El hipertexto en línea - Alejandro Piscitelli*
*Piscitelli, Alejandro. 2002.Ciberculturas 2.0. En la era de las máquinas inteligentes. Paidós, Buenos Aires. Págs. 139-141
Texto fuente - Módulo 1
Para nosotros – contraponiéndonos al mismo tiempo a la tecnofobia de Bell y a la tecnofilia de Minsky – el texto, cualquier texto, inscripción, animación, narración, es una construcción social, y los hipertextos (conglomerados de información de acceso no secuencial, navegables a través de palabras clave semi-aleatorias) son un paradigma para la construcción social de sentido, una función comunicativa para la creación de textos nuevos, nuevos guiones para la comprensión individual y grupal (Barret, 1990, 1992; Joyce, 1995; Aarseth, 1997; Landow, 1998).
Esta perspectiva requiere una crítica radical de la metáfora de la máquina inteligente y su sustitución en manos de una metáfora alternativa y radicalmente irreductible a los conceptos básicos de la inteligencia artificial (IA). Se trata de pasar de la textualización de la máquina a su historización, su subjetivización y desnaturalización.
El modelo de construcción social del conocimiento otorga primacía al lenguaje y a los procesos sociales a través de los cuales el lenguaje se utiliza y evoluciona. La realidad, el conocimiento o los hechos son entidades lingüísticas constitutivas de las comunidades que las generan. Correlativamente, este modelo rechaza la epistemología cognitivista, que postula átomos de conocimiento como si fueran posesiones internas e individuales, y las reemplaza por una concepción acerca de los orígenes sociales del conocimiento.
Abandonando el paradigma impotente de la IA, de lo que se trata ahora es de definir las acciones que tienen lugar cuando la mente se pone a crear, analizar y compartir textos. En vez de proyectar los mecanismos internos de la mente en la máquina debemos experimentar entornos sociales (clases, oficinas, lugares de encuentro) como mecanismos de interacción y colaboración, incorporando estos procesos sociales en la máquina.
La puesta en relación de distintos nodos, el establecimiento de nuevos sedimentos de sentido, la resignificación y el disparo de nuevas conexiones, supone el establecimiento de renovadas comunidades de lectores-s/autores, donde cada uno ejercita un nivel distinto y heterogéneo de comprensión, presupuestos e intereses.
El hipertexto – o texto electrónico – emerge pues como inicio del establecimiento de una nueva genealogía de sentido. El anclaje en un lenguaje de programación o en una base de datos que da lugar al hipertexto no es sino el origen para una inserción y revelación social del sentido, la puesta en comunidad de una matriz de “conocedores” que activan el lenguaje y que necesitan de la colaboración hombre/máquina para su plena implementación (Barret, 1990; Nyce y Kahn, 1991).
Por otra parte, el ambiente más general dentro del cual se inscribe el hipertexto es la red del entorno on line (comunicación por correo electrónico, conversaciones a distancia, World Wide Web). Así como no hay hipertexto individual – ya que el autismo es ajeno a su estopa abierta- sólo en un entorno de comunicación on line el hipertexto adquiere su plasticidad intrínseca. En principio, al menos, las redes facilitan que el comentario propio reverbere instantáneamente en las conversaciones de una comunidad.
Editado por María Elena Sánchez a las 08:01 PM | Palabras: [ 495 ]
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