del lugar de un evaluador técnico- instrumental desde una racionalidad técnica. Como hemos señalado, la posibilidad que se brinda a los estudiantes de formular y fundamentar sus propios juicios de valor, de realizar un seguimiento de sus huellas e inscripciones en los documentos escritos, de trabajar con otros en un marco de incertidumbre en el cual no se conoce cuáles serán los productos finales, de avanzar en marcos interpretativos para el análisis de las propias producciones en un proceso de reconstrucción distribuido no sólo física y simbólicamente sino en especial socialmente, permiten avanzar hacia formas colaborativas y participativas en la construcción del conocimiento que pueden potenciarse por la mediación tecnológica.
En síntesis, trabajar con otros y, sobre todo, desde la perspectiva del “conocimiento colaborativo” implica un proceso permanente de descentración (de entender la perspectiva del otro para un trabajo conjunto) y de recentración (volver a pensar el proceso de aprendizaje). De esta manera, el alumno se ve obligado a tener en cuenta su acción y la de su compañero y a elaborar una estructuración que integre y contemple las divergencias y disonancias o que las recupere como tales.
Este atravesamiento va más allá de una división de tareas y una puesta en común (quizá el distintivo clásico del trabajo en equipo tal como se ha venido desarrollando). Implica la necesidad de consensuar objetivos en común, distribuir roles (que son intercambiables) y construir en conjunto un trabajo, un proyecto o la resolución de un caso o de un problema.
Es por ello que exige una clara consideración de los procesos cognitivos, afectivos y sociales fomentados en el arte de compartir con otros una tarea: comprender la perspectiva del otro, ayudar a los demás a interpretar un problema, discutir y co-construir. En este sentido, se ponen en juego procesos de negociación de significados propios de nuestra vida en una cultura y situados institucionalmente. Desafío que nos atañe como personas, más allá de las tecnologías.
Editado por María Elena Sánchez a las 11:43 PM | Palabras: [ 443 ]
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